Sunday, June 08, 2014

“Los lobos” acechan la revolución de Francisco, según el vaticanista Marco Politi

Esta es una información proporcionada por agencia AFP, Jun-07-2014; aunque no sabemos si se trata de una promoción velada del más reciente libro del vaticanista Marco Politi, un hombre que, para usar una frase conocida usada por el Pontífice para autodescribirse en una entrevista con el director de La Civiltà Cattolica, “no es de derechas”.

Roma.- Los "lobos" acechan la revolución pacífica que el papa Francisco emprendió y usan la inercia y su personalidad latinoamericana como armas para desprestigiarlo, estima el vaticanista Marco Politi en una entrevista concedida este sábado a la AFP.

Para el experto en asuntos de la Santa Sede, autor de ocho libros, muchos de ellos traducidos al español, el primer papa latinoamericano de la historia tiene una estrategia precisa que genera resistencia en ciertos sectores.

“Está en curso una batalla muy seria entre el proyecto reformista de Francisco y sus varios opositores. Pero es una oposición silenciosa, que se manifiesta en forma muy agresiva a través de los portales de Internet”, explicó Politi tras lanzar su nuevo libro “Francesco tra i lupi (Francisco entre los lobos)”, con la casa editorial Laterza.

Recorriendo esos portales, numerosos grupos católicos ultraconservadores, tanto de Europa como de América Latina, manifiestan su rechazo a las aperturas de Francisco y lo acusan de “ceder la catedral” a judíos, protestantes y musulmanes.

“Hay una bloguera mexicana, muy dura. Son en general portales ultratradicionalistas. Acusan al papa de demagogia, de populismo, de disminuir el primado papal, de llevar a una ‘protestantización’ de la Iglesia y de hablar demasiado de pobreza”, cuenta el experto.

“En un portal italiano llegaron a llamarlo “Pancho I”, una falta de respeto y una forma de desprecio”, dijo.

“Hay oposiciones, en plural. Hay prelados a favor de un punto y en contra de otro. Unos están a favor de la comunión a los divorciados que se vuelven a casar, pero no aceptan que las mujeres lleguen a cargos de poder en la Iglesia. Otros piensan que no se debe ser tan duro con los homosexuales, pero se oponen a la legalización del matrimonio homosexual”, sostiene.

Como en el caso del santo de los pobres que inspiró su nombre de pontífice, el papa argentino quiere transformar con sus predicas los lobos en corderos y espera a través del ejemplo, el diálogo, la humildad y gestos emblemáticos vencer las resistencias.

“Hay mucha resistencia pasiva, inercia. No se hace nada. Esperan”, recalca Politi.

“Los lobos son los adversarios en la curia, fuera de la curia, en el mundo económico. Existe una suerte de alianza transversal”, observa Politi, editorialista también del diario italiano Il Fatto Quotidiano.

“Francisco está tocando grandes intereses económicos y la alarma de un atentado contra él del juez antimafia italiano Nicola Gratteri es muy seria”, reconoció el vaticanista, al mencionar los riesgos que corre el papa al aprobar medidas que garantizan la transparencia del Instituto de Obras para la Religión, mejor conocido como el Banco del Vaticano, acusado por décadas de blanqueo de dinero.

La advertencia de Gratteri, fiscal adjunto en Calabria (sur), lanzada en noviembre pasado a medios de prensa italianos, tras asegurar que la mafia “no dudarían en hacer una zancadilla” a Francisco, por “desmantelar centros del poder económico”, no generó preocupación en el Vaticano, que aseguró que estaban todos “extremadamente tranquilos”.

Entre las críticas más frecuentes que hacen algunos prelados en forma privada es que no tiene la talla de un papa y que actúa como un afable latinoamericano.

“Es un manera de algunos en la curia de disminuirlo, de reducirlo a una personalidad folclórica”, afirma.

“Lo que quiere Francisco es humanizar la figura del papa, ser eclesial, perder el sabor de emperador romano, los zapatos y la capa rojos y el título de pontífice máximo, que además era pagano”, sostiene.

“La verdad es que es el único papa de la era moderna que proviene de una metrópoli. El no viene del fin del mundo, viene de una metrópoli con más de 15 millones de habitantes, donde conviven culturas, religiones y etnias diferentes”, apunta el experto, quien estuvo en Buenos Aires donde realizó una serie de entrevistas y encuentros.

“Eso le da una apertura y una visión que otros papas no han tenido. Por eso fue capaz de llevar a un musulmán y a un judío a su viaje a Tierra Santa”, explicó.

“Noto que los episcopados de todo el mundo no toman posición a favor de su política reformista. Es extraño. Todos tienden a decir veamos como va, una inercia total, no presentan documentos ni programan iniciativas a su favor”, recalca.

Pese a ese panorama, Francisco aplica, según Politi, una clara estrategia.

“Quiere que surjan todas las posiciones, que se debatan y se voten. Una gran experiencia parlamentaria, como en el Concilio Vaticano II en la década del 60. Los dos sínodos sobre la familia en 2014 y 2015 son etapas para favorecer la movilización”, sostiene el experto.