Sunday, December 29, 2013

Zollitsch el obstinado


Mons. Robert Zollitsch, anterior arzobispo de Friburgo, Alemania, y quien ahora actúa como administrador apostólico de esa misma circunscripción en tanto se sabe el nombre de su sucesor, sorprende nuevamente por su empecinamiento en querer dar la Comunión eucarística a los divorciados vueltos a casar.

En entrevista para Welt am Sonntag (es decir, la edición dominical de Die Welt), ha hecho notar que entre un 35 ó 40% de los matrimonios se rompen hoy día, lo cual lo ha llevado a pensar en cómo tratar a estas personas (las que se vuelven a casar), y es ello lo que lo motivó a emanar ese diabólico documento pastoral (así lo llamó él) en el cual se da acceso a la comunión eucarística a los divorciados vueltos a casar. Señala también que el hecho de que Francisco haya convocado para un sínodo extraordinario sobre la familia en 2014 lo alienta porque así podrá llevar a ese escenario la abominación que ha implementado ya en Friburgo.

Preguntado por Welt am Sonntag sobre la carta que al respecto le envió el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Mons. Gerhard Ludwig Müller, Mons. Zollitsch anota que Mons. Müller tiene una posición que corresponde a la tradición que representa. Sin embargo, se apoya en la opinión pública (no confundir con el sensus fidelium) dado que, según él, la mayoría de las personas tienen un concepto positivo de la satánica provisión que ha implementado (no es de extrañar, ¿recuerdan que había orquestado una encuesta para respaldar su tropelía?), también se apoya en que Francisco habla constantemente de la cercanía que se debe tener hacía el pueblo y asegura que la medida tomada puede ser una de las formas de acercamiento con quienes se han divorciado y vuelto a casar civilmente. Y para poner la cereza en el postre anota que un prefecto no es el Papa (nosotros entendemos esta expresión como “me importa un bledo”).