Tuesday, May 06, 2014

Notable incremento de católicos hispanos en Estados Unidos

Esta información la tomamos del blog de noticias en español de la Oficina de Comunicaciones de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, May-05-2014. Aclaramos que el titular con el que aparece ahora la información es ligeramente diferente del original, al cual nos atenemos.

Buenas Noticias: Muchos Católicos Hispanos.
Reto: Suplir sus necesidades espirituales


Por Sr. Mary Ann Walsh

Un estudio del Boston College sobre los ministerios pastorales hispanos en las parroquias católicas difundido el 5 de Mayo ofrece buenas noticias y un reto.

El número de católicos hispanos ha aumentado dramáticamente, entre los nuevos inmigrantes y entre el 60-70 por ciento de la comunidad hispana que no son inmigrantes y están teniendo hijos. La práctica del catolicismo por los hispanos en el país nunca ha sido más alta, pero las necesidades de esta comunidad requieren que la Iglesia haga aún más.

Uno de los pasos que ha tomado la Iglesia Católica ha sido aumentar el número de sacerdotes y religiosos que hablan español para que puedan prestar servicios pastorales a la comunidad hispana. Algunos seminarios ahora requieren el estudio del español para facilitar dicho trabajo.

También se ha visto un incremento enorme en el número de diáconos hispanos que trabajan en las parroquias. Actualmente cerca de un 15 por ciento de diáconos permanentes activos son hispanos. Muchas diócesis han establecido oficinas de Ministerio Hispano para supervisar esfuerzos. El siguiente paso es instruir a las parroquias sobre la sensibilidad hacia la diversidad cultural donde personas de diversos orígenes forman una misma comunidad parroquial.

Hemos visto avances en el liderazgo laico entre hispanos, y actualmente un 43 por ciento de más de 22,500 laicos en programas de formación de líderes, son hispanos.

Obispos hispanos ahora lideran grandes diócesis. Esto incluye a quien dirige la arquidiócesis más grande en los Estados Unidos, la Arquidiócesis de Los Angeles, a cargo del Arzobispo José Gomez, quien es oriundo de México. Entre otros están: el Arzobispo Gustavo García-Siller de San Antonio; el Obispo Jaime Soto de Sacramento, el Obispo Cirilo Flores de San Diego.

La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos trabaja de manera estratégica para aumentar el número de seminaristas y sacerdotes hispanos. Hay una brecha considerable entre el porcentaje de católicos en los Estados Unidos que son hispanos (35%) y el número de seminaristas hispanos (16%) y sacerdotes hispanos (6%). El Comité para el Clero, la Vida Consagrada y las Vocaciones (CCLV) de los obispos se ha propuesto la meta de aumentar el número de hispanos y nuevos religiosos por un 25 por ciento para el año 2016.

El Comité sobre Educación Católica explora alternativas para aumentar el número de hispanos en las escuelas católicas, la cual es una vía natural para desarrollar futuros líderes católicos. En América Latina, las escuelas católicas son vistas como escuelas privadas para la élite. Cambiar esa mentalidad es un reto. Hacer las escuelas asequibles es otro reto.

Cerca de un cuarto de las 18,000 parroquias en el país tienen ministerios hispanos. Estas parroquias no solamente están en el sur y sureste, donde comenzaron la mayor parte de los servicios pastorales hacia los hispanos, sino que también se encuentran a través del país.

Sin embargo existe otro factor que influye en los ministerios pastorales, y que es quizá el reto más grande de todos: la realidad es que el país se ha convertido en una sociedad seglar. Incluso ahora los encuestadores hasta tienen una categoría llamada “ninguno” cuando se elige una afiliación religiosa. Todos, incluso los hispanos, y especialmente los jóvenes, pueden caer presa de lo que se ha convertido en un nuevo problema estadounidense, el relativismo religioso, donde quizá inspirado por música atractiva o por un predicador entusiasta, uno abandona la religión de sus padres, por otra y luego opta por ninguna religión. Ese es el ambiente en el que estamos formando a nuestra juventud, el futuro de la Iglesia Católica y de la sociedad estadounidense. Es preocupante considerar que el relativismo religioso puede significar la mayor amenaza que existe ante la cada vez más importante comunidad católica hispana.