Tuesday, March 18, 2014

Ostpolitik ‘reinventado’ en acción: Vaticano intenta reacercarse a China


Pareció resultar cierto lo dicho por el Secretario de Estado de la Santa Sede, card. Pietro Parolin, apenas nombrado en dicho cargo: El Ostpolitik seguirá pero reinventado.

Nuestra solidaridad con la Iglesia clandestina en China.

Información del periódico Italia Oggi, Mar-18-2014, páginas 1 y 10. Traducción de Secretum Meum Mihi.

El Vaticano, con Parolin y la Comunidad de San Egidio, reabre el expediente China

De Antonino D'Anna

Después de los “halcones” de la era ratzingeriana, la Santa Sede intenta volver a renovar los contactos con China con la esperanza de llegar a un modus vivendi con Pekín, que ha expulsado a los misioneros católicos en 1951. Según los rumores que circulan Oltretevere [‘Más allá del Rio Tiber‘. N. de T.] en estos días, el expediente China habría sido llevado a manos del Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, reiniciando una serie de contactos que se habían de hecho abiertos después de 2007, bajo el pontificado de Benedicto XVI. En ese momento, en realidad, la Secretaría guiada por Tarcisio Bertone, predecesor de Parolin, habría cedido a las presiones de los “halcones” representados por Joseph Zen Ze-kiun, arzobispo emérito de Hong Kong defensor de “línea dura” con Beijing, que desde finales del 50 perseguía la Iglesia católica clandestina que permaneció fiel a Roma (acusada de ser subordinada al Papa, considerado un Jefe de Estado enemigo) y mantiene una “iglesia” acéfala como la Asociación Patriótica, que depende del gobierno chino.

La relación entre el Vaticano y China siempre ha sido fluctuante, con períodos de diálogo y tentativas de colaboración, seguidos por períodos en los que la persecución contra los sacerdotes y obispos clandestinos, se vuelve cruel: a menudo siendo arrestados y encarcelados sin proceso, o llevados a Laogai, el gulag chino ahora el gobierno de Beijing ha prometido cerrar.

La acusación de fondo que los chinos endilgan a la Iglesia Católica es la de apoyar a Taiwan como nación autónoma, mientras en cambio China considera la isla de la misma manera que una provincia rebelde. Es por eso que desde el año 1972 en Taiwan no se nombra un Nuncio papal, y desde hace tiempo Roma ha ofrecido a Pekín abrir una sede diplomática, renunciando a la Nunciatura en Taiwan. Parolin, que desde principios de los años Dos Mil también ha manejado las relaciones con Vietnam llegando a una solución mediada (Roma presenta a Hanoi los candidatos obispos, y el gobierno vietnamita expresa o no su agrado) ya en el año 2005, según los cables de Wikileaks, había intentado hacer la misma oferta a Beijing, pero la posterior elección del “halcón” Zen habría paralizado el acuerdo, con una neta cerrada en 2007. Luego, en 2009, Parolin fue enviado como Nuncio en Venezuela. Ahora está recomenzando todo de nuevo.

En esta operación Parolin no está solo. El Secretario de Estado, que ya en el verano de 2005 estaba cerca de cerrar un acuerdo con Beijing, entonces desvanecido dramáticamente, tiene una “diplomacia paralela” en la Comunidad de Comunidad de San Egidio [habitualmente llamada por su nombre en italiano: “Sant'Egidio”. N. de T.]. Que durante décadas desarrolla en China un trabajo discreto pero presente en el intento de facilitar el diálogo entre las dos partes. En todo esto, de la Secretaría, se dice, habría venido una fuerte invitación a todas aquellas organizaciones que se ocupan de China en el ámbito católico a dejar el campo a la Santa Sede manteniendo el clima lo más tranquilo posible, para favorecer el encuentro con los chinos y la negociación. En la máxima reserva.