Tuesday, February 07, 2012

De un obispo sobre la aplicación práctica del Motu Proprio Summorum Pontificum: “No tengo la autoridad...”



En abril de 2011 V.I.S. informaba que Mons. Felipe de Jesús Estévez, hasta entonces obispo auxiliar de Miami, había sido nombrado obispo de Saint Augustine, Florida, Estados Unidos. Mons. Estévez escribió en Diciembre pasado una carta (reproducida en la imágen) a Una Voce Northeast Florida, en la cual los saluda, los bendice, los anima y entre otras les responde lo siguiente:

En tanto espero y creo que en la actualidad hay adecuados recursos sacerdotales para respaldar y sostener sus celebraciones de la Forma Extraordinaria de la Misa, me doy cuenta de que esos recursos sacerdotales son escasos. Aunque no tengo autoridad para ordenar a un sacerdote que celebre la Misa en la Forma Extraordinaria, les puedo asegurar que no voy a obstaculizar en modo alguno a un sacerdote que celebrar así, o aprender a celebrar.

[While I hope and believe that, at present, there are adequate priestly resources to support and sustain your celebrations of the Extraordinary Form of the Mass, I realize that those priestly resources are scarce. Thourgh I have no authority to direct a priest to celebrate Mass in the Extraordinary Form, I can assure you that I will not in any way hinder a priest who desires to so celebrate, or learn to celebrate.]

Pero excelencia, Ud. es un obispo del Rito Latino, el anuario pontificio dice que Ud. tiene 136 sacerdotes en su diócesis, los cuales son “próvidos cooperadores del Orden episcopal”, según dice el decreto Christus Dominus del Concilio Vaticano II, mismo que “ateniéndose fielmente a la Tradición, declara que la santa madre Iglesia atribuye igual derecho y honor a todos los Ritos legítimamente reconocidos y quiere que en el futuro se conserven y fomenten por todos los medios” (SC, 4). La Forma Extraordinaria del Rito Latino está “legítimamente reconocida”, por lo cual también está incluida entre aquellas que el Concilio “quiere que... se se conserven y fomenten por todos los medios” . ¿Si los obispos y sacerdotes del Rito Latino no se sienten obligados, no quieren o rehusan conocer y celebrar de acuerdo con el Rito Latino en su plena extensión y en todas sus Formas y sólo y únicamente desean hacerlo según la Forma Ordinaria, entonces quien lo va a hacer? La instrucción Universæ Ecclesiæ, interpretaviva del Motu Proprio Summorum Pontificum dice en el N° 21:

Se exhorta a los Ordinarios a que ofrezcan al clero la posibilidad de adquirir una preparación adecuada para las celebraciones en la forma extraordinaria. Esto vale también para los seminarios, donde se deberá proveer a que los futuros sacerdotes tengan una formación conveniente en el estudio del latín y, según las exigencias pastorales, ofrecer la oportunidad de aprender la forma extraordinaria del rito.

Es decir Excelencia, no solamente sí tiene Ud. la autoridad sino el deber de ofrecer a su clero la formación para que pueda celebrar según la Forma Extraordinaria, así como en el seminario de su diócesis, diócesis que según Ud. manifiesta, tiene la necesidad pastoral de que haya quien sepa celebrar según la Forma Extraordinaria, se debe ofrecer la oportunidad de aprender a celebrar según esta forma.

En todo caso, su Excelencia, el propio Motu Proprio Summorum Pontificum especifíca claramente en el N° 8:

El obispo, que desea responder a estas peticiones de los fieles laicos, pero que por diferentes causas no puede hacerlo, puede indicarlo a la Comisión "Ecclesia Dei" para que le aconseje y le ayude.

Como denota Ud. preocupación por aplicar el Motu Proprio en su diócesis, pero considera Ud., por las razones que expone —no hay quien celebre, no puede ordenar que alguien aprenda a celebrar y no hay nadie que se ofrezca a hacerlo— no puede satisfacer las peticiones de los fieles encomendados a su cuidado, ¿ya ha escrito Ud. “a la Comisión «Ecclesia Dei» para que le aconseje y le ayude”?