Saturday, July 05, 2014

¿Por qué Francisco ha ganado peso desde su elección? El asunto no es de salud

Digámoslo sinceramente: Bergoglio [i.e., el Papa Francisco] está habituado a hacer lo que quiere. Es un problema de personalidad, no de salud. Está bien, gracias a Dios.


Esas palabras se leen al final de un artículo en Libero, Jul-04-2014, pág. 18, el cual detalla las posibles afectaciones de salud del Papa Francisco, para finalmente concluir que no existe ninguna de ellas que haga correr riesgo a la salud del Pontífice.

¿Recuerdan que recientemente, y con ocasión de que el Card. Maradiaga había señalado que varios de sus consejeros le habían pedido al Pontífice que tomara vacaciones, mencionamos un artículo de Newsmax en el cual daban énfasis a la ganancia de peso que denota el Papa desde el día de su elección al presente (ver aquí)? Pues bien, al parecer ello “es un problema de personalidad, no de salud”, según se lee en el antecitado artículo de Libero.

Esta es una síntesis de dicho artículo que encontramos en La Voce d'Italia, Jul-05-2014. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Ciudad del Vaticano - La salud del Papa ha desatado no poca preocupación entre los fieles que estaban alarmados después de la repentina decisión de Francisco de cancelar su visita al hospital Gemelli a causa de una “imprevista indisposición”. La Oficina de Prensa del Vaticano ha asegurado que no había nada de que preocuparse por la salud del Santo Padre, pero los rumores no faltan. Algunos periódicos han reportado la noticia de un simple dolor de cabeza, otros de un pequeño malestar, y algunos han hablado de “fatiga”. ¿Pero, como está en realidad el Papa Francisco?

De acuerdo con el acupunturista chino del Papa, Liu Ming, Bergoglio está muy bien, y la demostración es que no toma ningún medicamento. Sí, porque el Papa no utiliza más la medicina tradicional desde 2004, se hace tratar de este especialista en medicina oriental.

No es el pulmón faltante del Papa Francisco lo que crea problemas al Jefe de la Iglesia, ni tampoco son sus “pies de pato” [pie plano, N. de T.], ni siquiera la cadera “crujiente” o sus rodillas débiles. El problema de Bergoglio es el tenedor. Al Papa Francisco le encanta sentarse a la mesa y también le gusta escabullirse durante el día. Voces indiscretas de la cocina del Vaticano aseguran que nunca nadie ha visto antes que él a un Papa comer con tanto gusto. El Papa Francisco, se rumora, a menudo se mete a la cocina. Es un optimo cocinero y su paella es fantástica. Un Papa Masterchef.