Thursday, December 12, 2013

Francisco, 'Comunicador del Año' según el Parlamento Europeo

Información de Vatican Insider, Dic-12-2013.

12/12/2013
Francisco, 'Comunicador del Año' según el Parlamento Europeo

Entrevista al ministro vaticano de Comunicación, Claudio Maria Celli

GIACOMO GALEAZZI
VATICAN INSIDER


Mañana en Roma el Parlamento Europeo proclamará al papa Francisco 'Comunicador del Año'. “La comunicación del Papa es una comunicación de dimensión humana”. De describir el perfil de 'Francisco comunicador' se encarga el arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales. “Cincuenta años después de la 'Inter Mirifica', se ha pasado de los medios de comunicación sociales a la cultura mediática”, afirma a Vatican Insider monseñor Celli.

¿Cómo se caracteriza la comunicación del papa Bergoglio?

El Pontífice pone en el centro de su comunicación una dimensión humana. Para el papa Francisco el gran continente digital no es simplemente la tecnología sino que está formado por hombres y mujeres reales que llevarán consigo las propias ansias, la búsqueda de lo verdadero, de lo bello y de lo bueno. Con este propósito recuerdo que más de doscientos millones de personas viven en una de las mayores redes sociales como es Facebook, que es uno de los países más grandes del mundo, sin barreras. Muchos de ellos no entrarán nunca en una iglesia, pero también a ellos tenemos el deber de anunciarles el Evangelio, por lo tanto la Iglesia y sus pastores deben estar en este ámbito, deben evangelizar en Internet, no a través de Internet, porque es en el ámbito de las redes sociales que estas personas son llamadas a ser lo que son.

¿Cuál es la lección de Francisco, que mañana será proclamado comunicador del año por el Parlamento Europeo y ayer fue nombrado hombre del 2013 por la revista 'Time'?

Dios habla a través de los acontecimientos diarios y el Papa Francisco nos empuja hacia un misticismo que da espesor a la actualidad, aprendiendo a escuchar, a ver a Dios, que no se cansa nunca de obrar en cada momento de nuestra vida, de la historia. Escuchar, percibir, reconocer el Misterio Divino cada instante, aprender a renacer con Cristo siempre presente, enamorarse del infinito a través del instante fugaz en cada cosa. Así el Papa nos pregunta: '¿Cómo son nuestras homilías? Fuera estas homilías interminables, aburridas, de las que no se entiende nada'. El icono de Emmaus es un modelo de comunicación valiente, propuesto por el Papa Francisco a los Obispos brasileños, pero válido también en Europa. 'Hace falta una Iglesia que no tenga miedo de entrar en sus noches. Que sea capaz de encontrarlos en sus calles. Hace falta una Iglesia capaz de entrar en sus conversaciones. Que sepa dialogar con los discípulos, los cuales, escapando de Jerusalén, vagan sin meta, solos, con sus propio desencanto, con la desilusión de un Cristianismo entendido ya como algo estéril, incapaz de dar sentido.

¿Y aún más fuerte la inspiración del Concilio sobre los 'comunicadores de Dios'?

'Inter Mirifica' abre la serie de documentos que nacen del Vaticano II y a distancia de cincuenta años, representa una etapa fundamental en la relación entre la Iglesia y la comunicación, a pesar de tener algunos puntos débiles que el siguiente magisterio intentará sanar. Es la primera vez, de hecho, que un Concilio ecuménico discute de comunicaciones sociales, 'instrumentos' fundamentales en la misión de la Iglesia, capaces de llegar lejos con facilidad, rapidez y fascinación. Al momento del Concilio la tecnología permitía al mundo ver en tiempo real los acontecimientos. La radio, la televisión, la prensa escrita han sido de alguna manera superados por otras cosas maravillosas, ordenadores, internet, teléfonos móviles, y estamos de frente a una revolución que a la época del Inter Mirifica estaba solo empezando, pero que ahora, como ocurre en la actualidad, con modalidades diversas, incide profundamente en la mentalidad y los estilos de vida.

Y sin embargo la Inter mirifica tuvo grandes resistencias...

Un año después de su promulgación, Padre René Laurentin definía la Inter mirifica 'banal, moralizante y poco abierta al papel de los laicos'. El decreto 'profético' al final decepcionó un poco a todos: a los 'progresistas' porque todavía tenía un lenguaje de censura y de una antropología ingenia. Los 'tradicionalistas' por la falta de condenas explícitas y una apertura considerada excesiva a instrumentos potencialmente peligrosos para la moral y la integridad de la fe católica. El resultado fue un compromiso y vio la reducción del esquema original del documento en más de dos tercios del texto y la aprobación final con el número más alto de 'non placet' registrado en sede de votación final (1960 votos a favor frente a 164 contrarios). Considero todavía hoy las palabras escritas por el cardenal Martini en el lejano 1991 como iluminadoras. 'Los medios de comunicación no son ya una pantalla que se mira, una radio que se escucha. Son una atmósfera, un ambiente en el cual se está inmerso, que nos envuelve y nos penetra desde cada lado. Nosotros estamos en este mundo de sonidos, de imágenes, de colores, de impulsos y de vibraciones como un hombre primitivo inmerso en el bosque, como un pescador en el agua. Es nuestro ambiente, y los medios de comunicación son un nuevo modo de estar vivos'. La revolución acababa de empezar. El cambio de nuestra cultura comenzaba. Y lo vivimos todavía hoy.

¿Desde que punto es necesario volver a empezar?

Por las preguntas del Papa Francisco durante el encuentro con el Comité para la coordinación del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), antes de abandonar Río de Janeiro el 28 de Julio de 2013. Preguntas sobre la renovación dentro de la Iglesia, sobre el diálogo con el mundo actual. “Los escenarios y areópagos son de los más variados...y Dios está en todas partes: es necesario saber descubrirlo para poderlo anunciar en el idioma de cada cultura; en cada realidad, en cada lengua, tiene un ritmo diferente”.Este discurso del Papa Francisco, junto a aquel otro dirigido a los Obispos brasileños consistuyen una pequeña encíclina de eclesiología y esto es el sentido profundo del cambio. La pasión por la comunicación está en nuestro ADN, como seres humanos y cristianos, enviados del Señor.

¿Cuál es el modelo?

Es últil considerar la conversión pastoral expresada en la película 'Cien clavos', de Ermanno Olmi, en la que se privilegia la autenticidad del encuentro personal. La película es una crítica al modus operandi de una cultura que ha sobrepasado los límites del alma humana. Con el deseo de refundar la espiritualidad partiendo desde la base, de la materialidad del vivir, de la experiencia, es casi como decir: 'La verdad no está en los libros sino en la vida y en el encuentro con los otros'. No basta con reafirmar, vigilar. El mensaje no depende tanto del emisor como del destinatario, que no tiene que ser considerado como un objetivo, sino como el interlocutor en medio del proceso del dar y recibir. Al final comunicamos lo que somos, hasta tal punto que a menudo en los procesos comunicativos el lenguje 'no verbal' cuenta mucho más; nuestro testimonio y nuestra coherencia son fundamentales.