Monday, October 22, 2012

50 años ‘implementando’ el Concilio: Comunión para los homosexuales en Firenze, Italia





Las imágenes hablan por sí solas. El sacerdote Alessandro Santoro facilita el acceso a la Comunión —no se puede decir ‘distribuye’, ya que allá la cosa es con ‘autoservicio’— a homosexuales. Santoro quien celebra la Misa ‘con toda la comunidad’ en un centro social de Firenze, Italia, se ha declarado —junto con dos sacerdotes, Giacomo Stinghi y Fabio Masi, y una religiosa— ‘objetor de conciencia’ frente a los preceptos de la Iglesia sobre el acceso a los Sacramentos.

¡Hermosos, bellísimos, lindos, los frutos, a 50 años del Concilio!


Con información y fotos de La Repubblica-Firenze.

El Card. Sepe regresaría a la Curia

En el pasado fue Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, actualmente Arzobispo de Nápoles. Hablamos del card. Crescenzio Sepe (imágen) quien, según Il Corriere del Mezzogiorno, podría regresar de nuevo a la Curia Romana.

Vestiduras y simbolos papales, habla Don Nicola Bux: “Lo sagrado no va nunca al museo”.


Una interesante entrevista publicada por Orticalab.it, ha concedico Don Nicola Bux sobre el retorno del fanón. Tomamos una de las respuestas, el resto lo pueden leer en la traducción que proporciona el blog La Buhardilla de Jerónimo.

¿No existe el riesgo de que a, los ojos de los creyentes y de todo el mundo, la imagen del Papa usando vestiduras litúrgicas en desuso o las continuas modificaciones en la estructura de los ritos presididos por él puedan presentar a Benedicto XVI como un Pontífice anticuado al que le gusta usar vestimentas de museo?

Ningún riesgo, sino la señal de que, en la Iglesia, hay continuidad de Magisterio: lo que era sagrado sigue siendo sagrado. El ornamento usado por primera vez por Benedicto XVI en esta Canonización ha sido usado por Juan Pablo II, así como por Pablo VI, por Juan XXIII, por Pío XII.

Aquello que hoy debe volver a comprenderse es que los ornamentos litúrgicos no siguen las modas humanas sino que quieren dar gloria a Dios. Los sacerdotes y los obispos hasta el Papa son ministros, es decir, siervos – el Papa es servus servorum Dei -, por lo tanto, frente a la Majestad divina deben presentarse con la mayor dignidad. La riqueza de los ornamentos es el signo de esto, si bien nunca bastante adecuado, y a él debe corresponder la pureza del corazón y la castidad del cuerpo, como escribe san Francisco en la Carta a los Fieles.

Lo sagrado no va nunca al museo. La actual tendencia a la exhibición en museos de los objetos sagrados tiene algo de patológico cuando no está justificada por el motivo de salvaguardar su conservación. Los ornamentos son, en gran parte, fruto de donaciones del pueblo de Dios para conferir esplendor al culto divino.

La modificación de la estructura de los ritos corresponde a la exigencia de restaurar lo que se ha deformado por el paso del tiempo o las concesiones a las modas del momento, para permitir a los ritos expresar más claramente la lex credendi de la Iglesia. A diferencia de la beatificación, la canonización, por ejemplo, es un acto solemne del Magisterio pontificio, que declara ex cathedra, es decir, de modo infalible, que algunos de sus hijos gozan con seguridad de la visión beatífica de Dios en el Paraíso, y pueden ser invocados como intercesores y señalados como ejemplos para toda la Iglesia y no sólo para las Iglesias particulares.

Obispo polaco detenido por conducir ebrio pone cargo a disposición del Papa

Información de agencia EFE, Oct-22-2012.

El obispo católico polaco Piotr Jarecki, detenido este fin de semana después de sufrir un accidente de tráfico cuando conducía ebrio, reconoció hoy su culpabilidad en un comunicado y puso su cargo a disposición del papa Benedicto XVI.

El coche del religioso, de 57 años, se estrelló el pasado sábado contra una farola, accidente que provocó la intervención de agentes de policía.

Las pruebas de alcoholemia revelaron entonces que el obispo conducía con una tasa de alcohol de 2,6 gramos por litro de sangre.

"Nunca debería de haber conducido en ese estado", lamentó hoy en su comunicado el obispo auxiliar de Varsovia, en el que pidió perdón por su comportamiento.

Desde la policía se destaca que el jerarca católico actuó en todo momento con calma y respeto, sin perder en ningún momento los nervios a pesar del alcohol ingerido y de la situación.

Jarecki, quien se enfrenta a una pena que va desde la multa hasta la privación de dos años de libertad, deberá comparecer ante las autoridades a lo largo de esta semana.