Saturday, March 02, 2013

Vote Turkson



Carteles que dicen “vote Turkson” se han visto en Roma. Bueno, no creemos que si con ese prurito de novedad que se muestra por elegir a un Papa que esté más acorde con los tiempo en que vivimos, sea el card. Turkson quien sirva para el propósito.

Por ejemplo, en Feb-13-2013, dijo en una entrevista Christiane Amanpour de CNN, cosas como:

“Los sacerdotes pedófilos no existen en Africa porque la homosexualidad es condenada”

Y también, refiriéndose a que los abusos de sacerdotes pedófilos que existen en Estados Unidos y en Europa, no pueden suceder en Africa por la sencilla razón de que la cultura local africana no tolera la homosexualidad:

“El sistema tradicional tiende a proteger y ha protegido la población contra esta tendencia. En muchas culturas en Africa, la homosexualidad o ciertos acercamientos entre personas del mismo sexo no son tolerados”

Así que no es el card. Turkson quien llene esas expectativas progresistas. Busquense otro candidato.

Y para que no quede duda, este es el video completo de la entrevista original (inglés).


Rumores palaciegos: ¿Pacto cardenalicio para no renunciar si se sale electo Papa? ¿Un Papa que no pertenezca al colegio cardenalicio? ¿Papa mayor de 80 años?

Si, son rumores, referentes a los Sacros Palacios provienen muchos, ¿y qué esperaban en tiempos de cónclave, que no resultara ninguno?

Primero que nada, algunos malitencionados han dicho que los medios de comunicación han manipulado las recientes declaraciones del card. Pell, Arzobispo de Sydney, Australia, referentes a la renuncia papal (aquí y aquí), para hacerlas aparecer como que ataca a Benedicto XVI, cuando en realidad lo que hace es defender la institución del papado y ponernos en guardia sobre un futuro papado-fusible, es decir, que cualquiera —basado en la reciente experiencia— puede armar trapisondas para forzar una dimisión de un Papa, cualquier Papa. ¿De donde acá se convirtió en reprensible defender la institución del papado y exponer las inconveniencias de una renuncia? ¿Es más noble, loable, honorable, defender al Papa en menoscabo de la institución Papal? ¿No es eso lo que se llama papolatría?. De entre esos malintencionados hay toda una horda que en tiempos de Juan Pablo II le admiraron “el no bajarse de la cruz”, refiréndose a que no renunció aunque la presión fue grande, pero que ahora ponderan a Benedicto XVI por exactamente todo lo contrario: Su humildad por el hecho de renunciar. O sea, y en cualquier circunstancia, con cara ganan ellos y con cruz pierden los demás, así se trate de un cardenal de la Iglesia que defienda la institución papal.

Pues bien, el primer rumor —y como para acabar de ponerles sal en sus heridas a estos tales— es justamente en este sentido, traido a nosotros por cortesía de John Allen en su blog, Mar-02-2013. Dice Allen:

Una historia que está circulando es que los cardenales fraguarán un pacto entre ellos para que quien quiera que sea el próximo Papa, se comprometerá a no renunciar nunca. La idea es que algunos cardenales ven la renuncia tanto desestabilizadora y, en cierto sentido, como un golpe a la majestad del oficio papal, y a la noción de que no es sólo un trabajo sino una forma de paternidad espiritual.

¿Ven?, entre el colegio de cardenales no es solamente un cardenal el que piensa que una renuncia papal trae sus inconvenientes.

Los otros dos rumores provienen vía Paolo Rodari, quien escribe hoy en el periódico La Repubblica, Mar-02-2013, pág 15 (ver artículo original completo en la imágen):

La noticia de las últimas horas es que arranca la idea de favorecer un pontificado breve y confiado a una personalidad no perteneciente al colegio de los cardenales electores. También a un cardenal que ya ha cumplido ochenta años, en suma, podría ser electo, proporcionado en fuerza y profundo conocedor de la curia.

Luego de ello, Rodari pasa a nombrar algunos posible nombres que cumplirían con esas características, los cuales son muy pocos.

Y si hay quien alaba el hecho de que se ha “roto un paradigma” con un Papa que renuncia al papado en lugar de llevarlo hasta su muerte, ¿por qué no romper otro paradigma y elegir a alguien que no esté dentro de los conclavistas?

¡Veremos...!