Tuesday, September 24, 2013

Francisco recibe 2000 cartas diarias

Información de agencia EFE, Sep-24-2013.

Ciudad del Vaticano, 24 de septiembre (EFE)- Al Vaticano llega una media de 2.000 cartas al día procedentes de todos los rincones del mundo que van dirigidas al papa Francisco para darle ánimos o pedirle ayuda.

Estas son las cifras que maneja el servicio postal del Vaticano, que explica que ha aumentado considerablemente la llegada de cartas dirigidas al pontífice, aunque a veces éstas llegan sin dirección, incluso sin sellos, y con la única referencia de ser entregadas a Jorge Bergoglio.

El subdirector de la oficina de prensa del Vaticano, Ciro Benedetti, explica como son muchos los fieles que pasando por las oficinas de la Sala de Prensa entregan también sus misivas.

Benedetti explica como la mayoría de quienes escriben al papa argentino "son personas que atraviesan dificultades y que piden no solo ayuda material para superar las dificultades de la crisis económica sino sobre todo un apoyo moral para seguir adelante".

Aunque el papa Francisco también recibe cartas de felicitación o de buenos deseos en ocasión de festividades religiosas.

"Casi todos añaden su número de teléfono con la esperanza de que el papa les pueda llamar", añade el subdirector de la oficina de prensa del Vaticano.

Y es que el pontífice dedica mucho de su tiempo a llamar por teléfono a estas personas que le piden ayuda.

"A muchas personas las llamo y a otras las escribo. ¡Menos mal que no se saben todas las llamadas que hago!", desvelaba hace unos días Bergoglio.

Publicados datos de visita apostólica “virtual” a los Franciscanos de la Inmaculada

Al Sr. Andrea Tornielli, vaticanista de La Stampa, le parece normal los datos publicados de la visita apostólica “virtual” que realizaron a los Franciscanos de la Inmaculada.

Los datos de la susodicha visita apostólica fueron publicados ayer en el sitio de internet en italiano de los Franciscanos de la Inmaculada; de los cuales Andrea Tornielli presenta hoy un artículo en Vatican Insider, con esta introdución:

Fueron publicados los datos de un cuestionario interno: con respecto al “Vetus Ordo” el 64% afrimó que había problemas y 77% de ellos indicó que solo se podían resolver con un Capítulo extraordinario

Son números significativos y que desmienten clamorosamente muchos artículos e invectivas que han aparecido en muchos sitios y blogs cercanos al mundo tradicionalista: los mismos sitios y blogs que han tratado de reducir el caso entre los Franciscanos de la Inmaculada a una mera iniciativa de un puñado de frailes alérgicos a la misa antigua, por lo que han sido incluso tildados de «traidores».

[...]

Luego pasa a desglosar los datos.

¡Claro, cuando la cosa inicia mal, termina mal!

Si el cuestionario enviado a los destinatarios es tendencioso, arrojará los resultados que se pretenden.

¿Que tal si la visita apostólica se hace como debe ser, en lugar de haberla hecho de manera “virtual”? ¿De verdad eso se puede considerar un “gran parte”, Sr. Tornielli?

Como dice otro comentarista al respecto, esos son datos presentados como productos en el supermercado.

Francisco abraza al «gallito de Lima»



Vamos a ver, las fotos que aparecen arriba, publicadas por L'Osservatore Romano, corresponden al saludo que dió Francisco al Card. Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima, en la audiencia que le concedió ayer, Sep-23-2013. Si, ese mismo cardenal al que cierto comunicador (?) llama “gallito de Lima”, “líder de los sectores más duros y recalcitrantes de la Iglesia” y “mascarón de proa de los descontestos y resistentes eclesiásticos”, entre otros.

Una audiencia parecida (parecido no es lo mismo), le concedió recientemente el Pontífice a uno de los niños mimados del arriba aludido comunicador (?), nos referimos a Gustavo Gutiérrez, de quien también alegaron fue abrazado por Francisco. ¡Hasta donde nosotros sabemos, de ello no se informa por vía oficial ni L'Osservatore Romano publica imágenes!

Volviendo a la audiencia del Card. Cipriani con el Papa, esta es una entrevista que publica agencia Zenit con él, una vez realizada la misma.

El cardenal de Perú y arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani ha sido recibido hoy por el papa Francisco en el Palacio Apostólico situado en el Vaticano. Una conversación durante una hora en la que se hablaron de temas pastorales referentes a Perú y no sólo.

El arzobispo de Lima le regaló dos reliquias, una de santa Rosa y otra de San Martín de Porres, porque poco después de ser elegido papa, Francisco le dijo a Cipriani: 'No te olvides de rezar por mi a santa Rosa' y después, 'encomiéndame al negrito de la escoba'.

Recordó la importancia de los movimientos, porque hacen mucho bien a la Iglesia, y precisó que el santo padre está haciendo un esfuerzo muy grande, por elevación, para unir en la Iglesia y dejar atrás discusiones anacrónicas. Porque consideró que el papa Francisco está más allá de los clichés ideológicos, y esto encuentra una cierta resistencia en la dinámica de las informaciones.

¿Eminencia, cómo nace la idea de este viaje para encontrar al santo padre?

--Cardenal Cipriani: En Río de Janeiro cuando estuve en la Jornada Mundial de la Juventud, el papa al saludarme en manera coloquial me dijo: “Finalmente te veo”. Por antiguedad nos correspondía sentarnos cerca al papa, estaba el cardenal Humes y después estaba yo.

¿Cómo es su relación con el papa?

--Cardenal Cipriani:
Con el papa Francisco hay una normal relación de confianza. Después del cónclave se me voló el tiempo porque el 3 de julio fueron mis 25 años de ordenación como obispo y hubieron celebraciones y cosas que me tuvieron ocupado. Dos semanas atrás hablando con el cardenal Francisco Errazuríz, le comenté que me gustaría visitar al papa y le pregunté si tenía los teléfonos. Y él me facilitó los números, fax y e-mail, escribí y a los dos días me respondieron que hoy, 22, me recibía. Fue una respuesta inmediata.

¿Cómo fue el encuentro y cómo le recibió?

--Cardenal Cipriani:
Me ha recibido hoy, con el cariño de siempre, un largo abrazo porque así siempre nos saludamos, la audiencia en el palacio apostólico duró una hora, hemos podido hablar en un clima de amistad y confianza como lo hacíamos siempre.

¿Cómo lo encontró?

--Cardenal Cipriani:
Con una alegría y un entusiasmo contagioso. Entramos en muchos temas, le traje una reliquia de santa Rosa de Lima y otra de san Martín de Porres. Y también la biografía de ambos. 'Me gusta mucho leer la vida de los santos, te agradezco' me dijo. Y ésto lo traje porque apenas elegido papa, Francisco me pidió: 'No te olvides de rezar por mí a santa Rosa de Lima' y el día después cuando le saludé por segunda vez me recomendó: 'Encomiéndame al negrito de la escoba', porque san Martín es llamado así. Estas reliquias en un pequeño marquito.

¿Ustedes dos entraron al sacerdocio ya más adultos verdad?

--Cardenal Cipriani:
Sí, Bergoglio era químico y yo ingeniero, y los dos tenemos soltura para hablar de manera espontánea. Yo creo que es parte de esa gracia de Dios, por la cual Francisco tiene una facilidad para comunicarse y esa chispa porteña, que dice con rapidez las cosas. Hemos pasado un rato muy agradable. Me ha preguntado por el seminario, por las vocaciones sacerdotales. Le he comentado que tenemos unas 70 capillas del Santísimo Sacramento al lado de las parroquias, así puede estar expuesto y evitamos el peligro de los robos. Y el papa me insistió: “Es que Jesús siempre nos espera, nos mira siempre con cariño” y añade “es que eso funciona”. Le comenté del incremento de las confesiones y que mucha gente siente como si hubiera un ambiente nuevo, yo lo veo. Y me dijo: “Esto es de Dios, no es mío, es del Espíritu Santo”. Y también que veo más asistencia a la misa, o la facilidad para conversar, con un taxista, o en el bar. El papa es un tema que en el ambiente popular ha sido acogido con enorme simpatía y como un 'vale la pena'.

¿Hablaron en algún momento del Opus Dei?

--Cardenal Cipriani:
Al referirse a las novedades, en alta voz el papa comentó: 'Tú te imaginas una Iglesia sin todos estos movimientos, sin el Opus Dei, sin Comunión y Liberación y todos los otros. No me la imagino sin ellos, porque hacen mucho bien a la Iglesia”.

A veces, las palabras del papa son sacadas de contexto, ¿verdad?

--Cardenal Cipriani:
El santo padre tiene una frescura y soltura en explicar las cosas que está muy lejos de poder ser encasillado por grupos de izquierda o de derecha, o de centro, de conservadores o de progresistas. Hay sí un interés en ciertos grupos de querer encasillarlo y apropiarse y orientar lo que él dice, pero al papa no le van a callar con esta amenaza, y esto es lo que está ocurriendo con sus entrevistas y opiniones.

Si leemos sus palabras y homilías, como a los jóvenes en la JMJ de Río de Janeiro, vemos que el santo padre tiene una profundísima intimidad con Cristo, desde donde viene este volcán de entusiasmo que a veces al expresarse puede llevar a la gente a pensar 'mira, al papa no le interesa tal cosa' o 'ha atacado a no se quién'. Nada de eso está en esa bondad y sencillez del papa Francisco. Y el santo padre está haciendo un esfuerzo muy grande, por elevación, para unir en la Iglesia y dejar discusiones anacrónicas sobre el concilio, sobre el progresismo o sobre el conservadurismo. Un esfuerzo que encuentra cierta resistencia en la dinámica normal de las noticias.

¿Muy por encima?

--Cardenal Cipriani:
Cómo podemos hablar de un papa progresista y discutido, cuando la fuerza de su magisterio está en los largos ratos que pasa en oración delante del Santísimo. Y cómo podemos hablar de un conservador cuando es un hombre austero y sencillo en sus formas y las ha mantenido. Está más allá de los clichés ideológicos.

Benedicto XVI niega haber encubierto casos de abusos sexuales dentro de la Iglesia


La información se refiere a los extractos de una carta escrita por el Papa emérito que publica hoy La Repubblica, por ahora no hay una traducción completa de lo publicado (para ver el original italiano click aquí).

Información de ABC de Madrid, Sep-24-2013.

Benedicto XVI escribe sobre Jesucristo y la ciencia a un matemático italiano ateo

JUAN VICENTE BOO / CORRESPONSAL EN EL VATICANO
Día 24/09/2013


• Explica que las ciencias teológicas o las sociales tiene métodos distintos de la matemática

Benedicto XVI está en muy buena forma, tanto física –para una persona de 86 años- como, sobre todo, intelectual. En su residencia Mater Ecclesiae en los Jardines Vaticanos recibe visitas, lee muchas horas cada día y escribe muchas cartas que, de ordinario, los destinatarios no dan a la prensa.

El matemático ateo italiano, Piergiorgio Odifreddi, en cambio, le pidió permiso para publicar su carta en un diario romano y, al parecer, el Papa emérito se lo ha dado. Se trata de una larga respuesta a un ensayo del matemático italiano sobre la Introducción al Cristianismo, de Joseph Ratzinger.

El elemento central de la respuesta de Benedicto XVI es que Jesucristo fue, más allá de toda duda, un personaje histórico, por eso indica a Odifreddi que «lo que usted dice sobre la figura de Jesús no está a la altura de su rango científico. Si dice que no se sabe nada de Jesús como figura histórica le invito a volverse más competente desde el punto de vista de historiador».

El Papa emérito le sugiere leer «los cuatro volúmenes que Martin Hengel, exegeta de la Facultad de Teología protestante de la Universidad de Tubinga, ha publicado junto con María Schwemer. Es un ejemplo excelente de precisión histórica y de amplísima información histórica».

Joseph Ratzinger, que siempre ha dado ejemplo de diálogo con ateos y no creyentes, dedica buena parte de su respuesta a salir al paso de una opinión, quizá demasiado ligera del matemático italiano: «Usted me hace notar que la teología sería ciencia ficción».

El Papa le recuerda que cada disciplina científica tiene su propio método, «según la particularidad de su objeto». Así, el método de las ciencias matemáticas es distinto de las ciencias jurídicas o las ciencias históricas.

Joseph Ratzinger afirma que «una función importante de la teología es la de mantener la religión ligada a la razón», y recuerda que en su diálogo con el filósofo alemán Jürgen Habermas, «he mostrado que existen patologías de la religión y –no menos peligrosas- patologías de la razón».

Abusos a menores

Respecto al abuso de menores por parte de sacerdotes, que el matemático cita en su análisis, el Papa responde que «solo puedo constatarlo con profunda consternación. Jamás he intentado ocultar estas cosas. Tampoco es para mí un consuelo saber que, según la investigación sociológica, el porcentaje de sacerdotes culpables de estos delitos no es mayor que el de otras categorías profesionales similares».

Sin que eso disculpe el mal, Benedicto XVI le invita a ver, al mismo tiempo, la gran cantidad de actividades de ayuda y de asistencia que el cristianismo ha puesto en marcha a lo largo de veinte siglos. En definitiva, a ver el mal donde lo hay pero a ver igualmente el bien donde lo hay, que es justamente la actitud del científico.

En su despedida, el Papa emérito reconoce que «mi crítica a su libro en parte es dura, pero el diálogo es parte de la franqueza. Sólo así puede avanzar el conocimiento. Usted ha sido muy franco y, por lo tanto, aceptara que yo también lo sea».