Thursday, February 09, 2012

Complot contra Benedicto XVI; ¡el Papa debe morir!


El Santo Padre tendrá mucho que sufrir

...Jesús hablando a Sor Lucia de Fátima
Jun-13-1929


Las noticias se están produciendo rápidamente, por lo que consideramos que esta entrada está sujeta a actualizaciones o la materia de la misma será objeto de otras entradas.



Il Fatto Quotidiano en su primera página de la edición del Viernes, Feb-10-2012, trae una exclusiva y dolorosa información. En la transmisión del programa televisivo italiano ‘Servizio Pubblico’ de Feb-09-2012 se ha hecho un avance de la noticia presentada por el propio director de Il Fatto Quotidiano, Antonio Padellaro. “El Papa Benedicto XVI morirá dentro de 12 meses”, es la revelación dramática del diario. Se trata de un documento en alemán que habla de un complot para asesinar en los próximos 12 meses a Benedicto XVI. Este documento habría sido consignado en las manos del Papa por el Card. Darío Castrillón Hoyos. El papel del Card. Castrillón, así como el del Card. Paolo Romeo, Arzobispo de Palermo, en advertir al Papa del complot, no es todavía claro. El documento con fecha Dic-31-2012, estaría firmado por el Card. Castrillón, y reportaría todo lo referido por el Card. Romero, quien en Noviembre pasado durante un viaje a China se habría enterado del complot. El documento también contendría una hipótesis de quien debería suceder a Benedicto XVI, sería el Card. Angelo Scola, Arzobispo de Milán.

En una primera reacción, el portavoz de la Santa Sede, P. Federico Lombardi ha dicho: “se trata evidentemente de disvaríos que no tienen seriedad en ningún modo. Es una locura”.




Con información de varias fuentes.


Actualización Feb-10-2012: Este es el artículo en mención (en italiano) tomado de la edición impresa de Il Fatto Quotidiano Feb-10-2012, págs 1, 2-5 (click sobre cada imágen para ampliar).


Il Fatto Quotidiano Feb-10-2012 pag 01

Il Fatto Quotidiano Feb-10-2012 pag 02

Il Fatto Quotidiano Feb-10-2012 pag 03


Actualización Feb-10-2012 (12:50 UTC): La arquidiócesis de Palermo, ha emitido un pequeño comunicado de prensa en cuyo aparte fundamental dice:

Acerca de las informaciones aparecidas en la edición de hoy de “Il Fatto Quotidiano”, S.E. el Cardenal Romeo precisa que cuanto es atribuido a él es totalmente carente de fundamento, y parece tan fuera de la realidad que no debe ser tomado en consideración alguna.


Entradas relacionadas: Complot para asesinar al Papa, reseña de prensa en español.

Oficina de Prensa de la Santa Sede emite dos comunicados con relación a presunto nuevo escándalo en materia financiera


El diario L'Unità, Feb-08-2012, pág 29 (copia facsimilar en la imágen), publicó un artículo como abrebocas a lo que sería el tema del programa televisivo ‘Los Intocables’, el cual se transmitió en Italia en la noche del Miércoles. Se trata de una nueva denuncia en materia financiera, en concreto presuntos lavados de dinero ejecutados por cuatro sacerdotes, no oficiales vaticanos, al servicio del Instituto para los Trabajos Religiosos (IOR, por su sigla en italiano), o más popularmente conocido como “banco vaticano”; dichos sacerdotes actualmente estarían bajo investigación por parte de la fiscalía.

Como una primera reacción a lo publicado por L'Unità, la Oficina de Prensa de la Santa Sede emitió en la tarde del Miércoles un primer comunicado. Una vez emitido el programa de televisión (‘Los Intocables’), la misma Oficina de Prensa de la Santa Sede ha emitido un segundo comunicado.

Seguidamente transcribimos la información en español al respecto que ha publicado V.I.S., Feb-09-2012.

1— Información sobre el primer comunicado.

LA OFICINA DE PRENSA RECHAZA LAS AFIRMACIONES INFUNDADAS SOBRE EL IOR Y LA AIF

CIUDAD DEL VATICANO, 9 FEB 2012 (VIS).- La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha hecho público un comunicado en el que rechaza las afirmaciones realizadas en un artículo aparecido ayer en el diario italiano “L'Unitá”, bajo el título “Blanqueo, cuatro sacerdotes investigados. Los silencios del Vaticano sobre los controles”. Ofrecemos a continuación extractos del comunicado:

“El artículo (…) presenta, lamentablemente, una notable falta de seriedad en la investigación por parte de la autora”.

“Ante todo, es necesario hacer dos observaciones preliminares. El título habla de los silencios del Vaticano. (…) Esto carece totalmente de fundamento: la Santa Sede y las autoridades del Vaticano han cooperado debidamente con los magistrados y otras autoridades italianas. Las acusaciones contenidas en el artículo retoman críticas ya superadas. (…) Se trata de acusaciones 'recicladas' que la periodista ha publicado otras veces en el pasado. El repetirlas de nuevo no las hace verdaderas. Cabe preguntarse si el artículo no constituye una especie de publicidad para un programa televisivo nocturno”.

“Por lo que se refiere al contenido del artículo, se precisa lo siguiente”:

(…) “La acusación principal es que el IOR ha sido implicado en una actividad ilegal y no ha asistido a las autoridades italianas que perseguían a estas personas” (los presuntos blanqueadores de dinero).

“Esto no es correcto. Ante todo, el artículo no dice que, a partir de los años 2006-2007, el IOR se ha comprometido con determinación en el análisis de las cuentas y en la verificación de sus clientes para comprobar y referir la eventual existencia de transacciones sospechosas. Este compromiso del IOR -que, curiosamente, la prensa parece ignorar-, finalizado a detectar transacciones sospechosas, anticipa de varios años la misma adopción de la ley N. CXXVII contra el blanqueo de dinero, del 30 de diciembre de 2010, por parte del Estado de la Ciudad del Vaticano”.

“Además, como saben las autoridades italianas y como resulta de la documentación accesible tanto a los oficiales de la Santa Sede como a los de la República Italiana, el IOR ha cooperado reiteradamente con las autoridades italianas a todos los niveles. (…) El IOR ha proporcionado informaciones, incluso fuera de los canales formales, en el periodo precedente a la constitución de la Autoridad vaticana de Información Financiera (AIF). La cooperación del director general del IOR, Paolo Cipriani, ha sido definida como 'tempestiva y exhaustiva' en documentos de funcionarios italianos. De hecho, en uno de los casos, ha sido precisamente la rápida acción del director Cipriani lo que ha permitido poner bajo acusación a una de las personas indicadas”.

“Después de haber consultado la AIF, se puede precisar lo siguiente:

-No es cierto que el IOR no ha proporcionado informaciones a la AIF sobre las materias en cuestión.

-No es cierto que la AIF no ha enviado estas informaciones a la Unidad de Información Financiera Italiana.

-Por lo que se refiere a una de las personas mencionadas en el artículo (…) las autoridades italianas nunca han presentado una petición sobre ella a la AIF. Por tanto, es evidentemente imposible que la AIF pudiera 'responder' a su homóloga italiana”.

“Todos estos puntos relativos a la comunicación entre la AIF y la autoridad italiana constan en documentos conservados en la AIF con números de protocolo específicos”.

“El artículo, además, no refiere que una de las personas que menciona -el rev. Bonaccorsi- fue declarada inocente el 6 de junio de 2011, con sentencia confirmada en apelación. El artículo tiene también un efecto lamentablemente difamatorio, que resulta de la utilización del término 'incriminado' aplicado al presidente y al director general del IOR, cuando ni el uno ni el otro han sido incriminados nunca, sino más bien investigados”.

2— Información sobre el segundo comunicado.

COMUNICADO SOBRE PROGRAMA TELEVISIVO DEDICADO A IOR Y AIF

CIUDAD DEL VATICANO, 9 FEB 2012 (VIS).-Sigue el comunicado emitido a primera hora de la tarde de hoy por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

“En el programa 'Los intocables', emitido ayer miércoles, 8 de febrero, por la cadena de televisión 7, se han realizado afirmaciones carentes de fundamento y difundido informaciones falsas sobre el Instituto de Obras de Religión (IOR) y de la Autoridad de Información Financiera (AIF)”.

“Al respecto, y siguiendo cuanto se ha especificado en la declaración de la Oficina de Prensa de la Santa Sede del 8 de febrero, hay que precisar:

1.-La afirmación de que el IOR es un banco no corresponde a la verdad; el IOR es una Fundación de derecho tanto civil como canónico, regulada por un estatuto propio; no mantiene reservas y no concede préstamos como un banco. Mucho menos es un banco 'off shore'. De hecho, en el programa citado se utiliza ese término no para explicar el carácter verdadero y la función del IOR, sino para crear una impresión de ilegalidad. El IOR se halla dentro de una jurisdicción soberana y actúa en un marco normativo y reglamentario que comprende también la ley anti-blanqueo vaticana. Esta última, la ley CXXVII, ha sido adoptada efectivamente para adecuarse a las normas internacionales.

2.-La insinuación de que las normativas vaticanas no consentirían las investigaciones o los procedimientos penales relativos a los períodos anteriores a la entrada en vigor de la ley CXXVII (1 de abril de 2011) no corresponde a la verdad.

El debate durante el programa mencionado se refería a las palabras contenidas en un 'memo exclusivo'. Dicho documento no tiene valor oficial y representa únicamente la evaluación de quien lo ha escrito. Además, en el mismo no se afirma la imposibilidad de investigaciones o procedimientos penales para los períodos anteriores al 1 de abril de 2011; tampoco emerge la resistencia del IOR a colaborar en caso de investigaciones o procedimientos penales sobre hechos anteriores al 1 de abril de 2011. Por cuanto respecta a la cooperación entre el IOR y la AIF, el IOR ha cooperado a la hora de facilitar informaciones sobre las transacciones efectuadas también antes de esa fecha.

Las afirmaciones efectuadas durante el programa no corresponden, por lo tanto, a la verdad: según la normativa vaticana en materia anti-blanqueo, la Autoridad judicial vaticana tiene el poder de indagar también sobre las transacciones sospechosas producidas en los períodos anteriores al 1 de abril de 2011, y esto sucede también en el marco de la cooperación internacional con los jueces de otros Estados, incluida Italia.

3-El IOR ha mantenido siempre relaciones activas con bancos no italianos, y, a diferencia de cuanto ha sido afirmado, la actividad con los bancos italianos se ha reducido tan sólo de modo limitado. El IOR, al igual que hacen las entidades financieras italianas, se vale de los servicios de bancos extranjeros (italianos y de otros países) cuando son más eficientes y a un costo menor. Todos los movimientos en efectivo son certificados por documentos aduaneros. Como praxis, todos los movimientos de dinero son regularmente seguidos y archivados.

4-Por lo que se refiere a la norma que regula el movimiento de dinero contante, es importante precisar que el IOR controla y ha controlado también los movimientos fraccionados (c.d. step transactions), por un total de 15.000 euro en los diez días consecutivos. Además, el artículo 28, 1, letra b, del nuevo texto de la Ley CXXVII, modificado por decreto del Presidente de la Gobernación el 26 de enero de 2012, establece que los sujetos sometidos a las obligaciones de la misma Ley (entre los que se cuenta el IOR) deben seguir 'las obligaciones de adecuada verificación: (…) cuando realizan transacciones ocasionales cuyo importe sea igual o superior a 15.000 euros, con independencia de hecho de que sean efectuadas en una única transacción o en varias transacciones enlazadas'.

5-La afirmación del magistrado Luca Tescaroli, según la cual el Vaticano no habría respondido a las peticiones relacionadas con el caso Banco Ambrosiano-Calvi, no corresponde a la verdad. Al respecto, se precisa que no resulta que la petición del 2002 llegara al Vaticano. A las otras dos se dio cumplida respuesta, dirigida a la Embajada de Italia ante la Santa Sede. Como se afirmó en la declaración de ayer, la Santa Sede y las autoridades del Vaticano han cooperado debidamente con la magistratura y las otras autoridades italianas, y ello resulta en la documentación accesible a los oficiales tanto de la Santa Sede como de la República Italiana.

Los hechos descritos más arriba demuestran que la presentación realizada por el citado programa resulta parcial y no contribuye a ofrecer un cuadro objetivo de la realidad descrita".

Camino Neocatecumenal, verdadero problema en la diócesis de Takamatsu, Japón


Artículo escrito por Mons. Osamu Mizobe, quien recientemente pasó a ser obispo emérito de Takamatsu, publicado por UCANews, Feb-09-2012. Traducción al español de Secretum Meum Mihi.

El problema con la diócesis de Takamatsu

Pequeñas diferencias, luego falta de dirección y unidad amenazaron la verdadera misión de la Iglesia

Obispo Osamu Mizobe, SDB, Takamatsu
Japón
9 de Febrero de 2012


Ha pasado medio año desde que abandoné mi puesto como obispo diocesano de la diócesis de Takamatsu. Ahora, cuando miro hacia atrás las circunstancias que encontré en ese papel, he decidido que lo mejor era escribir unas palabras para el bien del futuro.

En primer lugar, es justo decir que había algo decididamente inusual en mi reasignación a la diócesis de Takamatsu, que se produjo a pesar de ser obispo activo de Sendai en el momento. Eso nunca hubiera sucedido a menos que hubiera un problema. De hecho, incluso antes de mi llegada allí, ciertas situaciones, tales como la inspección de la diócesis del difunto cardenal Stephen Kim Sou-hwan como enviado Papal, dejaron claro que algo anormal estaba ocurriendo.

Lo qué puede decirse con toda justicia y de acuerdo con ambas partes es lo siguiente: que el problema que surgió en Takamatsu tuvo sus raíces en la excesiva indiferencia de la diócesis a, o por ignorancia de, las políticas de la Convención Nacional de Incentivo para la Evangelización [National Incentive Convention for Evangelization (NICE)], que estableció un curso para la Iglesia en Japón de conformidad con las decisiones tomadas en el Concilio Vaticano II.

Más específicamente, el problema reside en el excesivo énfasis de autonomía diocesana a la exclusión de cualquier concepto de una Iglesia abierta a la sociedad, una Iglesia que se construye en cooperación con la sociedad. Incluso a nivel parroquial, no había un sentido muy fuerte de trabajo en equipo en la evangelización o en el cuidado pastoral.

Mas aún, las órdenes religiosas carecían de atención a la tarea de trabajar con el obispo diocesano para establecer una dirección común para la diócesis.

El obispo de la diócesis, mi predecesor, que no tenía ni la mano de obra ni los recursos económicos, intentó cualquier cosa y de todo lo que podía pensar, como un hombre que se ahoga agarrado a un clavo ardiendo. Todos los intentos terminaron en frustración, y su solución a los problemas de la diócesis terminaron siendo simplemente traer a cualquier grupo que le prometió que podía ayudar.

La cruda realidad es que la diócesis de Takamatsu no ganó ni un nuevo sacerdote durante 40 años. Cada seminarista abandonó antes de ordenarse. Con congregaciones envejeciendo y el número de bautismos cada vez más escaso, no había muchas buenas noticias.

Fue llamada una organización aprobada por Roma, el Camino Neocatecumenal, que comenzó activa participación en Japón hace 30 años. Era un grupo lleno de energía, y al principio la mayoría de las parroquias en Takamatsu dió la bienvenida a sus miembros con entusiasmo.

Sin embargo, a medida que las personas de este grupo vinieron a las iglesias locales, algunos de los laicos comenzaron a sentirse incómodos, especialmente en materias de liturgia. Incluso algunos sacerdotes que trabajan en la diócesis reaccionaron con algo parecido a la oposición.

Lo que fue problemático era que los sacerdotes afiliados al Camino [Neocatecumenal] casi sin excepción, realizaron cambios en los altares y capillas de las iglesias que se les encargaron, al punto de chocar con los parroquianos que querían preservar las tradiciones de la Iglesia.

Sin embargo, el Camino [Neocatecumenal] trabajó duro para reclutar nuevos miembros para que sirvieran como el núcleo de sus actividades, por lo que, naturalmente, el número de los que estuvieron de acuerdo con las políticas del grupo también aumentó.

La confrontación comenzó con pequeñas diferencias de opinión a nivel parroquial. Sin embargo, la situación explotó en desorden generalizado cuando el Camino [Neocatecumenal] fundó un seminario posicionado como el “Seminario de la Diócesis de Takamatsu”.

Las objeciones iniciales de que el nuevo seminario había sido fundado sin cumplir ciertos prerrequisitos legales desembocaron en un aluvión de voces que pedían al obispo la autorización de su creación. Entonces, el obispo hizo pública una lista con los nombres de los que disentían en esta forma, con lo cual aquellos nombrados respondieron iniciando una acción legal en su contra en un tribunal civil.

Cuando asumí mi nuevo cargo en la diócesis de Takamatsu, el lema “Renacimiento y Armonía” estaba sobre todo en mi mente, y esperaba que algún tipo de diálogo podría reavivarse en la diócesis. Por desgracia, en ese momento la posibilidad de diálogo estaba prácticamente fuera de la mesa.

En consecuencia, el primer paso tenía que ser hacer la diócesis organizacionalmente funcional sobre la base del Derecho Canónico.

El mayor obstáculo era aquel del Seminario Internacional Redemptoris Mater de la diócesis de Takamatsu. Con cada año que pasaba, varios sacerdotes nuevos afiliados al Camino [Neocatecumenal] surgieron de este seminario, y la discordia en la diócesis se hizo más grave.

Afortunadamente, tuvimos la ayuda de los nuncios apostólicos y de los miembros de la Conferencia Episcopal, y se decidió que el seminario debería ser cerrado. Al mismo tiempo, concentramos nuestra energía en activar la vida interna de la diócesis, la cual era realmente el problema más sistémico, y que sin duda perdura hasta nuestros días.

Encontrar nuevos candidatos para el sacerdocio, educarlos: estas eran nuestras principales prioridades. Me alegra decir que este año el número de seminaristas se ha elevado a cuatro. Esto es más que todo resultado del esfuerzo que dirigimos hacia la educación de los jóvenes.

Los mayores problemas con el Camino [Neocatecumenal] son (1) que confunden sus rituales de fabricación casera con carismas, y (2) que tienen una cadena de mando que está totalmente desconectada del obispo local. Por otra parte, (3) que ellos toman los problemas que deben ser resueltos dentro de la diócesis y los llevan a Roma, donde tratan de salirse con la suya mediante el uso de la influencia de Roma para obligar a la Iglesia local para que se conforme.

Esto se traduce en un gran daño a la independencia de las Iglesias locales. Salvo en las materias que se aparten del dogma de la Iglesia, los problemas locales, deberían en principio, ser resueltos por las Iglesias locales.

Con su nuevo obispo, la diócesis de Takamatsu de hoy ha comenzado a recorrer el camino de “la Armonía y el Renacimiento”. Se realizó recientemente una importante reunión diocesana para discutir la evangelización y han dado el primer paso hacia el renacimiento.

Es tan fácil para una diócesis desmoronarse si su pueblo no se une y presta la debida atención a la solidaridad. Este es el mensaje que deseo enviar, desde una diócesis que ha aprendido esta verdad a través de la agonía, experiencia de primera mano, con el resto de la Iglesia en Japón.

Mons. Osamu Mizobe, SDB, es el obispo emérito de Takamatsu