Sunday, December 15, 2013

Artículo de agencia Associated Press sobre el caso de los Franciscanos de la Inmaculada

En la tarde de ayer, Sábado, Dic-14-2013, apareció publicado un artículo por agencia Associated Press y firmado por su corresponsal en Roma, Nicole Winfield, sobre el caso de los Franciscanos de la Inmaculada. Esta es, no podríamos decir traducción sino más bien una adaptación en español de dicho artículo que ofrece la propia agencia AP.

Alarma Papa a conservadores

Ciudad del Vaticano, El Vaticano (14 diciembre 2013).- El Papa Francisco, recién nombrado persona del año por la revista Time, comienza a ser duramente criticado por algunos tradicionalistas católicos tras repudiar a una orden religiosa que celebra la misa en latín en vez de la lengua vernácula.

El caso se ha convertido en un punto de enfoque para las disputas ideológicas entre algunos en la Iglesia Católica descontentos con la agenda revolucionaria de Francisco.

La cuestión involucra a los Frailes Franciscanos del Inmaculado, una orden con alrededor de 100 sacerdotes, seminaristas y monjas establecido en Italia en 1990 a partir de miembros de la orden de San Francisco de Asís.

El Papa Benedicto XVI abrió una investigación sobre la liturgia en la orden de los Frailes después de que algunos sacerdotes de la orden se quejaron con el entonces Pontífice por lo que les parecía era una predilección demasiado tradicionalista por parte de los Frailes.

En julio, aunque Benedicto relajó en 2007 las restricciones para celebrar la misa en latín después de que el uso de lenguas locales fue permitido con el Concilio Vaticano II, Francisco prohibió a los Frailes celebrar la misa en latín a menos de que tuvieran permiso especial para hacerlo.

Durante las semanas siguientes, los conservadores expresaron su enojo: cuatro intelectuales italianos escribieron a El Vaticano acusando al Papa de violar el edicto de Benedicto XVI y de discriminar injustamente a quienes celebraran el rito antiguo.

El 8 de diciembre, el reverendo Fidenzio Volpi, quien fue elegido comisionado especial de la orden franciscana en julio, emitió sanciones en el nombre del Papa que han asombrado por su aparente severidad en comparación a acciones de El Vaticano contra otras órdenes y grupos religiosos como los Legionarios de Cristo, a quienes se les pidió reescribir estatutos y llevar a cabo reformas.

En cambio, Volpi fue más allá: cerró el seminario de los Frailes Franciscanos y mandó a sus estudiantes a otras universidades religiosas en Roma, suspendió la ordenación de nuevos sacerdotes por un año y estableció como requisito que los futuros sacerdotes acepten las enseñanzas del Concilio Vaticano II y la nueva liturgia a expensas de ser expulsados.

Asimismo, Volpi decretó que los sacerdotes actuales deben comprometerse por escrito a seguir la misión existente de la orden en vez de lo establecido por el fundador, Stefano Maria Manelli, a quien Volpi acusó de malversación de fondos y de liderar un culto de personalidad antes de enviarlo a vivir en un hogar religioso en lo que supervisaba la orden.

Los conservadores sostienen que el sancionar a una orden tradicionalista por cuestiones ideológicas impuestas por un Papa con tendencias progresistas.

"Espero que no parezca desmedido al describir esto como sumamente severo", dijo Timothy Finigan, un sacerdote británico que denunció las sanciones en su popular blog "La Hermenéutica de la Continuidad".

Asimismo, un grupo de católicos tradicionalistas lanzó una petición en línea para la expulsión de Volpi, aunque no han anunciado el número de signatarios.

Por su parte, el vocero de El Vaticano, Federico Lombardi, defendió a Volpi como alguien sabio y un administrador con experiencia al descartar su posible remoción.

"Conoce bien la vida religiosa, por muchos años fue director de la conferencia de superiores religiosos italiana y creo que su nombramiento fue una buena decisión", dijo Lombardi.

"Aunque la situación parece difícil y dolorosa, parece que la carta (pidiendo la salida de Volpi) demuestra que era necesario nombrar a un comisionado".

Robert Gahl, teólogo del Opus Dei en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma, dijo que estaba seguro que el Papa no se opone a la misa en latín ni quiere combatirla al restringir su celebración entre los Frailes.

En cambio, argumentó que el Papa buscaba aminorar los conflictos internos de la orden que habían llevado a la queja inicial ante Benedicto y que tomó acciones adicionales después de que Volpi encontró irregularidades financieras en la orden.

"La liturgia siempre es un tema sensible que puede ser controversial y molestar a algunas comunidades aun cuando la razón del desacuerdo es minúscula", dijo Gahl.

"Creo que la paz comunitaria y unidad que está buscando Francisco quizás implica establecer reducciones temporales del uso de la misa en latín (...) y frenar las acusaciones entre diferentes grupos ideológicos de la Iglesia, entre ellos grupos para quienes la liturgia es un tema importantísimo".

Ahora bien, respecto a la parte aquella del artículo en donde se habla de que no se ha reportado el número de firmantes de la petición en línea para solicitar la renuncia del P. Fidenzio Volpi, Comisario de los Franciscanos de la Inmaculada; el sitio Corrispondenza Romana destaca Dic-14-2013 (nótese que es la misma fecha de aparición del artículo original en inglés de la Sra. Winfield), que el número alcanzado de firmas ya sobrepasa el de 5000 (casi 6000 al escribir esta entrada).