Thursday, September 15, 2011

Cardenal Arzobispo de Viena responde a sacerdotes rebeldes con una “reforma misionera”


Una “reforma misionera” en la Arquidiócesis de Viena fue anunciada por el Card. Christoph Schönborn, Arzobispo de Viena y Presidente de la Conferencia Episcopal de Bélgica. Así lo anuncia en una carta abierta publicada en la revista Thema Kirche, en donde reconoce la necesidad de un nuevo espíritu, al tiempo que el número de los miembros de la iglesia en Austria se está reduciendo. “La primera tarea dada por Jesús a su Iglesia, es anunciar el Evangelio al mundo entero. La Iglesia no es el objetivo: su deber principal es la misión”, escribe Schönborn. He allí la importanciade una “reforma misionera” que debe ser “el criterio de todas nuestras acciones”, prosigue. “Los profundos cambios que nos rodean, demandan estructuras adecuadas y un cambio de mentalidad de la Iglesia en Austria. No debemos por lo tanto, esperar resolver nuestros problemas por medio de cambios en las reglas, que sólo la Iglesia universal puede hacer, en todo caso”, añade.

Respecto del futuro de las parroquias, Schönborn prevé cambios en algunas de las tareas de los párrocos y de sus asistentes pastorales, pero lo que realmente importa es que “nos animemos reciprocamente a ser cristianos”, escribe. Schönborn dice que los católicos deberían ayudarle a fomentar grupos de fieles más pequeños pero comprometidos, en lugar pedir reformas —tales como permitir mujeres sacerdotes y sacerdotes casados— para mantener la vieja red de iglesias cada vez más vacías. “El número de sacerdotes no es lo importante, sino la contribución que cada uno de los seguidores de Cristo puede hacer para que el Reino de Dios se haga visible en la tierra, incluso hoy en Austria”, escribe en otro aparte.

La carta del Card. Schönborn surge en medio de la rebelión planteada por más de 300 párrocos austriacos por medio de un documento titulado “llamado a la desobediencia”, los cuales exigen cambios en la Iglesia tales como permitir el sacerdocio para las mujeres y para los hombres casados (ver aquí y aquí).

El sacerdote que tenía amor de sobra para la Iglesia...¡y para su concubina!


El desenlace de una linda historia de amor, abnegación y entrega del sacerdote Rémi Bouriaud (imágen superior) por su concubina de once años: ahora (y sólo ahora después de once años) se acordaron que había que aplicarle el Código de Derecho Canónico.

Historia de 20 Minutes, Sep-15-2011. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Un sacerdote de La Baule y Pornichet (Loire-Atlantique) fue prohibido de ejercer su ministerio porque vive en concubinato. La información ha sido revelada el jueves por Ocean Press, y confirmada esta tarde por la diócesis de Nantes.

“La elección del sacerdote que vive con una compañera pone en tela de juicio el compromiso de celibato que tomó cuando solicitó y recibió la ordenación”, dijo la diócesis en un comunicado. “La Iglesia Católica apela, en efecto, a un compromiso total al servicio de Dios y su pueblo de aquellos que libremente escogen el sacerdocio”, dice la diócesis.

En pareja desde hace once años

El Padre Rémi Bouriaud, de 70 años, ha vivido durante once años con su compañera, pero “la situación ha golpeado visiblemente a ciertos colegas en los últimos meses”, escribe el jueves Ocean Press. El periódico local, que precisa que el sacerdote ya había tenido una primera relación de cinco años con una mujer en 1977, evoca “las cartas que han aterrizado” en el escritorio del obispo Jean-Paul James.

En atención a ello, la información fue “comunicada con toda transparencia el domingo 4 de septiembre de 2011, a los fieles de las parroquias de La Baule y Pornichet”, dice la diócesis de Nantes. “Después de un tiempo de diálogo y reflexión, teniendo en cuenta su elección, el obispo de Nantes le pidió que dejára el ejercicio del ministerio sacerdotal”, agrega el comunicado.

Sin embargo, “la Iglesia diocesana se ocupará de las condiciones concretas de la vida de Rémi Bouriaud”, prometidas por el entorno del obispo. “Ella acompañará al que hoy deja su cargo y sigue siendo un hermano”.

¿Qué contiene el «preambulo doctrinal» entregado por el Vaticano a la FSSPX/SSPX?


Bueno, no podemos decirlo puesto que no lo conocemos, y además, presuntamente es un documento confidencial. Decimos “presuntamente”, ya que en otras ocasiones parecidas se ha filtrado en todo o en parte contenidos de documentos destinados a ser confidenciales. Para no ir muy lejos, podemos citar el documento (llamado “ultimatum” por la FSSPX/SSPX) entregado por el entonces Presidente de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei», Card. Darío Castrillón, a la FSSPX/SSPX en Jun-04-2008, el cual estaba destinado a ser confidencial pero fue filtrado dado a conocer por Andrea Tornielli en el diario Il Giornale (ver aquí). En aquel entonces, y como era previsible, la FSSPX/SSPX contestó no solamente sobre el contenido del mismo, sino deplorando la filtración hecha por alguien en el Vaticano a los medios (ver aquí).

Ello a manera de ejemplo, lo cual nos es muy útil, ya que hoy, Sep-15-2011, el mismo periodista que dío a conocer ese documento, es el mismo que hoy día da a conocer algunos aspectos de lo que contiene el «preambulo doctrinal» entregado por el Vaticano a la FSSPX/SSPX el dia de ayer.

Artículo firmado por Andrea Tornielli y publicado en La Stampa, Sep-15-2011, página 21 (copia facsimilar e la imágen). Traducción al español provista por Vatican Insider.

"Paz" concordada entre Vaticano y Lefebvrianos

Se ha propuesto la transformación en "prelatura personal", como el Opus Dei

ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO


Un "preámbulo doctrinal" de dos páginas, con la invitación a pronunciarse aceptándolo en un mes o poco más. Transformar la Fraternidad de San Pío X en una "prelatura personal", como el Opus Dei. Estas son las propuestas que ayer por la mañana el Obispo Bernard Fellay, superior de los lefebvrianos, recibió en nombre del Papa de manos de Monseñor William Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y del Secretario del la Comisión Ecclesia Dei, Guido Pozzo. El asunto de los seguidores de Lefebvre –el arzobispo tradicionalista, contrario a las reformas del Concilio y que en 1988 ordenó sin mandado del Papa cuatro nuevos obispos, creando de hecho un cisma, ha llegado a un punto decisivo: tendrán que decidir si volver a la plena comunión con Roma o si permanecer divididos.

El encuentro, informa un comunicado, tuvo lugar ayer por la mañana en el Palacio del Santo Oficio, como conclusión de las entrevistas sostenidas durante los últimos dos años. Benedicto XVI, que tienen la intención de no dejar nada por hacer para llegar a la reconciliación, había ya aceptado las los peticiones preliminares que habían realizado los lefebvrianos: liberalizar la misa antigua y revocar las excomuniones que pesaban sobre los obispos de la Fraternidad.

En el pasado, más de una vez se había dicho que la condición para la plena comunión era la aceptación del último Concilio por parte de los lefebvrianos. El realidad, el "preámbulo" entregado ayer a Fellay es más amplio, y representa una especie de plataforma imprescindible, con "algunos principios doctrinales y criterios de interpretación de la doctrina católica".

Un texto breve y meditado, que recalca la "Professio Fidei" publicada en 1989 por el antiguo Santo Oficio y que indica tres diversos grados de asentimiento a los que está obligado el fiel. En sustancia, el católico se compromete a creer "con fe firme" lo que está "contenido en la Palabra de Dios" y lo que la Iglesia propone "como revelación divina". En segundo lugar, se compromete a acoger todos los dogmas declarados tales hasta el día de hoy. Para terminar, y es el punto problemático para los lefebvrianos, se pide que adhieran "con religioso obsequio de la voluntad y del intelecto" a los enseñamientos que el Papa y el Colegio de los Obispos "proponen cuando ejercitan su magisterio auténtico", aunque no sean proclamados de modo dogmático, es decir, definitivo. Es esta la parte más consistente del magisterio, de la cual forman parte, por ejemplo, las encíclicas. Y en la cual se localizan también muchos de los documentos del Vaticano II, que como todo el magisterio, explica la Santa Sede, tienen que ser leídos bajo la óptica de la tradición, como desarrollo y no como ruptura con la doctrina precedente, según la hermenéutica propuesta por Benedicto XVI.

"Aceptar la profesión de fe contenida en el preámbulo –explica a La Stampa un prelado del Vaticano- no significa para los lefebvrianos tener que renunciar a la posibilidad de discutir ésta o aquélla afirmación de los textos conciliares, o hacer callar la discusión sobre su interpretación". Pero las diferentes interpretaciones "no pueden ser usadas como pretexto para rechazar el magisterio".

El encuentro se ha desarrollado en un clima cordial, Fellay ha pedido aclaraciones y ha insistido mucho sobre la situación crítica en la cual, para él, se encuentra la Iglesia. El Vaticano por su parte ha dicho que es necesario hablar de hechos individuales -por ejemplo los abusos litúrgicos en ciertos países- pero sin por ello poner en discusión el magisterio del Papa.

También se ha hecho referencia a la solución canónica que Roma propone a los lefebvrianos para regularizarles. una "prelatura personal", institución introducida en el nuevo Código de Derecho Canónico y hasta ahora usada sólo en el caso del Opus Dei. Su superior depende de la Santa Sede y no tiene una extensión limitada a un territorio en particular. Ahora la decisión está en manos de los lefebvrianos. Fellay dice que se tomará el "tiempo necesario" y anuncia que quiere "consultarlo con los principales responsables de la Fraternidad de San Pío X, porque respecto a un asunto de esta importancia me he comprometido con mis hermanos a no tomar decisiones sin haber consultado con ellos previamente"