Thursday, December 13, 2012

Benedicto XVI contempla nacimiento con estrella, buey y burro



El título de esta entrada hace alusión a una falaz, mentirosa, canalla, (des)información, que en días pasados circuló, respecto de la cual el Papa Benedicto XVI en su más reciente libro publicado de la trilogía “Jesús de Nazaret”, habría desvirtuado la presencia del buey, el asno y la estrella, en la escena del nacimiento (ver aquí). La imágen que acompaña esta entrada obedece a una foto tomada después de la audiencia general, Dic-12-2012, en la cual el Pontifice contempla un pesebre (nacimiento, belén) de origen mexicano puesto en el aula Paulo VI. ¿Quien habrá osado contrariar al Pontifice incluyendo los elementos antecitados?

El cardenal Salazar aprueba las uniones civiles entre homosexuales siempre que no se las equipare con el matrimonio

¿¡Mmm!? La verdad nos tomó por sorpresa ese titular que leimos en Infocatólica, Dic-13-2012, puesto que recientemente al neocardenal Salazar Gómez, Arzobispo de Bogotá, Colombia, se le preguntó sobre le tema de las uniones entre personas del mismo sexo, pero no llegó tan lejos en su respuesta (ver aquí). Sin embargo, en declaraciones publicadas por el periódico Vanguardia de Bucaramanga, Colombia, —mismas que retoma Infocatólica— el card. Salazar ha cometido una, digamos, ‘imprecisión’, de la cual esperamos una ‘aclaración’, como él les dice (ver entrada anterior relacionada aquí).

Esta es la nota completa de Infocatólica.

EL MAGISTERIO RECHAZA CUALQUIER LEGALIZACIÓN DE ESAS UNIONES
El cardenal Salazar aprueba las uniones civiles entre homosexuales siempre que no se las equipare con el matrimonio

El cardenal Salazar, presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana dijo ayer que se puede hablar de uniones homosexuales y que el Estado tiene el deber de darles a esas personas todos los derechos que considere, pero que «cuando la unión homosexual se quiere equiparar al matrimonio y a lo que significa desde el punto de vista social, indudablemente se está creando una falacia y una mala interpretación del término. Se está desvirtuando el sentido de las palabras, pero, este no es simplemente un problema de terminología sino de realidad».

13/12/12 10:08 AM

(Vanguardia/InfoCatólica) «En ningún momento son personas menos dignas de respeto, ni tampoco hay que excluirlas de la vida social», dijo el prelado. Sin embargo, aclaró que no se puede poner la unión homosexual en la misma línea de importancia social que tiene el matrimonio heterosexual al que calificó como «el único matrimonio».

«No nos parece conveniente que se equipare el matrimonio entre el varón y la mujer, que es la célula fundamental de la familia, con la unión entre homosexuales, que no es en ningún sentido de la misma naturaleza, no encontramos que haya ninguna razón que justifique que se hable de matrimonio homosexual», afirmó el alto prelado.
Magisterio Católico

En el documento "Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales", promulgado por la Congregación para la Doctrina de la Fe en junio del 2003, la Iglesia rechaza no solo el matrimonio entre personas del mismo sexo, sino cualquier tido de reconocimiento legal de las uniones homosexuales. En dicho texto, el magisterio católico enseña que:

Ante el reconocimiento legal de las uniones homosexuales, o la equiparación legal de éstas al matrimonio con acceso a los derechos propios del mismo, es necesario oponerse en forma clara e incisiva.

y

Dado que las parejas matrimoniales cumplen el papel de garantizar el orden de la procreación y son por lo tanto de eminente interés público, el derecho civil les confiere un reconocimiento institucional. Las uniones homosexuales, por el contrario, no exigen una específica atención por parte del ordenamiento jurídico, porque no cumplen dicho papel para el bien común.

y

En el caso de que en una Asamblea legislativa se proponga por primera vez un proyecto de ley a favor de la legalización de las uniones homosexuales, el parlamentario católico tiene el deber moral de expresar clara y públicamente su desacuerdo y votar contra el proyecto de ley. Conceder el sufragio del propio voto a un texto legislativo tan nocivo del bien común de la sociedad es un acto gravemente inmoral.

El texto, firmado por el entonces Cardenal Joseph Ratzinger, hoy Papa Benedicto XVI, concluye con un párrafo en el que ratifica la oposición de la Iglesia a cualquier tipo de reconocimiento legal de las uniones homosexuales:

La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede en modo alguno llevar a la aprobación del comportamiento homosexual ni a la legalización de las uniones homosexuales. El bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia, célula primaria de la sociedad. Reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio, significaría no solamente aprobar un comportamiento desviado y convertirlo en un modelo para la sociedad actual, sino también ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad. La Iglesia no puede dejar de defender tales valores, para el bien de los hombres y de toda la sociedad.

Primeros trinos del Papa

Previamente se había informado que Benedicto XVI respondería en Twitter algunas de las preguntas que se le formularan con el HT #askpontifex (ver aquí). Lógicamente el Papa no iba a utilizar ese mecanismo para hacer disputaciones teológicas ni para responder idioteces (como las que destacamos aquí). Esta entrada está dedicada a esas primeras respuestas proporcionadas por el Pontifice una vez enviado su primer trino (ver aquí).

La primera pregunta provenía de un periodista español, José Calderero (@jcalderero), decía “¿Cómo podemos vivir mejor el Año de la fe en nuestro día a día?” A lo cual el Papa ha respondido: “Hablando con Jesús en oración, escuchando lo que él le dice en el Evangelio y buscandolo en los necesitados”.



La segunda pregunta, originalmente en portugués, decía: “¿Cómo vivir la fe en Jesucristo en mundo sin esperanza?” Respuesta del Papa: “Podemos tener certeza de que un creyente nunca está solo. Dios es la roca sólida sobre la cual construimos nuestras vidas y su amor es siempre fiel”.



Una tercera pregunta provenía de una madre Estadounidense, Linda Binggeli (@trainingsaints): “¿Algunas sugerencias de cómo ser más orantes cuando estamos tan ocupados con los requerimientos del trabajo, las familias y el mundo?” Respuesta de Benedicto XVI: “Ofrecer cada cosa que haga al Señor, pedir su ayuda en todas las circunstancias de la vida diaria y recordar que Él siempre está a su lado”.



Con información del blog oficial de Twitter, Dic-12-2012.