Thursday, November 01, 2012

Comienza la peregrinación tradi en Roma

La descripción del video dice entre otras:

El Cardenal Brandmüller entra a la iglesia de la SS. Trinità dei Pellegrini de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro en Roma, para celebrar la Misa Pontifical Solemne...la iglesia estaba llena más de su capacidad....Michael J. Matt [Editor de The Remnant, vía Facebook, Nov-01-2012]

Benedicto XVI. “Mis ojos no funcionan bien”

Información de El periódico De Catalunya, Nov-01-2012.

El Papa interrumpe su discurso por problemas de vista

Joseph Ratzinger, de 85 años, sufre problemas circulatorios desde hace años

Jueves, 1 de noviembre del 2012

“Disculpadme, mis ojos no funcionan bien”. Benedicto XVI ha interrumpido este jueves, durante el rezo del Angelus, la lectura de un breve discurso para cambiar la dirección de la mirada con la que estaba leyendo, ajustarse las gafas y proseguir al cabo de unos segundos. Estaba leyendo unas palabras sobre la fiesta de Todos los Santos, desde la ventana de su despacho, cuando ha interrumpido el discurso y ha pedido disculpas. Tal vez el responsable haya sido el sol, que en un día de grandes nubarrones, apareció repentinamente iluminando la ventana papal y quizás deslumbrando a Benedicto XVI.

Nadie ha acudido en su socorro, por lo que se supone que se ha tratado de un percance de poco relieve, aunque ha sido suficiente para que algunas agencias informativas y emisoras de televisión lo subrayasen. En aquel momento estaba leyendo que “sólo la fe en la vida eterna nos hace amar verdaderamente la historia y el presente, aunque sin apegos; como los peregrinos, que aman a la tierra porque tienen el corazón puesto en el cielo”.

Joseph Ratzinger tiene 85 años y cualquier detalle sobre su salud despierta el interés, a veces morboso, de unas sociedades acostumbradas a bucear en la intimidad de las personas. Sus problemas de vista son conocidos desde hace años y derivarían de un cuadro clínico en el que la persona tiene un sistema circulatorio delicado. En los años pasados, se cayó al suelo durante la noche, por no haber visto un pequeño escalón en la habitación de los Alpes donde transcurrías unos días de vacaciones.

Precisamente después del primer año como Papa cambió el lugar para descansar unos días, que era el mismo que usaba Juan Pablo II, porrecomendación de los médicos, que lo consideraban demasiado alto y, por lo tanto, no adecuado a quien sufre problemas de presión sanguínea.

En el pasado, cuando era aún cardenal, estuvo hospitalizado en el norte de Italia, por un desvanecimiento, circunstancia que volvió a producirse más tarde en Roma.

Las fuentes vaticanas aseguran que la atención sobre su salud es constante y que, con una frecuencia regular, es sometido a unas analíticas básicas sin moverse de sus aposentos vaticanos.

Así informa agencia EFE, Nov-01-2012.

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).- En medio de los rumores que circulan desde hace algunos meses sobre su delicada salud, el papa Benedicto XVI evidenció hoy los primeros signos de fragilidad al tener que interrumpir la lectura del Angelus ante miles de fieles, admitiendo que sus ojos ven poco.

"Disculpen, mis ojos no funcionan bien", explicó el Papa, de casi 86 años, mientras se ajustaba los anteojos y hacia un esfuerzo por ver las letras, luego de haber interrumpido brevemente la lectura.

Durante la lectura del texto que precede al rezo del mediodía, el Pontífice tuvo que interrumpirla un momento, debido al contraste entre las oscuras nubes que amenazaban con descargar sobre el cielo de Roma y los rayos de sol que penetraban por las mismas, que le impedían leer.

Al margen de lo sucedido, Benedicto XVI dijo que los santos representan la victoria del amor sobre el egoísmo y sobre la muerte y que viéndoles se ve que seguir a Cristo lleva a la vida, a la vida eterna y da sentido al presente.

El Pontífice hizo estas manifestaciones ante varios miles de personas que asistieron en la plaza de San Pedro del Vaticano al rezo del Angelus en la jornada que la Iglesia Católica conmemora a Todos los Santos.

Asimismo, como es habitual, Benedicto XVI saludó en diferentes idiomas a los fieles presentes, entre ellos español, a los que dijo que "como Iglesia peregrina, los seguidores de Cristo celebran hoy con gozo" la Solemnidad de Todos los Santos, "la memoria de aquellos que son llamados amigos de Dios, cuya compañía alegra los cielos". "Que también nosotros, guiados por la fe y gozosos por la gloria de los mejores hijos de la Iglesia, invocando a la bienaventurada Virgen María, encontremos en ellos ejemplo y ayuda para alcanzar las promesas de Cristo", afirmó en castellano.