Tuesday, May 22, 2012

Forma Extraordinaria en la Catedrál de San Miguel de Tucumán, Argentina


El blog Catholicvs informa que por provisión de Mons. Alfredo Zecca, Arzobispo de Tucumán, a partir del próximo May-26-2012, se celebrará todos los Sábados a las 7:00 PM (hora local), la Santa Misa según la Forma Extraordinaria en la catedrál de San Miguel de Tucumán, Argentina. La misa será oficiada por el P. Guido Casillo, O.P.


Entradas Relacionadas: La Gaceta de Tucumán anuncia celebración de Misa Tridentina en la Catedral.

Tenemos necesidad de un nuevo impulso litúrgico, Card. Cañizares


La edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, May-23-2012, pág 7, presenta el artículo “Sin la Liturgia no hay Nueva evangelización” del Card. Antonio Cañizares Llovera, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos. Dice el artículo en su párrafo final.

En definitiva, si queremos una Iglesia evangelizadora, presente en el mundo, innovándola y transformándola conforme a la voluntad de Dios, como indica en modo emblemático la Gaudium et Spes en el exigir una nueva evangelización, es necesario primero que todo, y por encima de todo, que la Iglesia viva lo que implica la Sacrosanctum Concilium, o sea la liturgia en su verdad, cuyo culmen es la Eucaristía. Por lo tanto, la nueva evangelización se hará si, al mismo tiempo e inseparablemente, se promueve y reaviva un nuevo impulso litúrgico en grado de hacer revivir fielmente la verdadera herencia del concilio Vaticano II. Tenemos necesidad, una gran necesidad, de este nuevo impulso. Así piensa Benedicto XVI, un hombre tan providencial en nuestros días, tan profundamente empeñado, como otros pocos, en dar impulso a la nueva evangelización y para hacer posible una humanidad nueva hecha de hombres nuevos, una nueva cultura y un mundo nuevo, digno del hombre —criatura de Dios— testimonio, así como una esperanza “grande”. Este Papa está claramente haciendo de la liturgia uno de los rasgos más ricos y heraldo de esperanza de su pontificado.

La CDF decide publicar las normas para discernir las presuntas apariciones y revelaciones privadas


Con un nuevo prefacio escrito por el actual Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Card. William Joseph Levada, esa misma congregación se ha decidido a publicar las Normas Sobre el Modo de Proceder en el Discernimiento de Presuntas Apariciones y Revelaciones, que son exactamente las mismas elaboradas en 1978. No sabemos si ese sea el motivo principal de su publicación, pero en su prefacio el card. Levada admite que este documento (que en principio estaba claramente establecido no se podía publicar) con el paso de los años se volvió de dominio público debido a que varias veces y en varias lenguas había sido publicado en todo o en parte “sin la autorización previa de este Dicasterio”.

Aquí el prefacio del Card. Levada.


CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

NORMAS SOBRE EL MODO DE PROCEDER EN EL DISCERNIMIENTO
DE PRESUNTAS APARICIONES Y REVELACIONES


PREFACIO

1. La Congregación para la Doctrina de la Fe se ocupa de las materias vinculadas a la promoción y tutela de la doctrina de la fe y la moral, y es competente, además, para el examen de otros problemas conexos con la disciplina de la fe, como los casos de pseudo-misticismo, supuestas apariciones, visiones y mensajes atribuidos a un origen sobrenatural. Cumpliendo esta delicada tarea confiada al Dicasterio, hace más de treinta años fueron preparadas las Normae de modo procedendi in diudicandis presumptis apparitionibus ac revelationibus. El documento, examinado por los Padres de la Sesión Plenaria de la Congregación, fue aprobado por el Siervo de Dios, Su Santidad el Papa Paulo VI el 24 de febrero de 1978 y emanado por el Dicasterio el día 25 de febrero de 1978. En aquel tiempo las Normae fueron enviadas y dadas a conocer a los Obispos sin que se realizase una publicación oficial, en consideración a que se dirigen principalmente a los Pastores de la Iglesia.

2. Como es sabido, con el pasar del tiempo el Documento, en más de una lengua, ha ido publicándose en algunas obras sobre la materia, pero sin la autorización previa de este Dicasterio, competente en la materia. Es necesario reconocer que los principales contenidos de estas importantes medidas normativas son hoy de dominio público. Por lo tanto, la Congregación para la Doctrina de la Fe ha considerado oportuno publicar las mencionadas normas, proveyéndolas de una traducción a las principales lenguas.

3. La actualidad de la problemática sobre las experiencias ligadas a los fenómenos sobrenaturales en la vida y misión de la Iglesia también ha sido notada recientemente por la solicitud pastoral de los Obispos reunidos en la XII Asamblea Ordinaria del Sínodo de Obispos sobre la Palabra de Dios, en octubre de 2008. Tal preocupación ha sido recogida por el Santo Padre Benedicto XVI en un importante pasaje de la Exhortación Apostólica Post-sinodal Verbum Domini, insertándola en el horizonte global de la economía de la salvación. Me parece oportuno recordar aquí la enseñanza del Sumo Pontífice, que debe acogerse como invitación a brindar una oportuna atención a los fenómenos sobrenaturales a los cuales se refiere también la presente publicación:

«De este modo, la Iglesia expresa su conciencia de que Jesucristo es la Palabra definitiva de Dios; él es “el primero y el último” (Ap 1,17). Él ha dado su sentido definitivo a la creación y a la historia; por eso, estamos llamados a vivir el tiempo, a habitar la creación de Dios dentro de este ritmo escatológico de la Palabra; “la economía cristiana, por ser la alianza nueva y definitiva, nunca pasará; ni hay que esperar otra revelación pública antes de la gloriosa manifestación de Jesucristo nuestro Señor (cf. 1 Tm 6,14; Tt 2,13)” (Dei Verbum, n. 4). En efecto, como han recordado los Padres durante el Sínodo, la “especificidad del cristianismo se manifiesta en el acontecimiento Jesucristo, culmen de la Revelación, cumplimiento de las promesas de Dios y mediador del encuentro entre el hombre y Dios. Él, 'que nos ha revelado a Dios' (cf. Jn 1,18), es la Palabra única y definitiva entregada a la humanidad”. (Propositio 4). San Juan de la Cruz ha expresado admirablemente esta verdad: “Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra... Porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado a Él todo, dándonos el todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra cosa o novedad” (Subida al Monte Carmelo, II, 22)».

Teniendo presente todo esto, el Santo Padre Benedicto XVI destaca:

«El Sínodo ha recomendado “ayudar a los fieles a distinguir bien la Palabra de Dios de las revelaciones privadas” (Propositio 47), cuya función “no es la de... 'completar' la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia” (Catecismo de la Iglesia Católica, 67). El valor de las revelaciones privadas es esencialmente diferente al de la única revelación pública: ésta exige nuestra fe; en ella, en efecto, a través de palabras humanas y de la mediación de la comunidad viva de la Iglesia, Dios mismo nos habla. El criterio de verdad de una revelación privada es su orientación con respecto a Cristo. Cuando nos aleja de Él, entonces no procede ciertamente del Espíritu Santo, que nos guía hacia el Evangelio y no hacia fuera. La revelación privada es una ayuda para esta fe, y se manifiesta como creíble precisamente cuando remite a la única revelación pública. Por eso, la aprobación eclesiástica de una revelación privada indica esencialmente que su mensaje no contiene nada contrario a la fe y a las buenas costumbres; es lícito hacerlo público, y los fieles pueden dar su asentimiento de forma prudente. Una revelación privada puede introducir nuevos acentos, dar lugar a nuevas formas de piedad o profundizar las antiguas. Puede tener un cierto carácter profético (cf. 1 Ts 5,19-21) y prestar una ayuda válida para comprender y vivir mejor el Evangelio en el presente; de ahí que no se pueda descartar. Es una ayuda que se ofrece pero que no es obligatorio usarla. En cualquier caso, ha de ser un alimento de la fe, esperanza y caridad, que son para todos la vía permanente de la salvación. (Cfr. Congregación para la Doctrina de la Fe, El mensaje de Fátima, 26 de junio de 2000: Ench. Vat. 19, n 974-1021)»[1]

4. Es viva esperanza de esta Congregación que la publicación oficial de las Normas sobre el modo de proceder en el discernimiento de presuntas apariciones y revelaciones pueda ayudar a los Pastores de la Iglesia Católica en su empeño para la exigente tarea del discernimiento de las presuntas apariciones y revelaciones, mensajes y locuciones o, más en general, fenómenos extraordinarios o de presunto origen sobrenatural. Al mismo tiempo desea que el texto pueda ser útil a los teólogos y expertos en este ámbito de la experiencia viva de la Iglesia, que hoy reviste una cierta importancia y requiere una reflexión más profunda.

William Card. Levada
Prefecto

Ciudad del Vaticano, 14 de diciembre de 2011, memoria litúrgica de San Juan de la Cruz

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[1] Exhortación Apostólica Post-sinodal Verbum Domini sobre la Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia, 30 de septiembre de 2010, n. 14: AAS 102 (2010) 695-696. Al respecto véanse también los pasajes del Catecismo de la Iglesia Católica dedicados al tema (cfr nn. 66-67).

Renovación en la continuidad: claves para comprender el Vaticano II


Dos artículos que tratan sobre el mismo tema a raíz de la aparición del libro “Le ‘chiavi’ di Benedetto XVI per interpretare il Vaticano II” (“Las claves de Benedicto XVI para interpretar el Vaticano II”).

1- Artículo de Radio Vaticano en español, May-22-2012.

Renovación en la continuidad: claves para comprender el Vaticano II

(RV).- Cuando la Iglesia se prepara a celebrar los cincuenta años del Concilio Ecuménico Vaticano II, que inauguró el 11 de octubre 1962 el Papa Juan XXIII, el pasado 21 de mayo, en la Sala Marconi de nuestra emisora, se presentó el libro titulado “Las claves de Benedicto XVI para interpretar el Vaticano II”, escrito por el cardenal Walter Brandmüller, el arzobispo Agostino Marchetto y Mons. Nicola Bux, de la editorial Cantagalli. Presentaron el volumen dos de sus autores, junto a nuestro director general, el padre Federico Lombardi.

Conviene recordar que el Santo Padre, en su discurso del 2005 a la Curia Romana afirmaba que “la hermenéutica de la discontinuidad corre el riesgo de terminar en una ruptura entre la Iglesia preconciliar y la Iglesia postconciliar”. Con estas palabras Benedicto XVI advertía la confusión que podía nacer de una interpretación particular del Concilio Vaticano II. Y se preguntaba por qué su recepción, en grandes partes de la Iglesia, se ha desarrollado de un modo tan difícil. Aludiendo en su respuesta a la “justa hermenéutica”, es decir a la correcta clave de lectura y de aplicación.

Conversando con los periodistas, a propósito de la aceptación del Concilio Ecuménico Vaticano II y a propósito de la cuestión abierta con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, el purpurado deseó el éxito “del intento del Santo Padre de unificar a la Iglesia”, puesto que precisamente “la historicidad de cada Concilio es el punto de partida de una conversación fructuosa con los lefebvrianos”.

Al respecto, Mons. Marchetto subrayó la necesidad de la “aceptación del Concilio por parte de quienes desean reunirse en la Iglesia”. Y añadió que entre las “claves para interpretar el Vaticano II en la visión de Benedicto XVI está la ya delineada por el Cardenal Ratzinger antes de llegar a ser Papa, a saber, la línea de la interpretación, de la hermenéutica de la reforma en la continuidad. Mientras en su discurso del 22 de diciembre de 2005 el Pontífice añadía que la otra interpretación ha creado confusión y dificultades, es decir la de la ruptura y la de la discontinuidad. Entonces el mismo Santo Padre nos ha dato la clave de la correcta interpretación del Concilio, que ya había preocupado a Pablo VI. Mientras otra clave que ahora se ha sumado, si bien era implícita, es la de la visión a la luz del Año de la Fe.

Por eso afirmó que debemos tener presente que no se puede entender a la Iglesia si no se la ve con los ojos de la fe, si no aceptamos la presencia del Espíritu, de modo particular, por ejemplo, durante un Concilio ecuménico. De ahí que afirmara que, con este libro, los autores tratan de hacer ver que hay una base científica que sostiene la interpretación del Santo Padre.

Ante la pregunta de cuál es entonces la contribución de la lectura ofrecida por el Papa, Mons. Marchetto respondió que, por ejemplo, el Cardenal Brandmüller presenta el Vaticano II con el bagaje de todos los Concilios ecuménicos, deteniéndose en la característica específica del Vaticano II, que está, ciertamente, en la línea de la tradición. Mientras, por su parte, el Arzobispo subrayó la continuidad teniendo presente que la renovación ha pasado hacia el consenso y el diálogo, por tanto, es una renovación en la continuidad. Y añadió que el Concilio es un icono de la Iglesia católica. Por lo que hay que caminar juntos en la visión de nuestra realidad del mundo de hoy, pero también teniendo presente nuestra fidelidad al patrimonio y al aspecto fundamental de la continuidad.

2- Radio Vaticano en italiano, al informar al respecto presenta una entrevista con el arzobispo Agostino Marchetto, traducción al español de La Buhardilla De Jerónimo.

¿Cuáles son las claves para interpretar el Vaticano II en la visión de Benedicto XVI?

La primera clave había sido ya delineada antes que el cardenal Ratzinger se convirtiera en Papa: estamos en la línea de la interpretación, de la hermenéutica de la reforma en la continuidad. El Papa, en su famoso discurso del 22 de diciembre de 2005, añade que la otra interpretación, es decir, la de la ruptura y la discontinuidad, ha creado confusión y dificultades. Entonces, el Santo Padre nos ha dado la clave de la correcta interpretación del Concilio, que había preocupado ya a Pablo VI. Otra clave que ahora se ha añadido – y estaba también implícita – es aquella de la visión a la luz del Año de la Fe. La otra clave de interpretación del Concilio, por lo tanto, es la fe: debemos tener presente que no se puede comprender la Iglesia si no se la mira con los ojos de la fe, si no aceptamos la presencia del Espíritu, de modo particular, por ejemplo, en un Concilio ecuménico. Nosotros, con este libro, tratamos de hacer ver que hay también una base científica que apoya esta interpretación del Santo Padre

Usted ha citado el Año de la Fe. En octubre de 1962, la apertura del Concilio Vaticano II: este año es el 50º aniversario. La celebración tiene lugar en coincidencia con el Año de la Fe y con el Sínodo para la nueva evangelización: ¿De qué coincidencia se trata?

La evangelización tiene varios significados: yo recuerdo, por ejemplo, que la primera evangelización – incluso en territorios en que no hay libertad religiosa – es la caridad. Precisamente hace poco he estudiado el Decreto “Ad gentes” y he quedado impresionado por la belleza, la bondad y la profundidad de este documento, precisamente en la línea de la evangelización entendida con diversos nombres. Está el testimonio, está la buena noticia. Este documento debe insertarse en los otros documentos de la Iglesia que dicen algo para la evangelización: por ejemplo, el diálogo interreligioso, la libertad religiosa. He encontrado un estudio muy hermoso de Joseph Ratzinger, de cuando aún no era cardenal, que afrontaba precisamente este tema, el de poner la evangelización junto a los otros documentos aprobados por el Concilio.

Volvamos a la herméneutica de la discontinuidad, de la ruptura, y a la hermenéutica de la reforma: ¿cuál prevalece actualmente en la Iglesia?

Por desgracia, debo decir, prevalece la de la ruptura. Más aún, diría que se ha tomado conciencia de que no sólo la franja extrema – la que era la mayoría en el Concilio – sino también los movimientos tradicionalistas dicen lo mismo. También para ellos ha habido una ruptura. Por lo tanto, hay todavía mucho trabajo por hacer.

¿Cuál es, entonces, la contribución de la lectura ofrecida por el Papa?

Por ejemplo, el cardenal Brandmuller presenta el Vaticano II con un background de todos los Concilios ecuménicos. Luego añade también lo específico del Vaticano II, ciertamente en la línea de la tradición. Por mi parte, subrayo la continuidad teniendo presente que la renovación ha ido hacia el consenso y el diálogo, por lo tanto, es una renovación en la continuidad. Es necesario tener juntos las dos claves, porque ésta es la Iglesia Católica y el Concilio es un ícono de la Iglesia católica: es necesario caminar juntos en la visión de nuestra realidad en el mundo actual, pero teniendo presente ambién nuestra fidelidad al patrimonio y al aspecto – que es fundamental – de la continuidad.


Actualización May-23-2012: Este es un despacho de agencia AFP, May-22-2012, que no había aparecido al momento de elaborar esta entrada.

Ciudad del Vaticano, 22 de Mayo (AFP)- Un cardenal relativizó la autoridad de textos del Concilio Vaticano II sobre la libertad religiosa y las relaciones con los judíos, suscitando inquietudes en la Iglesia católica coincidiendo con la esperada readmisión de algunos integristas.

El cardenal alemán Walter Brandmüller presentó el lunes un libro en Roma, "Las claves de Benedicto XVI para interpretar el Concilio".

El que fuera presidente del Comité Pontificio de Ciencias Históricas consideró ante la prensa que "Nostra Aetate" (sobre las relaciones con las demás religiones) y "Dignitatis Humanae" (sobre la libertad religiosa) "tenían un valor menos vinculante" que los demás textos del Concilio Vaticano II (1962/65). Según él, "se puede por lo tanto hablar" de esos documentos en la Iglesia.

La reflexión suscitó inquietud, porque "Nostra Aetate" siempre se consideró un documento de alcance histórico que, tras siglos de antisemitismo cristiano y el Holocausto, reconoce al judaísmo y al pueblo judío el respeto merecido.

El cardenal suizo Kurt Koch, presidente del Consejo para la Unidad de los Cristianos y responsable de las relaciones con el judaísmo, respondió que todos los textos, incluido "Nostra Aetate", eran "vinculantes" para todos en la Iglesia.

"No se puede ser católico y no aceptar el Concilio Vaticano II, el magisterio de la Iglesia y Nostra Aetate", dijo la semana pasada, en un mensaje dirigido a los integristas.

Los integristas, por lo general, han mantenido sus concepciones previas al Concilio sobre "el pueblo deicida", y algunos responsables de ellos, como Richard Williamson, son claramente antisemitas.

El papa Benedicto XVI debe pronunciarse sobre la reintegración al menos de una parte de ellos, los más moderados. El sumo pontífice se ha implicado mucho en esta negociación, que provoca numerosas tensiones en el seno de la Iglesia.

Algunos desean que el regreso de los integristas se haga con condiciones, como la aceptación sin ambajes de "Nostra Aetate" y "Dignitatis Humanae".

Director de los Legionarios de Cristo admite que sabía desde 2005 de paternidad del P. Thomas Williams


Sobre el caso de la paternidad del P. Thomas Williams, del cual se ha sabido recientemente, ver aquí y aquí. Ahora, el P. Alvaro Corcuera, Director General de los Leginarios de Cristo ha escrito una carta en la cual admite haber sabido de esta paternidad desde 2005.

Información de agencia AP, May-22-2012.

CIUDAD DEL VATICANO (AP) El director de la polémica orden religiosa Legión de Cristo admitó el martes haber encubierto noticias de que su más destacado sacerdote habían egendrado un hijo y anunció una revisión de pasadas acusaciones de abuso sexual contra los sacerdotes de la orden en medio de un creciente escándalo.

El sacerdote Alvaro Corcuera envió una carta a todos los miembros de su orden en la cual admitía haberse enterado antes de ascender a su actual cargo en el 2005 que el sacerdote Thomas Williams había tenido un hijo años antes. Agregó que había escuchado rumores del niño aún antes de que fuera rector.

Corcuera admitió que no hizo nada para impedir que Williams, una conocida personalidad de la televisión estadounidense, autor y teólogo, que enseña moralidad a seminaristas y predica la ética en televisión en sus numerosos discursos y en sus 14 libros.

Williams fue orador en la inauguración de la conferencia de mujeres afiliada a la legión el mes pasado en Estados Unidos.

Williams admitió la semana pasada que había tenido un hijo después que The Associated Press enfrentó a la legión con esa acusación. En una nueva declaración emitida el martes, Williams afirmó que había resistido las sugerencias de su superiores a que mantuviera un bajo perfil después de que conocieron las acusaciones.

Williams no ha identificado a la madre ni ha dicho quién mantiene a su hijo, ni si participa en la crianza de su hijo.