Wednesday, March 05, 2014

¿Y si viniera un cambio en la legislación sobre el ayuno y la abstinencia?


Cuando decimos “cambio” en realidad queremos decir “relajamiento” en la ley sobre el ayuno y la abstinencia. Y alguno pensará que relajarlas más ya es imposible, a no ser que se elimine como medida preceptiva y se deje meramente como algo aconsejable, i.e., prescindible a gusto propio.

Bueno, nos encontramos con los siguientes renglones en una información de ABS-CBN de Filipinas:

El Arzobispo Emérito Oscar Cruz dijo que el Vaticano está ahora estudiando la ley sobre el ayuno y la abstinencia, especialmente para las Filipinas.

Dijo que tanto la Congregación de la Fe y la Congregación de la Liturgia están haciendo el estudio.


[...]

El artículo más adelante se refiere a la circunstancia por la cual en Filipinas —en realidad eso sucede en otras partes también— los días de abstinencia muchas personas se regalan con costosísimos frutos del mar, lo cual es “inconsistente con la idea de la abstinencia”.

Y muy probablemente se trate de que en el futuro se propenda por corregir esta inconsistencia, pero ya Uds. saben que, como ha ocurrido antes, si apareciera publicada una directriz vaticana al respecto, cabe la posibilidad de que al mismo tiempo se relaje la ley y en la práctica desaparezca el ayuno o la abstinencia o ambas. ¿Recuerdan el caso en los años 60 sobre el documento que reafirmaba la prohibición de la Comunión en la mano pero al tiempo lo permitía si “hubiere arraigado ya en algún lugar”, lo cual derivó en que los obispos de lugares en donde no había arraigado esa abominable costumbre procedieron a hacerlo para después pedir el permiso de Roma? No hablemos ahora de los obispos que con disculpas de alguna epidemia imponen/obligan/fuerzan/inducen/instigan la Comunión en la mano.

De paso, no olvidar que hoy es Miércoles de Ceniza.