Friday, December 27, 2013

Vayámonos acostumbrado a la idea de los Papas-fusibles

Es cuanto da a entender el P. Federico Lombardi, Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, preguntado sobre la renuncia de Benedicto XVI en una entrevista concedida hoy a Radio Vaticano (no confundirla con aquella a la que nos referimos en la entrada inmediatamente anterior). Dice el P. Lombardi (nuestra traducción):

Es una elección que ha marcado este año y seguirá marcando también las próximas épocas de la Iglesia. Pienso, de hecho, que tendrá sus consecuencias por cuanto respecta a los próximos pontificados. Es una apertura de un camino, digamos de una posibilidad, que, como bien dijo Benedicto, en su misma motivación para la renuncia, está también conectada a los tiempos que estamos viviendo. No tanto, pues, a una simple situación personal, en cuanto a la colocación en el tiempo con la aceleración, la acumulación de los problemas que surgen. Y esto fue visto por el Papa con gran lucidez y con mucha humildad, sólo para dar la oportunidad de una guía, que él la definió de renovado vigor a la Iglesia. Cosa que efectivamente ocurrió y ocurrió de un modo impresionante e inesperado.