Thursday, March 08, 2012

Biblia de 1500 años de antiguedad, falsa alarma



¿Recuerdan la información aquella de la Biblia de más de 1500 años encontrada en Turquía?, bueno, falsa alarma.

Artículo de Marco Tosatti en Vatican Insider, Mar-07-2012.


03/ 4/2012
El "bulo" del Evangelio de Bernabé

Hasta este momento, sin embargo, ningún medio de comunicación ha publicado una reproducción de las exactas declaraciones atribuidas a Cristo

Marco Tosatti
Roma


Durante los pasados días se ha escrito mucho, en particular en los diarios del mundo islámico, sobre el descubrimiento en Turquía de una Biblia, que habría sido escrita en arameo- la lengua de Jesús- hace mil quinientos años. La Biblia está escrita en páginas de cuero, con letras de oro. La cubierta muestra inscripciones en arameo, y una cruz, diseñada de manera algo rudimentaria. El principal interés -desde el punto de vista de los medios de comunicación del documento- consistiría en algunas declaraciones de Jesús en las cuales habría profetizado la llegada de Mahoma. Hasta este momento, sin embargo, ningún medio de comunicación ha publicado una reproducción de las exactas declaraciones atribuidas a Cristo.

Pero, a pesar de todo, es muy probable que este extraordinario descubrimiento sea un bulo. Obra de un falsario, que según algunos podría ser un estudioso judío occidental de la Edad Media. Las críticas más fácticas las ha recibido de los siriacos. De hecho, para cualquier persona que hable el asirio moderno (conocido también como neoarameo) la inscripción del llamado "Evangelio de Bernabé" es fácilmente legible; pero son también evidentes algunos errores.

La inscripción de fondo se podría leer en la transliteración moderna: “b-shimmit maran paish kteewa aha ktawa al idateh d-rabbaneh d-dera illaya b-ninweh b'sheeta d-alpa w-khamshamma d-maran”, y su traducción sería: "En nombre de nuestro Dios, este libro está escrito por las manos de los monjes del alto monasterio de Nínive, en el año 1500° de Nuestro Señor". No hay ahora espacio para entrar en detalles en cuanto a los errores gramaticales y conceptuales, pero los expertos de asirio moderno aseguran que son evidentes, incluso muy grandes. Entre otras cosas, la inscripción habla de libro, pero en asirio no se haría nunca referencia a la Biblia usando la palabra "libro". Se dice Viejo y Nuevo Testamento o bien, Libro Sagrado. Es muy improbable que los monjes puedan haber hecho errores tan evidentes.

Pero no son sólo estos los únicos elementos de un "caso" que revela elementos de interés, tanto en el momento de su creación como ahora, solo a la luz de una actitud poco amigable hacia los cristianos. Ahora: un buen número de diarios y de medios de comunicación del mundo islámico han lanzado la noticia diciendo que "una Biblia antigua de hace 1500 años predice la venida de Mahoma". Además de la evidente confusión entre los 1500 años de antigüedad, atribuidos por los medios de comunicación, y la fecha del 1500 después de Cristo que aparece en la inscripción inferior del libro, está claro que predecir en el 1500 d. C. algo que sucedió en el 630 d. C. no es una gran profecía. Y entonces hay que preguntarse por qué la opinión de los medios de comunicación islámicos está tan dispuesta a corroborar lo que a todos les parece efectivamente un grandísimo error; agradable a los seguidores del Islam, que desde siempre sostienen que Jesús, Isa, era el predecesor del "Sigilo de los profetas".

Según refiere “Al Bawaba”, el ministro de Cultura y Turismo turco, Ertugrul Gunay, ha declarado que "en línea con la fe islámica, el Evangelio de Bernabé trata a Jesús como un ser humano y no como Dios. Rechaza la idea de la Santísima Trinidad y de la crucifixión y revela que Jesús predijo la venida del profeta Mahoma".

Pero también desde el punto de vista islámico el "Evangelio de Bernabé" es todo menos impecable. Por ejemplo, se dice que hay nueve cielos, y que el décimo es el Paraíso; mientras en el Corán se habla sólo de siete. El texto en arameo afirma que Maria dio a luz a Jesús sin dolor, mientras el Corán habla explícitamente de trabajo del parto. Además, según lo publicado, Jesús en el texto apócrifo dijo a los sacerdotes judíos que él no era el Mesías y que el Mesías era Mahoma. Esto, de hecho, significa la negación de la existencia de un Mesías, y hace que Jesús y Mahoma parezcan la misma persona.

Para no hablar también de la información de carácter histórico. Se habla de la presencia de tres ejércitos en la Palestina de la época, cada uno de ellos compuesto por doscientos mil soldados; pero el conjunto de la población de palestina, hace dos mil años, no alcanzaba probablemente las doscientas mil personas, según algunos estudiosos. En una palabra, todo hace pensar que se trata de un bellísimo falso. ¿Pero cuándo fue elaborado? Una pista la hay, y está contenida en el capítulo 217. La última frase afirma que sobre el cuerpo de Cristo fueron colocadas cien libras de piedra. Y esto haría pensar que la redacción del evangelio es reciente: El primer uso de la libra como unidad de medida se remonta al Imperio Otomano, en sus contactos con Italia y España. Según algunos analistas "el evangelio atribuido a San Bernabé fue escrito por un judío europeo de la Edad Media que tenía una cierta familiaridad con el Corán y los Evangelios. Mezcló hechos y elementos del uno y del otro; pero sus intenciones siguen siendo desconocidas".

Pero desgraciadamente, ignorando el hecho de que las dudas y la confusión ya eran sabidos, muchos medios de comunicación islámicos han presentado las afirmaciones del Evangelio sobre las predicciones de Jesús respecto a Mahoma como si se tratara de un hecho. Lo cual constituye ciertamente una fuente de problemas, a nivel de base, en las relaciones entre comunidades cristianas y musulmanas, especialmente si el nivel de instrucción de estas últimas no es muy alto.

Publicación del documento "Teología hoy: Perspectivas, principios y criterios", de la Comisión Teológica Internacional


Información del boletín diario en italiano de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Mar-08-2012.

Comunicado de prensa

Publicación del documento
"Teología hoy: Perspectivas, principios y criterios",
de la Comisión Teológica Internacional

Después del documento: "En busca de una ética universal: nueva mirada sobre la ley natural" (2009), la Comisión Teológica Internacional hace público, el 8 de marzo 2012, un nuevo documento, redactado en inglés: "Theology Today: Perspectives, Principles and Criteria" (Teología hoy: Perspectivas, principios y criterios), a tenor de su misión de ofrecer ayuda a la Santa Sede, y en particular a la Congregación para la Doctrina de la Fe, a la hora de examinar las cuestiones doctrinales de mayor importancia.

El texto se publica en la página Internet de la Comisión Teológica Internacional, que se encuentra en la Web vaticana (www.vatican.va). El mismo día de su publicación, aparece también en la revista "Origins. CNS Documentary Service", y en la página Web de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos de América. Próximamente, se publicará una traducción italiana en "La Civiltà Cattolica"; está previsto que sea traducido sucesivamente en los principales idiomas.

El documento, cuya preparación comenzó en el precedente quinquennium 2004-2008, en la subcomisión presidida por el Prof. Santiago del Cura Elena, ha sido redactado teniendo presente el estudio realizado, durante el quinquennium actual, en la subcomisión presidida por Mons. Paul McPartlan.

El documento examina algunas cuestiones actuales de la teología y propone, a la luz de los principios constitutivos de la misma, los criterios metodológicos que son determinantes para la teología católica respecto a otras disciplinas afines, como las ciencias religiosas. El texto se divide en tres capítulos: la teología presupone la escucha de la Palabra de Dios acogida en la fe (capítulo 1); se lleva a cabo en comunión con la Iglesia (capítulo 2); y tiene como fin dar razón de un modo científico de aproximarse a la verdad de Dios en una perspectiva de auténtica sabiduría (capítulo 3).

El texto fue aprobado in forma specifica por la Comisión Teológica Internacional el 29 de noviembre de 2011, y fue presentado al Presidente de la misma, el cardenal William Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que ha autorizado su publicación.