Saturday, June 28, 2014

Portavoz vaticano: “El Papa no tiene una enfermedad; caso contrario, no sería absolutamente capaz de hacer todo lo que hace”

La sección en portugués de Radio Vaticano para Portugal (también hay para Brasil), Jun-28-2014, publica una nota basada en una entrevista concedida por el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, respecto de la disminución de actividad del Papa Francisco en el verano septentrional, la cual algunos medios de comunicación achacaron a motivos de salud del Pontífice. En ella también habla de la cancelación de algunos compromisos previstos en la agenda papal. Por lo que parece, esta entrevista fue concedida antes de la cancelación ayer de la visita de Francisco al Policlínico Gemelli de Roma, pero sirve para el propósito de desvirtuar, una vez más, que haya algo de qué preocuparse respecto a la salud del Papa.

La entrevista fue concedida en italiano, pero nosotros hacemos la traducción de lo que en la nota aparece transcrito en portugués, citado entre comillas y resaltado con negrillas e itálicas; por lo cual, sobra decir que los énfasis son originales.

“Son especulaciones completamente sin fundamento. En parte, esas especulaciones se deben al hecho de que publicamos cual es la actividad del Papa durante el verano europeo, por lo tanto, reducción de sus compromisos habituales en este periodo. Eso significa que no habrá las audiencias generales del mes de julio y las Misas en la Casa Santa Marta en los meses de julio y agosto. Eso fue interpretado por algunos como reducción de compromisos por motivos de salud. Eso es absolutamente carente de razón, porque es exactamente la misma cosa que hizo el año pasado. Entonces eso es normal, no hay ningún motivo particular de salud del Papa. Una reducción de los compromisos del Papa es también una reducción del trabajo de sus colaboradores. El Papa no está solo en el Vaticano o la Iglesia: toda iniciativa del Papa involucra muchas personas que trabajan en función de los compromisos del Santo Padre. El Papa también sabe que esas personas necesitan descansar de vez en cuando. El Papa y sus colaboradores deben tener un ritmo humano de trabajo. Es justo que, durante el período de verano, haya una reducción de los compromisos. Es algo absolutamente normal y no hay ningún motivo de salud. Ahora, sabemos que está siendo preparada una nueva encíclica, de la cual habló, sobre la protección de la creación, sobre la ecología. Hay muchos importantes compromisos del Papa para el próximo otoño, está el Sínodo sobre la Familia, otros viajes. Hace poco anunció un viaje a Albania. Luego el viaje a Asia y así sucesivamente. Los compromisos son numerosos y también la preparación para esos compromisos requiere concentración y tiempo”.

“No nos corresponde a nosotros hacer la agenda del Papa y dictar cuales trabajos los que tiene que hacer. El Papa es ciertamente muy activo, prepara documentos, hace reflexiones. No hay las grandes audiencias en la Plaza [de San Pedro] en el mes de julio, pero el Papa igualmente trabaja, reza, estudia, escribe y encuentra personas como lo hace habitualmente. Me gustaría añadir otra pequeña consideración: hubo días en que el Papa suspendió algunas audiencias previstas y las pospuso para otro momento. Eso pasó porque había en aquel día un motivo para descansar un poco, debido a una leve indisposición u otra razón. También esto debe ser considerado absolutamente normal para una persona que tiene un ritmo de actividad increíble, como el Papa tiene, que trabaja por la mañana, por la tarde, casi siempre sin interrupción. Si el tuviese una actividad mucho más reducida, eso no ocurriría. Pero en cambio, como sabemos, tiene una actividad realmente muy intensa. Él no tiene una enfermedad; caso contrario, no sería absolutamente capaz de hacer todo lo que hace”.