Tuesday, February 11, 2014

Renuncia de Papa emérito “no era una fuga”, Mons. Gänswein

Mons. Georg Gänswein, Prefecto de la Casa Pontificia y secretario particular de Benedicto XVI, entrevistado por el programa radial italiano “Prima di tutto” de Radio 1, Feb-11-2014, habla sobre la renuncia de Benedicto XVI, de la cual dice: “No era una fuga”.

Este es el audio original en italiano de la entrevista.




Y este es un reporte en español de agencia ANSA, Feb-11-2014.

ROMA, 11 (ANSA) - La renuncia de Benedicto XVI "fue un shock, era inesperado", admitió monseñor Georg Ganswein, secretario del hoy papa emérito y prefecto de la Casa Pontificia, a un año de la decisión de Joseph Ratzinger de dejar el pontificado.

"Vi frente a mí a los cardenales, algunos incrédulos, otros no habían entendido bien. Era para todos una sorpresa, con todas las consecuencias de una sorpresa", agregó Ganswein en una entrevista con el programa informativo italiano de Radio 1 "Prima di tutto".

"El me comunicó no sólo una idea, una reflexión, sino una decisión, y yo comprendí de inmediato -aunque instintivamente dije: '¡Padre Santo, no es posible!'- que era una decisión tomada, madurada después de mucha reflexión, con plegaria al Señor. No había nada más que hacer", explicó.

"Es importante -precisó Ganswein- comprender bien que este acto valiente no era una fuga, sino una decisión tomada con gran responsabilidad".

"En efecto, el derecho canónico dice que la Sede Vacante puede producirse por la muerte de un Papa o a través de la renuncia, que naturalmente debe ser pronunciada de modo adecuado. Y así fue, así fue la renuncia de Benedicto XVI", agregó.

Sobre la posibilidad de que la decisión pueda ser algún tipo de precedente para el futuro, el secretario de Ratzinger dijo que "el papa Benedicto no condicionó o no condicionará a ninguno de sus sucesores. Ciertamente, con este acto de renuncia determinó un hecho nuevo, que debe ser respetado".

Hoy día, contó, "Benedicto XVI reza, estudia, recibe gente, se ocupa de una amplia correspondencia, escucha música, pasea. Su mañana comienza siempre con la santa Misa y el breviario, cada tanto por la noche también toca el piano".

"Para mí -concluyó hablando de su actual trabajo con Jorge Bergoglio- al comienzo del pontificado del papa Francisco se trató de un desafío, una novedad absoluta. Nadie antes había recibido esta tarea. Pero al mismo tiempo espero poder responder a este desafío y hacer lo mejor posible mi trabajo, tanto para el papa Francisco como para el papa Benedicto XVI".