Tuesday, June 05, 2012

Hermanas de la Misericordia de las Américas defienden a autora cuestionada por la CDF


Ya ayer se había publicado la notificación de la CDF que advertía sobre el libro “Just Love. A Framework for Christian Sexual Ethics” de Sor Margaret A. Farley, R.S.M.; ahora Patricia McDermott, Presidente de las Hermanas de la Misericordia de las Américas ha salido a hacer apología de Farley mediante una declaración (traducción de Infocatólica).

Declaración de la Hermana Pat McDermott, RSM

La Hermana Margaret Farley, RSM, es un miembro muy respetado y valorado de las Hermanas de la Misericordia de las Américas.

Sé que hablo en nombre de las Hermanas al expresar nuestro profundo pesar por el hecho de que la Congregación para la Doctrina de la Fe haya publicado una notificación con respecto a su libro, Just Love: A Framework for Christian Sexual Ethics.

La reputación de la Hermana Margaret como experta, especialista en ética, educadora y guía espiritual ha alegrado a las Hermanas de la Misericordia de las Américas y ha enriquecido a toda la Iglesia. Es especialista en ética cristiana, catedrática emérita de la Universidad de Yale y una prestigiosa profesora que recibe invitaciones para pronunciar conferencias a nivel nacional e internacional.

La Hermana Margaret ha manifestado siempre la más alta calidad en cuanto al trabajo académico y una presencia compasiva. Intenta asiduamente presentar la tradición católica como la que ha formado su propia y rica experiencia, a la vez que tiene en cuenta la audiencia ecuménica con la que a menudo dialoga. A la vez que es fiel a su propia tradición y sus compromisos de fe, su sensibilidad por las diversas circunstancias, realidades y necesidades de sus alumnos constituye un contexto que constantemente tiene en cuenta.

La Hermana Margaret es una profesora y ministra pastoral extraordinaria, profundamente comprometida con el Evangelio y el seguimiento de Jesucristo. Durante más de 50 años, Margaret ha entregado su vida al estudio y a un notable servicio pastoral a los más necesitados.

El proceso iniciado por la Congregación para la Doctrina de la Fe ha sido largo, arduo y extremadamente difícil. Me entristece profundamente que la Hermana Margaret haya tenido que sufrir este proceso durante más de tres años y que la Congregación haya emitido esta notificación relativa al significativo pensamiento pastoral y ético que manifiesta su libro, Just Love

Patricia McDermott, RSM
Presidente, Hermanas de la Misericordia de las Américas

Secretario de Estado concede entrevista sobre vatileaks a canal secular de T.V., reporte de L'Osservatore Romano



El Card. Tarcisio Bertone, Secretario de Estado del Estado Vaticano concedió una entrevista a TG1 de la televisión italiana, la cual fue transmitida en la noche del Lunes, Jun-04-2012. Este es el reporte en español que al respecto ofrece L'Osservatore Romano.

En una entrevista al cardenal secretario de Estado
La fortaleza de Benedicto XVI

«Benedicto XVI es un hombre que escucha a todos; es un hombre que sigue siendo fiel a la misión que ha recibido de Cristo». Lo repite a menudo el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, hablando del Papa Ratzinger. Y también lo repitió el lunes 4 de junio, por la noche, respondiendo a las preguntas de Alberto Maccari, director del Tg1, en una entrevista transmitida a las 20.00. «Y quiero también subrayar —añadió— el hecho de que Benedicto XVI, como todos saben, es un hombre afable, de gran fe y de gran oración. Ciertamente no se deja atemorizar por los ataques, de cualquier tipo, ni tampoco por las duras incrustaciones de los prejuicios».

El cardenal Bertone aprovechó la ocasión que se le ofreció al pedirle un balance del Encuentro mundial de las familias en Milán —en el que este participó al lado del Papa— que le había dirigido el telediario de la primera cadena de la televisión italiana para ratificar algunos conceptos. Así, respondiendo a una pregunta específica sobre la posibilidad de que los acontecimientos que encuentran tanto espacio en los medios de comunicación durante estos días son «ilaciones instrumentales para llegar a atacar a la Iglesia y al Papa», el secretario de Estado recordó que «los ataques instrumentales han existido siempre, en todos los tiempos: los recuerdo también en lo que concierne a mi experiencia de Iglesia, por ejemplo en los tiempos de Pablo VI, que al final no son tan lejanos. Esta vez, sin embargo, parece que han sido ataques más directos, a veces incluso feroces, demoledores y organizados».

A propósito del estado de ánimo con el que el Papa vive este momento, el cardenal comentó su gran fortaleza moral, que además «sostiene a cuantos le están cercanos y trabajan a su lado». Un apoyo decisivo le llega al sentir «el gran afecto de la gente. Especialmente durante estos días, ha sentido un afecto unánime de la gente que le está cercana, de los jóvenes y de las familias con los niños», como por ejemplo se le ha manifestado precisamente en las jornadas milanesas, durante las cuales la gente «aplaudía frenéticamente al Papa». Aún más «me parece que el viaje a Milán —puntualizó el purpurado— le ha dado una fortaleza ulterior. Además, quiero subrayar una palabra que ha repetido muchas veces, también justamente antes de partir del patio del arzobispado de Milán: es la palabra “ánimo”. Se la dijo a los demás, se la dijo a los jóvenes, a los jóvenes que intentan formar una familia; se la dijo a las familias en dificultad y se la dijo también a las autoridades, y se lo dice a toda la Iglesia. Esta palabra la dice porque está convencido interiormente, es su fortaleza que le llega desde la fe y de la ayuda de Dios, y por tanto les dice a todos: “¡ánimo!”. Y se la dijo también a los damnificados por los terremotos. Repito: quisiera que interiorizáramos esta palabra junto al Papa, bajo la guía del Papa».

Efectivamente, las tres jornadas milanesas han concentrado de manera excepcional la atención de la opinión pública «quizás —supuso Maccari— por la coincidencia con la investigación interna vaticana de la que hemos hablado todos y en la que se ha visto una gran prueba de transparencia del Vaticano». Fue puntual la respuesta del cardenal Bertone: «Esto también es verdad. Recuerdo precisamente el sábado por la noche, cuando volvíamos del parque Bresso, de la gran concentración de la noche, hacia la catedral de Milán. Estaba con el cardenal Scola y estábamos en el coche. Vimos las vidrieras de la catedral de Milán iluminadas, y comentamos inmediatamente: “Esta es la Iglesia, una casa luminosa, a pesar de todos los defectos de las personas en la Iglesia”. Sin embargo, la transparencia es un hecho de compromiso, un hecho de solidaridad de los unos con los otros, de confianza. No es un acto de cinismo o de superficialidad: no basta llegar a conocer algunos documentos y publicar documentos parciales para conocer la plena verdad de los hechos. A menudo ocurre justamente esto: que las aclaraciones son fruto de un trabajo de diálogo, de relaciones personales y también de conversión del corazón, que no se deducen sencillamente de los papeles o de la burocracia. Los papeles son importantes, pero las relaciones lo son mucho más. Lo más triste en estos hechos es la violación de la intimidad del Santo Padre y de sus más estrechos colaboradores. Sin embargo, querría decir que estos no han sido y no son días de división sino de unidad, y querría también añadir que son ante todo días de fortaleza en la fe, de firme serenidad también en las decisiones. Es el momento de la cohesión de todos aquellos que quieren servir verdaderamente a la Iglesia».

Como ha demostrado el acontecimiento de Milán, durante el cual «todos hemos experimentado —subrayó el secretario de Estado— esta manifestación extraordinaria de amor al Papa y de acompañamiento, de apoyo a él y a su magisterio, a su obra, la alegría y el entusiasmo en torno a él. He visto muchísima gente que se conmovía, también por las calles de Milán. Me refiero a las calles de Milán el viernes o el sábado, por tanto durante el fin de semana, y no sólo en las grandes concentraciones del estadio o del parque de Bresso. Realmente estaba por todas partes. Ha sido, por tanto, una bella manifestación de amor al Papa en este momento particular y un testimonio de estima hacia Benedicto XVI, que no por casualidad ha sido llamado “el gran entrenador” del gran equipo de la Iglesia universal para los campeonatos del tercer milenio. Ha recibido una “ovación” que ningún jugador, ningún entrenador y ningún protagonista de la vida social o artística ha tenido». Una ovación que realmente ha hecho feliz al Papa. «Estaba muy contento —confesó el cardenal— y también muy conmovido».


Actualización Jun-05-2012 (15:30 UTC): La agencia Zenit ofrece una transcripción completa de la entrevista aludida.

Usted acaba de volver de Milán, donde ha acompañado al santo padre para el Encuentro Mundial de las Familias. Hemos visto todos, en televisión, tantísima gente, una multitud inmensa, y sobre todo tantísimo afecto hacia el santo padre, quien ha dicho palabras que han tocado a todos, incluso a los no católicos...

--Cardenal Bertone:
Es verdad. Hemos experimentado todos esta manifestación extraordinaria de amor al papa y de acompañamiento, de apoyo a él y a su magisterio, a su obra, la alegría y el entusiasmo en torno a él. He visto a muchísima gente que se conmovía, incluso por las calles de Milán. Pensemos en las calles de Milán el viernes o el sábado, por tanto en el fin de semana, y no sólo en las grandes concentraciones del estadio o del parque de Bresso. Estaba de verdad en todas partes. Ha sido, por tanto, una bella manifestación de amor al papa en este particular momento y un acto de estima por Benedicto XVI, que ha sido llamado “el gran entrenador” del gran equipo de la Iglesia universal para los campeonatos del tercer milenio. Recibió una larga ovación en pie que ningún jugador, ningún entrenador y ningún protagonista de la vida social o artística ha tenido. El papa estaba por tanto muy contento e incluso conmovido.

Naturalmente se ha hablado de familia y el papa ha indicado algunos puntos firmes. Luego ha sorprendido a algunos cuando ha hablado de la familia y la ha señalado casi como un elemento útil e indispensable para superar la crisis económica que atenaza a nuestro país y al resto del mundo...

--Cardenal Bertone:
Sí. La familia vista como recurso, un recurso sobre todo moral. Una familia unida, una familia que educa, una familia virtuosa que enseña las virtudes fundamentales a los niños –y por tanto desde tierna edad--, que enseña el trabajo y el respeto al otro, que enseña la solidaridad. Y luego, una familia que es un gran recurso para la sociedad, como ha sido demostrado incluso por los sociólogos modernos. Diría que el papa ha lanzado también instrumentos concretos: estos instrumentos de solidaridad, de hermanamiento entre familias, apoyando especialmente a aquellas en dificultad, el hermanamiento entre parroquias, entre comunidades y entre ciudades. Me parece que ha indicado también caminos practicables concretamente para levantar de situaciones de precariedad y para mirar adelante.

Era inevitable que los medios miraran a estos tres días de Milán con una atención especial, también por la coincidencia con esta investigación interna vaticana de la que hemos hablado todos y en la que se ha visto una gran prueba de transparencia del Vaticano...

--Cardenal Bertone:
Esto es también verdad. Recuerdo justamente el sábado por la tarde, cuando volvíamos del parque Bresso, del gran encuentro de la tarde, hacia la catedral de Milán. Estaba con el cardenal Scola en el coche. Vimos las vidrieras de la catedral de Milán iluminadas, y comentamos inmediatamente: “Esta es la Iglesia, una casa luminosa, a pesar de todos los defectos de personas de la Iglesia”. La transparencia, sin embargo, es un hecho de compromiso, un hecho de solidaridad de los unos con los otros, de confianza. No es un acto de cinismo o de superficialidad: no basta entrar en conocimiento de algunos documentos y publicar documentos parciales para conocer la plena verdad de los hechos. A menudo sucede que las clarificaciones son fruto de un trabajo de diálogo, de relaciones personales e incluso de conversión del corazón, que no se reflejan simplemente en los papeles o la burocracia. Los papeles son importantes, pero las relaciones personales lo son mucho más. Lo que hay de más triste en estos eventos y en estos hechos es la violación de la privacidad del santo padre y de sus más estrechos colaboradores. Querría sin embargo decir que estos no han sido y no son días de división sino de unidad, y querría también añadir que son sobre todo días de fuerza en la fe, de firme serenidad también en las decisiones. Es el momento de la cohesión de todos quienes quieren servir verdaderamente a la Iglesia.

Una última pregunta, que es la que todos querrían hacerle. ¿Cómo ha vivido el santo padre estos sucesos? ¿Se puede pensar como ha escrito alguno, que haya ilaciones instrumentales para llegar incluso a atacar a la Iglesia y al papa?

--Cardenal Bertone:
Los ataques instrumentales los ha habido siempre, en todos los tiempos: los recuerdo incluso por lo que se refiere a mi experiencia de Iglesia, por ejemplo en tiempos de Pablo VI, que no son tan lejanos. Esta vez, sin embargo, parece que sean ataques más con un objetivo, a veces feroces, desgarradores y organizados. Querría subrayar el hecho de que Benedicto XVI, como todos saben, es un hombre apacible, de gran fe y de gran oración. No se deja atemorizar por los ataques, de cualquier tipo, ni por la dureza de los prejuicios. Quien está cerca de él y trabaja a su lado, se siente sostenido por esta gran fuerza moral del papa. Benedicto XVI, como ya he dicho en otras ocasiones, es un hombre que escucha a todos, es un hombre que va adelante fiel a la misión que ha recibido de Cristo, y siente el gran afecto de la gente. Especialmente en estos días, ha sentido un afecto unánime de la gente que se muestra cercana, de los jóvenes y de las familias con niños, que aplaudían frenéticamente al papa. Me parece que el viaje a Milán le ha dado una ulterior fuerza. Además, quiero subrayar una palabra que ha repetido muchas veces, también antes de partir del patio del arzobispado de Milán: es la palabra “coraje”. La ha dicho a los otros, la ha dicho a los jóvenes, a los jóvenes que buscan formar una familia, la ha dicho a las familias en dificultad y la ha dicho también a las autoridades, y la dice a toda la Iglesia. Esta palabra la dice porque está convencido interiormente, es la fuerza que le viene de la fe y de la ayuda de Dios, y por tanto dice a todos: “¡Coraje!”. Y lo ha dicho también a los damnificados por el terremoto. Repito: querría que interiorizásemos esta palabra junto al papa, bajo la guía del papa.

Obispos Neozelandeses proscriben uso en la Misa de tabletas en lugar del Misal impreso


Los obispos de Nueva Zelanda se han manifestado respecto a la sustitución del Misal impreso con iPads y/o tabletas; el documento (PDF. Copia facsimilar en la imágen superior) con fecha Abr-30-2012, dice en su parte principal (traducción de Secretum Meum Mihi):

La Conferencia de Obispos Católicos de Nueva Zelanda ha tomado la siguiente decisión acerca del uso de adminículos electrónicos en lugar del Misal. La decisión se aplica a todos los sacerdotes en las diócesis de Nueva Zelanda:

Con la publicación del Misal Romano ha llegado la publicación de un número de aplicaciones del Misal para iPad y otras tabletas, para teléfonos móviles y e-readers.

En tanto estas aplicaciones son excelentes para propósitos de estudio, el iPad (y sus equivalentes), e-readers y teléfonos móviles no pueden ser usados por el sacerdote en la liturgia.

Sólo la copia oficial impresa del Misal romano puede ser usada en la Misa y en las otras liturgias de la Iglesia.

Con las debidas disculpas ya que con el advenimiento de términos tecnológicos no es fácil traducir al español algunos de ellos como ‘e-reader’.

Entre tanto, en otras latitudes ocurre cosa bien diversa, ¿verdad, Card. Rivera?


© Milenio

© El Norte