Thursday, May 08, 2014

Los que cambian de religión múltiples veces: Algo para que el Centro Pew estudie minuciosamente

Esto es que los Sres. Obispos de Estados Unidos tienen que decir sobre el estudio publicado ayer que muestra que cae drásticamente número de hispanos católicos en Estados Unidos.

Los que cambian de religión múltiples veces: Algo para que el Centro Pew estudie minuciosamente

Por Sister Mary Ann Walsh

El estudio del Centro de Estudios Pew titulado “The Shifting Religious Identity of Latinos in the United States: Nearly One-in-Four Latinos Are Former Catholics”, nos dice lo que ya sabemos: la gente, incluso los hispanos están abandonando las religiones, y la sociedad se entristece por ello.

Este es un problema social estadounidense, que se hace muy obvio cuando los encuestadores incluyen “nada” como una casilla para que la gente la marque a la hora de elegir su afiliación religiosa. El aumento de los que eligen “nada”— o como le llaman en inglés los “nones” — debería de estremecer a cada una de las denominaciones religiosas en los Estados Unidos. Sería bueno que el Centro Pew analice la tendencia de los que se identifican como “nada” y sus implicaciones. La influencia del secularismo reflejado en el aumento de los que eligen “nada” es pasado por desapercibido por iglesias, y aun por la sociedad, a su propio riesgo.

Estudios demuestran que el porcentaje de personas que abandonan su afiliación a la Iglesia Católica es igual al porcentaje de otras denominaciones, pero parece más pronunciado entre los católicos, debido a la magnitud de la Iglesia Católica, la cual tiene más de 69 millones de personas tan solo en los Estados Unidos. Si un diez por ciento de católicos hacen algo, eso representa unos siete millones de personas. Esto equivale a más del doble de la población de Los Angeles y más de cuatro veces la población de Philadelphia.

Quizá Pew podría investigar el suceso de los “cambios múltiples”, donde una persona abandona la fe de sus padres, intenta seguir otra, y luego otra más, y finalmente se convierte parte de los que se identifican sin religión. Dicho suceso en el cual todas las iglesias son iguales y uno va donde se siente más cómodo en el momento, diluye la fe. Cuando las creencias propias tienen menos significado que las emociones inducidas por un gran predicador o por un coro impactante, el individuo es engañado espiritualmente. El porcentaje de quienes saltan de una iglesia a otra sugiere una falta de una experiencia religiosa substancial en sus nuevas iglesias.

Estudios sobre religión requieren un profundo entendimiento el cual puede faltar entre encuestadores que enfatizan en cifras en vez de analizar los detalles. Por ejemplo, eres católico si buscas la vida sacramental de la iglesia, a través de los sacramentos del Bautismo, la Primera Comunión y la Confirmación, pero vas a una iglesia evangélica del vecindario a escuchar a un gran predicador? Eres católico si vas a la Iglesia Católica solo el Miércoles de Ceniza, el Domingo de Ramos, el Domingo de Pascua de Resurrección, la Navidad y para casarte?

Un chiste popular dice que un obispo que le pregunta a un taxista en Roma si es católico. “Por supuesto!”, contesta el taxista. “¿Vas a la Misa cada domingo?” pregunta el religioso. “Soy católico pero no fanático!” responde. En Italia, un estudio estima que la asistencia a la Misa dominical es de un 15 por ciento. Claramente, cuando se trata de definirse a sí mismo como católico, las cosas pueden ser relativas.

Pew pregunta sobre la falta de leer la Biblia para medir la religiosidad. Sin embargo eso no es lo único que sugiere que uno es religioso. La Iglesia Católica tiene una rica historia de entender que nuestra fe involucra todo lo que significa ser humano, incluso nuestro intelecto, nuestras emociones y expresar activamente nuestra fe. Leer las Escrituras es importante para comprender la religión y fe del individuo, pero también lo es orar, y especialmente para los hispanos, es tener en sus hogares “recordatorios de la fe”, como altares religiosos e imágenes de Nuestra Señora de Guadalupe. También es importante celebrar la fe y la vida incluyendo las tradiciones de sus culturas y países. Pew puede estar reflejando una parcialidad no intencionada hacia el “Protestantismo anglosajón” al no incluir estos otros indicadores para medir la dedicación de la gente en la religión que profesan.

Sería muy bueno si el Centro Pew estudia ese nuevo fenómeno: que ocurre cuando quienes cambian de religión múltiples veces y terminan en “ninguna”. Los resultados de dicho estudio podrían significar una señal de alarma para cada una de las denominaciones religiosas y para nuestra sociedad.