Tuesday, October 11, 2011

Traducción al español del motu proprio Quaerit semper


En la edición semanal en lengua española de L'Osservaore Romano, Oct-09-2011, pág. 2, aparece publicada la traducción al español del motu proprio Quaerit semper, el cual también ahora está publicado en internet, no sólo en español, sino también en inglés y portugués.

Según Religión Digital los Lefebvrianos esperan una intervención directa del Papa


Como respecto de la relación Roma-FSSPX/SSPX hay un amplio cúmulo de medios que escriben más con el deseo y ajustándose a su propia agenda, y no con imparcialidad, como debería ocurrir con “periodistas” de verdad verdad, les advertimos que la información proporcionada aquí es provista por Religión Digital y basada en fuentes propias consultadas por ellos; al menos eso dice la nota, y como no es que ese medio se destaque por su objetividad los ponemos en alerta.

Información de Religión Digital, Oct-11-2011.

Están convencidos de que Benedicto XVI se implicará personalmente en su regreso

Los lefebvrianos creen que la oferta de Roma es “peor” que la que les hizo Juan Pablo II

Seguirán negociando, a la espera de que Roma flexibilice sus exigencias

José Manuel Vidal, 11 de octubre de 2011 a las 19:15

(José Manuel Vidal).- Profunda desilusión de los lefebvrianos, reunidos en cónclave en Albano, donde la plana mayor de los tradicionalistas conocieron en detalle el contenido del sobre lacrado y del Preámbulo doctrinal que les entregó el cardenal Levada, para su eventual regreso a Roma. La conclusión generalizada entre ellos es que la oferta que les hace la Santa Sede "es peor" que la que ya les habían hecho Juan Pablo II y el entonces cardenal Ratzinger en 1988, para evitar que monseñor Lefebvre consagrase obispos y se produjese el cisma. Tan mala es la propuesta que ni siquiera les iguala con los anglicanos de vuelta a Roma, dicen, dolidos, los tradicionalistas.

Según confirman en fuentes cercanas a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), ya entonces monseñor Lefebvre, a pesar de haber firmado la propuesta vaticana, decidió romperla y consagrar obispos, consciente de que sólo así se podría perpetuar su Fraternidad. Y sabedor, asimismo, de que la consagración de obispos no pertenece al núcleo dogmático de la fe.

Los actuales dirigentes tradicionalistas aseguran que, si su líder no aceptó aquella propuesta que era más ventajosa, ¿como van a aceptar sus sucesores ésta que es peor y, en un momento, en que la Fraternidad está más fuerte? Y ponen un ejemplo: Entonces tenían 40 seminaristas, hoy disponen de 550.

Situados ante una propuesta "menor, menos clara y más intragable", no por eso los tradicionalistas van a romper la baraja. Harán saber su decepción a Roma y esperarán una contrapropuesta vaticana. De lo contrario, prefieren "seguir así".

Estamos, pues, en pleno proceso de negociación y de tira y afloja. En contra de lo que piensan numerosos comentaristas y la mayoría de la Curia romana, los tradicionalistas no creen que sea Roma la que les hace "un regalo", invitándoles a regresar. Consideran, por el contrario, que son ellos los que le hacen un regalo (incluso numérico) a la exhausta Santa Sede.

Convencidos de que tienen el viento a favor, los lefebvrianos están dispuestos a volver, pero con la cabeza alta. Creen que la coyuntura les favorece. Tanto que hasta están pensando (algunos de ellos lo aseguran en privado) en una intervención directa del Papa. "Es de sentido común que el Papa coja las riendas y decida por sí mismo, para que podamos entrar sin condiciones", dicen las fuentes tradicionalistas consultadas por RD.

En cualquier caso, la comunicación de la FSSPX con el Papa sigue siendo excelente y no parece que ninguna de las partes quiera romper la negociación. Por ahora, las espadas siguen en todo lo alto. Roma quiere que los tradicionalistas vuelvan. Con condiciones y sin alfombra roja. Los tradicionalistas quieren volver con una fiesta, como el hijo pródigo, y con el Padre-Papa que vaya personalmente en su busca.

Card. Piacenza: La reforma del clero no es mundanba sino católica


Entrevista al Prefecto de la Congegación para el Clero, Card. Mauro Piacenza, concedida a ACI (Español, Inglés, Portugués), y publicada Oct-11-2011.

ACI Prensa: Una conjunción de hechos y de sobreexposición en la prensa secular ha creado una "crisis", por así decirlo, de la imagen del sacerdote católico. ¿Cómo rescatar esta imagen para el bien de la Iglesia?

Cardenal Piacenza:
En la teología católica, la imagen y la realidad no están nunca separadas. La imagen se cura curando la interioridad. Debemos curar primero que nada "por dentro". No debemos preocuparnos mucho por "aparecer por fuera" sino por "ser realmente". Es fácil individualizar las reglas que mueven lo externo y los consiguientes intereses entrecruzados.

Nosotros no debemos nunca escondernos, pero, donde sea necesario, debemos reconocer con humildad y verdad los errores, con la capacidad de reparar, ya sea humanamente, ya sea espiritualmente, confiando más en el Señor que en nuestras pobres fuerzas humanas. ¡Así viene el rescate!, si el sacerdote es aquello que debe ser: hombre de Dios, hombre de lo sagrado, hombre de oración y, por ello, totalmente al servicio de los otros hombres, de su fe, de su bien auténtico e integral, ya sea espiritual o material, y del bien de la comunidad en cuanto tal.

ACI Prensa: ¿Cómo hacer enteder a tantos católicos desilusionados que ven el llamado "escándalo sexual" de la Iglesia, que esto no define para nada ni el sacerdocio ministerial ni la Iglesia?

Cardenal Piacenza:
Es humanamente comprensible, como el Santo Padre ha referido en la entrevista durante el vuelo del último viaje apostólico a Alemania, que algunos puedan pensar que no pueden reconocerse en una Iglesia en la cual suceden ciertos actos infames. Sin embargo, el mismo Benedicto XVI, en aquella ocasión, invitaba con claridad a ir hasta el fondo de la naturaleza de la Iglesia, que es el Cuerpo viviente de Cristo resucitado, que prolonga en el tiempo su existencia y actuar salvífico.

El horrible pecado de algunos no desligitima el buen proceder de muchos, ni tampoco cambia la naturaleza de la Iglesia. Ciertamente debilita enormemente su crediblidad y, por ello, estamos llamados a obrar incesantemente por la conversión de cada uno y por aquella radicalidad evangélica y fidelidad, que siempre deben caracterizar a un auténtico Ministro de Cristo. Recordemos que para ser verdadermante creíbles es necesario ser verdaderamente creyentes.

ACI Prensa: Algunos creen que esta "crisis" es todavía un argumento más para las "reformas exigidas" sobre el modo de vivir el sacerdocio. Se habla, por ejemeplo, de sacerdotes casados como una solución tanto a la soledad de los sacerdotes como a la falta de vocaciones sacerdotales. ¿Qué cosa significa verdaderamente la "reforma del clero" en el pensamiento y el magisterio del Santo Padre Benedicto XVI?

Cardenal Piacenza:
Quien argumenta eso, si lo siguiera, crearía un crack inaudito. Los remedios sugeridos agravarían terriblemente los males y seguirían la lógica inversa del Evangelio. ¿Se habla de soledad? ¿Pero por qué, Cristo es acaso un fantasma? ¿La Iglesia es un cadáver o está viva? ¿Los santos sacerdotes de los siglos pasados han sido hombres anormales? ¿La santidad es una utopía, un asunto para pocos predestinados, o una vocación universal, como nos lo ha recordado el Concilio Vaticano II?

No se debe bajar el tono sino más bien elevarlo: ese es el camino. Si el ascenso es arduo se debe tomar vitaminas, nos debemos reforzar y, fuertemente motivados, se sube con mucha alegría en el corazón.

Vocación significa "llamada" y Dios sigue llamando, pero es necesario poder escuchar y, para escuchar, es necesario no tener tapadas las orejas, es necesario hacer silencio, es necesario poder ver ejemplos y signos, es necesario acercar la Iglesia como el Cuerpo, en el que ocurre siempre el acontecimiento del Encuento con Cristo.

Para ser fieles es necesario estar enamorados. Obediencia, castidad en el celibato, dedicación total en el servicio pastral sin limites de calendario u horario, si uno está realmente enamorado no se perciben como constricciones sino como exigencias del amor que constitutivamente no podría no donarse. No son tantos "no" sino un gran "sí" como aquel de la Santa Virgen en la Anunciación.

¿La reforma del clero? Es lo que invoco desde cuando era seminarista y luego un joven sacerdote (hablo de los años 1968 -1969) y me colma de alegría escuchar cómo el Santo Padre invoca continuamente tal reforma como una de las más urgentes y necesarias en la Iglesia. ¡Pero recordemos que la reforma de la que se habla no es "mundana" sino católica!

Creo que, en una síntesis extrema, se puede decir que el Papa valora mucho un clero cierto y humildemente orgulloso de la propia identidad, completamente ensimismado con el don de gracia recibido y por el cual, consiguientemente, es clara la distinción entre "Reino de Dios" y mundo. Un clero no secularizado, que no sucumbe a las modas pasajeras ni a las costumbres del mundo.

Un clero que reconozca, viva y proponga el primado de Dios y, de tal primado, sepa hacer descender todas las consecuencias. Más simplemente la reforma consiste en ser lo que debemos ser y buscar cada día llegar a ser lo que somos. Se trata entonces de no confiar tanto en las estructuras, en las programaciones humanas, sino y sobre todo en la fuerza del Espíritu.

ACI Prensa: Se habla con frecuencia también del "sacerdocio femenino". De hecho existe en Estados Unidos un movimiento que pretende y exige el sacerdocio y la ordenación de obispas mujeres, y que afirman haber recibido tal mandato de los sucesores de los Apóstoles.

Cardenal Piacenza:
La Tradición Apostólica, en este sentido, es de una claridad absolutamente inequívoca. La gran e ininterrumpida Tradición eclesial siempre ha reconocido que la Iglesia no ha recibido de Cristo el poder de conferir la ordenación a las mujeres.

Cualquier otra reivindicación tiene el sabor de la auto-justificación y es, histórica y dogmáticamente, infundada. En cualquier sentido, la Iglesia no puede "innovar" simplemente porque no tiene el poder para hacerlo en este caso. ¡La Iglesia no tiene un poder superior al de Cristo!

Donde vemos comunidades no católicas guiadas por mujeres, no debemos maravillarnos porque donde no es reconocido el sacerdocio ordenado, la guía obviamente es confiada a un fiel laico y, en tal caso, ¿qué diferencia hay si ese fiel es hombre o mujer? La preferencia de uno sobre otro sería sólo un dato sociológico y por tanto mutable, en evolución. Si fueran solo hombres entonces sería discriminador. El asunto no es entre hombres y mujeres sino entre fieles ordenados y fieles laicos, y la Iglesia es jerárquica porque Jesucristo la ha fundado así.

El sacerdocio ordenado, propio de la Iglesia Católica y de las Iglesia ortodoxas, está reservado a los hombres y esto no es discriminaciòn de la mujer sino simplemente consecuencia de la insuperable historidad del evento de la Encarnación y de la teología paulina del cuerpo místico, en el que cada uno tiene su propio papel y se santifica y produce fruto en coherencia con el propio lugar.

Si luego se interpreta esto en clave de poder, entonces estamos completamente fuera de órbita, porque en la Iglesia solo la bendita Virgen María es "omnipotencia suplicante", como ningún otro lo es, que resulta así en ese aspecto más poderosa que San Pedro. Pero Pedro y la Virgen tienen roles diversos y ambos esenciales. Esto lo he escuchado mucho también en no pocos ambientes de la Comunión anglicana.

ACI Prensa: Desde el punto de vista de las cifras y de la calidad, ¿cómo aparece la Iglesia Católica hoy, en comparación con su pasado reciente, y cómo se ve en el futuro?

Cardenal Piacenza:
En general, la Iglesia Católica está creciendo en el mundo, sobre todo gracias a la enorme contribución de los continentes asiático y africano. Esas jóvenes Iglesias aportan su fundamental contribución en orden a la frescura de la fe.

En las últimas décadas –si se me concede la expresión– hemos jugado rugby con la fe, chocándonos, a veces haciéndonos también mucho mal, y al final ninguno ha llegado a ningún punto. Han habido y hay problemas en la Iglesia, ¡pero es necesario mirar hacia adelante con gran esperanza!

No tanto en nombre de un ingenuo o superficial optimismo, sino en nombre de la magnífica esperanza que es Cristo, concretizada en la fe cadaa uno, en la santidad de cada uno y en la perenne auténtica reforma de la Iglesia.

Si el gran evento del Concilio Ecuménico Vaticano II ha sido un viento del Espíritu que ha entrado por las ventanas abiertas de la Iglesia al mundo, es necesario reconocer que, con el Espíritu, ha entrado también no poco viento mundano, se ha generado una corriente y las hojas han volado por los aires. Hay de todo, nada se ha perdido, sin embargo es necesario, con paciencia, volver a poner orden.

Se pone orden afirmando sobre todo y con fuerza el primado de Cristo Resucitado, presente en la Eucaristía. Hay una gran batalla pacífica por hacer y es la de la Adoración eucarística perpetua, para que todo el mundo haga parte de una red de oración que, unida al Santo Rosario, vivido como rumia de los misterios salvíficos de Cristo, junto a María, generen y desarrollen un movimiento de reparación y penetración.

Sueño con un tiempo cercano en el que no exista diócesis en la que no haya una iglesia o al menos una capilla en la que día y noche se adore al Amor sacramentado. ¡El Amor debe ser amado! En cada diócesis, y mejor si también en cada ciudad y pueblo, deben haber manos alzadas al cielo para imploar una lluvia de misericordia sobre todos, cercanos y lejanos, y entonces todo cambiaría.

¿Recuerdan lo que sucedía cuando Moisés tenía las manos alzadas y qué cosa sucedía cuando las dejaba caer? Jesús ha venido para portar el fuego y su deseo es que arda en todo lugar para llegar a la civilizaciòn del amor.

Este es el clima de la reforma católica, el clima para la santificación del clero y para el crecimiento de santas vocaciones sacerdotales y religiosas, este es el clima para el crecimiento de famlias cristianas verdaderas iglesias domésticas, he aquí el clima para la colaboración de fieles laicos y clérigos.

Es necesario creer todo esto verdaderamente y en los Estados Unidos siempre ha habido y hay todavía muchos recursos prometedores. ¡Adelante!

«Preámbulo doctrinal» exigiría la aceptación del Catecismo de la Iglesia Católica por parte de la FSSPX/SSPX


Parece estar llegando la hora de que publiquen de una buena vez por todas el llamado «Preámbulo doctrinal» entregado por la CDF a la FSSPX/SSPX el pasado Sep-14-2011 (ver aquí). Lo sugerimos ya que de a poco se van sabiéndo los posibles contenidos del mismo, y sería bueno acabar con tanta especulación. Radio Cristiandad, Oct-10-2011 (quienes entre otras cosas, tienen derecho a proteger sus fuentes, igual que cualquiera), reporta que una lectora informada de la situación de la reunión de superiores de la FSSPX/SSPX en Albano, afirma que el «Preámbulo doctrinal» exigiría la aceptación del Catecismo de la Iglesia Católica por parte de la FSSPX/SSPX; concretamente cita Radio Cristiandad a la fuente anónima:

Estimados Amigos:

De una muy buena fuente les paso esta información: Lo que el preámbulo “doctrinal” contiene y debe ser aceptado por la FSSPX es el Catecismo de la Iglesia Católica como referencia de la fe. Cuando Fellay [Superior General] reveló el contenido a los obispos y sacerdotes reunidos, tanto monseñor Tissier como De Galarreta [dos de los cuatro obispos de la FSSPX] se opusieron, también el Padre Nélly [segundo asistente del Superior General, popularmente diríamos el N° 3] y la mayoría de los superiores de distrito.

Al ver la situación, Fellay y Pflugger [primer asistente del Superior General] tuvieron que dar marcha atrás y de un momento a otro cambiaron y se opusieron también. Pero aún no se ha dado la respuesta, y es Fellay el que tiene la última palabra.

[...]

Si la cosa es de ese tenor, y aclaramos que por el momento lo tomamos como una mera especulación, y conocida la posición de la FSSPX/SSPX sobre el Catecismo de la Iglesia Católica, la respuesta que brindaría la FSSPX/SSPX a Roma sería fácil de intuir.

¿No era Alejandro Sanz con Shakira los que cantaban “Te lo agradezco, pero no”?


Entrada relacionada: Dos de los obispos de la FSSPX/SSPX habrían manifestado su disenso respecto al «preámbulo doctrinal».