Tuesday, April 01, 2014

Artículo de Clarín sobre supuesta hostilidad con Francisco por parte de los obispos de Polonia

En varios lugares del mundo el día 1° de Abril se presta para hacer bromas, más o menos el equivalente a lo que en los países hispanoparlentes es el “día de los inocentes”, y se le denomina con diferentes nombres según el país y el idioma, en italiano se llama “Pesce d'aprile” (“pez de abril”) y no alargamos más, mejor vayan a wikipedia. Lo advertimos porque el siguiente artículo no se trata de una broma.

Artículo de Clarín de Buenos Aires, Abr-01-2014, página 23 (click sobre la imágen para ampliar).



Aparece una dura hostilidad hacia el papa Francisco en la iglesia polaca

Le critican su estilo y posiciones. En pocos días el pontífice argentino proclamará santo al polaco Juan Pablo II.

POR JULIO ALGAÑARAZ. VATICANO, CORRESPONSAL

Estaba escrito que la revolución de Francisco provocaría resistencias en los sectores más conservadores y tradicionalistas. Pero es una sorpresa que la mayor hostilidad venga de Polonia, bastión del catolicismo europeo y universal. Y sin embargo, las señales son cada vez más inquietantes. Los dos últimos presidentes de la vasta Conferencia Episcopal han lanzado estocadas a fondo contra el Papa argentino.

El nuevo jefe de los obispos polacos, monseñor Stanislaw Gadecki, de 64 años, arzobispo de Poznam, dijo hace 3 días que “poner en práctica el estilo del papa Francisco puede resultar un problema difícil para nuestra Iglesia”.

Es toda una definición, pero la frase no resulta tan fuerte como la que la que pronunció su predecesor, monseñor Jozef Michailik, poco antes de que partiera una delegación de obispos a Roma para la visita “ad limina” que los episcopales hacen cada 5 años al pontífice.

Michailik, un neto ultramontano, definió a Bergoglio como “un arma de los enemigos de la Iglesia”. Y agregó: “Con el Papa se combate hoy en Polonia contra los obispos. Papa Francisco bueno, obispos malos. ¿Papa Francisco sí, obispos e Iglesia en Polonia no?”.

Monseñor Michailik dijo que “la ideología de género (sexual), la estabilidad del matrimonio y la cultura del aborto, son los grandes peligros de hoy”. A Francisco, los ultraconservadores lo acusan de no poner estos temas en el centro de sus preocupaciones pastorales.

El catolicismo polaco está agitado por serios encontronazos internos entre los obispos y otros grupos. Las denuncias de Michailik fueron leídas con alarma en las iglesias en el mensaje de Navidad de los obispos. El diario Gazeta Wiborcza, dijo que el fantasma del género sexual como amenaza “es un enemigo inventado”.

Se esperaba que el clima mejorase con el cambio del presidente de la Conferencia Episcopal tras la salida de Michailik, que cumplió 10 años de mandato. El arzobispo de Poznam, monseñor Gadecki, estuvo en febrero en el Vaticano y habitó en la Casa de Santa Marta donde reside el Papa. En su diálogo con la prensa, sin embargo, dijo que “el Santo Padre parece tener cierta debilidad por los laicos”. Una crítica del clericalismo que critica Francisco. Un rebote de la crisis entre la Iglesia y el Estado polacos, que está en un mal momento.

Las divergencias en la Conferencia Episcopal crecen, los obispos se acusan mutuamente de connivencia con los políticos. Pero Gadecki criticaba el estilo directo, afectuoso, de Francisco con la gente, que es un arma pastoral extraordinaria. Indirectamente lo acusó de preferencias por los políticos.

Bergoglio, en su discurso a los obispos polacos, advirtió sobre el peligro que corre el episcopado polaco. “Que nada ni nadie introduzca divisiones entre ustedes, queridos hermanos”.

La hostilidad hacia Francisco preocupa porque falta menos de un mes para la canonización de Juan Pablo II y de Juan XXIII, que serán proclamados santos el 27 de abril. Acudirán miles de polacos a San Pedro para homenajear al hombre que los ayudó a quitarse de encima a rusos y comunismo. Estos ataques no preparan la canonización de la mejor manera. Gadecki volvió a hablar, además, para criticar a Francisco por haber realizado los ejercicios espirituales de Cuaresma fuera del Vaticano, en el suburbio de Ariccia.

Los periodistas le preguntaron si esto demostraba que aplicar el estilo Francisco puede ser difícil para la Iglesia polaca. La respuesta fue desastrosa. Habló de las divergencias culturales entre la América Latina y, por ejemplo Polonia. No quiso mostrar prejuicios racistas, pero lo logró. “Francisco nació en el sol, nosotros en las nubes. Basta dar una ojeada a los pueblos mediterráneos: son todos sonrientes, alegres. En Brasil y Argentina, gente que vive en auténtica miseria en países plenos de sol y, no obstante todo, están extremadamente contentos. En cambio nosotros la oscuridad nos hace sombríos, a la Iglesia, a la sociedad”.

La televisión pública de polonia también hizo lo suyo contra el Papa. Dijo que en la audiencia que Francisco concedió al presidente Barack Obama, “en lugar de plantear las aspiraciones imperialistas de Moscú, Francisco habló de la injusticia social”. “Si confiamos en las fuentes vaticanas, el tema de Ucrania pasó a un segundo plano. Papa Fracisco se limitó a orar por la paz en la región”. Con Francisco, “la voz de la Santa Sede sigue siendo importante pero menos distinguible y por lo tanto menos escuchada. Con Juan Pablo II era diferente”. Final con una acusación mal disfrazada. ”Ha cambiado la realidad y sus protagonistas, pero los peligros y las esperanzas en el líder de la Iglesia Católica son las mismas”.