Friday, October 18, 2013

“El Pontífice realizó el acto de consagración...” ¿De veras, L'Osservatore Romano?, ¡no nos hagas reír!

En primera página de L'Osservatore Romano, Edición Semanal en Lengua Española, Oct-18-2013, es decir, la que comienza a circular hoy, respecto de la Jornada Mariana realizada el pasado fin de semana en el Vaticano con ocasión del Año de la Fe, durante la cual Francisco realizó un acto de confianza a Nuestra Señora de Fátima, como informó en su momento el propio sitio de internet de la Santa Sede...



...Se lee: “En la plaza de San Pedro el Pontífice renueva el acto de consagración a la Virgen de Fátima” y “El Pontífice realizó el acto de consagración...” (ver destacados en la imágen inmediatamente inferior).



¿En serio?, ¡no nos hagan reír! No es lo mismo hacer un “acto de confianza” que hacer una “consagración”. Aunque inicialmente nos dijeron que lo que iba a realizarse era una “consagración” o una renovación de la misma —y así lo estimamos—, en realidad lo que se hizo no fue tal sino, como hemos dicho, un “acto de confianza”.

Alguien en L'Osservatore Romano debería releer —si es que acaso ya leyó con anterioridad— la Enciclopedia Católica, la cual en la entrada correspondiente a “consagración”, la define:

Consagración, en general, es un acto por el cual una cosa se separa del uso común y profano para un uso sagrado, o por el cual una persona o cosa se dedica al servicio y culto de Dios por medio de oraciones, ritos y ceremonias.

Cuando el negocio es resistir, ¡y no hablamos de la FSSPX/SSPX!

Es sorprendente ver cómo los obispos alemanes hacen todo lo posible para no estar en comunión con la Iglesia y no hay autoridad que los frene. En esta entrada no nos vamos a dedicar a tratar de si la Iglesia alemana se lucra de las ventas de literatura pornográfica y esotérica debido a su participación en una editorial que publica libros de esta temática; ni vamos a tratar de si hay obispos alemanes que desean diaconisas; tampoco de si hay obispos alemanes que quieren sacerdotes casados; ni tampoco si hay obispos alemanes con ansias desenfrenadas de que la recepción de la comunión eucarística sea democratizada, i.e., para el que le dé la gana esté o no en pecado, dé o no dé escándalo. No, no es esa la materia de que vamos a tratar ahora.

En días pasados habíamos visto una información que hablaba de que los obispos de habla alemana, no sólo los de Alemania, habían definitivamente conseguido maniobrar para no actualizar la traducción del Nuevo Misal Romano (ver aquí, aquí y aquí), como lo había ya deseado Juan Pablo II desde comienzo de siglo al publicar la Editio Typica Tertia del Misal Romano. Sin embargo, ese asunto, que concierne a la salud espiritual de los fieles de habla alemana, ha pasado casi inadvertido ocultado por el caso de un obispo presuntamente despilfarrador, al cual identifican como “de mentalidad conservadora” y han dedicado primeras planas en periódicos y revistas alemanas.

Ahora, vamos a traducir esta información de The Tablet, Oct-18-2013, que dá cuenta de la maniobra de estos obispos para dejar en vigor la modernista traducción del Nuevo Misal Romano hecha en 1975, de la cual se destaca la traducción del Pro Multis como “por todos”, no obstante que, vista la reticencia de estos obispos, fueron objeto directo de una correspondencia del Papa (en este caso el Pontífide Emérito Benedicto XVI, ver aquí y aquí) en la cual discretamente se les pedía conformarse con lo ya establecido, no se resistieran más e hicieran las correccciones pertinentes del Nuevo Misal.

Misal alemán pospuesto indefinidamente
18 de octubre de 2013

La implementación de la nueva traducción del Misal alemán ha sido pospuesta por tiempo indefinido, anunció la Conferencia Episcopal alemana.

Los traductores han cumplido con su tarea “según su comprensión del texto latino y su sentimiento por lengua alemana”, dice la declaración de los obispos.

Comparado con el actual Misal alemán, que fue publicado en 1975, la nueva traducción podría decirse que es “más preciso, más prosaica y más concentrada”, dijeron.

Como numerosas consultas respecto de la traducción habían llegado de obispos alemanes, austriacos y suizos, se ha decidido no enviar todavía la nueva traducción a Roma para su aprobación.

Cualquier otro procedimiento ahora sería decisión individual de cada una las conferencias de los países interesados. “No hay una perspectiva de una fecha”, concluye el comunicado.

Esto significa que en la Iglesia de habla alemana sólo el Misal aprobado de 1975 es válido.

Y mientras tanto en Roma...




... El Papa Francisco recibió en audiencia al Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Mons. Robert Zollitsch, ¿para hablar de los temas arriba referidos, los que conciernen a la salud de las almas? No precisamente, más bien, lo que concierne a los bienes materiales malgastados, dilapidados, en una Iglesia particular por un obispo presuntamente derrochador; recuerden: La Iglesia tiene que ser pobre, y hace mucho mal ver a un sacerdote conduciendo un auto último modelo.

¿Y como para cuando piensan dejar un poco de lado los bienes materiales y tratar los asuntos referentes a la salud, la salvación de las almas, “que debe ser siempre la ley suprema en la Iglesia” (cf. CIC, N° 1752)?