Thursday, August 08, 2013

Id y haced discipulos...

Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo».

Mt 28 18-20




...¡vayan y busquen y encuentren al que más necesita! Pero solos no. ¡Con Jesús, con San Cayetano! ¿Voy a convencer a otro que se haga católico? ¡No, no, no! ¡Vas a encontrarlo, es tu hermano! ¡Eso basta! Y lo vas a ayudar, lo demás lo hace Jesús, lo hace el Espíritu Santo.

Francisco
Videomensaje en la fiesta de San Cayetano, Argentina
Ago-07-2013

Otro artículo más en contra de los tradis

En realidad no sólo en contra de los tradis, también incluye a otros que no son tradis sino de pensamiento conservador. El artículo aludido esta vez es escrito en inglés, por David Gibson en Religion News Service, Ago-08-2013, y titulado “El Papa Francisco inquieta —y divide— a la derecha Católica” (“Pope Francis is unsettling – and dividing – the Catholic right”).

Quede en la reseña.

Papa Francisco aprueba nuevas medidas contra el blanqueo

Información de agencia AFP, Ago-08-2013.

CIUDAD DEL VATICANO — El papa Francisco reforzó el jueves la vigilancia de las operaciones financieras del Vaticano, a través de un "motu proprio" (decreto papal) que introduce nuevas medidas contra el blanqueo de capitales y el reciclaje de dinero sucio.

La iniciativa supone una continuación de las ya aprobadas en materia de prevención y lucha contra actividades ilegales en terreno financiero y monetario por el anterior papa, Benedicto XVI, el 30 de diciembre de 2010.

A través del decreto, se establece que las leyes que se aplican al Estado Vaticano se extienden a sus ministerios, organismos e instituciones que dependen de la Santa Sede, así como a organizaciones no lucrativas de la Iglesia, como por ejemplo Caritas.

Entre las medidas aprobadas se refuerza el papel de la Agencia de Información Financiera (AIF), que se convierte también en un organismo de "evaluación y aprobación" de actividades que impliquen movimientos financieros.

Con esa medida se responde al pedido hecho por Moneyval, el órgano del Consejo de Europa para la lucha contra el blanqueo, indicó en un comunicado del Vaticano.

Moneyval ha reconocido que la Santa Sede ha recorrido un "largo camino en muy poco tiempo" en la lucha contra el blanqueo de capitales.

"Deseo renovar el compromiso de la Santa Sede en adoptar los principios y ejecutar los instrumentos jurídicos desarrollados por la comunidad internacional, adecuando aún más el orden institucional con el fin de la prevención y la lucha contra el blanqueo, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva", escribió el pontífice argentino en el documento.

Con el documento papal se crea también un "comité de seguridad financiera" con el objetivo de coordinar las actividades de la Santa Sede en materia de prevención y lucha contra el reciclaje de dinero sucio, añade la nota.

El "motu propio", emitido en pleno agosto, demuestra la voluntad del papa Francisco de limpiar las finanzas del Vaticano, cuyo banco ha estado involucrado durante años en operaciones oscuras de blanqueo de dinero y corrupción.

"Se trata de un instrumento que ofrece la garantía de que se seguirá el camino iniciado. En el mundo actual se trata de resistir frente a formas cada vez más sofisticadas de criminalidad financiera. Tenemos que hacer frente a los desafíos para la protección de la legalidad, no quedarnos atrás", explicó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

"La promoción del desarrollo humano integral sobre el plano material y moral requiere de una profunda reflexión sobre la vocación de los sectores económicos y financieros y sobre su correspondencia como fin último de la realización del bien común", afirma el papa.

"Por este motivo -prosigue- la Santa Sede, en conformidad con su naturaleza y misión, participa en los esfuerzos de la comunidad internacional destinados a la protección y la promoción de la integridad, estabilidad y transparencia de los sectores económicos y financieros y a la prevención y a la lucha contra las actividades delictivas", añade.

El pasado 11 de julio, el papa Francisco aprobó con otro "motu proprio" una reforma del código penal del Vaticano que refuerza las sanciones contra la corrupción y el lavado de dinero y las ajusta a los parámetros internacionales.

Las nuevas normas, que entrarán en vigor el 1 de septiembre, se aplican a todos los miembros de la Curia, así como a todo el personal diplomático y a todos los empleados de organismos y de instituciones vinculadas con la Santa Sede.

Antes de aplicar la reforma prevista para el Banco Vaticano, el papa nombró una comisión de investigación para examinar el caso.

Francisco, elegido papa en marzo, se comprometió a realizar una reforma profunda de las instituciones vaticanas.

En abril designó a un grupo de ocho cardenales para que lo aconsejen y estudien un proyecto de reforma de la Curia Romana, el gobierno central, y en junio ordenó una comisión de investigación para renovar el controvertido banco del Vaticano.

La “segretariola” de Francisco, el Papa que quiere hacerlo todo personalmente

Artículo de Sandro Magister en Chiesa On Line, Ago-08-2013, el cual también aparece publicado en la edición impresa de L'Espresso, en la calle Ago-09-2013. Importante debido a que podría entreverse cual sería una de las prometidas reformas de la Curia romana, concretamente en lo que se refiere a la Secretaría de Estado.

La "segretariola" de Francisco, el Papa que quiere hacerlo todo personalmente

Nombre por nombre, el equipo personal de Bergoglio. Una minuscula pero activísima curia paralela donde todo lo decide él. Incluidos los desafortunados nombramientos de monseñor Ricca y de Francesca Chaouqui

de Sandro Magister

ROMA, 8 de agosto de 2013 – Francisco no tiene prisa en reformar la curia y alguno de sus grandes electores empieza a impacientarse. "Queríamos un Papa con buenas capacidades directivas y de mando y hasta ahora hemos visto poco de ambas", se ha lamentado en una entrevista de hace pocos días el cardenal de Nueva York, Timothy Dolan.

Pero lo que es seguro es que al Papa Jorge Mario Bergoglio esta curia no le gusta tal como es. De hecho, de manera voluntaria, la utiliza cada vez menos. La secretaría de Estado vaticana tuvo noticias del último quirógrafo firmado "Francisco", el del 18 de julio que instituyó una comisión de ocho expertos para replantear la organización de las estructuras económico-administrativas de la Santa Sede, sólo a hechos consumados.

Esto significa que en el pequeño estudio de Papa Bergoglio, en el segundo piso de la Casa de Santa Marta, donde ha decidido vivir, se deciden y se hacen muchas cosas que ni siquiera rozan los majestuosos despachos curiales de la primera y tercera galería del Palacio Apostólico, a escasos metros del apartamento pontificio, ahora desierto.

La secretaría de Estado continua con su trabajo rutinario, pero está actuando muchos más otra secretaría, minúscula pero activísima, que está al servicio directo del Papa y despacha los asuntos que él quiere resolver personalmente, sin ninguna interferencia.

*

Hace un siglo, cuando reinaba Pio X, la llamaban la "segretariola". El Papa Giuseppe Sarto tenía un pésimo juicio sobre la curia de entonces, pero incluso después de haberla reorganizado se cuidó muy mucho de suprimir su pequeña secretaría particular, de cuyo personal se había rodeado apenas fue elegido en 1903.

Con el Papa actual, hijo de emigrantes piamonteses, el véneto Pio X tiene muchos rasgos en común. También él había nacido en una familia pobre y siguió dedicándose, también como Papa, a ayudar a los necesitados. Muy amado por la gente humilde, llevaba una vida simple y austera. Era de carácter bondadoso, no privo de ironía y tenía una profunda vida espiritual. Sucesivamente fue proclamado santo. Tenía una formidable capacidad de trabajo, que se alargaba hasta altas horas de la noche y hacía muchas pequeñas cosas personalmente que la curia desconocía.

No sorprende que contra la "segretariola" de Pio X se concentrase muy pronto una tenaz aversión, pues se sospechaba que influía sobre el Papa, orientando sus decisiones. Sospechas compartidas por dirigentes de la curia que Pio X apreciaba, como el entonces sustituto secretario de Estado, Giacomo Della Chiesa, futuro Benedicto XV, del cual el Papa decía: "Es jorobado, pero se comporta rectamente". De hecho, ninguno de los secretarios del Papa Sarto, tras subir éste al cielo, fue premiado por los pontífices sucesivos. Uno incluso acabó sus días voluntariamente recluido en una ermita, en la montaña sobre Camaldoli.

La leyenda negra pesó sobre ellos hasta el descubrimiento, un siglo más tarde, de los documentos de esa "sagrada mesa" en un trastero de los palacios vaticanos. Dos valiosos estudiosos, Alejandro M. Dieguez y Sergio Pagano, el segundo actualmente prefecto del archivo vaticano, publicaron entre 2003 y 2006 el inventario completo y una antología en dos gruesos volúmenes que demostraron que esos laboriosos secretarios no tenían ninguna culpa, porque todo había sido querido, decidido e incluso escrito de su puño y letra por el infatigable Papa Sarto. Como parece que está sucediendo también hoy con Papa Bergoglio.

El primero en formar parte de la "segretariola" de Pio X fue don Giovanni Bressan, su secretario antes de ser elegido Papa, cuando era obispo de Mantua y después patriarca de Venecia. Inmediatamente después el Papa Sarto llamó a su lado a otros dos sacerdotes vénetos que él conocía bien, Francesco Gasoni y Giuseppe Pescini. Y después un sacerdote de Como, Attilio Bianchi, sobrino del beato Giovanni Battista Scalabrini, fundador de los misioneros que de él toman su nombre.

A estos cuatro Pio X añadió, por último, "debido a su gran experiencia en propósito", a monseñor Vincenzo Maria Ungherini, que había sido el segundo secretario de León XIII, el Papa que había su predecesor.

También aquí las semejanzas con el presente son importantes. En la "segretariola" del Papa Francisco aparece, efectivamente, y por los mismos motivos que entonces, el que había sido el segundo secretario de su predecesor Benedicto XVI, el maltés Alfred Xuereb.

Sin embargo, el hombre que tiene un contacto más directo con el Papa no es éste, sino un sacerdote de Buenos Aires, Fabián Pedacchio Leaniz (ver foto), que llegó a Roma, a la curia, en 2007 como oficial de la congregación para los obispos, por voluntad conjunta del que era entonces su arzobispo, Bergoglio, y del entonces prefecto de la congregación, Giovanni Battista Re, el cardenal "queridísimo" al que el mismo Bergoglio dio las gracias calurosamente en su primer encuentro con el colegio cardenalicio tras su elección como Papa.

Hoy don Fabián, de 49 años, está permanentemente en Santa Marta, donde trabaja a tiempo completo al servicio de Papa Francisco. Es experto en derecho canónico y ha sido secretario de la asociación de los canonistas argentinos. Ama la ópera, las novelas de Gabriel García Márquez y las películas de Pedro Almodóvar. En futbol su equipo del alma no es el mismo que el de Bergoglio, el San Lorenzo, sino el más premiado River Plate.

Además de don Fabián, en el círculo de los estrechos colaboradores del Papa hay otro argentino de Buenos Aires, monseñor Guillermo Javier Karcher, ceremoniero pontificio pero, sobre todo, responsable del protocolo, la oficina de la secretaría de Estado por la cual pasan todos los documentos de la Santa Sede.

Hay, además, un italiano, monseñor Assunto "Tino" Scotti, de 58 años, bergamasco, jefe de oficina en la sección de asuntos generales de la secretaría de Estado y decano de la cámara apostólica, el instituto que administra los bienes de la Santa Sede en el interregno entre un Papa y el otro, con el cardenal camarlengo. Monseñor Scotti es quien selecciona y controla a los afortunados que acceden, todas las mañanas, a la misa del Papa, en la capilla de la Casa de Santa Marta.

A cada uno su tarea. Pero como Pio X, tampoco el Papa Francisco es una persona que ame delegar en otros. En Buenos Aires trabajaba solo en un pequeño escritorio muy ordenado. En la sala adjunta tenía una secretaria, la cual ni siquiera le gestionaba las citas y los encuentros: él mismo los fijaba en su agenda. Una agenda que no perdía nunca de vista y que ha querido llevar consigo cuando, ya Papa, se ha embarcado en el avión para Rio de Janeiro, en esa bolsa de viaje llevada por él mismo en una foto que ha dado la vuelta al mundo.

*

De la "sagrada mesa" de Pio X las cartas salían todas firmadas por uno de sus secretarios y todas escritas en tercera persona: "El Santo Padre desea…", "El Santo Padre quiere…", "El Santo Padre me indica que le comunique…". Pero después se ha visto que en las minutas originales la escritura a mano era toda ella sólo del Papa. No había decisión, por pequeña o grande que fuese, que no procediese personalmente de él.

Parece ser que con Bergoglio sucede lo mismo, con las ventajas y riesgos que corre toda autoridad monocrática. En sus primeros meses como Papa, el más grave infortunio en el cual ha caído Francisco ha sido el nombramiento del prelado del IOR, el "banco" vaticano, en la persona de monseñor Battista Ricca. Un nombramiento fuertemente deseado por el Papa en persona, completamente desconocedor del pasado escandaloso del personaje, del cual se había hecho desaparecer todo rastro documental.

En casos de este tipo, cuando ve que la curia le daña en lugar de ayudarle, el Papa Francisco se siente aún más estimulado a actuar por su cuenta.

Después de que “L'Espresso” hubiera destapado el escándalo basándose en los testigos y los documentos incontrastables desaparecidos en Roma pero conservados en la nunciatura vaticana en Montevideo, el Papa ha querido verificar personalmente la verdad. Ha puesto en acción su "segretariola" para que le informaran y entregaran todas las pruebas del caso. En la entrevista en el avión de vuelta de Rio, sus palabras más duras las ha dirigido contra los "lobbies", recalcando dos veces que "no había nada" relativo al escándalo en la investigación "previa" sobre Ricca que le habían hecho ver en la curia.

En la misma entrevista Francisco ha reivindicado su ser "jesuita" en lo profundo. Pio X fue otra cosa, pero ambos Papa parecen tener en común una astucia pragmática.

Para preparar la reforma de la curia, el Papa Sarto apoyó secretamente la publicación de un libro de denuncia y propuesta, aparecido de forma anónima y con un editor ficticio, que tuvo un notable éxito de público. En realidad, ese libro había sido escrito por un fidedigno monseñor de la secretaría de Estado, Giovanni Pierantozzi, había sido impreso por la tipografía vaticana y el borrador había sido revisado por el Papa en persona, en diciembre de 1903.

Ciento diez años después, también el Papa Bergoglio debe enfrentarse a una curia que hay que rehacer desde la base. Y tal vez algo similar a lo que hizo su santo predecesor lo ha querido hacer cuando el pasado 8 de julio ha nombrado, entre los ocho expertos de la recién creada comisión para la reordenación de las oficinas económicas-administrativas de la Santa Sede, con derecho a acceder a todos los documentos más reservados, a una experta en comunicaciones, la treintañera Francesca Immacolata Chaouqui.

Lástima que sin embargo nadie haya advertido al Papa que esta desenvuelta joven ítalo-egipcia presume, sí, de la amistad de varios cardenales de la curia, pero también tiene hilo directo con Gianluigi Nuzzi, el receptor de los documentos robados a Benedicto XVI por su infiel mayordomo, y es informadora asidua del sitio dagospia.com, el colector más leído en Italia de maledicencias y venenos vaticanos.

Los Franciscanos de la Inmaculada y las razones de la visita apostólica

Este es un artículo de Andrea Tornielli en Vatican Insider, Ago-08-2013. En él, entre otras, Tornielli también insiste en que la “tesis” de los tradis respecto de que Francisco esté echando atrás el Motu Proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI fue “oportunamente desmentida por el portavoz vaticano, el padre Federico Lombardi”. Lo cual no se puede dejar simplemente dejar pasar por alto. En efecto, el P. Lombardi, a solicitud de los periodistas desmintió que Francisco estuviera echando atrás el Motu Proprio Summorum Pontificum (aquí mismo tradujimos la nota al respecto que en su momento presentó Radio Vaticano en italiano), pero el simple hecho de que el portavoz vaticano salga a desmentir, no quiere decir que los hechos no estén indicando lo contrario, es decir, no se no puede obligar a creer en contra de lo que los hechos indican en la realidad, contra factum non argumentum est. Lo que subyace en el artículo es que Vatican Insider, no obstante las aclaraciones emitidas por los Franciscanos de la Inmaculada, muchas de ellas a raíz de articulos publicados en el propio Vatican Insider, se ratifica en su posición previamente publicada en dichos artículos y echa más leña al fuego en la campaña de señalar a los tradis como enemigos de Francisco.


08/ 8/2013
Los Franciscanos de la Inmaculada y las razones de la visita apostólica

La campaña de la prensa tradicionalista y los orígenes de una decisión que la Santa Sede tomó después recopilar información exhaustivamente

ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO


La decisión del Papa de nombrar un comisario para los Franciscanos de la Inmaculada, como pidió la Congregación para los religiosos al final de una visita apostólica que comenzó el año pasado, con la relativa reglamentación del uso de la misa antigua, ha desencadenado reacciones mediáticas provenientes de algunos ambientes tradicionalistas o, como sea, en los que se critica el actual pontificado. Estas reacciones tienen una tesis de fondo: Francisco estaría retrocedienco con respecto al Motu proprio de Benedicto XVI con el que en 2007 se liberalizó el uso del misal preconciliar. Tesis oportunamente desmentida por el portavoz vaticano, el padre Federico Lombardi.

El sitio tradicionalista estadounidense “Rorate Coeli” publicó el texto del decreto con el que se nombró el Comisario apostólico y con la cláusula anexa sobre el uso de la misa antigua. El 29 de julio, el blog tradicionalista «Messainlatino» también publicó el original de la carta enviada por el comisario a los religiosos y religiosas del Instituto. Ese mismo día, el vaticanista Sandro Magister habría comentado la noticia, presentándola como la primera «contradicción» abierta con respecto al pontificado ratzingeriano. También se habría puesto en marcha «Corrispondenza Romana», agencia de información guiada por el profesor Roberto De Mattei, cercano al mundo tradicionalista y autor de una historia del Vaticano II en la cual el último Concilio es presentado como un evento de ruptura con respecto a la tradición anterior. «Corrispondenza Romana» también se ocupó de recopliar firmas para apoyar el uso de la misa antigua para los Franciscanos de la Inmaculada que habrían sido enviadas a la Congregación para los religiosos.



El 7 de agosto intervinieron el el periódico italiano “Il Folgio” Mario Palmaro y Alessandro Gnocchi, dos periodistas también cercanos al mundo tradicionalista, con un artículo titulado significativamente “Esa bofetada a los Franciscanos en la Iglesia de Francisco”. En el texto la carta del comisario nombrado por la Santa Sede, el padre Fidenzio Volpi, es definida como «calcada» en el estilo de los «burócratas de Ceausescu» y también aparecen menciones irónicas sobre el mensaje de Francisco a los musulmanes por el fin de Ramadán y sobre el viaje papal a Lampedusa. Los Franciscanos de la Inmaculada, «que son pobres y humildes sin ostentaciones», se opondrían a los que se ponen ante las telecámaras y los objetivos fotográficos «como está de moda bajo el nuevo Pontificado». El nombramiento del comisario, según Gnocchi y Palmaro, es una medida «draconiana», que pretendería destruir la fuerza de los frailes, empeñados en resescubrir y conservar «la misa de siempre» (expresión codificada y que se usa como sinónimo de misa preconciliar, en la que se encierran dos consecuencias implícitas: la primera es que el misal de 1962 corresponde a la misa que se ha celebrado durante dos milenios, la segunda es que la liturgia post-conciliar no está vinculada con la tradición).

Al responder a una pregunta específica de Vatican Insider sobre el papel que han tenido algunos frailes y monjas del Instituto en la difusión de la tesis del «desconocimiento de Benedicto XVI», que ha tenido eco en diferentes sitios y blogs, el casi ex-procurador general de los Franciscanos de la Inmaculada, padre Alessandro Apollonio, desmintió secamente cualquier participación. Pero alguna duda permanece ante el evidente intento por transformar los problemas y las tensiones internos del Instituto sobre la fidelidad al carisma original en una batalla pública sobre la misa antigua y sobre el Motu proprio «traicionado». Se da a entender que la medida de la Santa Sede fue decidida a la ligera o con base en información falsa, como el mismo padre Apollonio declaró.

Vale la pena recordar que los Franciscanos de la Inmaculada, Instituto con una fuerte huella mariana y misionera que nació en los años sesenta siguiendo las figuras del pobrecillo de Asís y, en particular, de San Maximiliano Kolbe, no nacieron en un ambiente tradicionalista. Una mutación en este sentido, por voluntad del fundador, el padre Stefano Manelli, se dio después de la promulgación del Motu proprio de Benedicto XVI que en 2007 liberalizó la misa antigua.

Durante el Capítulo general de 2008, el padre Manelli trató de introducir una revisión de las Constituciones del Instituto para volver obligatorio el viejo rito en las misas conventuales. La iniciativa suscitó una fuerte oposición, tanto que se retiró sin siquiera ser sometida al voto. Sin embargo, durante los tres años siguientes el uso del misal preconciliar fue sugerido y, a veces, impuesto de alguna manera. En una entrevista de 2010 con un blog francés el mismo padre Apollonio admitió que el viejo rito «es la forma de nuestra misa conventual recomendada por nuestro fundador». También se promovía el ritual antiguo para las ordenaciones sacerdotales. Sin normas escritas ni decisiones asumidas por el Capítulo general, el uso «preferido» de la liturgia antigua fue muy recomendado en los conventos de los Franciscanos de la Inmaculada y en algunos países se compraron breviarios bilingües (latín-inglés) para favorecer la introducción de la oración según el uso antiguo.

Esto provocó que en 2012 un grupo de frailes, los padres Antonio Santoro, Michele Iorio, Pierdamiano Fehlner, Massimiliano Zangheratti y Angelo Geiger, miembros de la comunidad histórica de los orígenes e involucrados en puestos de responsabilidad en el gobierno y en la formación del Instituto (después habrían sido «castigados» con varios transferimientos por sus posturas poco tradicionalistas), recurrieran a la Congregación vaticana para los religiosos pidiendo que se recuperara el carisma original y que no se impusieran las posturas tradicionalistas, incluidas las que pretenden reducir el alcance del Concilio Vaticano II o que lo presentan como un evento de ruptura inconciliable con la tradición anterior.

En una carta del padre Geiger se afirma que dentro del Instituto, por parte de algunos de sus autorizados exponentes, se difundía la idea de que la “nueva misa” era para los católicos ordinarios, mientras que la antigua era para los «católicos más serios con respecto a la fe», dando por descontado la superioridad de la «forma extraordinaria del rito romano» liberalizada por Papa Benedicto XVI.

Otro capítulo tiene que ver con la actitud desconfiada de algunos de los responsables de los Franciscanos de la Inmaculada hacia el nuevo pontificado, actitud compartida plenamente por esos sitios y blogs que se empeñan en defender la tesis de los frailes «perseguidos» por los «enemigos» de la misa antigua y sus patrocinadores vaticanos. Los disidentes con respecto a la línea impuesta durante los últimos años creen que la misa antigua y el tradicionalismo deben convertirse en la única formación recibida por los jóvenes seminaristas y que las «opiniones» de los tradicionalistas deben convertirse en «normativas» dentro del Instituto, en nombre de la lealtad al fundador, cuando en realidad no deberían ser impuestas a la consciencia de nadie. Sobre todo, sostienen los frailes antes mencionados, porque no hubo ninguna consulta ni ningún mandato del Capítulo general al respecto. Además, el tradicionalismo «no tiene ninguna relación con nuestro carisma» y «no es obligatorio según nuestra legislación».

Hay que añadir otros problemas, relacionados con la conducción del Instituto, con el papel en aumento de la rama femenina (más compacto cuando se trata de seguir las indicaciones sobre la misa antigua), con los problemas pastorales relacionados con las parroquias en las que los Franciscanos de la Inmaculada ejercen su ministerio. Frente a este contexto, la Santa Sede dispuso hace un año (por lo tanto bajo el Pontificado de Benedicto XVI) una visita apostólica. Desde antes de que comenzara esta visita, el 9 de mayo de 2012, Papa Ratzinger saludó durante una audiencia a «las consagradas, los seminaristas y los frailes Franciscanos de la Inmaculada, a quienes deseo que se nutran de la Palabra de Dioe y del Pan eucarístico para sentir “cum Ecclesia”». Una alusión significativa que ahora encuentra eco en la carta del comisario a los miembros del Instituto.

El visitador apostólico predispuso un cuestionario muy detallado sobre estos problemas y, según lo que consta a Vatican Insider, la mayor parte de los miembros consultados del Instituto se expresó a favor o de un Capítulo general extraordinario o del nombramiento de un comisario, confirmando la existencia de tensiones que no se pueden reducir a un grupúsculo de disidentes que habría logrado falsificar la realidad.

Así pues, la presentación de la decisión de Papa Francisco como un desconocimiento del Motu proprio de su predecesor (como ya Vatican Insider hizo notar el 30 de julio pasado) es completamente incongruente.

Queda claro, pues, que la decisión de la Santa Sede no fue tomada a la ligera, sino que se basó en una recopilación exhaustiva de información. En el sitio oficial de los frailes se lee que el fundador, padre Stefano M. Manelli, «con todo el Instituto de los Frailes Franciscanos de la Inmaculada unido a él, obedece al Santo Padre y confía en que de esta obediencia rpovengan gracias más grandes». En las próximas semanas el comisario verificará si lo que prevalece es esta declaración o impulsos que provienen del mundo tradicionalista, que están sugiriendo a los frailes la “resistencia” y que sigan celebrando “en consciencia” según el rito antiguo, sin pedir autorización ninguna y aprovechando que el decreto vaticano estableció la cláusula sin especificar cuáles son las «autoridades competentes» para otorgarla.

Francisco podría decepcionar a los medjugoristas


Ignazio Ingrao trae en Panorama, Ago-14-2013, lo que en teoría sería el sentido del pronunciamiento de la Santa Sede, ahora bajo el pontificado de Francisco, sobre las presuntas apariciones de Medjugorje:

...Después de las reservas sobre Medjugorje, expresadas en el curso del pontificado de Benedicto XVI, especialmente por el secretario de estado [cardenal Tarcisio] Bertone. Ahora muchos esperan que la devoción mariana de Bergoglio lo induzca a reconocer oficialmente las apariciones.

Por las primeras indiscreciones recogidas por Panorama, parece al contrario, que la solución que la comisión intenta proponer al Papa sea aquella de reconocer el santuario como simple lugar de culto y de peregrinación, pero de someterlo al control de la Santa Sede. Sin así pronunciarse en vía definitiva sobre las apariciones.


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