Sunday, June 29, 2014

Cristiano sin la Virgen, cristiano huerfano. Palabras del Papa en encuentro fuera de agenda

¿Que resaltamos mucho las ocasiones en que Francisco cancela compromisos programados de su agenda? Bueno, aquí referimos un encuentro fuera de agenda, es decir, no oficial. Aconteció en la noche del Sábado, Jun-28-2014, en la Gruta de Lourdes de los Jardines del Vaticano, cuando el Pontífice encontró a los jóvenes de la Diócesis de Roma en camino vocacional. De las palabras que les ha dirigido el Papa (y que publica hoy el boletín diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede), destacamos este aparte (traducción de Secretum Meum Mihi).

«Cuando un cristiano me dice, no que no ama a la Virgen, sino que no necesita buscar a la Virgen o de orar a la Virgen, Yo me siento triste. Recuerdo una vez, hace casi 40 años, estaba en Bélgica en un congreso, y había una pareja de catequistas, ambos profesores universitarios, con hijos, una bella familia, y hablaban de Jesucristo muy bien. Y en un cierto punto dije: “¿Y la devoción a la Virgen?”. “Nosotros ya hemos superado esta etapa. Conocemos tanto a Jesucristo que no tenemos necesidad de la Virgen”. Y lo que me vino a la mente y al corazón fue: “Pero… ¡Pobres huérfanos!”. Es así, ¿no? Porque un cristiano sin la Virgen está huérfano. También un cristiano sin Iglesia es un huérfano. Un cristiano necesita de estas dos mujeres, dos mujeres madres, dos mujeres vírgenes: La Iglesia y la Virgen. Y para hacer el “test” de una vocación cristiana justa, es necesario preguntarse: “¿Como está mi relación con estas dos madres que tengo?”. Con la madre Iglesia y la madre María. Esto no es un pensamiento de “piedad”, no, es teología pura. Esta es la teología. ¿Cómo es mi relación con la Iglesia, con mi madre Iglesia, con la santa madre Iglesia jerárquica? ¿Y cómo es mi relación con la Virgen, que es mi Mamá, mi Madre?»