Tuesday, July 02, 2013

“Tenemos que mejorar el Novus Ordo”, card. Ranjith

La frase entrecomillada la sacamos del final de este video (cuyo título es “La lección litúrgica del Este”) que corresponde a una entrevista concedida por el card. Albert Malcolm Ranjith, Arzobispo de Colombo, Sri Lanka, a Catholic News Service, quienes proporcionan el video con subtítulos en español.


Mons. Pozzo abandonaría la limosnería apostólica

La Provincia Pavese, Jul-01-2013, informa que Mons. Guido Pozzo sería el nuevo obispo de Vigevano, de cuya diócesis actualmente es administrador apostólico el card. Dionigi Tettamanzi, nombrado como tal en razón de la renuncia hace un año por motivos de salud del anterior obispo, Mons. Vincenzo Di Mauro. El pasado mes de Noviembre de 2012 Mons. Pozzo había sido nombrado Limosnero de Su Santidad por parte de Benedicto XVI.

Wojtyła y Roncalli canonizados...¡ahora sí!

Bueno, parece que ahora sí los Papas Juan Pablo II y Juan XXIII serán canonizados. Aquí dos notas de Vatican Insider al respecto.

La primera de ellas se refiere a Juan Pablo II.

02/07/2013
Wojtyla; la Congregación reconoce el segundo milagro

Juan Pablo II será santo antes de 2014. La ceremonia de canonización podría ser en diciembre

REDACCIÓN
(VATICAN INSIDER)


La reunión plenaria de cardenales y de obispos de la Congragación para las Causas de los Santos aprobó esta mañana el segundo milagro atribuido a la intercesión de Juan Pablo II. Como había anticipado Vatican Insider, el Papa Wojtyla será santo, con toda probabilidad, antes de 2014. La ceremonia podría llevarse a cabo en diciembre.

El pronunciamiento de hoy, después de que la comisión médica y la comisión de teólogos hubieran aprobado el segundo milagro, era necesario para certificar que la inexplicable curación se verificó por la efectiva intercesión del Papa polaco. Se trata del último paso antes de que Francisco firme el decreto para convocar a un consistorio en el que se anunciará la canonización oficialmente.

El milagro de Wojtyla sucedió justamente el día de su beatificación, el primero de mayo de 2011. Durante la reunión de esta mañana, los cardenales y los obispos de la Congregación se habrían expresado a favor de la canonización en diciembre, después de que termine el Año de la Fe. Todo, como sea, queda sometido a la voluntad del Papa, que podría reservarse alguna sorpresa. El Papa podría considerar justamente la proclamación contemporánea de la santidad de Juan Pablo II y de Juan XXIII una buena manera para “cerrar con broche de oro” el Año de la Fe.

La segunda se refiere a Juan XXIII y está firmada por Andrea Tornielli.

02/07/2013
El Papa bueno será santo este año

«Curó a una religiosa que estaba por morir». La canonización se llevará a cabo con la de Wojtyla

ANDREA TORNIELLI
(VATICAN INSIDER)


Wojtyla “santo subito”, pero junto a Juan XXIII, el “Papa bueno”. Esta mañana en el Vaticano se reunieron los cardenales y obispos miembros de la “ordinaria” de la Congregación para las causas de los santos, para examinar diferentes casos antes de que comience el verano. Entre estos, destacan el milagro atribuido a la intercesión del beato Juan Pablo II. El último paso decisivo antes de la firma final de Francisco, que llevará a la canonización récord del Pontífice polaco, que fue beatificado hace dos años.

Pero, inesperadamente, los cardenales y obispos también tendrán que discutir sobre otro caso, que se ha añadido en estos últimos días: el de la canonización de Juan XXIII, el Papa que convocó al Concilio Vaticano II, que murió en junio de hace 50 años y que fue beatificado en el año 2000. Un cambio no previsto que demuestra la voluntad para celebrar juntas las dos santificaciones, llevando a los altares y al culto universal tanto al Pontífice de Bérgamo, como al Pontífice polaco.

La fecha más probable para la ceremonia en la que Roncalli y Wojtyla podrían ser santificados es diciembre de 2013, inmediatamente después de que termine el Año de la Fe, dado que la hipótesis inicial de octubre parece cada vez menos plausible por la falta de tiempo y por problemas de organización. El cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las causas de los santos, después de la decisión que tomaron los cardenales y obispos esta mañana, se reunirá con Francisco y, pocos días después, la noticia de los dos Papa santos podría hacerse oficial definitivamente.

Había sido el mismo Wojtyla, en septiembre de 2000, durante el Jubileo, quien proclamó beato a Juan XXIII, en la misma celebración de la beatificación de Pío IX, el último Papa rey. En aquella ocasión, lo que llevó hacia el primer “grado” de los altares a Roncali fue el milagro de la curación (de 1966) de sor Caterina Capitani.

Como se sabe, según las normas para la canonización es necesario que se reconozca un segundo milagro, que se haya verificado después de la beatificación. Durante los últimos 13 años ha habido diferentes indicaciones de gracias y de presuntos milagros atribuidos a la intercesión de Roncalli, pero hasta hace algún tiempo ninguno de estos había pasado los exámenes de las comisiones médica y de teólogos de la “fábrica de santos” del Vaticano. Así pues, será posible que se reduzcan los tiempos. El Papa, de hecho, puede, si así lo pretnede, derogar incluso el reconocimiento del milagro y proceder, después de haber esuchado el parecer de los cardenales de la congregación, con una canonización.

Eran las 19.49 del 3 de junio de 1963 cuando la multitud que se encontraba en la Plaza San Pedro vio que se encendían las luces de la habitación del apartamento papal. Era la señal que indicaba la muerte de Juan XXIII. En menos de 5 años, el anciano prelado de Bérgamo, elegido como Papa “de transición”, había llegado al corazón de todo el mundo, debido a la sencillez de sus gestos y de sus palabras. Las visitas a la cárcel Regina Coeli y a los pequeños enfermos del hospital romano Bambin Gesù, las salidas a las parroquias, hicieron de él un obispo muy popular. La histórica decisión de convocar a un Concilio ecuménico cambió el rostro de la Iglesia, aunque Roncalli no llegó a ver su conclusión.

Justamente, mientras el Concilio seguía su curso, muchos obispos propusieron proclamar a Juan XXIII santo por aclamación. Su sucesor, Pablo VI, prefirió seguir las vías canónicas, por lo que se puso en marcha un proceso canónico y se unió a Roncalli con su predecesor Pío XII.