Sunday, April 22, 2012

“El exorcista en el siglo XXI”, documental con el P. Antonio Fortea


Mucha información en inglés y otros idiomas, casi nada en español; se trata de un documental del noruego Horn Akselsen el cual se titula “The Exorcist in the 21st Century” (Aún sin nombre en español, suponemos que se llamará “El exorcista en el siglo XXI”), en él, Akselsen se centra en Constanza, una mujer colombiana, en su viaje para ser liberada del demonio que la aqueja por más de 15 años. Constanza ha sido tratada fallidamente por psicólogos y psiquiatras, entonces decide recurrir a la ayuda de un exorcista, en este caso el P. José Antonio Fortea, famoso exorcista de España. Aquí incluimos el trailer del documental.

Más información respecto al documental en The Exorcist in the 21st Century.


¿Quién «obstaculiza» el acuerdo entre Roma y los Lefebvrianos


En este artículo de Andrea Tornielli en Vatican Insider, Abr-22-2012, se analiza la presunta inconveniencia que representa para la normalización de las relaciones Roma-FSSPX/SSPX, la filtración de una carta del Secretario de la Comisión «Ecclesia Dei» al Instituto Del Buen Pastor, en la cual se le pide tomar ciertas medidas de corte liberal no contempladas en sus estatutos (aprobados ad experimetum por la propia Comisión «Ecclesia Dei» en 2006 por un periodo de cinco años) y algunas de ellas en contra de los mismos.

04/22/2012
¿Quién «obstaculiza» el acuerdo entre Roma y los Lefebvrianos?

Son días decisivos. Hace discutir la divulgación de una carta del secretario de Ecclesia Dei al superior del Instituto Buen Pastor en comunión con Roma

Andrea Tornielli
Ciudad del Vaticano


Los últimos y decisivos pasos que deberían guiar el regreso en plena comunión con Roma de la Fraternidad de San Pío X, fundada por el arzobispo Marcel Lefebvre se darán los próximos días: la Comisión Ecclesia Dei se reunirá esta semana para examinar la respuesta que ha sido apenas enviada por el superior de la Fraternidad, el obispo Bernard Fellay. Se trata, como ya se sabe, del texto del «preámbulo doctrinal» preparado por las autoridades vaticanas tras los coloquios entre la Santa Sede y los lefebvrianos, aunque con algunas modificaciones definidas por quien ha leído el texto como «no sustanciales». El examen del documento pasará luego a los cardenales de la Congregación para la Doctrina de la Fe y en último lugar llegará a la mesa del trabajo del Papa (que ya debería, de todos modos, haberlo recibido).

El momento es delicado: es sabido que tanto dentro de la Fraternidad, como en los obispados de los países en los que la presencia de la Fraternidad tradicionalista y también dentro del Vaticano,la oposición existe. Entre las filas lefebvrianas más radicales -que de hecho se acercan al sedevacantismo- el acuerdo está visto como una rendición a las propuestas de Roma: se habría debido perseverar en el combate hasta «convertir» a la Santa Sede retrasando el reloj de la historia de la Iglesia 50 años. Mientras en el otro frente se insiste sobre el hecho que Benedicto XVI ha tendido demasiado la mano con espíritu de reconciliación, mientras no se debe tolerar que haya católicos críticos con el Concilio Vaticano II:

Un ejemplo de este clima difícil, son las tensiones destinadas a multiplicarse en las próximas semanas, y la publicación de una carta reservada que el secretario de la Comisión Ecclesia Dei, Monseñor Guido Pozzo, envió en los pasados días al abbé Philippe Laguerie, superior del Instituto Buen Pastor, sociedad de vida apostólica de derecho pontificio que celebra según el antiguo rito litúrgico. La carta de Pozzo contenía algunas observaciones e indicaciones para el Instituto y era la continuación de una visita canónica que tuvo lugar hace algún tiempo. Su divulgación –según el abbé Laguerie- tuvo lugar para obstaculizar el diálogo entre la Santa Sede y los lefebvrianos.

En la carta, Pozzo hacía sustancialmente dos observaciones. La primera está relacionada con el uso «exclusivo» del misal de San Pío V, consentido por el Instituto. Ecclesia Dei sugiere no hablar de uso «exclusivo», limitándose a ratificar en los Estatutos del Buen Pastor que se trata del «rito propio» del Instituto. «La cuestión de la práctica de la forma extraordinaria, tan y como está formulada en los Estatutos- escribe Pozzo- tiene que ser precisada en el espíritu del Summorum Ponfificum. Sería conveniente simplemente definir esta forma como el "rito propio" del Instituto, sin hablar de "exclusividad"». Además hay que recordar que la constitución del Buen Pastor fue precedente al Motu proprio del Papa que en el 2007 liberalizó el uso del antiguo misal. Pozzo además toca el tema de las críticas al Concilio y escribe: «Más que en hacer una crítica, aunque sea "seria y constructiva" del Vaticano II, los esfuerzos de los formadores tendrán que estar dirigidos a la integridad del patrimonio de la Iglesia, insistiendo en la hermenéutica de la renovación en la continuidad y tomando como base la integridad de la doctrina católica expuesta en el Catecismo de la Iglesia Católica».

En sustancia, el secretario de Ecclesia Dei pide a los tradicionalistas ya en comunión con Roma el esfuerzo de profundizar las indicaciones de Benedicto XVI en la lectura de los textos conciliares. Pero la divulgación de la carta reservada habría sido hecha a posta porque contiene indicaciones que podrían frenar a los lefebvrianos que pretendan seguir a su superior Bernard Fellay en el camino de la plena comunión con Roma. «Hay personas en Roma muy desfavorables a cualquier tipo de acuerdo» entre la Santa Sede y la Hermandad de San Pío X, denuncia el abbè Philippe Languerie, en una declaración que aparece en algunas páginas web y recogida por la agencia AGI. «La divulgación –afirma el sacerdote tradicionalista, superior del Buen Pastor- ha llegado de facciones seguramente contrarias a los acuerdos,de clérigos o laicos, de la Hermandad de San Pío X».

«En poco tiempo –comenta Laguerie- por todas partes algunas personas se meten en lo que no les importa, aunque todos, obviamente están interesados. El fin no justifica los medios, para nadie». Respecto a la hipótesis de que ha sido precisamente un miembro de su Instituto quien ha difundido la carta, el superior le invita a unirse a los lefebvrianos más hostiles al regreso: «¡Qué vuelva, si verdaderamente esa es su proveniencia!» En cualquier caso –concluye con palabras de extrema dureza- se trata de un «político miserable decidido a hacer que se hundan los negociantes de la Fraternidad y a desestabilizar su Instituto... Un sacerdote incapaz de conservar un secreto profesional podría revelar también los secretos de confesión».