Wednesday, May 21, 2014

El presunto minigolpe que se planea para que la propuesta del card. Kasper pase en el Sínodo

Escrito por Marco Tosatti en su blog, May-21-2014. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Sinodo. ¿Se piensa en un minigolpe?

Parece que el “teorema Kasper” sobre la comunión para los divorciados vueltos a casar, de la cual se discutirá en el Sínodo de los Obispos en el próximo otoño podría encontrar grandes dificultades. Y para superarlos —según algunas voces de óptima fuente— se estaría pensando en una modificación del reglamento del Sínodo mismo, a fin de reducir la cantidad y la calidad de la oposición.

En el Consistorio que precedió a la nominación de los primeros cardenales del papa Bergoglio el cardenal Walter Kasper había hablado largo, primero exponiendo sus consideraciones para permitir a los divorciados vueltos a casar acceder a la Eucaristía, a pesar de la doctrina de la Iglesia sobre la situación en la cual se encuentran y las palabras del Evangelio sobre el divorcio. Después que muchos otros cardenales se habían expresado, mayormente en manera contraria, tuvo el privilegio de replicar. Pero mientras la relación del card. Kasper ha sido dada a conocer, no lo son las consideraciones de los opositores. Sería oportuno en lugar que se hicieran públicas; muchas, al haber sido registradas, se consignaron a la secretaria del Consistorio.

Y es precisamente después del Consistorio que se piensa modificar el reglamento del Sínodo. En modo de no permitir participar a un gran número de “jefes de dicasterio” [lit. “capidicastero”. N. de T.] de la Curia de Roma. Ahora, en base al reglamento vigente, los responsables de los dicasterios romanos entran por derecho en el Sínodo de los Obispos. Pero aparte de los grandes cardenales diocesanos de todas partes del mundo (Filipinas, Estados Unidos, África, Europa) es de parte de ellos que se espera se expresen las mayores y más fundadas dificultades de carácter teológico y doctrinal hacia el “teorema Kasper”.

Y así ha comenzado a surgir la idea de resolver el problema en la raíz, limitando la presencia de los jefes de dicasterio. Queda la incógnita de los delegados de nombramiento pontificio. Se verá si el papa Francisco se atendrá, al igual que sus predecesores, a una línea de equilibrio, invitando personalidades de posiciones diferentes, o si cederá a la tentación de convocar pelotones de entusiastas “kasperistas”...