Sunday, June 10, 2012

De ‘Catedral de Cristal’ a ‘Catedral de Cristo’


La Diócesis de Orange, California, Estado Unidos, ha hecho ofialmente público el nuevo nombre que la antigua ‘Catedral de Cristal’, la cual ahora se llama ‘Catedral de Cristo’. La catedral acogerá también la parroquia de San Calixto, las oficinas de la diócesis y una escuela.

Hans Küng, confirma inauguración del sedevacantismo progre: “El Papa incita a desobedecer”


Suena raro eso del ‘sedevacantismo progre’, pero ahora confirmamos que se ha inaugurado (ver esta entrada previa).

Artículo de Andrea Tornielli en Vatican Insider, Jun-09-2012. Traducción de Secretum Meum Mihi.

9/06/2012
Hans Küng: el Papa provoca la desobediencia

El teólogo del disenso acusa a Benedicto XVI de cisma en caso de un acuerdo con los lefebvrianos.

Andrea Tornielli
Ciudad del Vaticano


Es el Papa quien llama a la unidad desde el inicio de su pontificado y que en la última Misa Crismal ha afrontado la custión de la desobediencia de los sacerdotes austriacos de la Pfarrer-Iniziative. Y sin embargo es el mismo Benedicto XVI es ahora acusado por un antiguo colega suyo disidente, Hans Küng, de “provocar” la desobediencia e incluso de ser “cismático” en caso de que sigua adelante con el reconocimiento canónico de la Fraternidad San Pío X, fundada por Monseñor. Lefebvre.

El duro ataque de Küng fue publicado recientemente en el periódico alemán Südwestpresse. Küng escribe que ya se prepara la “reconciliación final” de los lefebvrianos (que él preveía, erróneamente, para Pentecostés), por hacerse “incluso a costa de su integración en la Iglesia con artificios canónico”. Y recuerda que los miembros de la Fraternidad “continúan rechazando documentos fundamentales del Concilio”.

Küng sostiene que “El Papa acogería definitivamente en la Iglesia también obispos y sacerdotes consagrados inválidamente”. El teólogo suizo, para fundar su afirmación, cita la Constitución Apostólica de Paulo VI Pontificalis Romani Recognitio, del 18 de Julio de 1968 y las posiciones de un “autorizado miembro de la Comisión Ecclesia Dei, Karl Josef Becker, SI, hoy cardenal”. A decir verdad, mientras que todos están de acuerdo sobre el hecho de que las ordenaciones sacerdotales y episcopales realizadas por Lefebvre después de su suspensión a divinis y después de su excomunión en 1988 son “ilícitas”, casi nadie ha puesto seriamente en duda su “ validez”:han sido celebradas por un obispo que tenía la sucesión apostólica y de acuerdo con el rito usado por la Iglesia católica hasta la reforma litúrgica post-conciliar.

Pero Küng va más allá, inaugurando una especie de potencial “sedevacantismo” de izquierda: acogiendo a los lefebvrianos, el Papa, según dice “se distanciaría aún más del pueblo de Dios”. Küng escribe que Benedicto XVI debe recordar que “hay cisma en la Iglesia cuando uno se separa del Papa, pero también cuando se separa del todo del cuerpo de la Iglesia”. “Un Papa cismático, de acuerdo con la misma doctrina canónica —escribe el teólogo suizo— pierde su ministerio y, en todo caso, no se puede pretender obediencia. El Papa Benedicto favorece así el movimiento de la ‘desobediencia’ — que va en aumento en todas partes— respecto de una jerarquía desobediente al Evangelio. Él sería el único responsable de la grave discordia y del disenso que habría de este modo en la Iglesia”.

“Sobre todo antes que reconciliarse con la Fraternidad S. Pío X, ultraconservadora, antidemocrática y antisemita —concluye Küng— el Papa debería ocuparse de la mayoría de los católicos, que está lista para la reforma, y la reconciliación con las Iglesias reformadas: haciendo así que se unan y no que se separen”.

La acusación, durísima, representa una novedad para Hans Küng, quien por primera vez ataca al Papa usando argumentos tradicionales y se candidatiza así para inaugurar el “sedevacantismo” de izquierda, usando los mismos argumentos de los sedevacantistas anticonciliares pero a la inversa.