Saturday, March 30, 2013

Otro artículo sobre la supuesta alarma de los tradis respecto del Papa

En otra entrada reseñamos dos artículos sobre la supuesta alarma de los tradis respecto del Papa (ver aquí), este es otro de ellos firmado por Alessandro Speciale en Vatican Insider, Mar-29-2013.

29/03/2013
Tradicionalistas critican a Francisco por lavar los pies de dos chicas

Lombardi explica la "oportunidad" del gesto en una comunidad pequeña como la de Casal del Marmo

ALESSANDRO SPECIALE (VATICAN INSIDER)

Algunas alarmas se encendieron inmediatamente después de su elección, cuando el Papa Francisco se presentó al mundo desde la Logia de las Bendiciones, con su cruz de fierro y vestido de forma extremadamente sencilla. Los tradicionalistas católicos, los que están relacionados con la misa preconciliar en latín, hicieron una mueca.

Por otra parte, el “currículum” del Papa argentino provocó muchas críticas entre los “fans” de la misa tridentina. “The Horror”, resumió un periodista sudamericano en un análisis publicado en el sitio tradicionalista Rorate Coeli: «De entre todos los candidatos impensables, Jroge Mario Bergoglio es, tal vez, el peor. No porque profese abiertamente doctrinas en contra de la fe y la moral, sino porque, juzgando por su trabajo como arzobispo de Buenos Aires, la fe y la moral parecen ser irrelevantes para él».

Sobre todo, el nuevo Papa fue descrito como «un enemigo de la misa tradicional», la que se recita en latín, y habría impedido en su arquidiócesis que se pusiera en práctica el Motu Proprio “Summorum Pontificum”, con el que Benedicto XVI permitía la misa tridentina como «forma extraordinaria» del Rito Romano.

Otro ejemplo. Un comentador católico conservador, Michael Brendan Dougherty, definió la elección de Bergoglio en el “National Post”, en caliente (apenas a tres días de la “fumata bianca”), como una más de las «recientes novedades y mediocridades católicas», porque sigue la línea que se ha seguido en medio siglo de Concilio Vaticano II, marcado por «desconsideradas experimentaciones», como la celebración de la misa en las lenguas locales, los gestos «dra’aticos» de Juan Pablo II o la renuncia de Benedicto XVI.

Pero la hostilidad explotó solo después de que ayer por la tarde el Papa Francisco se lavara y besara los pies a dos chicas (y una musulmana) durante la liturgia del Jueves Santo, que celebró en el instituto penal para menores de Casal del Marmo.

El Papa Francisco fue acusado de dar un mal ejemplo y de violar la ley de la Iglesia; el sitio “Rorate Coeli” declaró inmediatamente que la «reforma de la reforma», que muchos esperaban de Benedicto XVI, se había acabado.

Ed Peters, un canonista y bloguero muy conocido en los Estados Unidos, acusó al Pontífice, naturalmente, de «violar cualquier indicación divina», pero, sobre todo, de «dar un ejemplo discutible, ignorando la misma ley divina».

En 1988, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de lso Sacramentos publicó la carta circular “Paschales Solemnitatis” sobre la celebración de los ritos pascuales. En ese texto, en el número 51, se lee que el lavatorio de los pies debe involucrar solo a hombres elegidos. El orignial latino, “viri selecti”, no deja dudas al respecto.

En los Estados Unidos, la Conferencia Episcopal decretó un año antes la práctica de incluir también a las mujeres en la ceremonia, aunque no está previsto en los libros de la liturgia, pues tenían la «intención de subrayar el servicio al lado de la caridad en el rito», por lo que era una «forma comprensible de acentuar la orden evangélica del Señor, que vino para servir y no para ser servido».

La cuestión volvió a surgir en 2005, cuando el arzobispo de Boston, el cardenal Séan O’Malley desencadenó las polémicas por su voluntad de abrir el rito también a las mujeres. En esa ocasión, la Congregación para el Culto Divino explicó que, si permanecía la «obligación litúrgica» de lavar los pies solo a varones, el obispo local podía tener la libertad de decidir si existía una necesidad pastoral en la diócesis.

Hasta esta “ruptura” humilde de Francisco. El vocero del Vaticano, Federico Lombardi, explicó a la Associated Press que si en una «grandiosa celebración solemne» sería lógico lavar los pies solo a hombres, porque se conmemora la Última Cena de Jesús con los apóstoles, «en una comunidad pequeña y única, compuesta también por mujeres», como la de Casal del Marmo, habría sido «inoportuno» excluir a las mujeres, «a la luz del simple objetivo de comunicar un mensaje de amor a todos en un grupo que no incluía a refinados expertos de normativas litúrgicas».