Sunday, September 28, 2014

Descabezado obispo Livieres escribe a sus anteriores seminaristas y fieles

El sitio de internet de la Diócesis de Ciudad del Este, Paraguay, publicó ayer dos cartas del destituido obispo Rogelio Livieres.

La primera de ellas dirigida a los seminaristas.


DIÓCESIS DE CIUDAD DEL ESTE
DEPARTAMENTOS DE ALTO PARANÁ Y CANINDEYÚ
REPÚBLICA DEL PARAGUAY

DESPACHO DEL OBISPO

27 de septiembre de 2014
Santos Cosme y Damián

A los seminaristas de Ciudad del Este

Queridos seminaristas de Ciudad del Este,

Les envié unas palabras de cariño y de aliento recientemente. Pero quiero decirles unas cosas más.

“Tienen que estar siernpre contentos”, dice San Pablo. Y nos lo repite “Estén contentos”. Estas vueltas que da la vida tienen ustedes que tener en su presupuesto personal, para no desconcertarse. Es evidente que todavía no estamos en el cielo y que todos, cada uno, tropezará con dificultades que “si aman a Dios, todo será para bien” nos dice San Pedro. La alegría debe estar siempre presente.

Si quieren perseverar, sean rnuy sinceros con quienes dirijan sus almas. Transparentes. Así desenmascararán al diablo que siempre quiere en turbar la claridad de nuestras vidas.

Quiéranse mucho unos a otros, también cuando sean sacerdotes. Y también a aquellos que cueste amar porque no van bien.

Estudien siernpre pegados al Magisterio y a la Tradición. Así serán buenos y santos sacerdotes.

Los llevo en el alma a todos. Pido al Señor que siempre los fortalezca con su gracia. Y no se olviden de rezar por rní.

Con todo cariño,

[firmado]
+Rogelio Livieres

La segunda dirigida a sus antiguos fieles.


DIÓCESIS DE CIUDAD DEL ESTE
DEPARTAMENTOS DE ALTO PARANÁ Y CANINDEYÚ
REPÚBLICA DEL PARAGUAY

DESPACHO DEL OBISPO

27 de septiembre de 2014
Santos Cosme y Damián

Para los Fieles de la diócesis de Ciudad del Este

Queridos fieles sacerdotes, religiosos y laicos:

Ya ven ustedes que, súbitamente, he dejado de ser su obispo. Esto podría provocar mucho dolor a una persona poco ernpapada de la doctrina de Cristo. Para nosotros "todo es para bien", como escribe san Pedro. De manera que todos sacaremos abundantes frutos de santidad propia y ajena, que es lo que buscamos.

Ruego al Señor que sigan luchando por alcanzar la santidad, la intimidad con Dios y con su Santísima Madre la Virgen María.

Obedezcan a la legítirna autoridad. Si no lo hicieran, sería para mí una desilusión y un dolor, ya que creo haberles instruido siempre a estar muy cerca del obispo, que ahora soy yo, decía, pero luego vendrán otros también necesitados de la oración de ustedes, de su obediencia y de su cordialidad.

Les deseo todo lo mejor, en el terreno espiritual y en todo lo demás. Ustedes, por otra parte, recen por rní para que sea bueno y fiel hasta el final.

Pido al Señor que les bendiga abundantemente. Con todo cariño,

[firmado]
+Rogelio Livieres