Wednesday, October 24, 2012

Carta del expulsado obispo Williamson en que pide a Fellay que renuncie ha sido publicada

Primero les pedimos que fijen la atención en este pasaje del comunicado de hoy en que la FSSPX/SSPX anuncia oficielmente la expulsión del obispo Richard Williamson:

Un último plazo le había sido concedido para conformarse a lo dispuesto, al término del cual anunció la difusión de una “carta abierta” pidiendo al Superior General que renunciara.

¿De qué carta habla el comunicado? Pues bien, la carta ha sido publicada por el periódico francés Rivarol para sus suscriptores; un usuario del foro Un évêque s'est levé! ha copiado el texto completo de dicha carta. Por el momento no poseemos una traducción de la misma, pero como se trata de una “carta abierta”, suponemos que en el curso de las próximas hora apareceran las diferentes traducciones en diferentes idiomas. Sirva esta entrada meramente como referencia para que se enteren que la tal “carta abierta” de la cual habla el comunicado ya es de dominio público.


Actualización Oct-25-2012: Seguidamente transcribimos una traducción al español —tengase en cuenta que no es la traducción oficial— de la “carta abierta” de Williamson a Fellay, la cual presenta Non Possumus, y a la cual le hemos hecho algunas adaptaciones.


Nota original del editor: Al momento que cerramos este número (24 de octubre) nos enteramos que Monseñor Williamson acaba de ser expulsado oficialmente de la FSSPX por Monseñor Fellay. Regresaremos a este acontecimiento en nuestra próxima edición. Mientras tanto, publicamos el comunicado de la casa general anunciando la expulsión definitiva de la FSSPX del prelado Británico y, en exclusiva para Rivarol, la carta abierta que Monseñor WIlliamson le ha dirigido al superior general de la Fraternidad el 19 de octubre, y la cual fue su voluntad que apareciera en nuestro semanarios. Los subtítulos son de la redacción. JB.

Londres, 19 octubre 2012.

Excelencia :

Gracias por su carta del 4 de octubre en donde usted me comunica de parte suya, del Consejo General y del Capítulo General, su “constatación”, “declaración” y “decisión” de que ya no soy miembro de la Fraternidad San Pio X. Las razones que usted da para su decisión de expulsar a su servidor serían las siguientes: el ha continuado la publicación de sus “Comentarios Eleison”; el ha atacado a las autoridades de la Fraternidad; ha hecho un apostolado independiente, él ha causado confusión entre los fieles; él ha apoyado a los sacerdotes rebeldes; el ha desobedecido de manera formal, obstinada y “pertinaz”; él se ha separado de la Fraternidad; él no se somete a ninguna autoridad. ¿Todas estas razones no se pueden resumir en la desobediencia? Sin duda, en el curso de los doce últimos años, su servidor ha tenido palabras y acciones que han sido, delante de Dios, inapropiadas y excesivas, pero creo que le sería suficiente que se los señalaran en particular para poder excusarse, según la verdad y la justicia. Pero sin duda nosotros estamos de acuerdo de que el problema esencial no se sitúa en los detalles, que se resumen en una palabra: la desobediencia.

Entonces, por principio notemos cuántas órdenes mas o menos desagradables del Superior General, su servidor ha obedecido sin falta.

En el 2003, él ha dejado un importante apostolado en los Estados Unidos para ir a Argentina. En el 2009, el dejó su cargo de director del seminario y dejó la Argentina para enmohecerse en una buhardilla en Londres, sin palabra ni ministerio episcopal, porque estaba prohibido. No le quedaba virtualmente mas que el ministerio de los “Comentarios Eleison” cuya negativa a suspenderlos constituye la mayoría de esta “desobediencia” que se le reprocha. Y desde 2009, a los Superiores de la Fraternidad se les ha permitido desacreditarlo e injuriarlo tanto como quisieran, y en todo el mundo han alentado a todo miembro de la Fraternidad que deseara hacerlo también.

Vuestro servidor ha reaccionado muy poco, prefiriendo el silencio a las confrontaciones escandalosas. Podríamos decir igualmente que se obstinó en no desobedecer. Pero pasemos, porque el verdadero problema no está allí.

Entonces, el verdadero problema ¿dónde se sitúa? Para responder, que se le permita al acusado de hacer un vistazo rápido a la historia de la Fraternidad de la cual quieren separarle.

En efecto, el problema central viene de lejos.

CATOLICISMO Y LIBERALISMO

A partir de la Revolución Francesa de finales del siglo XVIII, en muchos de los estados anteriormente cristianos, se comenzó a establecer un nuevo orden mundial, concebido por los enemigos de la Iglesia para expulsar a Dios de su creación. Se comenzó reemplazando el Antiguo Régimen, o el Trono que sostenía el Altar, por la separación de la Iglesia y el Estado. Resultó una estructura de la sociedad que es radicalmente nueva y difícil para la Iglesia, porque el Estado, a partir de entonces ateo, terminará por oponerse con todas sus fuerzas a la religión de Dios.

En efecto, los masones quieren reemplazar el verdadero culto de Dios por el culto de la libertad del cual el Estado neutro en religión no es mas que un instrumento.

Así comienza en los tiempos modernos una guerra implacable entre la religión de Dios, defendida por la Iglesia Católica, y la nueva religión del hombre, liberado de Dios y liberal. Estas dos religiones son tan irreconciliables como Dios y el demonio.

Hay que escoger entre el catolicismo y el liberalismo.

Pero el hombre no quiere tener que elegir entre el oro y el moro. Quiere tener los dos. En el rastro de la Revolución, encontramos a Felicité de Lamennais que inventó el catolicismo liberal, y a partir de ese momento, la conciliación de lo irreconciliable se convierte en moneda corriente en el interior de la Iglesia.

Durante 120 años, la misericordia de Dios dio a su Iglesia una serie de papas, de Gregorio XVI a Pio XII, quienes en su mayoría vieron claro y se mantuvieron firmes, pero un número de fieles siempre creciente se inclinaban hacia la independencia en relación a Dios y hacia los placeres materiales a los que el catolicismo liberal les facilita grandemente el acceso. Una corrupción progresiva llegó a los obispos y sacerdotes, y entonces Dios terminó por permitirles escoger el género de papas que ellos prefirieron, a saber, los que parecen ser católicos pero que en realidad son liberales, que hablan a la derecha pero actúan a la izquierda, que se caracterizan entonces por la contradicción, la ambigüedad, la dialéctica hegeliana, y en breve, la mentira.

Esta es la Neo-Iglesia del Vaticano II.

No podía ser de otra manera.

No es mas que un sueño el que se pueda reconciliar realidades que son irreconciliables.

Pero Dios –palabra de San Agustín- no abandona a las almas que no quieren abandonarlo, y entonces El viene en la ayuda del pequeño resto de almas católicas que no quieren seguir la apostasía fofa del Vaticano II. El suscita un arzobispo que resistirá a la traición de los prelados conciliares. Respetando la realidad, no buscando conciliar lo irreconciliables, negándose a soñar, este arzobispo habla con una claridad, coherencia y verdad que hace que las ovejas reconozcan la voz del divino Maestro. La Fraternidad sacerdotal que el funda para hacer verdaderos sacerdotes católicos comienza a pequeña escala, pero rechazando resueltamente los errores conciliares y su fundamento en el catolicismo liberal, atrae a los verdaderos católicos del mundo entero y ella constituye la espina dorsal de todo un movimiento en la Iglesia que le llamarán el Tradicionalismo.

Pero este movimiento es insoportable a los hombres de la neo-Iglesia que quieren reemplazar el catolicismo por el catolicismo liberal.

Ayudados por los medios de comunicación y los gobiernos, ellos hicieron todo para desacreditar, deshonrar y desterrar al valiente arzobispo. En 1976, Paulo VI lo suspendió a Divinis, en 1988, Juan Pablo II lo “excomulgó”. Este arzobispo exasperaba soberanamente a los papas conciliares, porque su voz de verdad arruinaba efectivamente su sarta de mentiras y pone en peligro su traición. Y bajo su persecución, y también de su “excomunión”, él se mantiene firme y con él muchos de los sacerdotes de su Fraternidad.

Esta fidelidad a la verdad obtiene de Dios para la Fraternidad doce años de paz interior y de prosperidad exterior. En 1991, el gran arzobispo muere, pero todavía durante nueve años, su obra continúa en la fidelidad a los principios antiliberales sobre los cuales él la construyó.

Entonces ¿qué harán los romanos conciliares para superar esta resistencia? Ellos cambiarán el palo por la zanahoria.

DESDE EL 2000, LA FRATERNIDAD HA CAMBIADO DE DIRECCION.

En el año 2000, una gran peregrinación de la Fraternidad para el Año del Jubileo, muestra en las basílicas y las calles de Roma, la piedad y el poder de la Fraternidad. Los romanos se impresionan a pesar de ellos. Un cardenal invita a los obispos a un desayuno suntuoso a su casa, invitación aceptada por tres de ellos. Inmediatamente después de este desayuno aparentemente fraternal, los contactos con Roma y la Fraternidad que se habían enfriado bastante después de doce años, se retoman y con ellos empieza la poderosa seducción por los botones escarlatas, por así decirlo, y los pisos de mármol.

Los contactos se encienden tan rápidamente que para el fin de año muchos sacerdotes y fieles de la Tradición clamaban por una conciliación entre la Tradición católica y el Concilio liberal. Esta conciliación no tiene éxito por el momente, pero el lenguaje del Cuartel General de la Fraternidad en Menzingen empieza a cambier, y en los doce años por venir se mostrará cada vez menos hostil a Roma y más acogedor hacia las autoridades de la Iglesia conciliar, hacia los medios y su mundo.

Y, a medida que la conciliación de los irreconciliables se prepara en la cabeza de la Fraternidad, en su cuerpo de sacerdotes y laicos la actitud deviene poco a poco más benigna hacia los papas y la Iglesia conciliares, hacia todo lo que es mundano y liberal. Después de todo, el mundo moderno que nos rodea, ¿es tan malo como han querido hacernos creer?

Este avance del liberalismo en el interior de la Fraternidad, percibido por una minoría de sacerdotes y de fieles pero aparentemente imperceptible para la gran mayoría, se descubrió a muchos en la primavera de este año cuando, luego del fracaso de las discusiones doctrinales en la primavera del 2011, la política católica de “no al acuerdo práctico sin acuerdo doctrinal” se convirtió, de un día para otro, en la política liberal de “No al acuerdo doctrinal, luego, acuerdo práctico”. Y a mediados de abril el Superior General le ofreció a Roma, como base de un acuerdo práctico, un texto ambiguo, abiertamente favorable a esta “hermenéutica de la continuidad” que es la receta bien amada de Benedicto XVI para conciliar, precisamente, el Concilio con la Tradición! “Es necesario un nuevo pensamiento” dirá el Superior General a mediados de mayo a los sacerdotes del distrito de Austria de la Fraternidad. Dicho de otro modo, el jefe de la Fraternidad fundada en 1970 para resistir a las novedades del Concilio, propone conciliarla con el Concilio.

Hoy en día, ella es conciliante.

Mañana deberá hacerse plenamente conciliar !

Apenas puede creerse que la fundación de Monseñor Lefebvre haya sido conducida a poner entre paréntesis los principios sobre los cuales él la fundó, pero ese es el poder de seducción de las fantasías de nuestro mundo sin Dios, modernista y liberal.

No obstante, la realidad no se deja doblar por las fantasías, y forma parte de la realidad que no se puedan deshacer los principios de un fundador sin deshacer su fundación. Un fundador tiene las gracias particulares que ninguno de sus sucesores tiene. Como escribió el Padre Pio cuando los superiores de su Congregación se pusieron a “renovarla” según el nuevo pensamiento del Concilio apenas terminado:

“¿Qué hacen ustedes del Fundador?”. El Superior General, el Consejo General y el Capítulo General de la FSSPX han querido retener como mascota a Monseñor Lefebvre, de todas maneras ellos tienen un nuevo pensamiento que pasa de lado a las razones gravísimas por las cuales él fundó la Fraternidad. Ellos la llevan a su ruina por una traición por lo menos objetiva, completamente paralela a la del Vaticano II. Pero seamos justos y no exageremos. Desde el principio de ésta lenta caída de la Fraternidad, siempre hubo sacerdotes y fieles que vieron claro y que hicieron lo que pudieron para resistir. En la primavera de este año, esta resistencia tomó una cierta consistencia y amplitud, de suerte que el Capítulo General del mes de julio puso cuando menos un obstáculo al camino del ralliement. ¿Pero éste obstáculo lo hará? Se puede temer que no. Delante de unos cuarenta sacerdotes de la Fraternidad reunidos en retiro sacerdotal en Ecône en el mes de septiembre, el Superior General, refiriéndose a la política romana confesó: “Me equivoqué” ¿De quién es la culpa? “Los romanos me engañaron”. Igualmente, de esta grave crisis de primavera, resultó “una gran desconfianza en la Fraternidad”, dijo él, que habría que “reparar con los hechos y no solamente con palabras”, pero ¿de quén es la culpa? Hasta ahora, sus acciones desde el mes de septiembre, comprendiendo esta carta del 4 de octubre, indican que la toma en contra de los sacerdotes y laicos que no han tenido confianza en él, su jefe. Después del Capítulo, como antes, parece que no soporta ninguna oposición a su política conciliadora y conciliar.

LA TRADICION CATOLICA Y EL VATICANO II SON IRRECONCILIABLES.

Y he aquí la razón por la cual el Superior General a dado varias veces la orden formal de cerrar los « Comentarios Eleison ». En efecto, este “comentario” ha criticado en repetidas ocasiones la política conciliadora hacia Roma por parte de las autoridades de la Fraternidad, y por ese comentario los ha atacado implícitamente. Pero, si en esta crítica y estos ataques ha habido faltas a la norma de respeto a su oficio o a sus personas, le pido con mucho gusto perdón a quien se lo deba, pero creo que es suficiente recorrer los números concernientes de los “Comentarios” para constatar que la crítica y los ataques han permanecido normalmente impersonales, porque va mucho más allá que solamente de personas.

En cuanto al gran problema que sobrepasa con creces las personas, consideremos la gran confusión que reina actualmente en la Iglesia y en el mundo, y que pone en peligro la salvación eterna de un sinnúmero de almas. ¿No es el deber de un obispo identificar las verdaderas raíces de esta confusión y denunciarlas en público?

¿Cuántos obispos en todo el mundo ven claro como Monseñor Lefebvre lo hacía, y dan una enseñanza que corresponde a esta claridad? ¿Cuántos de entre ellos enseñan todavía la doctrina católica tal cual?

¿No son muy pocos ? Entonces ¿Es éste el momento de buscar el reducir al silencio a un obispo que lo hace, como lo prueban el número de almas que reciben el “Comentario” como una tabla de salvación? ¿Y cómo otro obispo en particular puede querer cerrarlos, él que admitió frente a sus sacerdotes que sobre las mismas grandes cuestiones se dejó embaucar, y eso durante largos años?

Igualmente, si el obispo refractario se ha dado en efecto –por primera vez en casi cuatro años- un apostolado independiente, ¿cómo le pueden reprochar haber aceptado una invitación, independiente de la Fraternidad, para confirmar y para predicar una palabra de verdad? ¿No es la función de un obispo? Su palabra en Brasil no fueron de “confusión” sino para aquellos que siguen el error reconocido y mas arriba evocado.

Y si parece que después de años se separa de la Fraternidad, es justo, pero se separa de la Fraternidad conciliadora y no de aquella fundada por Monseñor Lefebvre. Y si parece que se muestra insumiso a todo ejercicio de autoridad de parte de los jefes de la Fraternidad, es también justo, pero solamente por las órdenes que van al encuentro de los objetivos por los cuales ella ha sido fundada. De hecho, ¿a qué otras órdenes fuera de la de cerrar los “Comentarios” puede afirmarse que ha sido culpable de una desobediencia “formal, obstinada y pertinaz”? ¿Hay alguna otra? La desobediencia de Monseñor Lefebvre, no fue sino para los actos de autoridad de los jefes de la Iglesia que eran capaces de destruir la Iglesia, su desobediencia era más aparente que real. Igualmente, la “desobediencia” de aquél que no ha querido cerrar los “Comentarios” es más aparente que real.

Porque la historia se repite, y el diablo siempre regresa a la carga. Igual que ayer cuando el Concilio conciliar la Iglesia Católica con el mundo moderno, así hoy se diría que Benedicto XVI y el Superior General quieren, los dos, conciliar a la Tradición católica con el Concilio; así mañana, si Dios no interviene de aquí a entonces, los jefes de la Resistencia católica buscarán reconciliarla con la Tradición ya conciliar.

¡ES MONSEÑOR FELLAY QUIEN DEBE RENUNCIAR !

En breve, Señor Superior General, usted puede ahora proceder a expulsarme, porque mis argumentos seguramente no lo persuadirán, pero esta expulsión será más aparente que real. Yo soy miembro de la Fraternidad de Monseñor Lefebvre por mi compromiso a perpetuidad. Yo soy uno de sus sacerdotes desde hace 36 años. Yo soy uno de sus obispos, como usted, después de casi un cuarto de siglo. Esto no se puede tachar por un trazo de bolígrafo, y por lo tanto, me quedo como miembro de la Fraternidad, en espera.

Si usted hubiera sido fiel a su herencia y yo hubiera sido notablemente infiel, yo reconocería gustosamente su derecho a expulsarme.

Siendo las cosas como son, espero no faltar al respeto hacia su oficio si le sugiero que por la gloria de Dios, por la salvación de las almas, por la paz interior de la Fraternidad, y por su propia salvación eterna, usted haría mejor renunciando como Superior General que expulsándome a mí. Que Dios le de la gracia, la luz y las fuerzas necesarias para cumplir con tal acto insigne de humildad y de devoción al bien común de todos.

Como frecuentemente he terminado las cartas que le he dirigido desde hace años,

Dominus tecum,

+ Richard WILLIAMSON.


Actualización Oct-26-2012: En el foro Cathinfo (navegue bajo su responsabilidad) ha aparecido una versión en inglés de la “carta abierta” de Williamson a Fellay, misma que se anuncia como una “traducción autorizada”.

El congreso ‘teológico’ que preocupó al Vaticano promovido en periódico arquidiocesano

En una anterior entrada señalabamos cómo el Congreso Continental de Teología, que se realizó del 8 al 11 de Octubre de 2012 en Saõ Leopoldo, Brasil; mismo que preocupaba al Vaticano, fue objeto de una reseña en la sección en portugués para Brasil de Radio Vaticano (ver aquí).

Ahora les pedimos que presten atención a la siguiente imágen (click para ampliar).


Se trata de un panegírico del mismo congreso hecho por una columnista de un periódico arquidiocesano latinoamericano, en lenguaje popular: el periódico del obispo. ¿Cual periódico? se trata de El Catolicismo, N° 3575, 21 de Octubre a 3 de Noviembre de 2012, pág. 15; periódico de la Arquidiócesis de Bogotá, Colombia. ¿No es el Arzobispo de esa ciudad (Bogotá), Mons. Rubén Salazar Gómez, el mismo que justamente hoy el Papa Benedicto XVI ha anunciado lo creará cardenal en el próximo miniconsistorio de Nov-24-2012? Muchos estarán pensando que lo que opinan los columnistas de cualquier periódico es responsabilidad exclusiva de ellos, pero no en el caso de un periódico considerado ‘católico’ —de hecho llamado El Catolicismo—, ya que un medio católico obligatoriamente debe mantener una línea editorial católica, y de acuerdo con ello, si es del caso, ejercer control editorial católico sobre sus contenidos, incluído lo que escriban sus columnistas.

¡Felíz viaje a Roma para el card. Salazar!, esperamos que para ese entonces, ocasión en que una vez más podrá manifestar su comunión con el Sucesor de San Pedro, se hayan hecho los correctivos, en cuanto a colaboradores se refiere, en el periódico de la Iglesia particular que regenta, el que los católicos rasos llaman ‘el periódico del obispo’.

Consistorio petit

El consistorio que ni aún los vaticanistas vieron venir. Información de V.I.S., Oct-24-2012.

Ciudad del Vaticano, 24 octubre 2012 (VIS).- Al final de la audiencia general de hoy, el Papa anunció que ha convocado un consistorio el 24 de noviembre en el que nombrará a seis nuevos cardenales.

“Anuncio con gran alegría -dijo- que el próximo 24 de noviembre celebraré un consistorio para nombrar a seis nuevos miembros del Colegio Cardenalicio. Los cardenales tienen la tarea de ayudar al Sucesor de Pedro, en el cumplimiento de su ministerio de confirmar a los hermanos en la fe,y de ser principio y fundamento de la unidad y de la comunión de la Iglesia”.

A continuación, el Santo Padre comunicó los nombres de los nuevos purpurados:

Obispo Michael James Harvey, prefecto de la Casa Pontificia, que “tengo la intención -dijo Benedicto XVI- de nombrar arcipreste de la basílica papal de San Pablo Extramuros”.

Su Beatitud Béchara Boutros Rai, patriarca de Antioquía de los Maronitas (Líbano).

Su Beatitud Baselios Cleemis Thottunkal, arzobispo Mayor de Trivandrum de los Siro-malankares (India).

Monseñor John Olorunfemi Onaiyekan, arzobispo de Abuja (Nigeria).

Monseñor Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá (Colombia).

Monseñor Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila (Filipinas).

“Como habéis escuchado, -finalizó el pontífice- los nuevos cardenales ejercen su ministerio al servicio de la Santa Sede o como padres y pastores de Iglesias particulares en diversas partes del mundo. Invito a todos a rezar por los nuevos elegidos, pidiendo la intercesión maternal de la Santísima Virgen, para que amen siempre con valor y dedicación a Cristo y a su Iglesia”.

Expulsión del Obispo Williamson de la FSSPX/SSPX, algunas reacciones

Sobra decir que estas son apenas unas pocas reacciones, cuya escogencia no ha sido rigurosa ni exhaustiva.

1— “La decisión sin duda facilitará las conversiones” con el Vaticano, ha dicho el portavoz de la Fraternidad San Pío X en Alemania, P. Andreas Steiner. El portavoz vaticano, P. Federico Lombardi, dice que la expulsión de Williamson es considerada un asunto interno de la Fraternidad. La Conferencia Episcopal Alemana no quiso hacer comentarios. (agencia DPA vía Die Welt).

2— “El Vaticano declinó hacer comentarios sobre el comunicado de la SSPX, que apuntó que Williamson fue excluido por el grupo el 4 de octubre”.(agencia Reuters).

3— Sin embargo, y con referencia a lo que anota Reuters, la agencia francófona con base en Roma I.Media, parece consignar declaraciones extraoficiales de alguien en el vaticano “próximo al dossier lefebvrista”:

La expuslsión del obispo negacionista británico Richard Williamson de la Fraternidad sacerdotal San Pío X (FSSPX), anunciada oficialmente el 24 de Octubre de 2012, y recibida en el Vaticano como “una buena noticia”. Es un paso “muy significativo e importante”, precisaron a I.MEDIA fuentes próximas al dossier lefebvrista, asegurando también que Roma está a la espera de una respuesta de la FSSPX sobre las cuestiones doctrinales.

Si Mons. Williamson permanece dentro de la fraternidad, en efecto, “sería un elemento adicional de complicación” en el diálogo ya muy difícil con los discipulos de Mons. Mgr Marcel Lefebvre en vistas a un retorno de la FSSPX al seno de la Iglesia católica. “El asunto Williamson complicaba mucho las cosas porque sus declaraciones (sobre la Shoah, ndlr) ofendían la moral de la persona”, explican con más detalle en el Vaticano.

[...]

4— “Es bueno que el sembrador de odio y negador del Holocausto Williamson haya sido finalmente enviado al desierto, pero esta es una decisión que el liderazgo de la FSSPX debería haber tomado hace años, cuando el clérigo abiertamente negó la existencia de cámaras de gas. Es un poco demasiado tarde. Las razones dadas ahora para la expulsión de Williamson no mencionan el daño que este hombre ha causado por la difusión de invectivas contra los Judios y otros, sea desde el púlpito, a través de su boletín de noticias semanal y en sus declaraciones a los medios de comunicación”. Declaraciones de Ronald S. Lauder, Presidente del Congreso Judío Mundial ( vía World Jewish Congress).


Actualización Oct-24-2012 (22:35 UTC):

5— Abraham H. Foxman, Director Nacional de la Liga Antidifamación (vía Anti-Defamation League)

La expulsión del obispo Richard Williamson, de la Sociedad de San Pío X [FSSPX] es una buena noticia y envía un mensaje de que sus ideas son inaceptables y no bienvenidas. Pero este movimiento de ninguna manera repara el daño ya realizado por sus sus aberrantes creencias aberrantes.

Deseamos que al expulsarlo de sus filas, la Sociedad [FSSPX] hubiera aprovechado la oportunidad para condenar a su antisemitismo y la negación del Holocausto. Creemos que, independientemente de sus puntos de vista sobre la doctrina religiosa y sus enseñanzas, los demás líderes de la sociedad [FSSPX] tienen la obligación moral de hacer una clara ruptura con el pasado y denunciar el antisemitismo como inaceptable para todos los tiempos.


Actualización Oct-28-2012:

6— Superior General de la FSSPX/SSPX “afligido” por decisión de expulsar a Williamson (Comunicado del P. Franz Schmidberger, Superior del Distrito Alemán de la FSSPX/SSPX, respecto de la expulsión del obispo Richard Williamson, Oct-26-2012).

7— Comunicado del Distrito de Italia de la Fraternidad San Pío X con respecto a la expulsión del obispo Richard Williamson, Oct-25-2012.


Comunicado de la Casa General de la Fraternidad San Pío X con respecto a la exclusión del Obispo Richard Williamson

Este es el texto de la confirmación oficial por parte de la FSSPX/SSPX de la expulsión de dicha Fraternidad del obispo Richard Williamson

Comunicado de la Casa General de la Fraternidad San Pío X (24 de octubre 2012)

[Francés, Inglés, Alemán, Polaco, Italiano]

Monseñor Richard Williamson, habiéndose distanciado de la dirección y del gobierno de la FSSPX desde hace varios años, y negándose a manifestar el respeto y la obediencia debidos a sus superiores legítimos, fue declarado excluido de la FSSPX por decisión del Superior General y del Consejo, el 4 de octubre de 2012. Un último plazo le había sido concedido para conformarse a lo dispuesto, al término del cual anunció la difusión de una “carta abierta” pidiendo al Superior General que renunciara.

Esta dolorosa decisión se hizo necesaria en atención al bien común de la Fraternidad San Pío X y de su buen gobierno, de conformidad con lo que Mons. Lefebvre denunciaba: “Es la destrucción de la autoridad. ¿Cómo puede ejercerse la autoridad si es necesario que ella pida a todos los miembros que participen en el ejercicio de la autoridad?” (Ecône, 29 de junio de 1987)

Dado en Menzingen, a 24 del mes de octubre de 2012

Ahora bien, este escueto comunicado olvida aclarar que la FSSPX/SSPX en ninguna manera está vinculado con las actividades y/o contenido del sitio Dinoscopus.org; como también de los Comentarios Elesion que semanalmente publica el obispo Williamson, los cuales se distribuyen vía lista de correos.


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