Monday, April 22, 2013

Reforma de la Curia: Se crearía el “Moderator Curiæ Romanæ”


La información original proviene de una entrevista concedida a Corriere Della Sera por el card. Francesco Coccopalmerio, presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos (copia facsimilar en la imágen). Este es un artículo de agencia ASCA, Abr-22-2013. Traducción de Secretum Meum Mihi.

(ASCA)-Ciudad del Vaticano, 22 abril - “Es una figura muy importante, se llamaría “Moderator Curiæ Romanæ”. Es una figura que se ubica junto al secretario de Estado, en estrecha unión con él, pero diferente del Secretario de Estado”. Así, el presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, el cardenal Francesco Coccopalmerio, en una entrevista con Corriere della Sera, explicó cual podría ser la dirección de la reforma de la Curia.

Este ‘Moderador’, ha explicado el purpurado podría ser “algo parecido” a un director general pero, “atención, sin entrometerse entre el Papa y los dicasterios, en lo absoluto. Es uno que hace funcionar la Curia”.

La Secretaría de Estado, agregó Coccopalmerio, “ayuda a más directamente al Papa y la del Secretario de Estado, es una figura hacia el exterior, se ocupa de los problemas de la Iglesia universal, al lado del pontífice. La tarea del ‘moderador’, sin embargo, se limita a la Curia romana, para que ‘funcione mejor’”.

“El resultado final —explicó el cardenal— es que el Papa, para gobernar la Iglesia, debe realizar una serie de actividades: por ejemplo, escoger los obispos, entretejer las relaciones ecuménicas, ocuparse de los consagrados o de la familia o de los seminarios, etc. El Papa tiene muchísimas cosas que hacer y todas diferentes unas de otras. Debe ser ayudado por personas competentes y espiritualmente a la altura. Así, los dicasterios de la Curia nacieron para esto“, y después es “esencial que exista una relación constante entre el Pontífice y los dicasterios. El Papa debe saber lo que cada uno está haciendo, dar el juicio: está bien, no está bien”.

Amiga de Papa Francisco está convencida que el Papa va a plantear celibato sacerdotal opcional

Información de agencia AP, Abr-22-2013.

Buenos Aires, 22 de Abril (AP)- Clelia Luro batalló más de la mitad de sus 87 años contra el celibato impuesto por la iglesia Católica Romana a sus sacerdotes. Hoy, sentada en una silla de ruedas, guarda la esperanza de que su amigo el papa Francisco ponga fin a ese mandato "que el mundo ya no comprende".

Esta mujer, que en la década de los 60 escandalizó a la opinión pública argentina por el romance que sostuvo con un obispo, que luego se convirtió en su esposo, tiene razones para guardar la esperanza: sostiene una amistad de más de una década con Jorge Bergoglio, quien la ha llamado religiosamente todos los domingos hasta que partió rumbo a Roma para el cónclave que lo terminó eligiendo Sumo Pontífice.

De las largas conversaciones que ha sostenido sobre el tema con el hoy papa, cree que Francisco va a resolver la crisis global de la falta de sacerdotes autorizándoles la celebración del matrimonio y la constitución de una familia.

No hay cifras oficiales, pero varios miles de sacerdotes han dejado la iglesia Católica para casarse. Muchos otros, particularmente en África y América Latina, continuaron con su ministerio pese a mantener relaciones con mujeres e incluso convertirse en padres.

"Creo que de acá a un tiempo probablemente se va a imponer el celibato opcional... estoy segura que Francisco lo va a plantear", dijo Luro en entrevista con The Associated Press en su casa de Buenos Aires luego de enviarle al papa una carta abierta en la que manifestó "que tenemos una gran esperanza de renovación para nuestra Iglesia".

Con Bergoglio "hemos discutido bastante el tema del celibato... Hoy en día el mundo no entiende que los curas no puedan casarse", dijo Luro mientras acariciaba con su mano una cruz tallada en plata que pertenecía a su esposo Jerónimo Podestá, el primer obispo católico que contradijo la ley del celibato y se casó sin abandonar el sacerdocio. "Hoy en día la mujer ya no es considerada un peligro para el hombre".

Algunas referencias públicas que ha hecho Bergoglio sobre la cuestión así como la comprensión y respaldo que brindó a sacerdotes que dejaron el ministerio por amor entusiasman a activistas como Luro.

Creen además que la elección como papa de un hombre del perfil de Bergoglio, un jesuita comprometido con los pobres, evidencia la voluntad de la iglesia Católica de avanzar sobre cambios profundos para frenar la diáspora de fieles.

Juan Pablo II, Benedicto XVI y sus antecesores prohibieron cualquier discusión sobre un cambio a la regla del celibato y Francisco no ha mencionado el asunto desde que se convirtió en el primer papa latinoamericano hace más de un mes.

"No veo viable que esto sea parte de su agenda", dijo el sacerdote Roberto Gahl, teólogo de la agrupación ultra conservadora Opus Dei de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma.

Sin embargo, antes de su elección como papa, Bergoglio habló del controvertido tema en un tono que ilusiona a muchos.

En el libro "Sobre el cielo y la tierra", una transcripción del diálogo interreligioso que mantuvo Bergoglio con el rabino Abraham Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano, el ahora papa comentó que "por el momento estoy a favor de que se mantenga el celibato, con los pro y los contra que tiene porque son diez siglos de buenas experiencias más que de fallas".

Pero al mismo tiempo subrayó que "es una cuestión de disciplina, no de fe. Se puede cambiar".

"En el supuesto caso de que la Iglesia decidiera revisar esa norma... sería por una cuestión cultural, como es el caso de Oriente, donde se ordenan hombres casados", reflexionó en "Papa Francisco, conversaciones con Jorge Bergoglio", de sus biógrafos autorizados Sergio Rubin y Francesca Ambrogetti.

El padre Thomas Reese, analista del Vaticano en la Universidad de Georgetown, se sorprendió por algunas expresiones de Bergoglio como "por el momento" para referirse al tema.

"No es el tipo de comentarios que uno suele escuchar cuando obispos y cardenales discuten sobre celibato", dijo Reese, un jesuita al igual que Bergoglio.

"El Vaticano liderado por Juan Pablo y Benedicto decía que ciertos temas estaban fuera de la mesa (de discusión) y cualquier obispo que los discutiera estaría en problemas. Y los teólogos que escribieran sobre ello se meterían en problemas", dijo Reese. "Entonces, esto es parte de una pregunta mayor sobre cuánto estará el papa Francisco abierto al debate. Ese es el gran desafío".

Con el debate sobre celibato, el Vaticano hasta ahora ha adoptado una postura similar a la de los padres que se cuidan de no discutir frente a sus hijos para no confundirlos, describió Reese.

El cardenal Claudio Hummes de Brasil, gran amigo de Bergoglio, fue protagonista de una controversia cuando señaló que el celibato no es un dogma de fe sino una cuestión de derecho canónico.

Las declaraciones, ofrecidas en una entrevista de 2006 antes de que el cardenal llegara a Roma para hacerse cargo de la oficina del Vaticano para el sacerdocio, desataron toda suerte de especulaciones acerca de un posible cambio que Hummes tuvo que emitir una extensa declaración reafirmando el celibato.

De hecho, el celibato es una norma que rige en la iglesia Católica de Occidente desde el siglo XII y no un dogma de fe, por lo cual se puede cambiar.

El Canon 277 del Código de Derecho Canónico del Vaticano establece que "los clérigos están obligados a observar una continencia perfecta y perpetua por el Reino de los cielos y, por tanto, quedan sujetos a guardar el celibato, que es un don peculiar de Dios mediante el cual los ministros sagrados pueden unirse más fácilmente a Cristo con un corazón entero y dedicarse con mayor libertad al servicio de Dios y de los hombres".

La iglesia Ortodoxa, en cambio, permite que hombres casados puedan ordenarse sacerdotes. Algo similar ocurre en países donde predomina el rito bizantino, como la iglesia de Ucrania. Algunos sacerdotes anglicanos casados pudieron convertirse al catolicismo e incluso algunos viudos con familia pudieron ordenarse.

"Los que hemos pertenecido al clero y estamos militando la causa por una Iglesia distinta, que incluya la opción de un celibato, no una obligación, vemos con mucho entusiasmo y mucha esperanza que Franciso pueda rever la medida canónica", dijo Guillermo Schefer, un ex sacerdote que junto a su mujer Natalia Bertoldi son vicepresidentes de la Federación Latinoamericana de Sacerdotes Casados.

"Hoy en día la sociedad pide también testimonio de varones probos, gente del pueblo, que tenga una familia", dijo Schefer. "Es importante que los sacerdotes también puedan optar por una vida de matrimonio y de familia, ayuda más a integrarse con el pueblo".

Si la iglesia Católica Romana aceptara que un sacerdote puede casarse "crearía una división en su corazón, debilitaría su compromiso y sería contrario a lo que viene sosteniendo sobre la necesidad de que los religiosos sean humildes y rechacen los placeres terrenales", remarcó el sacerdote Gahl. "Los defensores del celibato opcional sostienen que el sacerdocio es 'muy duro', entonces '¿por qué no hacerlo más sencillo?'. Pero el papa lo que viene diciendo es que 'si tu haces el sacrificio, serás dichoso'''.

Bergoglio también se ha expresado en desacuerdo con aquellos que sostienen que el fin del celibato frenará los casos de pedofilia que involucra a religiosos o que permitirá contrarrestar la escasez de seminaristas.

Otro argumento contra cualquier reforma sobre el celibato apunta a su impacto económico: si los 400.000 sacerdotes que hay en el mundo decidieran casarse y formar familias numerosas, habría que mejorar considerablemente sus salarios.

Para el experto Reese la cuestión exige un debate profundo pues en el caso de la orden de los Jesuitas, por ejemplo, el matrimonio no es compatible con el ejercicio de su ministerio.

"Ellos viven en comunidad y se comprometen con el ministerio de la comunidad, sin importar el lugar del mundo al que son enviados. Y toman votos de pobreza, castidad y obediencia. Si nos casamos, ¿quién paga el colegio de los hijos o los cuidados cuando la esposa cae enferma?, ¿Dónde vivirás? Como religioso, vivo en comunidad, comemos y rezamos juntos y trabajamos en proyectos comunes. Si mi superior me manda a California y mis hijos me dicen: 'mis amigos del colegio están aquí', no veo cómo puede funcionar", aseveró el jesuita.

Cuando conoció al obispo Podestá, Luro tenía 39 años, estaba separada y tenía seis hijas. Podestá tenía 45, y corría el año de 1966. Él era obispo de Avellaneda, suburbio al sur de la capital. Era un sacerdote progresista, muy comprometido con las causas sociales y que apoyó el movimiento de sacerdotes del Tercer Mundo.

"Yo fui la primera mujer para Jerónimo", confesó Luro. Lejos de esconderse, la pareja hizo pública la relación y se embarcó en una campaña a favor del celibato opcional desde la Federación Latinoamericana de Sacerdotes Casados, que los llevó hasta las puertas del mismo Vaticano.

Al poco tiempo el entonces papa Paulo VI emitió la encíclica "Sacerdotalis Caelibatus" en 1967 que ratificó los votos de castidad perpetua.

Luro dijo que conoció a Bergoglio poco antes de la muerte de Podestá en 2000. Contó que el entonces Arzobispo de Buenos Aires tuvo una actitud completamente diferente a sus antecesores en el cargo y se puso a disposición de la pareja cuando el obispo cayó gravemente enfermo.

"Después de la muerte de Jerónimo, Bergoglio me llamaba todos los domingos", dijo Luro. "Para mí fue un apoyo. Hablábamos de la Iglesia, discutíamos, le mandaba material de Jerónimo". Luro dijo que para su sorpresa recibió días atrás un llamado del papa Francisco, pero se reservó lo conversado.

La cercanía de Bergoglio con los Podestá no debe extrañar ya que como líder de la iglesia argentina ha sido igual de comprensivo con otros sacerdotes que pasaron por situaciones similares.

"Soy el primero en acompañar a un sacerdote en ese momento de su vida; no lo dejo solo, lo acompaño en todo el camino; en la elaboración espiritual de lo que está viviendo. Si está seguro de su decisión, incluso lo ayudo a conseguir trabajo. Eso sí, lo que no permito es la doble vida. Si no puede llevar su ministerio, le pido que se quede en su casa, que solicitemos lo que llamamos "la dispensa", el permiso a Roma, y así pueda estar en condiciones de recibir el sacramento del matrimonio", reflexionó Bergoglio en "El Jesuita".

Los médicos del Vaticano aprueban el milagro que hará a Wojtyla santo

Artículo de Andrea Tornielli en Vatican Insider, Abr-22-2013.

04/22/2013
Los médicos del Vaticano aprueban el milagro que hará a Wojtyla santo

La comisión médica ha reconocido que la curación es inexplicable. Si llega el ok de los teólogos, Juan Pablo será santo tan solo ocho años después de su muerte

ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO


«¡Santo subito!»: la canonización del Papa Vojtyla se está acercando a pasos agigantados y podría celebrarse ya el próximo mes de octubre. Durante los pasados días, la Comisión Médica de la Congregación para las Causas de los Santos de hecho ha reconocido que es inexplicable una curación atribuida al beato Juan Pablo II. Un presunto «milagro» que si es aprobado también por los teólogos y los cardenales, como es muy probable, hará que el Pontífice polaco desaparecido en el 2005 obtenga la aureola de santo en un tiempo récord, apenas ocho años después de su muerte.

Todo ha tenido lugar con un gran secreto, con la máxima discreción. En enero, el postulador de la causa, monseñor Slawomir Oder, presentó a la Congregación vaticana para los santos para un dictamen preliminar una presunta curación milagrosa. Como es sabido, tras la aprobación de un milagro para la proclamación como beato, el procedimiento canónico prevé el reconocimiento del segundo milagro.

Dos médicos de la comisión vaticana han examinado previamente este nuevo caso, dando ambos su dictamen favorable. El dossier con los historiales clínicos y los testimonios, consecuentemente ha sido presentado oficialmente al dicasterio que lo ha incluido enseguida en agenda para su examen. Los pasados días ha sido discutido por una comisión de siete médicos, presidida por el doctor Patrizio Polisca, cardiólogo de Juan Pablo II, médico personal de Benedicto XVI y ahora del Papa Francisco. También la comisión médica ha dado su dictamen favorable, el primer vía libre oficial por parte del Vaticano, y ha definido por lo tanto como inexplicable la curación atribuida a la intercesión del beato Karol Wojtyla.

Se trata de la superación del primer obstáculo fundamental, dado que el presunto milagro tendrá que ser ahora aprobado por los teólogos y luego por los cardenales y obispos de la congregación, antes de ser sometido al Papa para el «sí» definitivo. Pero de todos modos, el de la comisión es el trámite que se considera más importante: ni los teólogos ni los cardenales entran de hecho en las valoraciones clínicas concernientes al caso.

Es evidente, por los pasos que ya han sido dados, la voluntad de la Congregación para las causas de los santos de proceder de manera veloz, como ya sucedió con la beatificación de Juan Pablo II, celebrada por su sucesor Benedicto XVI el 1 de mayo de 2011. Este carril preferente que sigue estando abierto para Wojtyla indica que también el Papa Francisco está a favor de la canonización del Pontífice polaco.

Todavía es prematuro hablar de fechas para la canonización, pero la rapidez con la cual está teniendo lugar el proceso del milagro deja todavía abierta la posibilidad de que se celebre el domingo 20 de octubre, aprovechando la fiesta litúrgica asignada al beato Wojtyla, fijada el 22 de octubre.

La canonización convertirá a Juan Pablo II en el segundo Papa proclamado santo en el último siglo, tras pío X. Otros dos Papas beatificados pero no declarados santos son Pío IX y Juan XXIII. Otro Pontífice que está viendo llegar su beatificación es Pablo VI: tras la conclusión del proceso ya ha sido presentado a la Congregación para las causas de los santos un milagro atribuido a su intercesión. Todavía se espera la indicación de un milagro para la causa de Pío XII. Mientras se encuentra en fase avanzada el proceso de Papa Luciani. La historia del papado del Siglo XX, como se ve, está atestada de aureolas.


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¿Y si Francisco celebrara Misa Versus Deum?

Se ha anunciado que con ocasión del día onomástico del Papa, i.e. San Jorge, el Santo Padre celebrará mañana (Abr-23-2013) la Santa Misa en la Capilla Paulina (Cappella Paolina) con todos los cardenales presentes en el Vaticano (ver Avvenire, ASCA).

La Capilla Paulina fue, a comienzos de este siglo, objeto de algunas restauraciones, siendo inaugurada en 2009 con una particularidad muy especial, aquí reseñada en su momento por Sandro Magister, Jul-06-2009 (énfasis añadido):

[L]as restauraciones han incluido también un reordenamiento del presbiterio, en fidelidad a la tradición litúrgica.

En 1975, Pablo VI había sustituido el altar orientado hacia el tabernáculo con un altar distinto, separado de la pared, de forma oval, sobre el cual se celebraba mirando a los fieles.

Además, había eliminado la balaustrada de madera para la comunión y había colocado en su lugar un ambón esculpido en mármol. El piso había sido recubierto con una alfombra roja. Y lo mismo las paredes laterales, hasta la altura en la que se encuentran los frescos.

Benedicto XVI ha vuelto a poner en su lugar el altar anterior, aunque también un poco separado del tabernáculo, restableciendo la celebración de todos "orientados hacia el Señor". Ha quitado el ambón y en su lugar ha repuesto la balaustrada. La alfombra roja ha desaparecido, tanto la del piso como la de las paredes, restituidas en su aspecto original.

Fue así como en Dic-01-2009 el Papa emérito celebró la Santa Misa en la Capilla Paulina con los miembros de la Comisión Biblica Internacional, con la orientación Versus Deum



Ahora se nos ocurre: ¿Y si el Papa Francisco, ahora que va a celebrar la Santa Misa en ese mismo lugar, quisiera celebrar con la orientación Versus Deum?


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