Thursday, October 02, 2014

Card. Kasper: no se puede concebir la fe en un modo ideológico


Prosigue la avanzada mediática del card. Kasper y los kasperitas para —literalmente— embutirnos a la fuerza la idea de que a la Sagrada Comunión se les puede dar acceso a los divorciados vueltos a casar. El turno hoy día cupo al periódico de los obispos italianos, Avennire. Aquí traducimos las respuestas que se refieren a su innovadora propuesta.

Eminencia, la discusión sobre el próximo Sínodo parece focalizada sólo en la cuestión del acceso a los sacramentos de los divorciados vueltos a casar...

No me gusta esta focalización. El tema del Sínodo son los desafíos pastorales de la familia. Y lo de los divorciados y vueltos a casar es uno de ellos. Pero no ciertamente el único y va encuadrado en un contexto más amplio. Qué es la familia, este es el problema principal. De hecho, hoy en día hay muchas concepciones de la familia que no corresponden con la visión cristiana. Luego están los desafíos relacionados con la inmigración, las persecuciones, la miseria y la pobreza.

¿No se siente un poco responsable de esta focalización por haber lanzado la piedra al estanque con su intervención en el Consistorio?

Mi discurso se estructuraba en cinco capítulos y sólo el último estaba dedicado al tema. Y lo hacía haciendo preguntas, no afirmando tesis. Le había pedido al Papa si podía hacer esas preguntas y él me animó a hacerlo, de lo contrario no me habría pronunciado. Este problema es muy sensible, sobre todo en el mundo occidental, pero claramente no era el único señalado en mi discurso.

Sin embargo, ha monopolizado la atención de los medios y el debate eclesial...

Es cierto, y no me ha complacido.

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Volvamos a la cuestión de la comunión para los divorciados vueltos a casar. ¿Pero si al final del camino sinodal hubiera una apertura referente al acceso a la Eucaristía, no habría una ruptura con el magisterio expresado por Familiaris Consortio?

El Magisterio vinculante es aquel que se refiere a la sacramentalidad del matrimonio entre cristianos y su indisolubilidad. En este caso, en cambio, sería un desarrollo de la disciplina. Los principios no se pueden cambiar, pero su aplicación en situaciones concretas y contingentes, la disciplina puede serlo. Esta distinción es muy importante. No hay un dogma sobre este punto. Hay una disciplina importante, pero que en sí misma no puede considerarse inmutable.

¿Pero no existe el riesgo que abriendo una brecha en esta disciplina pueda haber un efecto dominó con posteriores rupturas?

Muchos tienen este temor. Pero concebir la fe en un modo ideológico, como un castillo de naipes, así, si se cambia una, todo se derrumba. La Iglesia, sin embargo, no es una realidad estática y hay un desarrollo en la comprensión de la fe.

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