Saturday, July 28, 2012

España: Párroco niega comunión a mujer con discapacidad


Es curioso que durante estos tiempos en los que las lumbreras eclesiales europeas pretenden distribuir indiscriminadamente la Sagrada Comunión a herejes, apóstatas y toda suerte de pecadores públicos empedernidos (aunque muchos ya de facto lo están haciendo), ahora venga un párroco a negarsela a una mujer por el simple hecho de tener una discapacidad, la cual llama él “subnormal”.

Esta información la tomamos de El Plural.com, Jul-28-2012.

“Cuando salimos de la Iglesia se acercó a nosotras y nos dijo que era como tirar la hostia”
El cura que se negó a comulgar a una discapacitada se justifica: “Si es subnormal, que no venga”

C.GUZMÁN | 28/julio/2012

El cura de la Parroquia de Bascuas, en el municipio coruñés de Padrón, Ramón Barral, se negó a dar le comunión a una mujer de 32 años que asistía a una misa junto a su madre porque, según la explicación del párroco, se quedó dormida durante la liturgia. La joven tiene una discapacidad reconocida del 96%, provocada por el Síndrome de Lennox Gastaut, considerado comúnmente como un trastorno epiléptico con crisis generalizadas, que le fue diagnosticado a los siete años. En declaraciones a ‘La Voz de Galicia’, el cura ha justificado su actitud: "Si es una persona subnormal, ya no debe acercarse a comulgar".

Ernestina Vidal, la madre de la afectada, confirmó que su hija Mónica Suárez se había quedado dormida durante la liturgia del pasado 9 de julio y tras explicar que la razón fue su enfermedad, anunció que irá “donde tenga que ir” para denunciar estos hechos, que, según dijo, no es la primera vez que ocurren.“Es la segunda vez que le niega la comunión a mi hija”, aseguró Ernestina, que precisó que cuando Mónica tenía 16 años el cura hizo lo mismo.

¿Iguales ante Dios, para la Iglesia?

Ernestina narró que tras la negativa del cura, ella le señaló que tenía todos los documentos de su hija, que estaba bautizada y había hecho la Comunión, pero la respuesta que obtuvo por parte del párroco fue que él no quería ver ningún documento y que en cualquier caso, no le iba a dar la comunión. “Los discapacitados no son animales, son personas como nosotros, y como dice la Iglesia, todos somos iguales ante Dios”, añadió la madre de Mónica.

“Si es subnormal, que no venga”

El párroco, que lejos de arrepentirse se reafirma en su postura, ha alegado que le dio la comunión este verano “a un minusválido aquí en la parroquia, pero no estuvo en la actitud que estuvo ella ese día”.

“¿Que me haya equivocado? –continuó el cura- pues me equivocaría, pero yo lo percibí según mi conciencia. Si es una persona subnormal, ya no debe acercarse a comulgar”.

Como tirar la hostia

La madre de Mónica narró a Faro de Vigo que cuando salieron de la Iglesia el cura se acercó a ellas y les dijo que “darle la comunión era como tirar la hostia”. Una afirmación que la llevó a presentar una denuncia ante el Arzobispado de Santiago. “Me dijeron que se pondrían en contacto con el párroco de Padrón para “arreglar el asunto”. Sin embargo, aun no ha tenido noticias del Arzobispado.

En esta otra información de La Voz de Galicia, Jul-27-2012, se lee que una asociación de personas con discapacidad cognitiva apoya a la mujer discapacitada y a su familia, pero lo más increible de todo, la familia de esta mujer recurrió al arzobispado y en el arzobispado les informaron que no pueden obligar a este cura a que le dé la Sagrada Comunión a esta mujer, es decir, no pueden hacerlo obedecer; ¿acaso no hay un voto de obediencia de por medio emitido por este sacerdote el día de su ordenación?.

La madre de una mujer a la que se negó la comunión acudirá al papa

Afirma que el párroco de Padrón se opuso porque es discapacitada

La Asociación de Pais de Persoas con Discapacidade Intelectual Aspas, de Santiago, emitió ayer un comunicado de apoyo a la familia de la padronesa Mónica Suárez Vidal, de 32 años, a la que el cura de su parroquia le negó la comunión durante una misa en la capilla de Bascuas, en el municipio coruñés de Padrón. También los compañeros de la mujer discapacitada se suman a la «lucha del derecho de las personas con discapacidad intelectual a comulgar».

La madre de Mónica, Ernestina Vidal, afirmó ayer que está «disposta a chegar ata o papa» con su denuncia de los hechos, ocurridos a principios de julio, cuando fue con su hija a una misa a la capilla de Bascuas, a la que «estaba ofrecida».

Mónica Suárez sufrió una «crisis epiléptica» poco antes de comulgar, según cuenta la madre, y cuando fue a hacerlo, el cura Ramón Barral le negó la hostia «pola súa discapacidade» y pese a que «a miña filla está bautizada, fixo a comunión e a confirmación», todo ello en Alemania. «Díxenlle ao cura que lle presentaba os documentos que así o acreditan», cuenta la madre, pero «nin así lle deu a comunión». Además, es la segunda vez que se la niega, la primera cuando tenía 16 años.

Para Ernestina Vidal, se trata de una discriminación hacia su hija, ya que le consta que el mismo cura sí dio la comunión «a outras persoas con discapacidade». Recurrió al Arzobispado pero, según cuenta, este le acabó diciendo que no puede «obligar» al cura a dar la comunión.

«Esto pasou coa miña filla e non quero que pase con ninguén máis». Ernestina cuenta que su hija fue consciente de lo sucedido en la iglesia, ya que, al llegar a casa, «contoullo todo ao pai».

Ramón Barral se limitó a señalar que «diga o que queira», en alusión a la madre, que «conta mentiras tras mentira e insulto tras insulto», señala.

Respetado Card. De Paolis: El problema es que el macielismo sigue vivo. ¡Por favor haga algo!


Respetado Card. De Paolis:

Evidentemente Su Eminencia NO lee este blog —¡no faltaba mayor pretensión de nuestra parte!—, pero tenemos la esperanza de que lo que vamos a tratar ahora alguien más se lo haya hecho notar; en concreto: El macielismo sigue vivo.

Cuando decimos que sigue vivo, no solamente nos referimos a las palabras, sino a una línea de conducta reiterativa, sistemática, consuetudinaria.

No hace muchos meses leímos una carta de un Legionario de Cristo, P. Peter F. Byrne, dirigida a un antiguo Nuncio Apostólico en México, Mons. Justo Mullor, quien afirmaba a un periódico mexicano (ver diario Milenio, Abr-08-2012) que durante el tiempo que ejerció como Nuncio en México (1997-2000), fue él quien “lo entregó”, refiriéndose al fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, y su conocida doble vida, la cual prolongó hasta el final de su existencia terrena. Todo ello como reacción a la publicación en México por esas fechas de un libro titulado “La voluntad de no saber”.

El P. Byrne en la carta a la que estamos aludiendo, escribe a Mons. Mullor que el macielismo “se sigue enseñando impune a los seminaristas en Roma ”, i.e., tiempo presente.

Con el reciente nuevo escándalo que ha surgido en Santiago, Chile, a otro miembro de los Legionarios de Cristo, P. John O'Reilly (ver aquí), hemos podido constatar que los contenidos de la mentada carta del P. Byrne son ciertos. Para respaldar lo dicho, copiamos este artículo del diario La Nación de Chile, Jul-25-2012, el cual sustenta el hecho de que el macielismo se sigue enseñando —tiempo presente— impunemente (énfasis añadido).

John O'Reilly: El legionario que comparaba a Maciel con Jesús

El sacerdote de origen irlandés que llegó a Chile en 1985, recibió la nacionalidad por gracia debido a su "labor apostólica (...) dirigida al mundo de la juventud, inculcando el amor al prójimo". Hoy es acusado por una alumna del exclusivo Colegio Cumbres por abusos sexuales-.

Miércoles 25 de julio de 2012| por Nación.cl

La suspensión del sacerdote John O'Reilly del Colegio Cumbres, debido a una denuncia de abuso sexual golpea a los Legionarios de Cristo, la congregación intervenida por el Vaticano y que ya cargaba con la pesada cruz de la licenciosa vida de su fundador, Marcial Maciel.

O'Reilly, un sacerdote de origen irlandés, llegó a Chile en 1985 y pronto se convirtió en un religioso influyente en la elite conservadora chilena. Los Legionarios se hacían poderosos en Chile –actualmente manejan una decena de colegios y la Universidad Finis Terrae- y O'Reilly extendía su influencia a los medios de comunicación, al ocupar la pantalla de Mega en la época de Ricardo Claro, cuando participaba en programas como "Hola Andrea", y celebraba la misa televisiva dominical.

"AMOR AL PRÓJIMO"

Incluso, el Congreso le otorgó la nacionalidad por gracia con votos de la Alianza y la Concertación. El argumento principal fue su "labor apostólica y educativa dirigida al mundo de la juventud, inculcando el amor al prójimo y a los más necesitados".

Desde su tribuna como "rostro" de los Legionarios, O'Reilly actuó como un férreo defensor del polémico Marcial Maciel, cuando las denuncias sobre los escándalos en el ámbito sexual -abuso de menores-, drogas y negocios de dudosa procedencia, entre otros, arreciaban contra el fundador del poderoso grupo religioso.

Incluso lo llegó a comparar con Cristo: "Yo lo veo a él como Jesús, que murió en la cruz. Él nos está salvando, nos está ayudando e iluminando". "Doy fe de que se trata de un hombre santo dedicado a la Iglesia", fue otra de sus frases cuando hablaba de la "absolutísima inocencia" de Maciel. Es más, planteó que la sanción del Vaticano al fundador de los Legionarios no constituía una condena sino un retiro a la "vida privada". "Lo normal en estos casos", aseguraba.

"LARGA VIDA"

Cuando la evidencia fue tal contra el mexicano, y la congregación estaba en completa "orfandad", como lo graficaba un reportaje de La Nación Domingo de abril de 2010, O'Reilly expresaba en público su confianza en el futuro del grupo. "Le veo una larga vida a la congregación, pese a que los instrumentos, como el fundador u otras personas, no hayan sido siempre fieles", respondía.

Hoy, los Legionarios intentan salir adelante pese al historial de abusos sexuales e hijos ocultos y violentados de su patriarca, y el caso de O'Reilly vuelve a ponerlos en el ojo del huracán, tras la denuncia de una alumna del exclusivo colegio Cumbres. El caso está en manos de la Fiscalía Metropolitana Oriente, y el religioso –según informó el establecimiento- ha declarado su absoluta inocencia.

¿Card. De Paolis, Eminencia...?