Sunday, August 19, 2012

El Papa no corre riesgo ni la Iglesia está bajo la acción del mal. Si lo dice una presunta vidente de Medjugorje...


Católicos del mundo, a cambiar el chip, ya no más “el Papa tendrá mucho que sufrir”, ni “orad mucho por el Santo Padre”, ni nada de eso de que Dios va a castigar al mundo “por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones contra la Iglesia y el Santo Padre”, ni nada de esas cosas que conocemos provenientes del mensaje de Fátima, no. Ni mucho menos tenemos que hacerle caso al actual Sumo Pontifice, Benedicto XVI, quien iniciando su pontificado en Abr-24-2012 nos pidio: “Rogad por mí, para que, por miedo, no huya ante los lobos”, no. Eso ya es cosa del pasado porque ahora una de las presuntas videntes de las pretendidas apariciones de Medjugorje nos viene a tranquilizar. Así que a alejar de nosotros esos infundados temores, ¿verdad?

Información de agencia ANSA, Ago-19-2012, vía Euronews.com. Traducción de Secretum Meum Mihi

(ANSA) – ROMA, 19 AGO – No obstante los escándalos que han investido al Vaticano, como la fuga de documentos y el arresto del mayordomo, el Papa no corre riesgo, ni su Iglesia está bajo la acción del mal. Lo sostiene una de las videntes de Medjugorje, Marija Pavlović, interpelada sobre el argumento por peregrinos italianos en la ciudad bosnia, según la cual Benedicto XVI “está bajo la protección de María en cuanto fue electo, el 19 de Abril de 2005, justo a las 18:42, hora de la aparición de la Vírgen de Medjugorje”.

Los suizos se distancian de la religión


Información de Swiss Info, Ago-19-2012.

19 de agosto de 2012
Los suizos se distancian de la religión

Por Clare O'Dea, swissinfo.ch

En la vida privada de la mayoría de la gente en Suiza, la religión decrece en importancia, aunque adquiere un papel cada vez más relevante en las discusiones públicas. Un amplio estudio sobre la significación de la fe religiosa en Suiza desvela esa diferencia.

Cada vez más cristianos (católicos o protestantes) se alejan de su religión. Un 75% mantiene una relación de distancia. Este es el resultado del programa de investigaciones ‘Comunidades Religiosas, Estado y Sociedad’ (NFP 58) del Fondo Nacional Suizo para la Investigación, que ocupó durante cinco años a los investigadores en un abanico de 28 estudios.

Estas vastas investigaciones constatan la reducción en el número de miembros de las iglesias y la relación superficial que la mayoría de sus adeptos mantiene con ellas.

“Más del 60% de la población suiza puede pertenecer a ese ‘distanciado’ grupo”, indica el director de la investigación Jörg Stolz, de la Universidad de Lausana.

La expresión común entre los fieles cristianos, señala Stoltz, es: “’Soy católico o soy protestante, pero…’, es decir, la persona no practica su fe o en su vida no es central la religión”.

No obstante, estas personas también se distancian del ateísmo puro. “Creen en una fuerza superior, sin reflexionar en qué forma tiene ese poder”.

El número de personas que toman distancia de sus religiones, dos tercios del total de miembros de las congregaciones cristianas, es reflejo de un fenómeno conocido en Occidente.

Verdaderos creyentes

También estos cristianos suizos ‘distanciados’ acentúan la significación social y cultural de las iglesias tradicionales en el país. Sobre un distanciamiento total entre la Iglesia y el Estado, se expresan de modo escéptico.

Sin embargo, la secularización continúa en instituciones como la escuela, los institutos seminaristas o los sitios de atención a ancianos o enfermos que cada vez se separan más de su tradicional historia relacionada con la religión.

Un 23% de la población católica se considera verdadera seguidora de su creencia religiosa; un 15% en el caso de los protestantes.

Esta tendencia de que la gente dé cada vez más la espalda a su religión, continuará, asegura Stolz. “Cada generación ha sido menos religiosa que su predecesora, por eso creemos que el número de católicos y reformados continuará disminuyendo”.

¿Qué se esconde detrás de este fenómeno? “La razón principal es que a la gente sencillamente ya no le interesa la religión. No tienen ya relación con su Iglesia y se aleja de ella”, explica.

A esto se suma insatisfacción o hasta enfado. “Sobre todo los católicos se dicen molestos a causa del Papa y la actual jerarquía católica. Por ello dicen no estar dispuestos a aceptar las normas tradicionales de la Iglesia Católica Romana.

En tercer lugar se encuentra el aspecto financiero, pues en Suiza si se es miembro de una de estas religiones hay que pagar un porcentaje de la carga fiscal a la Iglesia. “Pero al respecto no se habla, pues prevalece el concepto de que uno no debe retirarse de la Iglesia por dinero”.

Conflicto potencial

Christoph Bochinger, director del NFP 58, aborda otro resultado de las investigaciones recién dados a conocer: La convergencia que toma un lugar importante en el espectro religioso helvético.

“Los liberales de todas las religiones se acercan cada vez más entre sí, y lo mismo con los conservadores. En algunos casos se apoyan en grupos”, indica el Profesor de la Universidad alemana de la ciudad de Bayreuth, en Baviera.

Otro resultado de la investigación es que cada vez más gente piensa que la religión es un asunto de la esfera privada y que las tendencias “extremistas” y proselitistas no deben ser aceptadas. Uno de cada diez suizos cree en alguna forma alternativa de la espiritualidad: una mezcla ecléctica que incluye la creencia en la reencarnación.

Bochinger observa un cierto potencial de conflicto futuro entre los muy religiosos y la gente que se inclina por una separación estricta entre Iglesia y Estado. “Por eso resulta de singular importancia fomentar el respeto recíproco entre ambos grupos”, subraya.

Religiones de inmigrantes

Stolz describe a la población musulmana como un grupo muy diverso. “Las diferencias principales son, en realidad, étnicas, dependiendo de la procedencia: Turquía, Bosnia o el Magreb”.

“Con frecuencia estos grupos islamistas no solo son religiosos, sino que también cubren el ámbito cultural, en el que la tradición resulta muy importante”.

En noviembre de 2009, el 57% de la ciudadanía voto en contra de la construcción de nuevos alminares en las mezquitas del país, lo que reflejó cierta antipatía o temor de esta minoría religiosa en Suiza.

Stolz no ve riesgo alguno de islamización en Suiza. “La gente tiene la idea de que se trata de un bloque que crecerá de forma inmensa y dará origen a la islamización, pero nada está tan lejos de la realidad”.

La investigación también identifica una tendencia a la secularización entre las jóvenes generaciones musulmanas.

La religión es usada por los medios, la política e incluso en el contexto escolar para enfatizar diferencias, comenta Christoph Bochinger. No obstante, no observa señales de sociedades o educación paralelas por parte de los grupos religiosos inmigrantes.

“Esta constatación nos ha sorprendido. Muchos de esos inmigrantes depositan una gran confianza en las autoridades suizas y esperan que les ayuden a integrarse en la sociedad suiza”.

El mayor castigo que puede infligir Dios sobre Su Pueblo, según San Juan Eudes


La mayor señal de la ira de Dios sobre un pueblo y el más terrible castigo que sobre él pueda descargar en este mundo, es permitir que, en castigo de sus crímenes, venga a caer en manos de pastores que más lo son de nombre que de hecho, que más ejercitan contra él la crueldad de lobos hambrientos que la caridad de solícitos pastores, y que, en lugar de alimentarle cuidadosamente, le desgarren y devoren con crueldad; que en lugar de llevarle a Dios, le vendan a Satanás; en lugar de encaminarle al cielo, le arrastren con ellos al infierno; y en lugar de ser la sal de la tierra y -la luz del mundo, sean su veneno y sus tinieblas.

Porque nosotros, pastores y sacerdotes, dice San Gregorio el Grande, seremos condenados delante de Dios como «asesinos de todas las almas que van todos los días a la muerte eterna por nuestro silencio y nuestra negligencia» (occidimus, quot ad mortem ¡re tepidi et tacentes videmus. Homil. 12 super Ezech.). «Nada hay, dice este mismo Santo («Nullum, puto, frates charissimi, majus praejudicium ab allis quam a sacerdotibus tolerat Deus: quando eos quos ad aliorum correptionem posuit, dare de se exempla pravitatis cernit; quando preccamus qui compescere peccata debuimus: officium quidem sacerdotale suscipimus, sed opus officii non implemus. Homil. 27 in evang.), que tanto ultraje a Dios (y por consiguiente que más provoque su ira y atraiga más maldiciones sobre los pastores y sobre el rebaño, sobre los sacerdotes y sobre el pueblo) como los ejemplos de una vida depravada dados por quienes él ha establecido para la corrección de los demás; cuando pecamos, debiendo reprimir pecados», cuando no tenernos cuidado alguno de la salvación de las almas; cuando no nos cuidamos más que de satisfacer nuestras inclinaciones; cuando todas nuestras aficiones se terminan en las cosas de la tierra; cuando nos alimentamos con avidez de la vana estima de los hombres, haciendo servir a nuestra ambición un ministerio de bendición; cuando abandonamos los quehaceres de Dios para ocuparnos en los del mundo; y cuando llenando un lugar de santidad, nos entregamos a cosas terrenas y profanas. Cuando Dios permite que esto suceda, es prueba muy cierta de que está encolerizado contra su pueblo, siendo éste el más espantoso rigor que puede ejercer sobre él en este mundo. Por esto, dice incesantemente a todos los cristianos: Convertíos a mí... y os daré pastores según mi corazón (Convertimini ad me... et dabo vobis pastores juxta cor meum. Jerem. 3-15). En lo cual se deja ver bien claro que el desarreglo de la vida de los pastores es un castigo de los pecados del pueblo; y que, por el contrario, el mayor efecto de la misericordia de Dios hacia él, y la más preciosa gracia que puede otorgarle, es darle pastores y sacerdotes según su corazón, que no busquen más que su gloria y la salvación de las almas.

San Juan Eudes
“El sacerdote y sus ministerios en su
aspecto ascetico-pastoral”
Capítulo II,
Cualidades y excelencias de un buen pastor
y de un santo sacerdote
Editorial San Juan Eudes
Usaquén-Bogotá D.E., Colombia
1956


En una ocasión, un sacerdote Eudista nos echaba en cara el hecho de que una cita que habíamos publicado en este blog (aquí y aquí), misma que se atribuía a San Juan Eudes, simplemente era inventada, nunca escrita ni dicha por el santo, por tanto nos pedía hacer la retractación y ofrecer la disculpa correspondiente.

Bueno, ese día lo hemos reservado para hoy, fecha en la cual se recuerda a San Juan Eudes. Infortunadamente, no podemos retractarnos, según lo pedía este presbitero. Lo que si podemos hacer es explicar —privadamente ya lo habíamos hecho ante este presbitero— que en las ocasiones anteriores en que hemos aludido a este santo con esa cita en concreto, lo hemos hecho de manera inexacta debido a que la traducción que tomamos no era vertida de su idioma original, es decir, el francés; en consecuencia la cita no era del todo exacta. Y para enmendar la deficiencia, la cita que aparece al comienzo de la presente entrada es la correcta, traducida y publicada por los propios sacerdotes Eudistas. Por ese hecho concreto sí podemos presentar una disculpa, pero en cuanto a retractarnos y afirmar que San Juan Eudes jamás escribió ni dijo esas palabras, lamentamos no poder hacerlo, simplemente porque no es cierto.

Finalizamos transcribiendo la oración de la Misa de San Juan Eudes, que para la ocasión contiene el Missale Romanum:

¡Oh Dios!, que inflamaste maravillosamente a tu bienaventurado Confesor Juan, para que promoviese el culto de los sagrados corazones de Jesús y de María, y fundase en tu Iglesia nuevas familias religiosas; te suplicamos nos concedas el ser enseñados con los ejemplos de virtud de aquel, cuyos piadosos merecimientos veneramos. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.