Saturday, September 03, 2011

Una buena aspiración papal


El Card. Domenico Bartolucci se acerca a saludar al Santo Padre durante el concierto ofrecido al Pontífice el pasado Miércoles, Ago-31-2011, en el patio del palacio apostólico de Castel Gandolfo. El card. Bartolucci aprovecha el momento para preguntarle...

Obispo Richard Williamson analiza artículo de Andrea Tornielli en el que planteaba la posibilidad de regularización canónica de la FSSPX/SSPX


El artículo de Tornielli al que nos referimos es uno de Ago-23-2011 (ver aquí). En sus comentario semanal Williamson analiza las posibilidades planteadas por Tornielli en el aludido artículo.

COMENTARIOS ELEISON 216 (3-IX-2011) : "REGALOS GRIEGOS" - III.

Un periodista Italiano afirmó el mes pasado que él tenía la autoridad de "una persona de dentro del Vaticano" para escribir que en la reunión del 14 de Septiembre entre los oficiales de Roma y el Superior General de la Sociedad de San Pio X con sus dos Asistentes, se podría hablar acerca de una posible regularización canónica de la FSSPX. Aquí un resumen de los punto principales de Andrea Tornielli (ver http://vaticaninsider.lastampa.it/en/homepage/inquiries-and-interviews/detail/articolo/lefebvriani-vaticano-tradizione-fellay-7423/ ) :--

Los oficiales del Vaticano presentarán a la FSSPX (1) una aclaración de la "hermenéutica de la continuidad" de Benedicto XVI para mostrar como es la interpretación más auténtica de los textos del Vaticano II. "Solo si", dice Tornielli, esta aclaración supera las dificultades doctrinales entonces se les presentará (2) una solución a la irregularidad canónica en donde aún se encuentran los obispos y sacerdotes de la FSSPX: un Ordinariato como el que les fue otorgado a los Anglicanos en Mayo, por medio del cual la FSSPX dependería directamente de la Santa Sede a través de la Comisión Ecclesia Dei. Este acuerdo le otorgaría a la FSSPX la capacidad de "retener sus características sin tener que dar cuentas a los obispos diocesanos". Pero (3) dicho acuerdo no se da por cierto ya que "dentro de la FSSPX coexisten diferentes sensibilidades".

De lo que sabemos públicamente acerca de las relaciones Vaticano-FSSPX, el pronóstico de Tornielli para la reunión del 14 de Septiembre es probable; pero cada uno de sus tres puntos principales merece ser comentado: --

Primeramente, en relación al abismo doctrinal entre el Vaticano de hoy en día y la FSSPX de Monseñor Lefebvre, no se puede decir que la "hermenéutica de la continuidad" de Benedicto XVI es una solución (ver CE 208-211). Si Tornielli está en lo cierto, será interesante (aunque no edificante) ver cómo Roma intenta nuevamente probar que 2 + 2 puede ser 4 ó 5, 5 ó 4. La doctrina Católica es tan rígida, acaso no siempre tan clara para los humanos, como 2 + 2 = 4.

En segundo lugar, con respecto al acuerdo canónico suscitado por Tornielli, si - inimaginablemente -- la FSSPX aceptase cualquier tipo de compromiso doctrinal, de ninguna manera podría entonces situarse debajo de la Santa Sede (2 + 2 = 4 ó 5) y aún "retener sus características" (basadas en que 2 + 2 = exclusivamente 4). El acuerdo práctico ejercería una presión constante y finalmente irresistible de hacer que la doctrina Católica no excluya más sino incluya el error, lo que sería igual a adoptar la ideología Francmasona y a abandonar la razón principal de existencia de la FSSPX del Arzobispo Lefebvre.

Y en tercer lugar, Tornielli puede bien estar en lo cierto al decir que un acuerdo no es seguro, pero él y su "informante del Vaticano" están absolutamente equivocados si piensan que el problema es que existen "diferentes sensibilidades". Las sensibilidades son subjetivas. El problema central entre el Vaticano y la FSSPX de Monseñor Lefevbre es tan objetivo como 2 + 2 = 4. En ningún momento en la historia, ya sea mirando hacia atrás o hacia adelante en la eternidad, en ningún planeta o estrella creada o por ser creada, podría 2 + 2 ser algo diferente que cuatro, exclusivamente.

¿Acaso no es esa la razón por la cual, cuando todos los esfuerzos tácticos de Mons. Lefebvre habían fracasado en las negociaciones de Mayo de 1988 para obtener del Cardenal Ratzinger un lugar seguro para la Fe dentro de la corriente oficial de la Iglesia, él dijo sus famosas palabras? -- "Su Eminencia, aún cuando usted nos diera todo lo que queremos, aún así tendríamos que rechazarlo porque nosotros estamos trabajando para cristianizar la sociedad, mientras que ustedes están trabajando para des-cristianizarla. La colaboración entre nosotros no es posible."

Kyrie eleison.

“No hay ni una sola razón para dejar fuera del sacerdocio a la mujer”


El periódico más influyente del habla hispana nos dá uno de los tantos truquitos de cómo conseguirlo: publicar entrevistas con personajillos siniestros.

Después se están quejando de que el grupo PRISA esté en crísis.

Entrevista con... eh... mmm... digamos, “uno de los hijos predilectos de Nuestro Señor”, aparecida hoy en El País de Madrid, Pág 35. La parte que destacamos es la siguiente:

[...]

P. No apueste. En 2006 apostó usted por que Benedicto XVI admitiría antes de cinco años el sacerdocio femenino, y ya ve.

R. Estoy a punto de ganar.

P. Hombre, no. Este Papa va en la dirección contraria. En la última reforma del llamémoslo código penal del Estado vaticano se han endurecido las penas por ordenar mujeres, casi a la par que el delito de pederastia.

R. Sí, pero ahí está un cardenal Martini y otros prelados y teólogos que piden lo mismo que yo.

P. Son personas marginales, a los que Roma no hace caso. En el episcopado español no hay ni un solo obispo partidario de ordenar mujeres.

R. Lo que los obispos digan... Viven mirando a Roma, como decía el cardenal Tarancón.

P. Decía que los obispos tenían tortícolis de tanto hacerlo. Pero Roma es quien manda

R. Roma ha cambiado. El Papa también cambió cuando ha llegado al cargo. Pero, sobre todo, sigo creyendo en el Espíritu Santo. En cualquier momento le puede influir. Sé que lo que digo va a molestar como si estuviera cometiendo un sacrilegio, pero no hay ni una sola razón para dejar fuera del sacerdocio a la mujer.

P. Lo cierto es que el Papa le va a hacer perder la apuesta.

R. No crea. Está poniendo los pies en la tierra. No está diciendo ahora lo que afirmó cuando era cardenal. Por ejemplo, lo del sida y los preservativos. Después lo quisieron corregir, pero él zanjó la disputa afirmando que dijo lo que quiso decir. Ha sido valiente.

[...]

Director de la Oficina de Prensa del Vaticano dedica su editorial semanal, Octava Dies, a la comunión espiritual


Información de Radio Vaticano en español, Sep-03-2011.



El momento culminante de las jornadas de Madrid, ha sido naturalmente el encuentro final en Cuatro Vientos, encuentro con el Papa, pero más aún celebración comunitaria junto al Papa en presencia de Cristo. Vale la pena recordar dos aspectos característicos que permanecerán cruciales para la reflexión de los jóvenes y de la Iglesia, sobre la relación con Jesucristo presente en la Eucaristía.

Ante todo la adoración vespertina. Desde la Jornada de Colonia en el 2005 la adoración eucarística tiene un lugar central en la Vigilia, y el silencio absoluto de centenares de millares de jóvenes en oración, ayuda a toda la Iglesia a redescubrir la importancia de la adoración eucarística, que muchos habíamos subestimado u olvidado. Estar en silencio con Jesús: así se puede comenzar a escuchar y a hablar con él, se puede alimentar y profundizar la comunión con él.

Luego la “comunión espiritual”. El hecho que durante la Misa, por causas no previsibles, numerosos jóvenes no han podido recibir la comunión sacramental, nos ha ayudado a recordar las preciosas palabras de un reciente documento del Papa, que ponen en guardia de “un cierto automatismo, casi como si por el sólo hecho de estar en la iglesia durante la liturgia se tenga el derecho o tal vez el deber de participar a la mesa eucarística. También cuando no es posible recibir la comunión sacramental, la participación a la santa misa permanece necesaria, valida, significativa y fructuosa”. En estas circunstancias es necesario “cultivar el deseo de la plena unión con Cristo”, como dice una antigua y bella tradición, hacer la “comunión espiritual” (Sacramentus caritatis, n.55).

En la misa la comunidad de la Iglesia celebra la muerte y la resurrección de Jesús, vivo y presente. Recibirlo sacramentalmente continúa siendo un don gratuito; el deseo intenso de estar unidos a él es también una eficaz fuente de comunión. Esta es una palabra importante de esperanza y de solidaridad para todos aquellos que por tantos motivos – prácticos o ligados a la condición de vida familiar- no pueden hoy recibir la comunión sacramental. Es un gran mensaje positivo del no deseado ayuno eucarístico de un millón de jóvenes en Cuatro Vientos.

V.I.S. en español trabaja un Sábado, motivo, respuesta de la Santa Sede al Gobierno de Irlanda sobre casos de pederastia en la Iglesia irlandesa


Siempre hemos lamentado que el servicio en español de V.I.S. no funcione los Sábados, y en otras ocasiones se ha necesitado que ocurran hechos particulares para que se rompa la excepción a esa regla. Pues bien, hoy ha ocurrido esa circunstancia, el V.I.S. en español trabaja hoy Sábado, motivo, respuesta de la Santa Sede al Gobierno de Irlanda sobre casos de pederastia en la Iglesia irlandesa.

Este un resumen de la respuesta.

LA SANTA SEDE RESPONDE AL CLOYNE REPORT

CIUDAD DEL VATICANO, 3 SEP 2011 (VIS).- El arzobispo Ettore Balestrero, subsecretario para las Relaciones con los Estados, se encontró esta mañana con Helena Keleher, Chargé d’Affaires a.i. de la Embajada de Irlanda ante la Santa Sede, para entregarle la respuesta de la Santa Sede al gobierno irlandés sobre el “Cloyne Report”.

El “Cloyne Report” es el Informe de la Comisión de Investigación sobre la diócesis de Cloyne, que el vice primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores y Comercio de Irlanda, Eamon Gilmore, consignó, junto con las opiniones del gobierno irlandés sobre ese asunto, el pasado 14 de julio, al arzobispo Giuseppe Leanza, nuncio apostólico en Irlanda para que, a su vez, lo entregase a la Santa Sede esperando una respuesta.

Reconociendo la gravedad de los delitos expuestos en el Report, que nunca deberían haber ocurrido dentro de la Iglesia de Jesucristo, y deseando responder a la petición del gobierno irlandés, la Santa Sede, tras haber examinado detalladamente el “Cloyne Report” y teniendo en cuenta las numerosas cuestiones que plantea, ha decidido responder de forma exhaustiva.

Publicamos un resumen de dicha respuesta, mientras el texto completo, en inglés, se puede consultar en este enlace.

El 14 de julio de 2011, después de la publicación del Informe de la Comisión de Investigación sobre la diócesis de Cloyne, conocido como Cloyne Report, el señor Eamon Gilmore, vice primer ministro de Irlanda (Tánaiste) y ministro de Exteriores y Comercio, en el curso de un encuentro con el Nuncio Apostólico en Irlanda, el arzobispo Giuseppe Leanza, trasladó la petición del Gobierno irlandés de una respuesta por parte de la Santa Sede al Informe y a las consideraciones del Gobierno sobre el mismo.

1. Observaciones generales acerca del Cloyne Report

La Santa Sede ha examinado cuidadosamente el Cloyne Report, que ha evidenciado graves e inquietantes errores en la forma de afrontar las acusaciones de abuso sexual de niños y jóvenes por parte de eclesiásticos en la diócesis de Cloyne.

La Santa Sede desea reafirmar, ante todo, su profunda repugnancia por los delitos de abuso sexual sucedidos en esa diócesis y lamenta y se avergüenza profundamente por los terribles sufrimientos que las víctimas y sus familias han tenido que soportar en la Iglesia de Jesucristo, lugar donde eso jamás tendría que ocurrir. La Santa Sede está muy preocupada por los hallazgos de la Comisión respecto a las graves carencias en el gobierno eclesial de la diócesis y el trato inadecuado de las acusaciones de abuso. Es particularmente alarmante que todas estas deficiencias hayan podido suceder a pesar de que los obispos y los superiores religiosos hayan asumido el compromiso de aplicar las líneas guía desarrolladas por la Iglesia en Irlanda a fin de ayudar a garantizar la protección de los niños, y a pesar de las normas y de los procedimientos de la Santa Sede relativos a los casos de abuso sexual. En cualquier caso, la actitud adoptada por la Iglesia en Irlanda en tiempos recientes respecto al problema del abuso sexual de menores se está beneficiando de la experiencia en marcha y está demostrando cada vez mayor eficacia en la prevención de la repetición de tales delitos y en el trato de los casos que surgen.

2. Cuestiones suscitadas por el Cloyne Report

El texto de la Respuesta de la Santa Sede afronta detalladamente las diversas acusaciones presentadas contra ella, que parecen fundarse principalmente en la relación y la valoración que el Cloyne Report ha dado respecto a la carta dirigida a los obispos irlandeses el 31 de enero de 1997 por el entonces Nuncio Apostólico, el arzobispo Luciano Storero, relativa a la respuesta de la Congregación para el Clero al documento Child Sexual Abuse: Framework for a Church Response (el Documento Marco). La Comisión de Investigación afirma que la mencionada respuesta proporcionó apoyo a quienes disentían de la línea oficial de la Iglesia y fue de poca ayuda especialmente respecto a la denuncia ante las autoridades civiles.

La Santa Sede desea afirmar cuanto sigue en relación a la respuesta de la Congregación para el Clero:

- La Congregación describió el Documento Marco como un “documento de estudio” sobre la base de la información que le habían proporcionado los obispos irlandeses, quienes describieron el texto no como un documento oficial de la Conferencia Episcopal Irlandesa, sino más bien como un “informe” del Comité consultivo de los obispos católicos irlandeses sobre los abusos sexuales de menores cometidos por clérigos y religiosos; informe recomendado “a las diócesis individuales y a las congregaciones como marco para afrontar la cuestión del abuso sexual de menores”.

- Los obispos irlandeses jamás buscaron la recognitio de la Santa Sede para el Documento Marco, que, según el canon 455 del Código de Derecho Canónico, habría sido necesario solicitar sólo si ellos pretendían que el documento fuera un decreto general de la Conferencia Episcopal vinculante para todos sus miembros. En cualquier caso, la falta de la recognitio de por sí no impide la aplicación de las indicaciones contenidas en el documento, dado que cada obispo podía adoptarlas sin tener que referirse a la Santa Sede. Esto es, de hecho, cuanto generalmente ha sucedido en Irlanda.

- Los obispos irlandeses consultaron a la Congregación para resolver dificultades relativas a algunos contenidos del Documento Marco. La Congregación aconsejó a los obispos con el fin de asegurar que las medidas que querían aplicar resultasen eficaces y non problemáticas desde un punto de vista canónico. Por esa razón, la Congregación llamó la atención sobre la necesidad de que dichas medidas estuvieran en armonía con la normativa canónica para evitar conflictos que pudieran dar lugar a apelaciones con éxito en los tribunales eclesiásticos. La Congregación no ha rechazado el Documento Marco. La Congregación no rechazó el Documento Marco. Ésta, más bien, quiso asegurar que las medidas contenidas en el Documento Marco no minaran los esfuerzos de los obispos en la aplicación de las medidas disciplinarias contra los culpables de abuso sexual de menores en la Iglesia. Al mismo tiempo, es importante recordar la decisión de la Santa Sede en 1994 de conceder una normativa especial a los obispos de los Estados Unidos para tratar los abusos sexuales de menores en la Iglesia. Esta normativa se extendió a los obispos de Irlanda en 1996 para ayudarles a superar las dificultades que estaban experimentando en aquel tiempo (Cfr. Parte VI de la Respuesta).

- Cumplir con los requisitos canónicos para asegurar la correcta administración de justicia en la Iglesia de ningún modo impedía la cooperación con las autoridades civiles. La Congregación para el Clero expresó reservas acerca de la obligación de denuncia, pero no prohibió a los obispos irlandeses denunciar a las autoridades civiles las acusaciones de abuso sexual de menores, ni animó a los obispos a que no observaran la ley irlandesa. Al respecto, el entonces prefecto de la Congregación, el cardenal Darío Castrillón Hoyos, en su encuentro con los obispos irlandeses en Rosses Point, Condado de Sligo (Irlanda), el 12 de noviembre de 1998, afirmó inequívocamente: “Deseo también decir con gran claridad que la Iglesia, especialmente a través de sus pastores (los obispos), no debe de ningún modo poner obstáculos al legítimo camino de la justicia civil, cuando éste es emprendido por quienes tienen ese derecho, mientras que al mismo tiempo la Iglesia debe proseguir con sus propios procedimientos canónicos, en la verdad, en la justicia y en la caridad hacia todos”. Se debe observar que, en ese tiempo, no sólo la Iglesia, sino también el Estado irlandés estaba comprometido en el esfuerzo de mejorar su propia legislación sobre abuso sexual de menores. A tal fin, el Gobierno irlandés organizó en 1996 una amplia consulta sobre la obligación de denuncia y, después de haber tomado en consideración las reservas expresadas por varios grupos profesionales e individuos de la sociedad civil -que estaban en gran medida en sintonía con las indicadas por la Congregación-, decidió no introducir la obligación de denuncia en el sistema legal irlandés. Dado que el Gobierno irlandés de entonces decidió no legislar sobre la materia, difícilmente se comprende cómo la carta del arzobispo Storero a los obispos irlandeses, que se escribió con posterioridad, pudo ser interpretada como un instrumento que de algún modo subvertía la ley irlandesa o debilitaba al Estado irlandés en sus esfuerzos por tratar el problema en cuestión.

3. Cuestiones suscitadas por líderes políticos irlandeses

La Santa Sede desea precisar lo siguiente respecto a algunas reacciones de líderes políticos irlandeses:

- La Santa Sede comprende y comparte los profundos sentimientos de enfado y frustración ante las conclusiones del Cloyne Report, y que se manifestaron en el discurso del señor Enda Kenny, primer ministro (Taoiseach), pronunciado en la Cámara de Diputados (Dáil Éireann) el 20 de julio de 2011. Sin embargo, la Santa Sede mantiene importantes reservas sobre algunos aspectos del discurso. En particular, es infundada la acusación de que la Santa Sede pretendiera “frustrar una Investigación en una República soberana y democrática hace sólo tres años, no hace tres décadas”. Por lo demás, un portavoz gubernamental, cuando se le preguntó al respecto, aclaró que el señor Kenny no se refería a ningún incidente específico.

De hecho, las acusaciones de injerencia contra la Santa Sede se desmienten en muchos informes que, con todo, se utilizan para criticarla. Tales informes -elogiados por su exhaustiva investigación del abuso sexual y la forma en que se trató- no proporcionan pruebas de que la Santa Sede haya interferido en los asuntos internos del Estado irlandés o de que haya estado involucrada en la gestión ordinaria de las diócesis irlandesas o de las congregaciones religiosas acerca de los problemas de abuso sexual. Más bien lo que impacta de estos informes, y de la amplia información sobre la que se basan, es que no existe base para tales acusaciones.

Al respecto, la Santa Sede desea dejar bien claro que de ningún modo ha obstaculizado o intentado interferir en ninguna investigación de casos de abuso sexual de menores en la diócesis de Cloyne. Además, en ningún momento la Santa Sede ha intentado interferir en la ley civil irlandesa o impedir a las autoridades civiles el ejercicio de sus funciones.

- La Santa Sede desea señalar que el texto del entonces cardenal Joseph Ratzinger, mencionado por el señor Kenny en su discurso, está tomado del número 39 de la Instrucción sobre la vocación eclesial del teólogo, publicada por la Congregación para la Doctrina de la Fe el 24 de mayo de 1990. Este texto no se refiere a la manera en que la Iglesia debe comportarse en una sociedad democrática ni tampoco tiene relación con temáticas de protección de la infancia, como parecería sostener el uso que, de la cita, hizo el señor Kenny, sino que se refiere al servicio del teólogo a la comunidad eclesial.

- En su encuentro con el Nuncio Apostólico, el vice primer ministro de Irlanda (Tánaiste) y ministro de Exteriores y Comercio, el señor Eamon Gilmore, afirmó que “entre las conclusiones más inquietantes del Cloyne Report se encuentra aquella según la cual las autoridades vaticanas, describiendo el Documento Marco adoptado por la Conferencia Episcopal como un mero 'documento de estudio', socavaron los esfuerzos de la Iglesia irlandesa para tratar los abusos sexuales de menores cometidos por el clero”. Como se aclara en la Respuesta de la Santa Sede, tal descripción se basó en las explicaciones de su naturaleza, proporcionadas por los obispos irlandeses y en el texto mismo publicado. De ningún modo fue una desestimación de los serios esfuerzos emprendidos por los obispos irlandeses para afrontar el flagelo del abuso sexual de menores.

- En cuanto a la moción aprobada en la Cámara de Diputados (Dáil Éireann) el 20 de julio de 2011 y, una semana después, en el Senado (Seanad Éireann), deplorando “la intervención Vaticana que contribuyó a obstaculizar el Documento Marco para la protección de la infancia y las líneas guía del Estado irlandés y de los obispos irlandeses”, la Santa Sede desea aclarar que en ningún momento se pronunció sobre las medidas de protección a la infancia adoptadas por el Estado irlandés, y menos aún intentó obstaculizarlas. La Santa Sede observa que no existen pruebas citadas en ninguna parte del Cloyne Report que permitan concluir que su presunta “intervención” contribuyera a “obstaculizar” dichas medidas. En lo que respecta a las líneas guía establecidas por los obispos irlandeses, la Respuesta ofrece suficientes aclaraciones para mostrar que aquellas en modo alguno fueron debilitadas por una intervención de la Santa Sede.

4. Observaciones finales

En su Respuesta, la Santa Sede ofrece una presentación de la actitud de la Iglesia hacia la protección de menores, incluyendo la correspondiente legislación canónica, y hace referencia a la Carta a los católicos de Irlanda del Santo Padre Benedicto XVI, publicada el 19 de marzo de 2010, en la que el Papa Benedicto indica su vivo deseo de que los obispos irlandeses cooperen con las autoridades civiles, apliquen plenamente las normas del Derecho Canónico y aseguren la aplicación plena e imparcial de las normas de la Iglesia en Irlanda para la protección de los menores.

La publicación del Cloyne Report es un paso más en el largo y difícil camino de comprobación de la verdad, de penitencia y purificación, de sanación y renovación de la Iglesia en Irlanda. La Santa Sede no se considera ajena a este proceso, sino que lo comparte en espíritu de solidaridad y compromiso.

La Santa Sede, a la vez que rechaza las acusaciones infundadas, acoge con espíritu de humildad todas las observaciones y sugerencias objetivas y útiles para combatir con determinación el espantoso delito del abuso sexual de menores. La Santa Sede desea manifestar de nuevo que comparte la profunda preocupación e inquietud expresadas por las autoridades irlandesas, por los ciudadanos irlandeses en general y por los obispos, sacerdotes, religiosos y laicos de Irlanda respecto a los actos delictivos y pecaminosos de abuso sexual perpetrados por miembros del clero y por religiosos. La Santa Sede es también consciente de la comprensible rabia, de la desilusión y del sentimiento de traición experimentados por quienes, particularmente las víctimas y sus familias, se han visto afectados por estas acciones viles y deplorables y por el modo en que a veces se han afrontado por parte de las autoridades eclesiásticas. Y por ello la Santa Sede desea reiterar su dolor por lo sucedido. Desea que las medidas que la Iglesia ha introducido en los últimos años, universalmente, como también en Irlanda, sean más eficaces para prevenir la repetición de dichos actos y contribuyan a la sanación de quienes han sufrido los abusos y a restablecer la confianza recíproca y la colaboración entre las autoridades eclesiásticas y las estatales, lo cual es esencial para luchar eficazmente contra el flagelo del abuso. Naturalmente, la Santa Sede sabe bien que la dolorosa situación provocada por los episodios de abuso no puede resolverse rápida o fácilmente y que, aunque se hayan realizado muchos progresos, queda aún mucho por hacer.

Desde los primeros días del Estado irlandés, y especialmente desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1929, la Santa Sede siempre ha respetado la soberanía de Irlanda, ha mantenido relaciones cordiales y amistosas con el país y sus autoridades, frecuentemente ha expresado su admiración por la extraordinaria contribución de hombres y mujeres de Irlanda a la misión de la Iglesia y a la mejora de las condiciones de vida de poblaciones de todo el mundo; además, la Santa Sede no ha ahorrado su apoyo a todos los esfuerzos para promover la paz en la isla durante las últimas atormentadas décadas. En sintonía con dicha actitud, la Santa Sede desea reafirmar una vez más su compromiso por dialogar constructivamente y cooperar con el Gobierno irlandés, diálogo y cooperación que naturalmente deben basarse en el respeto mutuo, de forma que todas las instituciones, tanto públicas como privadas, religiosas o civiles, trabajen juntas para asegurar que la Iglesia, más aún, la sociedad en general, sea siempre un lugar seguro para la infancia y los jóvenes.

Este un comentario del P. Lombardi sobre la respuesta conocida hoy.

COMENTARIO DEL DIRECTOR DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE SOBRE LA RESPUESTA AL CLOYNE REPORT

CIUDAD DEL VATICANO, 3 SEP 2011 (VIS).- El P. Federico Lombardi, Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ha comentado hoy en Radio Vaticana el documento de Respuesta al Cloyne Report, presentado esta mañana en la Oficina de Prensa del Vaticano: “Se trata de un documento estructurado con claridad, que afronta todas las cuestiones planteadas y les da respuestas argumentadas y documentadas, insiriéndolas una perspectiva más amplia”.

El P. Lombardi aseguró asimismo que “todo el desarrollo del documento demuestra que la Santa Sede ha tomado en consideración, con gran seriedad y respeto, las preguntas y las críticas recibidas, y se ha esforzado por dar una respuesta profunda y serena, sin inútiles tonos polémicos, incluso en los puntos en los que da respuestas claras a las acusaciones que le han presentado”.

La Santa Sede espera que la Respuesta “alcance la finalidad fundamental y de interés común que se propone: contribuir a reconstruir el clima de confianza y cooperación con las autoridades irlandesas que es esencial para un compromiso eficaz, tanto de la Iglesia como de la sociedad entera, para garantizar el bien primario de la salvaguardia de la juventud”.

En día como hoy de 1978: “siento ganas de llorar, más que de hablar”


En un día como hoy, Sep-03-1978, comenzaba su corto ministerio como Sumo Pastor de la Iglesia, el Papa Juan Pablo I. Después de la Misa de comienzo de su Pontificado, durante el rezo del Angelus el Papa, citando a San Gregorio Magno, dijo estas premonitorias palabras: “siento ganas de llorar, más que de hablar”...


Medioambientalismo radical obliga a cerrar iglesia en Inglaterra

Iglesia de Santa Hilda en Ellerburn, North Yorkshire

La información había aparecido originalmente en inglés en la BBC y en The Daily Telegraph; para proteger unos murciélagos invasores, a los cuales una ley prohibe combatir, una iglesia de North Yorkshire, Inglaterra, debe suspender sus actividades. Aquí un artículo al respecto en español aparecido hoy en Religión en Libertad.

Las escretas de los murciélagos cubren las paredes y los pisos de la iglesia

De la milenaria iglesia de York que ha tenido que cerrar por una invasión de murciélagos

En York, ciudad primada del cristianismo inglés como Toledo lo es del español, la iglesia de Santa Hilda, con más de un milenio de antigüedad y de culto, visitada en su día por Guillermo el Conquistador (1028-1087), ha tenido que cerrar por primera vez desde la Guerra Civil inglesa (1642-1651). Y lo ha hecho… ¡¡¡por una invasión de murciélagos!!!

Todo empezó cuando una treintena de vampiros de los centenares que desde antiguo pueblan el tejado de la iglesia, consiguieron hacerse fuertes en el interior del templo a través de un agujero en la puerta. Se dirán Vds.: ¿pero tan difíciles son de combatir treinta ratitas de esas? De difícil nada. Si la alada invasión ha sido posible no lo fue por la fiereza de sus protagonistas, sino gracias a la llamada Wildlife and Countryside Act 1981, según la cual, no sólo atacar o herir a los murciélagos es una grave ofensa contra la ley, sino que lo es también destruir sus nidos y hasta obstruir el acceso a ellos, aún cuando no se hallen presentes en él. Ante lo cual, la única alternativa posible ha sido la de cerrar la iglesia hasta el momento en el que los alados mamíferos superen el absceso de devoción por el que parecen atravesar, o se impongan entre ellos los deseables criterios de laicismo que con tan buen acierto impulsan los gobiernos más progresistas y democráticos de Europa. Además después de todo, su presencia en el templo tampoco es tan dañina, habiendo destruido hasta el momento apenas un baptisterio normando y un púlpito jacobino, pecata minuta como se ve.

La reacción de los airados feligreses no se ha hecho esperar, actuando con la intolerancia e insolidaridad esperable en cuantos como ellos, piensan que las iglesias son para rezar o para encontrarse con Dios. Cuando no, como es el caso de ésta de York, para cuidarlas y legarlas a la posteridad. Liz Cowley, que además de ser la encargada de la iglesia se las da de haberse convertido en experta en murciélagos, vampiros y otras criaturillas, se queja demagógicamente de que “el olor es horrible, mezcla del amoniaco de la orina y del fétido hedor de los fluidos que les emanan de detrás de la garganta”. Y haciendo gala de un indisimulado e intolerable desprecio hacia los derechos de los pacíficos animales, aún se permite argumentar: “si fueran personas las que vinieran a dañar un monumento como éste, les llamaríamos delincuentes”. No menos radical e intransigente se muestra Ashley Burgess, del consejo parroquial de Santa Hilda, quien con una absoluta desconsideración hacia la situación de las indefensas criaturillas ratiformes, se despacha con la absurda denuncia de que “algunos de los ayudantes de la iglesia han caído enfermos al contacto con los murciélagos”, sin ni siquiera preguntarse si alguno de los murciélagos no ha caído enfermo, también él, víctima de sus contactos con seres humanos.

Se da la circunstancia de que los mezquinos parroquianos de Santa Hilda habían intentado ya varias veces “persuadir” a los amables y alados mamíferillos de "mudarse", algo para lo que habían reunido hasta hoy más de 10.000 libras (casi tres millones de pesetas), con los que construírles nuevos lugares “de culto”. Si bien los vampirillos, que de tontos no tienen un pelo, han preferido acogerse al Wildlife and Countryside Act 1981 y seguir practicando sus oficios en la monumental iglesia a la que, como recoge la ley en cuestión, tienen, por lo menos, idéntico derecho que sus feligreses, los cuales, además, ya han disfrutado de ella más de un milenio, y hora va siendo de que dejen paso a otros, que ya está bien, hombre.

Además, y por si todo lo dicho fuera poco, en el caso concreto de los vampiros de Santa Hilda, se trata de una especie en gravísimo peligro de extinción, de la que apenas sobreviven ¡en todo el Reino Unido, fíjense Vds. bien lo que les digo, en todo el Reino Unido!... ¡¡¡la escasísima cifra de cien mil ejemplares!!!

La verdad es que uno respira aliviado cuando ve el rigor con la que se resuelven los grandes problemas europeos, las leyes maravillosas que los legisladores europeos son capaces de implementar en todos los rincones del continente, y las buenas manos en las que por fortuna nos hallamos. ¿O no les pasa a Vds. como a mí?