Friday, June 22, 2012

La reconciliación con la FSSPX/SSPX, una de las tres plagas del Vaticano según el hereje Hans Küng


El diario Corriere Della Sera hace de caja de resonancia de este abominable individuo. Nos referimos a Hans Küng, quien ha escrito un nuevo prefacio a su libro “Salvemos la iglesia”, el cual publica hoy el matutino en su pág 43 (copia facsimilar en la imágen), bajo el título “Las tres plagas del Vaticano”. Las tres plagas del Vaticano, entre las cuales este tipo no se autoincluye, serían: La apertura a los Lefebvrianos, el caso del IOR (Instituto para las Obras de la Religión) y las luchas intestinas en la Curia Romana.

Por cuanto toca a la reconciliación de la Iglesia con la FSSPX/SSPX, escribe el recientemente declarado progresedevacantista:

La reconciliación con la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X —una confraternidad tradicional, ultraconservadora, antidemocrática y antisemita— llevada adelante por el Papa y la Curia, encuentra dudas y perplejidad crecientes. Ahora, en el Vaticano se debe tomar nota de que la consagración de obispos ordenados por Mons. Lefebvre no sólo es ilícita, sino también nula desde el punto de vista del derecho canónico. La mayoría de los católicos no está dispuesta are conciliarse con estos representantes, hasta que no acepten todos los puntos sustanciales del Concilio Vaticano II, de la reforma de la liturgia a la libertad religiosa.

Para teólogo colombiano los actos homosexuales son meramente “objeto de debate”, para la Iglesia...


Los actos homosexuales son por su intrínseca naturaleza desordenados y... no pueden recibir aprobación en ningún caso.

Congregación Para La Doctrina De La Fe
Declaración doctrinal Persona Humana, N° 8
Dic-29-2012
AAS 68 [1976] 77-96


Casi inmediatamente haber publicado nuestra entrada inmediatamente anterior, un corresponsal in situ, comentando sobre el discurso del Papa a los obispos colombianos y entre otras cosas relacionadas nos hace llegar un artículo de un teólogo de Colombia, Carlos Novoa, S.I. (Imágen. Sí, ¿lo notaron?, ese es el mismo teólogo que afirma que “el aborto terapéutico es ético”), para quien los actos homosexuales son un simple “objeto de debate”. Contradictoriamente, este teólogo en su artículo manifiesta aceptar la posición de la Iglesia respecto de la moralidad de los actos homosexuales, pero lo hace vía reserva mental, ya que luego de hacerlo hace la afirmación que acabamos de resaltar. Y como este teólogo pide que no lo vayan a descontextualizar, pues aquí les copiamos la integralidad de su artículo publicado en El Tiempo, Jun-06-2012.

El que un policía haya bajado del TransMilenio a una pareja lesbiana porque se besaba en la boca nos plantea unas preguntas: ¿El ejercicio de la sexualidad es un tabú pecaminoso que hay que evitar? ¿La homosexualidad es una enfermedad aberrante que debe ser combatida en todo lugar? ¿La Policía debe controlar nuestros comportamientos eróticos? Mi respuesta es no. Las ciencias médicas y de la psiquis verifican la importancia de la práctica placentera y libre de nuestro talante sexual, la cual también constituye un derecho humano fundamental (cfr. Declaración Universal de los Derechos Humanos personales y sociales de 1948, ONU, nos. 2 y 16). Los protocolos de la psiquiatría niegan desde hace varias décadas que la homosexualidad sea una enfermedad o aberración. Para estos, se trata de un estado legítimo y válido en el que se halla un grupo de personas.

¡No todos los humanos son cristianos y ellos cuentan con todo nuestro respeto, ni más faltaba! Para quienes buscamos vivir a Jesús, el Señor ha creado y dado la sexualidad para nuestra gran plenitud, gozo y placer. Las lesbianas y homosexuales son hijas e hijos predilectos de Dios, ya que Él prefiere a todos los excluidos, ya sean homofílicos, pobres, mujeres, niños, ancianos o enfermos, entre otros. Juan Pablo II, Benedicto XVI y el catecismo de la Iglesia católica insisten en la filiación divina de quienes sienten atracción sexual por su mismo género, enfatizando en que son sujetos de una radical dignidad e igualdad, y en que por ningún motivo deben ser discriminados.

Las dinámicas eróticas, como toda conducta personal y social, pasan por la ética. Verificamos actitudes y comportamientos sexuales humanos que nos plenifican e inhumanos que debemos evitar. Entre estos últimos se encuentran el abuso sexual de menores, el engaño y la traición, la violación, el acoso y el machismo. Todo criterio de moralidad en una sociedad civil, laica y no confesional como la nuestra, lo construimos entre las mujeres y hombres en la constitución del consenso mínimo ético y legal, el cual es un acaecer muy rico y complejo, mucho más allá de una vulgar suma de votos.

Una práctica libre, placentera y creativa del erotismo sin ningún tabú conlleva la asunción del pudor. Esto lo señalan las más amplias y rigurosas investigaciones de la medicina, la sexología y las ciencias de la psiquis, (cfr. Masters y Johnson, Robert Kolodny, Helen Singer Kaplan y Andrés Flores, entre otros).

Yo no hago públicos los detalles íntimos de mis relaciones con mamá, papá, pareja o hijos. La privacidad protege la gran complejidad de la profundidad y riqueza insondables de nuestros hondos amores, cuya publicidad necesariamente los trastoca ya que esta no los vive, y por ende no puede avocarlos de manera pertinente. Asimismo, con nuestro erotismo, del cual forma parte inseparable el afecto. Las mencionadas investigaciones también concluyen las tres dimensiones fundamentales e irrenunciables de la sexualidad humana: la corporal, la emocional y la espiritual o de sentido.

Respecto de la urgencia del acaecer simultáneo de estas tres dimensiones, Benedicto XVI, en su encíclica Dios es amor, (2005, www.vatican.va), argumenta con lucidez sobre esta integralidad.

Plantea cómo el cenit de la relación de pareja lo constituye la convergencia continua de lo erótico (amor carnal) y el ágape (la gratuidad recíproca de este amor). Por esto mismo, para Ratzinger el amor divino y humano es eros y ágape en igual proporción, ya que todo lo auténticamente humano es cristiano, al tenor del Concilio Vaticano II. Obviamente, el amor carnal tiene variadas connotaciones, según el tipo de relaciones interpersonales que se establecen.

Para evitar discusiones estériles y malinterpretaciones tendenciosas de ciertas personas y grupos, como ya me ha sucedido, subrayo que la validez y legitimidad del acto sexual dentro de la homofilia es objeto de debate. Los especialistas investigadores ya citados tienen argumentos sólidos para afirmar la eticidad y necesidad de tal acto. El magisterio oficial católico no acepta la moralidad de estas relaciones sexuales. Por supuesto, yo hago propia esta postura. Ahora bien, la catolicidad, junto con su magisterio y teología, debemos ponderar y escuchar con gran atención los aportes de la ciencia al respecto y en todo campo.

Esto lo piden el Concilio Vaticano II, Juan Pablo II, Benedicto XVI y el reciente documento La teología hoy: perspectivas, retos y principios, de la Comisión Teológica Internacional, perteneciente a la Santa Sede.

Suplico al lector que lea con gran cuidado la integridad de este texto e interprete cada una de sus afirmaciones en su conjunto. El aislar frases de su contexto, las convierte en aseveraciones absurdas e inaceptables. Haga el ejercicio con el Evangelio mismo.

Carlos Novoa S. J.

Favorezcan que los fieles “participen más digna y fervorosamente en los sacramentos, celebrados a tenor de las normas canónicas y los libros litúrgicos”: Benedicto XVI


Queridos hermanos en el Episcopado, si la gracia de Dios no lo precede y sostiene, el hombre pronto flaquea en sus propósitos por transformar el mundo. Por eso, para que la luz de lo Alto continúe haciendo fecundo el empeño profético y caritativo de la Iglesia en Colombia, insistan en favorecer en los fieles el encuentro personal con Jesucristo, de modo que oren sin desfallecer, mediten con asiduidad la Palabra de Dios y participen más digna y fervorosamente en los sacramentos, celebrados a tenor de las normas canónicas y los libros litúrgicos. Todo esto será cauce propicio para un idóneo itinerario de Iniciación Cristiana, invitará a todos a la conversión y a la santidad y cooperará a la tan necesaria renovación eclesial.

Benedicto XVI
Discurso al primer grupo de obispos de Colombia
en visita Ad Limina Apostolorum
Sala del Consistorio
Jun-22-2012


Ya que el Papa os lo pide, ¿nos sería bueno hacerle caso?