Saturday, October 22, 2011

Secretario de la Conferencia episcopal de Colombia: “es posible que la Iglesia... acepte que la mujer sea sacerdotisa”

Por tanto, con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia, que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia, en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32), declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia.

Juan Pablo II
Carta Apostólica Ordinatio Sacerdotalis N° 4
May-22-1994

Pregunta: Si la doctrina que debe mantenerse de manera definitiva, según la cual la Iglesia no tiene facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres propuesta en la Carta Apostólica Ordinatio Sacerdotalis, se ha de entender como perteneciente al depósito de la fe.

Respuesta: Sí.

Esta doctrina exige un asentimiento definitivo, puesto que, basada en la Palabra de Dios escrita y constantemente conservada y aplicada en la Tradición de la Iglesia desde el principio, ha sido propuesta infaliblemente por el Magisterio ordinario y universal (cf. Lumen gentium, 25,2). Por consiguiente, en las presentes circunstancias, el Sumo Pontífice, al ejercer su ministerio de confirmar en la fe a sus hermanos (cf. Lc 22,32), ha propuesto la misma doctrina con una declaración formal, afirmando explícitamente lo que siempre, en todas partes y por todos los fieles se debe mantener, en cuanto perteneciente al depósito de la fe.

El Sumo Pontífice Juan Pablo II, durante la Audiencia concedida al infrascrito Cardenal Prefecto, ha aprobado la presente Respuesta, decidida en la Reunión ordinaria de esta Congregación, y ha ordenado su publicación.

Congregación Para la Doctrina de la Fe
Respuesta acerca de la doctrina de la Carta Apostólica Ordinatio Sacerdotalis
Oct-28-1995


El secretario de la Conferencia Episcopal Colombiana, Juan Vicente Córdoba Villota, S.I., Obispo auxiliar de Bucaramanga, para quien contrario a lo que dice la Iglesia, existe el sacramento de la confesión por internet (ver aquí), ahora ha salido con una nueva perla, esta vez respecto del sacramento del Orden Sacerdotal.

En un artículo aparecido en la revista colombiana Don Juan del mes de Octubre de 2011 (artículo completo aquí, PDF), en el cual se habla de la única mujer colombiana “sacerdotisa”, la cual en realidad es una de aquellas pertenecientes al movimiento NO católico “Roman Catholic Womenpriests” (recientemente informabamos de un incidente relacionado con este movimiento ocurrido en Roma, ver aquí), y para contrastar en la nota se hace la respectiva consulta con la Conferencia Episcopal Colombiana, cuyo secretario, y en este caso portavoz, es Mons. Córdoba, quien en lugar de afirmar la posición de la Iglesia respecto de la Ordenación sacerdotal para las mujeres (la cual citamos al comienzo), profiere las siguientes palabras (publicadas en la página 129 de la revista. Copia del original impreso en la imágen):


“[E]s posible que la Iglesia católica, apostólica, romana acepte que la mujer sea sacerdotisa, dado que no es un asunto de esencia dogmática de la doctrina y el evangelio”

Y como en fechas recientes un cardenal de la Iglesia afirmaba que no existe fundamentalmente ningún obstaculo teológico para la ordenación sacerdotal de mujeres (ver aquí); ante lo cual inicialmente se dijo que había sido tomado fuera de contexto (ver aquí); la Secretaría de Estado Vaticana lo citó para que diera las respectivas aclaraciones (ver aquí); y finalmente tuvo que dar reversa por medio de un comunicado (ver aquí); lo mínimo que esperaríamos es que, ante iguales circunstancias, a Mons. Córdoba se le dé exactamente el mismo trato que se le dió a aquel Príncipe de la Iglesia.

¡Houston Vaticano, We have a problem...!


Entradas relacionadas: Secretario de la Conferencia Episcopal Colombiana lo confirma: En Colombia sí hay confesión vía internet (!?), ¿No tienes problemas con la confesión “vía internet”?, ¿No ves inconveniente en opinar contrario a la Iglesia respecto de la ordenación sacerdotal para mujeres? ¡Entonces Tú puedes ser obispo diocesano!

Medios de comunicación católicos que cuelan el mosquito y tragan el camello...


Algunos medios de comunicación católicos por estos días han dedicado amplios espacios a unas escandalosas declaraciones sobre la moralidad del aborto de un teólogo jesuita colombiano llamado Carlos Novoa, las cuales aparecieron publicadas en el diario El Espectador de Bogotá, Oct-16-2011 (“El aborto terapéutico es ético”); declaraciones que el propio Novoa ratificó al día siguiente, Oct-17-2011, en una entrevista radial para la cadena colombiana RCN (descargar audio MP3 aquí).

Los medios aludidos son por ej., Infocatólica, que dedicó inicialmente un artículo y una opinión de su director, en Oct-17-2011; en Oct-19-2011 otro artículo, una vez Novoa se había ratificado en su enrevista radial; y en esa misma fecha reproduce una entrada del blog del Dominico colombiano Fray Nelson Medina que replicó por ese medio a Novoa (“Una oportunidad miserablemente perdida”).

Otro de los medios aludidos es la agencia ACI, la cual en Oct-19-2011, destacaba cómo las opiniones de Novoa eran recomendadas por una conocida abortista colombiana (“Colombia: Famosa abortista alaba a sacerdote que justifica aborto”); y así mismo en Oct-20-2011 destaca la replica hecha por Fray Nelson Medina en su blog (“Dominico responde a sacerdote jesuita que justifica aborto”).

Todo ello nos parece bien y encomiable, no tenemos reparo alguno; sin embargo, nos desconcierta que estos mismos medios católicos no dediquen, hasta el momento de escribir estas líneas, un espacio parecido (o mas amplio), ni una sola palabra, a las particulares declaraciones concedidas por una persona mucho más notoria que el teólogo Novoa, nos referimos al actual presidente de la Academia Pontifica para la Vida, Monseñor Ignacio Carrasco de Paula, el cual en la misma fecha que Novoa (Oct-16-2011) concedió una entrevista al diario El País de Montevideo, el cual le concedió llamado en primera página de su edición impresa (ver recuadro rojo en la imágen inmediatamente inferior).


Este mutismo por parte de estos medios católicos sí lo reprobamos y lo reprochamos, ¿no será que estos medios católicos están colando el mosquito y tragando el camello?, lo decimos en el sentido de que es mucho más comodo para ellos emprenderla contra un teólogo que no ocupa un alto cargo en uno de los organismos de la Curia Romana, como por ejemplo, Presidente del organismo que “tiene como objetivo promover el progreso de los estudios y la información y formación sobre los principales temas de la bioética y del derecho relativos a la promoción y defensa de la vida, especialmente en la relación directa que tienen con la la moral cristiana”, tal y como se define la propia Pontificia Academia Pro Vita.

Y ya entrados en gastos, “robamos” una entrada de Oct-22-2011, del blog Servus Veritatis de Isaac García Expósito, quien curiosamente hasta no hace mucho era bloguero de Infocatólica, en la cual se refiere a la entrevista concedida por Mons. Carrasco de Paula al diario El País de Montevideo. El texto “robado” aparece inmeditamente despues de la línea separadora.


¿Se ha modificado la moral sexual?

Por Isaac García Expósito

Evidentemente, el título que abre este artículo es irónico.

En declaraciones al diario El Pais de Urugay, Monseñor Carrasco de Paula, presidente de la Academia Pontifica para la Vida, fue sometido a una interviú donde se recogen las siguientes declaraciones:

-En los últimos años se ha reinterpretado la Encíclica Humanae Vitae y se modificó su traducción del latín: tener hijos pasó de ser una "obligación" para un católico a ser una "misión". ¿Qué cambia eso para el cristiano de a pie?

-Cambia mucho. Un deber es una cosa que uno tiene que hacer y una misión, en cambio, es algo que siento que tengo que hacer, pero lo tengo que hacer también con la cabeza. El tema central de la Humanae Vitae es la maternidad y paternidad responsable. Para que haya responsabilidad es necesario que lo que se hace responda a un raciocinio que es libre y que uno asume.

-¿En esa concepción es válido entonces para la Iglesia que un matrimonio posponga la decisión de ser padres?

-Por supuesto, y además que es responsabilidad suya. No se lo puede imponer nadie. La cuestión de los hijos no es una obligación mecánica.

-¿Lo mismo piensa en el caso de que decidan no tener hijos?

-Puede ser también, no se excluye. Aquí podemos confundirnos con otro tipo de problemática del Derecho Canónico: una persona casada con la intención de excluir del modo más absoluto el tener hijos, no sería propiamente un matrimonio. Pero es muy diverso, de eso a decir que en estos momentos o por mucho tiempo o lo que sea no nos conviene asumir. Esto es una cosa que puede ocurrir, que no es lo más normal, pero está ocurriendo.

-¿Hay algún caso en que la Iglesia acepte el uso del preservativo?

-Vamos a ver, claro que lo hay, lo que pasa es que es muy difícil decirlo. Hay cosas que no se pueden decir porque necesitarían tanta explicación...

-¿Pero no es mejor intentar explicarlo y que la gente lo sepa y pueda comprenderlo?

-El problema del preservativo, es un contraceptivo, entonces la Iglesia cuando habla de la contracepción no se está refiriendo a la relaciones sexuales sin más, sino sola y exclusivamente a las relaciones sexuales entre marido y mujer, en el contexto del matrimonio. Lo que pasa fuera de eso no es contracepción. Prefiero no profundizar más en esto.

-¿Cuál es la posición de la Iglesia cuando una mujer es víctima de una violación y quiere evitar la concepción?

-Esa mujer tiene todo el derecho del mundo a hacer lo posible para evitar que una vez violada le produzca un embarazo.

-¿En la práctica usted que le aconsejaría?

-Ahí viene la pregunta técnica: ¿hay algún modo de evitarlo? Es un tema delicado. Hay una ventana de cinco días máxima entre la violación y cuando se puede producir la concepción. Si no se ha producido en cinco días ya es seguro que no va a producirse, ya se puede despreocupar. Por lo tanto, hay posibilidades de intervención, por ejemplo con lavados o cuestiones de ese estilo.

-Pero esos no son métodos muy efectivos...

-No lo son. Si dispusiéramos de un fármaco que impidiera la ovulación, sería perfectamente lícito utilizarlo.

-Eso es lo que para muchos es la píldora del día después.

-No, tiene un inconveniente: puede evitar la ovulación pero si la concepción se ha producido, provoca la eliminación.

-Entonces, ¿aún no hay un método que considere válido y sea efectivo?

-Exactamente, pero el día que haya uno que tenga simplemente el efecto de impedir la ovulación, se podrá usar.

(…)

-¿Cuál es el interés de la Iglesia en estudiar el síndrome post aborto, una práctica que desaprueba de forma tan contundente?

-La Iglesia tiene conciencia de que su misión no es decir esto está mal y no se puede hacer. Su misión es también ayudar a la gente, incluso a la gente que hace una cosa mala, para que salga de ahí. Para la Iglesia lo más importante es la persona, en este caso la persona que ha abortado. A esa persona no se la puede dejar sola.

Estas sorprendentes declaraciones me sugieren el siguiente cuestionario, que no trata de ser exhaustivo:

- ¿Ha engañado la Iglesia a sus fieles a lo largo de los siglos en la doctrina matrimonial? Porque la Iglesia sí ha expresado y explicitado, lo que está bien y lo que está mal. Porque la persona que aborta tiene que arrepentirse, ya que ha matado a un inocente, que es la víctima.

- Viendo la fecundidad de los matrimonios del Opus Dei, especialmente la de aquellos miembros de edad provecta, teniendo en frente las declaraciones de Monseñor Carrasco de Paula, ¿podríamos decir que la Obra ha estado engañando a sus miembros durante muchos años?

- A la luz de lo expuesto por este sucesor de los apóstoles, ¿cómo explicar Luc. 20, 35 – 36? Porque en ese pasaje el Señor identifica matrimonio con generación.

- ¿Son los hijos, procreación y educación, según las palabras del Monseñor, el fin primario del matrimonio?

- Igualmente, ¿qué hacemos con las palabras del Papa Pío XI en la Casti connubii: « Lo cual también bellamente deduce San Agustín de las palabras del apóstol San Pablo a Timoteo, cuando dice: Que se celebre el matrimonio con el fin de engendrar, lo testifica así el Apóstol: “Quiero —dice— que los jóvenes se casen”. Y como se le preguntara: “¿Con qué fin?, añade en seguida: Para que procreen hijos, para que sean madres de familia“»?

- ¿Admite excepciones el pecado contra la naturaleza? ¿Cuándo se ha invalidado la doctrina tradicional de la castidad en el matrimonio?

- Por otra parte, ¿qué hacemos con lo expresado por S.S. Pío XII, en su Discurso al Congreso de la Unión Católica Italiana de Obstréticas:

Por lo tanto, abrazar el estado matrimonial, usar continuamente de la facultad que le es propia y sólo en él es lícita, y, por otra parte, substraerse siempre y deliberadamente sin un grave motivo a su deber primario, sería pecar contra el sentido mismo de la vida conyugal.

De esta prestación positiva obligatoria pueden eximir, incluso por largo tiempo y hasta por la duración entera del matrimonio, serios motivos, como los que no raras veces existen en la llamada “indicación” médica, eugenésica, económica y social.

De aquí se sigue que la observancia de los tiempos infecundos puede ser “lícita” bajo el aspecto moral; y en las condiciones mencionadas es realmente tal.

Pero si no hay, según un juicio razonable y equitativo, tales graves razones personales o derivantes de las circunstancias exteriores, la voluntad de evitar habitualmente la fecundidad de la unión, aunque se continúe satisfaciendo plenamente la sensualidad, no puede menos de derivar de una falsa apreciación de la vida y de motivos extraños a las rectas normas éticas.

¿Podríamos decir que ya no hay graves motivos para sustraerse del deber primario del matrimonio, sino que es una decisión del matrimonio.

Mi sensación es que estamos ante una nueva Iglesia, una Iglesia que rompe con la anterior. Esto explica el porqué del odio a la HSSPX: ellos son los que, apelando al magisterio anterior, muestran las vergüenzas doctrinales de estos monseñores.

Para terminar, unas palabras del Papa Pío XI sacadas de las Casti Connubii:

Por consiguiente, según pide Nuestra suprema autoridad y el cuidado de la salvación de todas las almas, encargamos a los confesores y a todos los que tienen cura de las mismas que no consientan en los fieles encomendados a su cuidado error alguno acerca de esta gravísima ley de Dios, y mucho más que se conserven —ellos mismos— inmunes de estas falsas opiniones y que no contemporicen en modo alguno con ellas.

Y si algún confesor o pastor de almas, lo que Dios no permite, indujera a los fieles, que le han sido confiados, a estos errores, o al menos les confirmara en los mismos con su aprobación o doloso silencio, tenga presente que ha de dar estrecha cuenta al Juez supremo por haber faltado a su deber, y aplíquese aquellas palabras de Cristo: “Ellos son ciegos que guían a otros ciegos, y si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en la hoya”.

¡Señor ven pronto!

Obispos australianos no habían comprendido remoción por parte del Papa del obispo de Toowoomba...¡hasta hoy!


Los sres. obispos australianos parece que en lugar de haber ido esta semana a Roma a su acostumbrada visita Ad Limina, hubieran ido a tratar de hacer lobby para reversar la decisión papal de remover al obispo de Toowoomba en Mayo pasado (ver aquí).

En un comunicado publicado hoy por la Conferencia Episcopal de Australia en relación al asunto Toowoomba, tras su visita Ad Limina, los obispos australianos explican sobre sus varias reuniones en los dicasterios romanos y entre ellos mismos, para luego pasar a decir:

[...]

Estas reuniones nos han dado una comprensión más adecuada de de lo hecho por la Santa Sede en un intento por resolver las dificultades con el Obispo Morris, que se referían no sólo a cuestiones de la disciplina de la Iglesia, sino también a la enseñanza definitiva de la doctrina de la Iglesia, tales como el sacerdocio ministerial. Lo que la Santa Sede hizo fue fraternal y pastoral más bien que de carácter jurídico. A pesar de que los esfuerzos continuaron durante muchos años, un punto crítico llegó cuando el Obispo Morris no pudo aclarar su posición a satisfacción de la Santa Sede y luego se encontró incapaz de renunciar como Obispo de la Diócesis cuando el Santo Padre hizo la solicitud.

Lo que estaba en juego era la unidad de la Iglesia en la fe y en la comunión eclesial entre el Papa y los demás Obispos en el Colegio Episcopal. Con el tiempo el Obispo Morris no pudo ponerse de acuerdo con lo que esta comunión exige y en ese momento el Papa actuó como el Sucesor de Pedro, quien tiene la tarea de decidir lo que constituye la unidad y la comunión en la Iglesia.

Expresamos nuestra aceptación del ejercicio del Santo Padre de su ministerio Petrino, y reafirmamos nuestra comunión con Pedro y bajo Pedro.

[...]

¿Como así, acaso no habían entendido hace cinco meses la decisión del Papa?, ¿Y si no entendieron, acaso no habían en ese entonces suspendido su juicio para así poder aceptar de inmediato la decisión Papal en lugar de venir cinco meses después a decir que han obtenido una mejor comprensión de lo sucedido y manifestar su comunión con el Papa?

Rusia aprueba ley que limita el aborto


La “nación convertida” tras su supuesta consagración al Inmaculado Corazón de María en 1984, casi cada día nos da muestras de su “conversión”. Por ejemplo, en este cable de agencia EFE, Oct-21-2011, se recuerda que Rusia mantiene uno de los indices más altos de aborto en el mundo. A nosotros eso nos suena más bien a una nación propagando sus errores y no a una nación convertida.

Moscú, 21 oct (EFE).- La Duma o congreso de los diputados de Rusia aprobó hoy una ley que limita el aborto, pero rechazó las propuestas de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR) que demandaba, entre otras cosas, el permiso del marido.

En virtud de la nueva ley, los abortos sólo podrán ser practicados durante las primeras doce semanas de embarazo, según las agencias rusas.

Quedarán exceptuadas las mujeres que no pueden mantener al niño, que podrán interrumpir voluntariamente su embarazo durante las primeras 22 semanas.

Además, la ley estipula un período de dos a siete días, conocida como la "semana de silencio", para que la mujer pueda reconsiderar su decisión de interrumpir su embarazo.

La IOR exigía que la ley incluyera el obligatorio visto bueno del marido en los casos de mujeres casadas, el consentimiento de los padres en los casos de menores de edad y el derecho de los médicos a negarse a practicar un aborto.

Con el fin de reducir los abortos y revertir el alarmante envejecimiento de la población rusa, el Gobierno ha tomado en los últimos años toda clase de medidas como la restricción de la publicidad de esas operaciones en los medios de comunicación.

Según el Ministerio de Sanidad, Rusia tiene uno de los índices más altos del mundo con más de un millón de abortos anuales, aunque otras fuentes hablan de varios millones, cifra que multiplica varias veces las cifras en los países occidentales.

De acuerdo con las estadísticas oficiales, las mujeres rusas se someten a una media de dos abortos a lo largo de su vida, mientras un 20 por ciento de las parejas son incapaces de tener hijos debido a abortos mal practicados.

No obstante, el número de abortos se ha reducido en los últimos años, ya que en 2005 era de 104,6 por cada 100 nacimientos y el pasado año fue de 58,7 por cada centenar de partos.

En muchas ocasiones, la falta de educación sexual empuja a muchas mujeres al aborto, ya que consideran que esa operación es menos dañina para su organismo que el uso de método anticonceptivos.

El número de abortos aún era más alta durante la era soviética, ya que, ante la falta de preservativos o el desconocimiento de los métodos anticonceptivos, ésta era el único método de planificación familiar.