Monday, December 12, 2011

El Secretario de Estado gana nuevos poderes


Artículo de Sandro Magister en Chiesa On Line, Dic-12-2011.

Diario Vaticano / El cardenal Bertone tiene una marcha más

Para obtener "facultades especiales", contrariamente a cuanto establecen las normas canónicas, los jefes de curia ya no podrán dirigirse directamente a Benedicto XVI. Deberán pasar a través del secretario de Estado, el cual instruirá la práctica

CIUDAD DEL VATICANO, 12 de diciembre de 2011 – Una novedad en la normativa introducida los meses pasados ha redefinido y aumentado el poder de coordinación de la secretaria de Estado en relación a los otros dicasterios de la curia romana.

La novedad se halla en un rescripto “ex audientia SS.mi” firmado por el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone.

Los rescriptos son disposiciones tomadas por el papa durante una audiencia concedida al secretario de Estado y publicados, como norma, sólo en las "Acta Apostolicæ Sedis", el boletín oficial de la Santa Sede.

En el rescripto en cuestión, del pasado 7 de febrero, el cardenal Bertone anuncia que "el Santo Padre, en fecha 1 de febrero de 2011, ha aprobado el siguiente texto como artículo 126 bis del Reglamento general de la Curia Romana", y especifica que su entrada en vigor está fijada para el 1 de marzo siguiente.

Este nuevo artículo del Reglamento consta de cuatro parágrafos.

"El Dicasterio – se explica en el primer parágrafo – que considere necesario solicitar al Sumo Pontífice facultades especiales, deberá hacerlo por escrito a través de la Secretaria de Estado, adjuntando un proyecto de texto definitivo, indicando de forma exacta las facultades solicitadas, el motivo de dicha petición y especificando las eventuales derogaciones de las normas canónicas universales o particulares, las cuales quedarían modificadas o, de algún modo, desatendidas".

"La Secretaria de Estado – se establece en el segundo parágrafo – solicitará la opinión de los Dicasterios competentes en materia y de aquellos que, llegado el caso, considere que puedan estar interesados, como también del pontificio Consejo para los textos legislativos en lo referente a la correcta formulación jurídica y, si estuviesen implicadas cuestiones doctrinales, de la Congregación para la doctrina de la fe".

El tercer parágrafo explica las modalidades concretas que habrá que seguir en la formulación de la solicitud relativa a las "facultades especiales" y el cuarto, por último, subraya como "la Secretaria de Estado [comunicará] a los Dicasterios el texto de las facultades, llegado el caso, concedidas por el Sumo Pontífice y, junto al Dicasterio solicitante, valorará si y cómo proceder a su publicación".

En fuerza de este rescripto, por consiguiente, no podrá haber una interlocución directa entre el pontífice y los dicasterios de la curia en lo que se refiere a la concesión de las "facultades especiales" que son, en palabras pobres, las órdenes ejecutoras que derogan las normas canónicas vigentes y que tienen valor de ley, antes de decaer con la muerte del pontífice que las ha emitido.

En el pasado reciente, estas "facultades especiales" fueron un instrumento usado para contrastar de forma más rápida y eficaz los abusos sexuales realizados por clérigos sobre menores.

Después de 2001, de hecho, Juan Pablo II concedió "facultades especiales" a la congregación para la doctrina de la fe, entonces guiada por el cardenal Joseph Ratzinger, el cual las había solicitado para poder, entre otros, definir los nuevos casos de reatos canónicos penales o para poder conminar penas muy graves, como la reducción al estado laico, incluso sin un proceso canónico regular.

En 2005 Benedicto XVI, en una de sus primeras acciones de gobierno, volvió a poner en vigor estas "facultades especiales", que habían decaído con la muerte de su predecesor. En julio de 2010 algunas de estas facultades fueron codificadas de forma definitiva en las nuevas normas de la congregación para la doctrina de la fe en los denominados "delicta graviora".

En años pasados, "facultades especiales" de análoga naturaleza fueron concedidas a otras congregaciones, como Propaganda Fide y la congregación para el clero.

En la mañana del 22 de enero de 2010 tuvo lugar en el Vaticano una reunión de los jefes de dicasterio de la curia, presidida por Benedicto XVI. El orden del día no fue revelado, pero se ha sabido que en esa reunión se deseó una mayor coordinación de la curia romana, por obra de la secretaria de Estado.

El rescripto del pasado febrero parece ir en esta dirección.

Lo confirma el Papa Benedicto XVI: “Tengo la intención de emprender un Viaje apostólico antes de la santa Pascua a México y Cuba”



Como era de esperarse, Benedicto XVI ha confirmado hoy de viva voz su intención de ir a México y Cuba en 2012. Aquí el texto completo de su homilía de hoy durante la Misa en la Basílica de San Pedro para celebrar la solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe y coincidiendo con el bicentenario de la independencia de muchos países latinoamericanos y del Caribe.

Queridos hermanos y hermanas:

«La tierra ha dado su fruto» (Sal 66,7). En esta imagen del salmo que hemos escuchado, en el que se invita a todos los pueblos y naciones a alabar con júbilo al Señor que nos salva, los Padres de la Iglesia han sabido reconocer a la Virgen María y a Cristo, su Hijo: «La tierra es santa María, la cual viene de nuestra tierra, de nuestro linaje, de este barro, de este fango, de Adán […]. La tierra ha dado su fruto: primero produjo una flor [...]; luego esa flor se convirtió en fruto, para que pudiéramos comerlo, para que comiéramos su carne. ¿Queréis saber cuál es ese fruto? Es el Virgen que procede de la Virgen; el Señor, de la esclava; Dios, del hombre; el Hijo, de la Madre; el fruto, de la tierra» (S. Jerónimo, Breviarum in Psalm. 66: PL 26,1010-1011). También nosotros hoy, exultando por el fruto de esta tierra, decimos: «Que te alaben, Señor, todos los pueblos» (Sal 66,4. 6). Proclamamos el don de la redención alcanzada por Cristo, y en Cristo, reconocemos su poder y majestad divina.

Animado por estos sentimientos, saludo con afecto fraterno a los señores cardenales y obispos que nos acompañan, a las diversas representaciones diplomáticas, a los sacerdotes, religiosos y religiosas, así como a los grupos de fieles congregados en esta Basílica de San Pedro para celebrar con gozo la solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe, Madre y Estrella de la Evangelización de América. Tengo igualmente presentes a todos los que se unen espiritualmente y oran a Dios con nosotros por los diversos países latinoamericanos y del Caribe, muchos de los cuales durante este tiempo festejan el Bicentenario de su independencia, y que, más allá de los aspectos históricos, sociales y políticos de los hechos, renuevan al Altísimo la gratitud por el gran don de la fe recibida, una fe que anuncia el Misterio redentor de la muerte y resurrección de Jesucristo, para que todos los pueblos de la tierra en Él tengan vida. El Sucesor de Pedro no podía dejar pasar esta efeméride sin hacer presente la alegría de la Iglesia por los copiosos dones que Dios en su infinita bondad ha derramado durante estos años en esas amadísimas naciones, que tan entrañablemente invocan a María Santísima.

La venerada imagen de la Morenita del Tepeyac, de rostro dulce y sereno, impresa en la tilma del indio san Juan Diego, se presenta como «la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios por quien se vive» (De la lectura del Oficio. Nicán Monohua, 12ª ed., México, D.F., 1971, 3-19). Ella evoca a la «mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza, que está encinta» (Ap 12,1-2) y señala la presencia del Salvador a su población indígena y mestiza. Ella nos conduce siempre a su divino Hijo, el cual se revela como fundamento de la dignidad de todos los seres humanos, como un amor más fuerte que las potencias del mal y la muerte, siendo también fuente de gozo, confianza filial, consuelo y esperanza.

O Magnificat, que proclamamos no Evangelho, é «o cântico da Mãe de Deus e o da Igreja, cântico da Filha de Sião e do novo Povo de Deus, cântico de ação de graças pela plenitude de graças distribuídas na Economia da salvação, cântico dos “pobres”, cuja esperança é satisfeita pela realização das promessas feitas a nossos pais» (Catecismo da Igreja Católica, 2619). Em um gesto de reconhecimento ao seu Senhor e de humildade da sua serva, a Virgem Maria eleva a Deus o louvor por tudo o que Ele fez em favor do seu povo Israel. Deus é Aquele que merece toda a honra e glória, o Poderoso que fez maravilhas por sua fiel servidora e que hoje continua mostrando o seu amor por todos os homens, particularmente aqueles que enfrentam duras provas.

«Mira que tu Rey viene hacia ti; Él es justo y victorioso, es humilde y está montado sobre un asno» (Zc 9,9), hemos escuchado en la primera lectura. Desde la encarnación del Verbo, el Misterio divino se revela en el acontecimiento de Jesucristo, que es contemporáneo a toda persona humana en cualquier tiempo y lugar por medio de la Iglesia, de la que María es Madre y modelo. Por eso, nosotros podemos hoy continuar alabando a Dios por las maravillas que ha obrado en la vida de los pueblos latinoamericanos y del mundo entero, manifestando su presencia en el Hijo y la efusión de su Espíritu como novedad de vida personal y comunitaria. Dios ha ocultado estas cosas a «sabios y entendidos», dándolas a conocer a los pequeños, a los humildes, a los sencillos de corazón (cf. Mt 11,25).

Por su «sí» a la llamada de Dios, la Virgen María manifiesta entre los hombres el amor divino. En este sentido, Ella, con sencillez y corazón de madre, sigue indicando la única Luz y la única Verdad: su Hijo Jesucristo, que «es la respuesta definitiva a la pregunta sobre el sentido de la vida y a los interrogantes fundamentales que asedian también hoy a tantos hombres y mujeres del continente americano» (Exhort. Ap. postsinodal Ecclesia in America, 10). Asimismo, Ella «continúa alcanzándonos por su constante intercesión los dones de la eterna salvación. Con amor maternal cuida de los hermanos de su Hijo que todavía peregrinan y se debaten entre peligros y angustias hasta que sean llevados a la patria feliz» (Lumen gentium, 62).

Actualmente, mientras se conmemora en diversos lugares de América Latina el Bicentenario de su independencia, el camino de la integración en ese querido continente avanza, a la vez que se advierte su nuevo protagonismo emergente en el concierto mundial. En estas circunstancias, es importante que sus diversos pueblos salvaguarden su rico tesoro de fe y su dinamismo histórico-cultural, siendo siempre defensores de la vida humana desde su concepción hasta su ocaso natural y promotores de la paz; han de tutelar igualmente la familia en su genuina naturaleza y misión, intensificando al mismo tiempo una vasta y capilar tarea educativa que prepare rectamente a las personas y las haga conscientes de sus capacidades, de modo que afronten digna y responsablemente su destino. Están llamados asimismo a fomentar cada vez más iniciativas acertadas y programas efectivos que propicien la reconciliación y la fraternidad, incrementen la solidaridad y el cuidado del medio ambiente, vigorizando a la vez los esfuerzos para superar la miseria, el analfabetismo y la corrupción y erradicar toda injusticia, violencia, criminalidad, inseguridad ciudadana, narcotráfico y extorsión.

Cuando la Iglesia se preparaba para recordar el quinto centenario de la plantatio de la Cruz de Cristo en la buena tierra del continente americano, el beato Juan Pablo II formuló en su suelo, por primera vez, el programa de una evangelización nueva «en su ardor, en sus métodos, en su expresión» (cf. Discurso a la Asamblea del CELAM, 9 marzo 1983, III: AAS 75, 1983, 778). Desde mi responsabilidad de confirmar en la fe, también yo deseo animar el afán apostólico que actualmente impulsa y pretende la «misión continental» promovida en Aparecida, para que «la fe cristiana arraigue más profundamente en el corazón de las personas y los pueblos latinoamericanos como acontecimiento fundante y encuentro vivificante con Cristo» (V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, Documento conclusivo, 13). Así se multiplicarán los auténticos discípulos y misioneros del Señor y se renovará la vocación de Latinoamérica y el Caribe a la esperanza. Que la luz de Dios brille, pues, cada vez más en la faz de cada uno de los hijos de esa amada tierra y que su gracia redentora oriente sus decisiones, para que continúen avanzando sin desfallecer en la construcción de una sociedad cimentada en el desarrollo del bien, el triunfo del amor y la difusión de la justicia. Con estos vivos deseos, y sostenido por el auxilio de la providencia divina, tengo la intención de emprender un Viaje apostólico antes de la santa Pascua a México y Cuba, para proclamar allí la Palabra de Cristo y se afiance la convicción de que éste es un tiempo precioso para evangelizar con una fe recia, una esperanza viva y una caridad ardiente.

Encomiendo todos estos propósitos a la amorosa mediación de Santa María de Guadalupe, nuestra Madre del cielo, así como los actuales destinos de las naciones latinoamericanas y caribeñas y el camino que están recorriendo hacia un mañana mejor. Invoco igualmente sobre ellas la intercesión de tantos santos y beatos que el Espíritu ha suscitado a lo largo y ancho de la historia de ese continente, ofreciendo modelos heroicos de virtudes cristianas en la diversidad de estados de vida y de ambientes sociales, para que su ejemplo favorezca cada vez más una nueva evangelización bajo la mirada de Cristo, Salvador del hombre y fuerza de su vida.

Pederastia en comunidad Judía ortodoxa de Nueva York. Los hipócritas medios de comunicación gringos, empezando por The New York Times, hacen oído sordo, pero si se tratára de la Iglesia Católica...


La plaga del abuso infantil no es exclusiva de la Iglesia Católica en los Estados Unidos, como hipócritamente han querido hacerlo creer los medios de comunicación, comenzado por The New York Times.

El escándalo ha afectado a las comunidades judías, especialmente aquella más ortodoxa de Brooklyn. De acuerdo a lo reportado por The New York Post, Dic-11-2011 pags. 6 y 7 (copia facsimilar en las imágenes), la oficina del fiscal de distrito, Charles Hynes, reveló que en los últimos tres años han sido detenidas 85 personas acusadas de abusar sexualmente de al menos 117 niños.

La operación, denominada “Kol Tzedek” (palabra hebrea que significa “Voz de la Justicia”) prosigue.

Hasta el momento 38 casos han sido cerrados: 14 acusados han sido condenados a penas de entre 10 y 20 años, mientras que de 24 sospechosos no se ha podido demostrar su culpabilidad.

Para complicar la investigación, existe una atmósfera de extrema confidencialidad y la regla interna en la que viven en la comunidad ortodoxa de Brooklyn. Las víctimas de abuso están obligadas a esperar el consentimiento de los rabinos antes de reportar el abuso.






Actualización Dic-14-2011: No hemos sido los únicos que, en el caso concreto, hemos notado la hipocresía de la prensa gringa. Un ejemplo en Italiano, otro ejemplo en Inglés.

Andrea Tornielli analiza sermón de Bernard Fellay en el que vuelve sobre la relación Roma-FSSPX/SSPX


El siguiente análisis esta basado en un sermón (en Francés) pronunciado el pasado Dic-08-2011, por el Superior General de la FSSPX/SSPX, Bernard Fellay, en la casa general de esa Fraternidad en Ecône, Suiza, en el cual aborda nuevamente el tema de las relaciones Roma-FSSPX/SSPX. El audio de este sermón inicialmnete fue publicado en el sitio de internet del Distrito Francés de la FSSPX/SSPX, pero posteriormentefue retirado. Actualmente el audio sólo aparece en el sitio de internet de la agencia DICI, y no existe ninguna transcripción en su idioma original, ni mucho menos traducciones a ningún otro idioma.

Artículo de Andrea Tornielli en Vatican Insider, Dic-11-2011.

12/11/2011
Fellay: "Si Roma nos dice que aceptemos en todo caso, nosotros no podemos"

El superior de los lefebvrianos ataca el Vaticano II: "El Concilio ha introducido en la Iglesia un espíritu no católico". Se espera para esta semana la respuesta a la proposición del Vaticano

ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO


Se espera para los próximos días la respuesta de la Fraternidad de San Pío X a la proposición de la Santa Sede, entregada al superior general, el obispo Bernard Fellay. Y las señales que están llegando de Econe, donde se encuentra el cuartel general de los lefebvrianos, no parecen presagiar de hecho una respuesta positiva de aceptación del "preámbulo doctrinal" preparado por el Vaticano.

El pasado 8 de diciembre, durante la homilía con ocasión de la fiesta de la Inmaculada, monseñor Fellay, que ya las pasadas semanas en una entrevista –no demasiado apreciada por El Vaticano- ha declarado que no podía aceptar el preámbulo tal y como es, dijo (http://www.dici.org/actualites/sermon-de-mgr-fellay-pour-limmaculee-conception-8-decembre-2011-econe/): "Habéis oído que hay una proposición de Roma que dice "estamos preparados para reconoceros", pero el problema es que sigue existiendo una condición. Esta condición, independientemente de la formulación, en el fondo es siempre la misma: hay que aceptar el Concilio Vaticano II. En resumen, la situación actual es la siguiente: nos han dicho, "sí, vosotros podes criticar el Concilio, pero con una condición: que de todos modos lo aceptéis". Pero nosotros decimos: "¿cómo podemos criticar a posteriori?" Creo que sea una síntesis honesta de la situación actual".

Como se recordará, en el preámbulo doctrinal propuesto por la Comisión Ecclesia Dei presidida por el cardenal William Levada y dirigida por el monseñor Guido Pozzo, se pedía a los lefebvrianos que suscribieran la "Professio Fidei" que se pide a todos aquellos que asumen un oficio eclesiástico. Es decir, lo que se considera indispensable para ser católicos. La profesión prevé tres diversos grados de asentimiento necesarios y distingue entre verdades reveladas, declaraciones dogmáticas y magisterio ordinario. Respecto a este último, afirma que el católico está llamado a asegurar un "religioso obsequio de la voluntad y del intelecto" a las enseñanzas que el Papa y el colegio de los obispos "proponen cuando ejercitan su magisterio auténtico", aunque no hayan sido proclamadas de manera dogmática, como en el caso de la mayor parte de los documentos del magisterio.

El pasado 2 de diciembre, "L'osservatore Romano" publicó un artículo del teólogo Fernando Ocáriz, vicario general del Opus Dei además de miembro de la delegación vaicana protagonista del diálogo doctrinal con la Fraternidad de San Pío X, en el cual se precisaba que el Vaticano II, aunque no definiera nuevos dogmas y fuera un un concilio pastoral, no por ello tiene menos valor. El hecho de que "un acto del magisterio de la Iglesia –escribía el teólogo- no se ejercite mediante el carisma de la infalibilidad no significa que pueda ser considerado "falible" en el sentido que transmita una "doctrina provisional" o bien "opiniones acreditadas".

El Vaticano II tiene, explica Ocáriz, el carisma y la autoridad de la totalidad del episcopado reunido con Pedro y bajo su autoridad "para enseñar a la Iglesia universal". Negarlo "sería negar una parte de la esencia misma de la Iglesia". En el artículo también se explica que, "naturalmente no todas las afirmaciones contenidas en los documentos conciliares tienen el mismo valor doctrinal y por lo tanto no todas necesitan el mismo grado de adhesión".

La Santa Sede, presentando el preámbulo doctrinal, había manifestado su disponibilidad para aceptar eventuales cambios o aclaraciones (no sustanciales) en el texto, si los lefebvrianos manifestaran reservas respecto algunos puntos. Pero las palabras de monseñor Fellay, hacen pensar que se presenta una nueva situación de punto muerto. Según algunas indiscreciones, la Fraternidad podría presentarse estos días con una contraproposición en la cual especificarían claramente que a los lefebvrianos no hay que pedirles que den su asentimiento a los documentos conciliares relacionados con la colegialidad, el ecumenismo y la libertad religiosa. En este caso Fellay podría presentar el acuerdo como una victoria de los lefebvrianos sobre Roma y hacer callar a la consistente oposición interna al acuerdo.

Sin embargo hay quien sostiene que las salidas públicas y las críticas de monseñor Fellay han sido determinadas precisamente por la necesidad de tener bajo control los opositores internos, pero la intención sería la de concluir aceptando en sustancia el preámbulo. La Santa Sede de hecho ha explicado que la aceptación de la "Professio fidei" no significa en absoluto cerrar el debate sobre la interpretación de ningún punto en particular del Concilio. Pero está claro que las autoridades vaticanas no están dispuestas a ofrecer un reconocimiento canónico a los obispos y los sacerdotes que no acepten el mínimo común denominador solicitado a aquellos que asumen un oficio eclesiástico.

"El espíritu del mundo –dijo Fellay durante la homilía del 8 de diciembre- se ha introducido en la Iglesia. Por lo tanto, tenemos que luchar no solo contra los enemigos externos, sino contra un espíritu no católico que se insinúa en la Iglesia. Este cambio, la intromisión de este espíritu ha tenido lugar a partir del Concilio Vaticano II. Es un gran misterio, es como si el demonio hubiera puesto un pie dentro de un santuario. Es algo estremecedor". "Es como una enfermedad- añadió el obispo- que se ha introducido en el cuerpo". Para el superior de la Fraternidad se ha alcanzado un punto que "manifiesta la profundidad del problema". Y "es necesario reconocer que Roma ha tenido un gesto hacia nosotros". "Pero si Roma nos dice que aceptemos en todo caso, nosotros no podemos" El obispo lefebvriano afirma pues, que el problema no reside en el disentimiento de la Fraternidad, sino en la presencia de un espíritu no católico que se insinúa en la Iglesia.

Las palabras de Fellay hacen venir a la memoria las pronunciadas por Pablo VI -un Pontífice que los lefebvrianos no estiman especialmente- durante una homilía en 1972: "El humo de Satanás ha entrado en el templo de Dios. Se creía que tras el Concilio llegaría un día de sol para la historia de la Iglesia. En cambio ha llegado un día nublado, de tempestad, de oscuridad". Y en un coloquio con el amigo filósofo Jean Guitton afirmaba: "Lo que me sorprende, cuando considero el mundo católico, es que dentro del catolicismo parece que a veces predomina un pensamiento de tipo no católico, y puede ocurrir que este pensamiento se convierta en el futuro en el más fuerte. Pero éste nunca representará el pensamiento de la Iglesia. Es necesario que subsista un pequeño rebaño, por pequeño que sea".

La diferencia está en el hecho que mientras el Papa hablaba de esta intromisión en la época del postconciliar, durante la protesta y la crisis Fellay y la Fraternidad atribuyen totalmente la responsabilidad al Concilio. Habrá que esperar algunos días para conocer la respuesta de los lefebvrianos, que se han tomado todo el tiempo que han considerado necesario. Pero ahora Fellay tendrá que decidir que posición tomar.

Sin embargo Tornielli en su blog dice algo que no dice en Vatican Insider, y es que para Tornielli Mons. Lefebvre, ante la actual propuesta de Roma, habría dicho que si.


Actualización Dic-15-2011: Una traducción al español de la entrada del blog de Tornielli, titulada “Para mí, Lefebvre habría dicho que sí”, está ahora disponible en Vatican Insider


Entrada relacionada: Relación Roma-FSSPX/SSPX en el sermón del Superior General el día de la Inmaculada Concepción.