Wednesday, October 01, 2014

Intelectuales católicos piden al papa que sea «intransigente» con el matrimonio tradicional

Información de agencia AFP, Oct-01-2014.

Ciudad del Vaticano, 01 de octubre (AFP)- Un grupo de 48 intelectuales católicos conservadores, entre ellos numerosos estadounidenses, enviaron una carta abierta al papa Francisco en la que le piden que sea «intransigente» con el matrimonio tradicional.

La carta fue divulgada este miércoles por el portal católico Crux cuando faltan pocos días para la apertura el domingo en el Vaticano del sínodo extraordinario de obispos de todo el mundo en el que se debatirá sobre la crisis de la familia moderna.

En el documento, los intelectuales manifiestan su preocupación por la familia, sobre todo en Estados Unidos, donde el 40% de las parejas se divorcian. «Las parejas con desesperación esperan escuchar la verdad (...) saber las razones por las que Cristo y la Iglesia desean que sean fieles el uno con el otro por toda la vida», escribieron, para después afirmar que «cuando el matrimonio se vuelve difícil, como ocurre a la mayoría de las parejas, la Iglesia debe ser una fuente de sostén, y no solo en forma individual», afirman.

Entre los firmantes figura la exembajadora de Estados Unidos ante la Santa Sede, Mary Ann Glendon.

Por quince días, del 5 al 19 de octubre, unos 300 prelados, entre cardenales y arzobispos de todos los continentes, debatirán a puerta cerrada sobre «Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización», según el título del encuentro.

Si bien el papa instó a la jerarquía de la Iglesia católica a un debate «sereno y abierto» sobre la evolución de la familia moderna, ha habido un enfrentamiento entre católicos progresistas y conservadores sobre el asunto a través de los medios de comunicación y casas editoriales.

A pesar de que el tema no fue abordado en la carta, muchos católicos conservadores, entre ellos varios cardenales, rechazan la idea de que la Iglesia conceda la comunión a los divorciados que se vuelven a casar.

Se trata de uno de los argumentos candentes de la asamblea de obispos, debido a que una parte de la jerarquía católica estima que es el precio que los practicantes deben pagar al romper un sacramento como el matrimonio, considerado indisoluble.