Wednesday, March 14, 2012

Müller, ¿el teólogo “liberal” es nuevo custodio de la Fe?


Artículo de Marco Tosatti en Vatican Insider, Mar-14-2012.

03/14/2012
Müller, ¿el teólogo “liberal” es nuevo custodio de la Fe?

El arzobispo de Regensburg está en la posición mas ventajosa para suceder a Levada como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. La decisión de Benedicto XVI llegará después de la Pascua

MARCO TOSATTI
CIUDAD DEL VATICANO


Después de la Pascua, y al volver de su viaje a México y Cuba, Benedicto XVI afrontará uno de los problemas que más le importan: la sucesión de William Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Es uno de los puestos más importantes en el organigrama de la Curia y de la Iglesia, y bien lo sabe Benedicto XVI, que guió el timón de la Congregación durante un cuarto de siglo. Si se atienden algunos rumores vaticanos, parece casi un hecho: sucesor de Levada, el cardenal Gerhard Ludwig Müller, arzobispo de Regensburg. Si fuera de esta manera, asistiríamos a una verdadera “venganza” al interior de la cúpula de la Iglesia de esa forma de teología que desde hace décadas ha provocado debates dentro de la Iglesia, más que representar un recurso: la Teología de la Liberación. Después de muchos años de batallas, victorias a medias y derrotas, la Teología de la Liberación, que en la cúpula de las Congregaciones cuenta con un apoyo abierto y apasionado, como el de Joao Braz de Aviz, Prefecto de la importante Congregación para el Clero, llegaría a la cima de la Congregación que “procesó” a Boff y emanó algunos documentos que criticaban duramente algunas formas de la Teología de la Liberación durante el periodo Ratzinger.

Gerhard Ludwig Müller es un hombre de una personalidad notable, que ejerce una cierta influencia en Benedicto XVI. Sin formar parte del íntimo círculo de amistades del Papa, tiene una presencia significativa, sobre todo desde el punto de vista académico. Además, ha jugado, y lo sigue haciendo, un papel notable en la creación y en el trabajo para crear una fundación que nació en Alemania para editar la publicación de las obras literarias de Joseph Ratzinger/Benedicto XVI.

Müller es un gran admirador y amigo de uno de los personales más emblemáticos (y tal vez problemáticos) de la teología de la Liberación: Gustavo Gutiérrez. Expresó, en 2008 durante un evento público en Lima, palabras muy elogiosas y calurosas para con él y para con la Teología de la Liberación, mientras se celebraba el reconocimiento “honoris causa” que otorgó a Gutiérrez la Pontificia Universidad de Perú, en la mira de la Santa Sede justamente en este último período. El arzobispo de Regensburg nunca ha escondido su admiración por su amigo peruano, que hoy tiene 83 años.

Müller, además, cuenta con apoyos importantes en la Curia.Entre ellos se encuentran algunos diplomáticos de la corriente “filogermana” que llevó al mismo Ratzinger a enfrentarse al entonces Secretaro de Estado Angelo Sodano por la cuestión de la presencia católica en los consultorios femeniles de Alemania. También le aprecian algunos cardenales cercanos al ex Secretario de Estado e incluso el cardenal Paolo Sardi, patrón dela Soberana Orden Militar de Malta. Durante muchos años, Sardi, como diplomático, se encargaba de escribir los discursos del Papa en italiano, y “heredó” de Joseph Ratzinger a la mujer que fue su brazo derecho, como gobernanta, por muchos años: Ingrid Stampa. La señora, que trabaja en la Secretaría de Estado, tiene una relación personal indiscutible con el Pontífice, además de libre acceso al Apartamento. Y, last but not least, la candidatura de Müller tendría el apoyo de Joseph Clemens. Mons. Clemens fue durante muchos años el secretario de Joseph Ratzinger, prefecto de la Fe. En 2003, Ratzinger, que ya estaba pensando en su jubilación, se encargó de encontrarle un puesto de secretario en una de las congregaciones curiales. En noviembre de 2003, Juan Pablo II le nombró secretario del Pontificio Consejo para los Laicos. Clemens siempre ha mentenido una óptima relación con Benedicto XVI (es una de las pocas personas que pueden presumir invitar al Papa a cenar con cierte frecuencia) y, ciertamente, su opinión puede tener algún peso.

Habría que preguntarse, al ver todas las fuerzas que están en juego, por qué no se ha tomado una decisión. Y por qué, justamente en una entrevista personal con Müller, Benedicto XVI le haya dicho que una decisión sobre la Doctrina de la Fe no llegaría hasta que pasara la Pascua. La explicación que se ofrece en el Vaticano es que el Papa todavía no está convencido completamente. Y también indican que, tal vez, esto podría deberse las opiniones que algunos han expresado sobre la extensa producción de Gerhard Müller (¡alrededor de 400 publicaciones académicas!). Por ejemplo en su libro Dogmatica cattolica ofrece una imagen de la virginidad de María que no se relaciona con «las características fisiológicas del proceso natural del nacimiento de Jesús, sino con el influjo de salvación y de redención de la gracia de Cristo para la naturaleza humana».

En otra obra, al tratar el tema de la transubstanciación, desaconseja el uso del término «cuerpo y sangre», porque podrían llevar a confusión. «Cuerpo y sangre de Cristo no significan las partes físicas del hombre Jesús durante su vida o en su cuerpo glorificado. Cuerpo y sangre significan aquí más bien una presencia de Cristo bajo el signo del pan y del vino». Y, al hablar de la “Dominus Jesus”, el documento de Ratzinger en el que se sostiene que las comunidades eclesiales que no han preservado un episcopado válido (muchas confesiones reformadas) no son iglesias, sostenía que defender esta opinión es un «malentendido».

Pero, si no será Müller el próximo Prefecto de la Fe, ¿cuál es el candidato mejor posicionado por ahora? Según los estadounidenses, que en estas semanas están llevando a cabo la “Visita ad Limina” en Roma, parecería que la sucesión de Levada recaería en un anglófono, puesto que el «frente» de la batalla doctrinal de la Iglesia se desarrolla sobre todo en los Estados Unidos y en el mundo anglosajón en general. En Roma, entre las personas que cuentan con el aprecio y con la atención del Papa, se encuentran, por ejemplo, el prefecto del Tribunal Supremo de la Singatura Apostólica, Raymond Leo Burke. También se maneja el nombre del arzobispo de Detroit, Allen Henry Vigneron, gran experto de filosofía y de teología, como uno de los posibles candidatos ideales.

Respetados Sres. de la Congregación para los Obispos...

Re: Obispo confiere confirmaciones para comunidad asociada a la FSSPX/SSPX sin incurrir en ninguna penalidad


Varios medios en francés (ej., Summorum Pontificum Observatus, La Croix) han reportado que el pasado Domingo, Mar-11-2012, el Administrador Apostólico de la diócesis de d’Ajaccio, Córcega, Mons. Jean Bonfils (imágen) confirió el sacramento de la confirmación a dos infantes en una capilla de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX/SSPX).

Comedidamente les solicitamos que se manifiesten prontamente, es decir, en el menor tiempo posible, y nos digan cómo es que a los católicos rasos nos han dicho en varias ocasiones, por medio de varios documentos de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei», que no cometemos pecado al participar en las ceremonias litúrgicas realizadas por sacerdotes de la FSSPX/SSPX, pero que “no pueden recomendar la participación en las mismas”, y un obispo no solamente ha participado sino conferido el sacramento de la Confirmación.

Aún más, respetuosamente solicitamos que nos expliquen cómo es que un sacerdote está sujeto a ser suspendido por celebrar la Santa Misa en una de aquellas capillas de la FSSPX/SSPX, y a un obispo que confiere la Confirmación en una de esas mismas capillas no le afectan, hasta el momento, las mismas penas. El caso más representativo que ejemplifica lo dicho, ocurrió en 2004 cuando el sacerdote Stephen Somerville, de la arquidiócesis de Toronto, fue supendido a divinis por su arzobispo, el Card. Aloysius Ambrozic, por “haber celebrado Misa para congregaciones afiliadas con la Sociedad de San Pío X [FSSPX/SSPX]” (Ver aquí y aquí, aquí).

¿No sería por lo menos lógico que alguna vez hubieramos visto algún documento de parte de ese dicasterio, en el cual hubieramos leído aunque sea una simple recomendación a los Sres. Obispos para que se abstuviesen de participar en acontecimientos como el ocurrido el pasado Domingo, Mar-11-2012, y protagonizado por el Administrador Apostólico de la diócesis de d’Ajaccio, Córcega, Mons. Jean Bonfils? ¿Puede un obispo conferir el sacramento de la Confirmación para una “comunidad asociada con la FSSPX/SSPX”, en una capilla de la FSSPX/SSPX, sin que pese sobre él ningún tipo de pena?

Gracias.