Saturday, December 21, 2013

Francisco hace cambiar look de los cardenales


Esta es una información de agencia ANSA, Dic-21-2013, basada en un artículo de primera plana de La Repubblica, Dic-21-2013, firmado por Paolo Rodari.



ROMA, 21 (ANSA)- La elección de Jorge Bergoglio como Papa, acompañada por su estilo de vida marcado por la austeridad, ha logrado cambiar incluso el "look" de los cardenales de la Iglesia católica, quienes han dejado de lado el lujo adoptando una manera de vestir mucho más sobria que en el pasado.

Entre las calles y las plazoletas del centro de la Ciudad Eterna hay varios negocios religiosos especializados precisamente en la venta de los atuendos para cardenales y sacerdotes. En estas tiendas, "la venta de accesorios religiosos se ha derrumbado", destacó hoy el diario romano La Repubblica.

"Antes los obispos y cardinales imitaban a Benedicto XVI, quien durante las diferentes celebraciones litúrgicas acostumbraba usar diferentes tipos de mitras" (prenda sobre la cabeza utilizada en algunas ceremonias), afirman los vendedores de "Ghezzi", una de estas tiendas romanas. "Mientras estuvo Benedicto, confeccionábamos por lo menos diez por mes, incluso modelos diferentes", añaden. "Hoy en día en cambio si llegamos a hacer una por mes tenemos suerte", advierten.

Quizás el ejemplo más claro sobre el hecho que la llegada de Bergoglio iba a imponer un drástico cambio en la vestimenta vaticana fue el conocido tema de los zapatos negros que el ex arzobispo de Buenos Aires usa habitualmente, tal cual lo hacía en Argentina. El papa Ratinger prefería en cambio los elegantes, y costosos, calzados Praga rojos, o en algunas ocasiones negros.

Lo que sí hay con la llegada de Bergoglio como Papa es un "boom" en la venta del solideo blanco (gorro), que según la tradición católica es el símbolo de la dignidad del Pontífice.

En Italia se les llama "papaline" y en las tiendas religiosas de Roma "se están vendiendo muchísimas: muchos padres la compran para sus hijos, las llevan a las audiencias del miércoles y a veces las cambian con las del Papa", afirman en Ghezzi.

Otro nuevo aspecto en la manera de vestirse es el de la cruz, que antes eran de oro: "ahora tanto obispos como cardenales llevan cruces de plata, e incluso de madera. No sólo eso. También hay cambios en los anillos, Bergoglio ha elegido uno de plata dorada, no de oro, como indicaba la tradición", afirma el diario.

"Indudablemente cada Papa tiene su estilo aunque en general todos buscan las cosas bellas. En realidad, vestir a un religioso no es más difícil que vestir a los comunes mortales. Aunque algunos curas son más sofisticados que otros", destaca, por otra parte, el sastre eclesiástico Gabriele Barbiconi.

La Repubblica publica por último una comparación entre el costo de los dos "looks" diferentes, el "estilo Bergoglio" y el "estilo Ratzinger".

Una simple camisa "clergymen" cuesta unos 30 euros, mientras que una mitra alargada y "bicuspide" "estilo Benedicto XVI" puede llegar a los 6 mil euros. Por otra parte, el anillo de plata de Bergoglio no supera los 50 euros, frente a los 500 que puede alcanzar uno de oro.

Rumor sobre el reemplazo del P. Federico Lombardi

Siempre lo decimos, se trata de un rumor, por tanto, cautela.

Hay una historia en La Repubblica, Dic-20-2013, firmada por Marco Ansaldo en la cual habla sobre el posible reemplazo en la dirección de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, actualmente en cabeza del P. Federico Lombardi. Ansaldo dice que el candidato en la pole position es el P. Antonio Spadaro, director de Civiltà Cattolica y a quien Francisco concedió una larga entrevista en Septiembre pasado (ver aquí). Escribe Ansaldo:

Para el nuevo jefe de la Oficina de Prensa y portavoz papal se habla del padre Antonio Spadaro, que también muy jóven fue elegido director de Civiltà Cattolica, la revista quincenal de los jesuitas. Spadaro, que por el momento no ha recibido ninguna llamada oficial (“No sé nada”, dice), es sin embargo el nombre en la cima de la lista de Francisco.

La humildad autoritarista y de modales bruscos

La verdadera humildad no muestra que lo es ni anda diciendo palabras humildes, porque no sólo desea ocultar las otras virtudes, sino principalmente ocultarse a sí misma

San Francisco de Sales
“Introducción a la Vida Devota”
Parte III, Capítulo V




Dos artículos de dos agencias noticiosas diferentes que tratan sobre, digamos, las señales mixtas que envía Francisco.

Agencia AFP, Dic-20-2013.

Ciudad del Vaticano, 20 de diciembre (AFP)- La personalidad del papa argentino Francisco, su popularidad, su estilo poco acartonado y distante del pasado, irritan a algunos círculos internos de El Vaticano, según revelaron este viernes varios vaticanistas.

En una entrevista a la cadena de televisión católica EWTN, el cardenal tradicionalista estadounidense Raymond Burke, cercano a Benedicto XVI, lamentó con amargura que Francisco no defienda con más vehemencia la familia y la vida, e inste con más frecuencia a los sacerdotes de todo el mundo a condenar el aborto.

"Tenemos la impresión de que el Papa cree que estamos siempre condenando el aborto e insistiendo sobre la necesidad del matrimonio tradicional, entre un hombre y una mujer. Eso es al menos lo que la prensa pública.

Pero para mí hablar de ello siempre es poco", afirmó Burke. El cardenal estadounidense, miembro de la Congregación de los Obispos, una suerte de ministerio del Interior que nombra a la jerarquía de la Iglesia, fue bruscamente destituido, junto con otro influyente purpurado de la misma entidad de la Curia Romana, el español Antonio María Rouco, presidente de la conferencia episcopal española, a quien le fue aceptada su jubilación.

En sus puestos fueron confirmados el presidente de la Congregación, el canadiense Marc Ouellet y dos españoles: Antonio Cañizares y Santos Abril.

El Papa nombró en esa congregación clave a nuevos miembros, entre ellos tres latinoamericanos: el mexicano Francisco Robles Ortega, el colombiano Rubén Salazar Gómez y el brasileño Joaz Braz de Aviz.

Con esos nombramientos, Francisco confirmó la línea que desea dar a su pontificado con religiosos que más que defender la doctrina se ocupan de los pobres y necesitados y van o se encuentran en "las periferias del mundo".

Junto a la imagen amable y afable del Papa que besa a niños y enfermos, algunas voces internas dan cuenta de su tendencia al autoritarismo y hasta de sus modales en ocasiones bruscos.

El colaborador más cercano del papa emérito Benedicto XVI, el guapo obispo Georg Gänswein, confesó en una entrevista a una revista alemana las dificultades que ha tenido para adaptarse al nuevo pontífice y advirtió a los sectores progresistas que cultivan esperanzas sobre eventuales revoluciones.

"A algunos el entusiasmo se les quedará atravesado", dijo tras asegurar que "no cree" que las iniciativas progresistas que impulsa la iglesia alemana, como la defensa de la ordenación de mujeres y la comunión a los divorciados que se vuelven a casar, vayan a ser aceptadas por la Iglesia católica.

El diario italiano Il Corriere della Sera calificó de "extraña" este viernes la decisión del Papa de contratar a dos firmas privadas estadounidenses para que elaboren el plan para la reforma tanto del sector administrativo como de comunicaciones del Vaticano.

Las firmas consultores McKinsey, KPGM y Ernst-Young, Promontory fueron escogidas a través de una licitación pública para ello.

En una entrevista al diario La Stampa, que ha tenido menos impacto con respeto a las dos concedidas hace pocos meses a la revista jesuita y al fundador del diario italiano La Repubblica, el Papa argentino aclara algunos aspectos que habían suscitado entusiasmo entre los progresistas.

Además de negar su cercanía al "marxismo", el Papa advierte que va a necesitar más tiempo para llevar a cabo las reformas que la Iglesia reclama y precisa que no ha tomado decisión alguna sobre los divorciados que se vuelven a casar.

Algunos prelados se han quejado de la forma desordenada con la que comunica sus ideas, de la ausencia de una estrategia de los varios medios de comunicación que dispone la Santa Sede y hasta del exceso de culto de la personalidad.

El docente de Doctrinas teológicas de la Universidad de Padua, Vito Mancuso, estima que el estilo algo demagógico, "peronista", como lo calificó un observador argentino al referirse al popular presidente Juan Domingo Perón, "es su lado débil", dijo.

"Debe tener cuidado de no querer siempre sorprender, maravillar", comentó. "Compagina posiciones abiertas para luego frenar. Por eso sus palabras sobre un mismo tema son interpretadas de forma diferente. Eso ocurrió con sus declaraciones sobre los homosexuales y sobre los divorciados", sostiene el vaticanista Sandro Magister.

"El resultado es confuso. Algunos amplifican lo que les conviene. La línea sobre algunos asuntos delicados que ha abordado no resulta clara", agregó.

Para el francés Nicolas Diat, autor de una biografía sobre Benedicto XVI que aparecerá en febrero, en el Vaticano suelen siempre "llorar por la leche derramada": si la timidez de Benedicto XVI no despertaba emociones entre los fieles, la arrasadora popularidad de Francisco molesta.

Artículo de agencia EFE, Dic-20-2013.

Ciudad del Vaticano, 20 de diciembre (EFE)- Las posiciones del Papa Francisco, su popularidad y su estilo estarían molestando a un círculo interno del Vaticano, cercado al renunciado Benedicto XVI.

El cardenal estadounidense Raymond Burke, de la línea tradicionalista, le dijo a la cadena EWTN (católica) dejó ver la molestia de que Francisco no defienda con vehemencia el papel de la familia y el valor de la vida.

"Tenemos la impresión de que el Papa cree que estamos siempre condenando el aborto e insistiendo sobre la necesidad del matrimonio tradicional, entre un hombre y una mujer. Eso es al menos lo que la prensa publica. Pero para mí hablar de ello siempre es poco", afirmó Burke.

El cardenal Burke hizo parte de la Congregación de Obispos, fue destituido al tiempo que se aceptó la jubilación del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco. Los dos fueron reemplazados por el canadiense Marc Ouellet y los españoles Antonio Cañozares y Santos Abril.

En la Congregación de Obispos el papa Francisco nombró esta semana a prelados latinoamericanos Francisco Robles Ortega, de México; Rubén Salazar Gómez, de Colombia, y Joaz Braz de Aviz, de Brasil.

Según algunas versiones, con esos nombramientos el Papa lo que busca a es contar con religiosos se preocupen más por los pobres y los necesitados que viven en "las periferias del mundo" que por defender la doctrina.

Algunos sectores del Vaticano aseguran que mientras el Papa en público tiene una actitud amable e incluso besa a niños y a enfermos, es un hombre autoritario con modales bruscos en algunas ocasiones.

Profesionalidad, servicio y santidad. Saludo de Francisco a la Curia Romana con ocasión de la Navidad



Como es tradicional, Francisco ha saludado hoy por primera vez en su calidad de Pontífice a los miembros de al Curia Romana con ocasión de la Navidad, Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano. Seguidamente el texto del discurso pronunciado por el obispo de Roma para la ocasión.

Señores Cardenales,
Queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio,
Queridos hermanos y hermanas

Agradezco de corazón las palabras del Cardenal Decano. ¡Gracias!

El Señor nos ha dado la gracia de recorrer una vez más el camino del Adviento, y hemos llegado rápidamente a los últimos días previos a la Navidad, días impregnados de un clima espiritual único, lleno de sentimientos, recuerdos, signos litúrgicos y no litúrgicos, como el Portal de Belén... En este clima se enmarca también el tradicional encuentro con ustedes, Superiores y Oficiales de la Curia Romana, que colaboran cotidianamente en el servicio a la Iglesia. Saludo a todos cordialmente. Y permítanme que lo haga en particular a Monseñor Pietro Parolin, que ha comenzado recientemente su servicio de Secretario de Estado y necesita nuestras oraciones.

Este tiempo, en el que nuestros corazones rebosan de gratitud a Dios, que nos ha amado hasta dar a su Hijo Unigénito por nosotros, es el momento de darnos las gracias también entre nosotros. Y, en esta primera Navidad como Obispo de Roma, siento la necesidad de decirles a ustedes un efusivo «gracias»: a todos como comunidad de trabajo y a cada uno personalmente. Gracias por su servicio cotidiano: por el celo, la diligencia, la creatividad; gracias por el esfuerzo, no siempre fácil, de colaborar en el trabajo, de escucharse y confrontarse, de valorar personalidades y cualidades diferentes en el respeto recíproco.

Deseo expresar mi gratitud de manera particular a los que en este periodo terminan su servicio y se jubilan. Ya sabemos que nunca se jubilan como sacerdotes y obispos, pero sí del cargo, y es justo que sea así, también para dedicarse un poco más a la oración y la cura de almas, comenzando por la suya. Así pues, un «gracias» especial, de corazón, a ustedes, queridos hermanos que dejan la Curia, sobre todo a los que han trabajado aquí durante muchos años y con tanta dedicación, en lo escondido. Esto es verdaderamente digno de admiración. Admiro mucho a estos monseñores que siguen el modelo de los antiguos curiales, personas ejemplares... Pero también hoy los tenemos. Personas que trabajan con competencia, con rigor, con abnegación, desempeñando con esmero sus tareas de cada día. Quisiera mencionar aquí alguno de estos hermanos nuestros para expresarle mi admiración y reconocimiento, pero sabemos que lo primero que se nota en una lista son los que faltan; y, si lo hiciera, correría el riesgo de olvidarme de alguno y de cometer así una injusticia y una falta de caridad. Pero quiero decir a estos hermanos que constituyen un testimonio muy importante en el camino de la Iglesia.

Y son un modelo, y de este modelo y de este testimonio, tomo las características del oficial de la Curia y, más aún, del Superior que me gustaría destacar: la profesionalidad y el servicio.

La profesionalidad, que significa competencia, estudio, actualización... Es un requisito fundamental para trabajar en la Curia. Naturalmente, la profesionalidad se va formando, y en parte también se adquiere; pero pienso que, precisamente para que se forme y para que se adquiera, es necesario que haya una buena base desde el principio.

Y la segunda característica es el servicio, servicio al Papa y a los obispos, a la Iglesia universal y a las iglesias particulares. En la Curia Romana se aprende, «se respira» de un modo especial esta doble dimensión de la Iglesia, esta compenetración entre lo universal y lo particular; y me parece que ésta es una de las más bellas experiencias de quien vive y trabaja en Roma: «sentir» la Iglesia de esta manera. Cuando no hay profesionalidad, lentamente se va resbalando hacia el área de la mediocridad. Los expedientes se convierten en informes de «cliché» y en comunicaciones sin levadura de vida, incapaces de generar horizontes de grandeza. Por otro lado, cuando la actitud no es de servicio a las iglesias particulares y a sus obispos, crece entonces la estructura de la Curia como una pesada aduana burocrática, controladora e inquisidora, que no permite la acción del Espíritu Santo y el crecimiento de Pueblo de Dios

A estas dos cualidades, la profesionalidad y el servicio, quisiera añadir una tercera, que es la santidad de vida. Sabemos muy bien que esto es lo más importante en la jerarquía de valores. En efecto, también está en la base de la calidad del trabajo, del servicio. Y quisiera decir que aquí, en la Curia Romana, ha habido y hay santos. Lo he dicho públicamente más de una vez, para dar agradecérselo al Señor. Santidad significa vida inmersa en el Espíritu, apertura del corazón a Dios, oración constante, humildad profunda, caridad fraterna en las relaciones con los colegas. También significa apostolado, servicio pastoral discreto, fiel, ejercido con celo en contacto directo con el Pueblo de Dios. Esto es indispensable para un sacerdote. La santidad en la Curia significa también hacer objeción de conciencia. Sí, objeción de conciencia a las habladurías. Nosotros insistimos mucho en el valor de la objeción de conciencia, y con razón, pero tal vez deberíamos ejercerla también para oponernos a una ley no escrita de nuestros ambientes, que por desgracia es la de las chácharas. Así pues, hagamos todos objeción de conciencia; y fíjense ustedes que no lo digo sólo desde un punto de vista moral. Porque las chácharas dañan la calidad de las personas, dañan la calidad del trabajo y del ambiente.

Queridos hermanos, sintámonos todos unidos en este último tramo del camino a Belén. Nos puede venir bien meditar sobre el papel de san José, tan callado y tan necesario al lado de la Virgen María. Pensemos en él, en su preocupación por su esposa y por el Niño. Esto nos dice mucho sobre nuestro servicio a la Iglesia. Por tanto, vivamos esta Navidad muy unidos espiritualmente a san José. Esto nos hará bien a todos.

Les agradezco mucho su trabajo, y sobre todo sus oraciones. Me siento realmente «sostenido» por las oraciones, y les pido que sigan apoyándome así. También yo les recordaré ante el Señor y los bendigo, deseándoles una Navidad de luz y de paz a cada uno de ustedes y a sus seres queridos.

¡Feliz Navidad!