Friday, February 21, 2014

Declaración del Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede con ocasión del consistorio extraordinario sobre la familia

En la mañana del Viernes, Feb-21-2014, el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, S.I., ha hecho una declaración sobre el consistorio extraordinario sobre la familia que se ha realizado Feb-20/21-2014. V.I.S. aclara que dicha declaración ha sido “aprobada por el Santo Padre, que resume los pensamientos del Papa Francisco y del Colegio Cardenalicio”.

Con base en la información proporcionada por V.I.S. proporcionamos una traducción adaptada de la declaración.

Durante el Consistorio extraordinario, el Santo Padre y el Colegio Cardenalicio han elevado al Señor una oración especial por los muchos cristianos que, en diferentes partes del mundo son, cada vez con más frecuencia, víctimas de actos de intolerancia o persecución. A cuantos sufren por causa del Evangelio, el Santo Padre y los cardenales desean renovar la seguridad de su oración constante, exhortándolos a permanecer firmes en la fe y a perdonar de corazón a sus perseguidores, a imitación del Señor Jesús

De igual manera, el pensamiento del Papa y los cardenales se dirige también a las naciones que, en este período, están desgarradas por conflictos internos, o por graves tensiones lesivas de la normal convivencia civil, como en Sudán del Sur o en Nigeria, donde una serie constante de atentados siega numerosas vidas inocentes, en un creciente clima de indiferencia. En estas horas, suscita especial preocupación la dramática evolución de la situación en Ucrania, para la que se desea que cese prontamente toda acción violenta y se restablezcan la concordia y la paz.

También preocupa mucho la persistencia del conflicto en Siria, que parece lejos de encontrar una solución pacífica y duradera , así como el de la República Centroafricana, que cada día asume proporciones más grandes. Cada vez es más urgente una iniciativa de la comunidad internacional para promover la paz y la reconciliación internas, garantizar el restablecimiento de la seguridad y del Estado de derecho y permitir el acceso indispensable a las ayudas humanitarias .

Desgraciadamente, se ha tomado nota de que muchos de los conflictos actuales se describen como de naturaleza religiosa, a menudo enfrentando subrepticiamente a cristianos y musulmanes, cuando se trata de conflictos cuyas raíces primarias son de naturaleza étnica, política o económica.

Por su parte, la Iglesia católica , condenando cualquier violencia perpetrada en nombre de la afiliación religiosa, no dejará de continuar sus esfuerzos por la paz y la reconciliación, a través del diálogo interreligioso y las múltiples obras de caridad que diariamente prestan ayuda y apoyo diario a los que sufren en cualquier lugar del mundo.