Sunday, August 21, 2011

Cuando el traductor es traidor *


Entrevista con Monseñor Juan Miguel Ferrer Grenesche subsecretario de la Congregación para el Culto Divino

por Nicola Gori

“Traductor-traidor”. Claro que es un trabajo duro para el traductor. Aún más delicado cuando se trata de la Biblia y del misal. Por un lado se requiere fidelidad al texto original y tener en cuenta el contexto eclesial en el que fue escrito, por otro se debe hacer comprender a la gente de hoy. Es un esfuerzo que requiere la colaboración de varios expertos, no sólo localmente sino a nivel mundial, y que encuentran en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, la coordinación y la supervisión. El subsecretario Monseñor Juan Miguel Ferrer Grenesche en esta entrevista explica cómo se trabajar en esta área tan delicada. “En la congregación —dice entre otras cosas— el subsecretario hace un poco el papel de coordinador del grupo de oficiales que trabajan en ella y por lo tanto también controla el trabajo de traducción. Actualmente somos dos, fuera de mí está el Padre Anthony Ward”.

A veces se encuentra traducciones inexactas o no fieles a los textos en materia litúrgica y bíblica. ¿Eso de qué depende?

Es cierto que cuando se traduce siempre se encuentra una gran dificultad. El famoso dicho “traductor-traidor” es en gran parte verdad, en cuanto el traductor, aunque sea involuntariamente, puede traicionar el texto, porque no es fácil transmitir fielmente un escrito en otra lengua. Por un lado, se debe ser fiel al original y a las expresiones del autor; y por otro, se debe también respetar el genio propio de la lengua en la cual se traduce el texto. No es un equilibrio fácil de lograr. Después del Concilio Vaticano II, la tendencia respecto de los textos litúrgicos, ha sido sobre todo la de preparar versiones que resultaran bellas y también adaptadas a la lengua vulga, dejando un poco la fidelidad al texto latino; sobre todo no preocupándose de hacelo resonar con sus connotaciones patrística y teológica. Después de cuarenta años de traducciones, se ha visto la necesidad de subrayar este último aspecto hasta ahora descuidado, incluso si pierde algo de la actualidad del lenguaje y de la belleza literaria en las lenguas vernáculas. Debe considerarse que en nuestra sociedad la gente no conoce ya el latín y allí el esfuerzo es mayor para acercarse un poco más a la fidelidad del original. 

¿Y en cuanto a los textos bíblicos?

Lo que la Biblia es un tema aún más complejo, porque para traducir bien las Sagradas Escrituras se necesita insertarla en el contexto eclesial. Y para hacerlo, debe conocerse bien las lenguas bíblicas: lenguas difíciles, que tienen un número limitado de expertos y especialistas.También es necesario conocer el contexto cultural de los Antiguo y Nuevo Testamento.Es necesario luego conocer el contexto cultural del Antiguo y del Nuevo Testamento. Por ello las traducciones biblicas son complejas y representan siempre un desafío.Ya se están haciendo los esfuerzos a nivel mundial para mejorar las traducciones: puedo decir, por ejemplo, que para la última traducción biblica de la Conferencia Episcopal Española se ha hecho un magnífico trabajo. En Francia se está trabajando en la traducción y parece que los resultados son buenos, tanto para el misal como para la Biblia. En inglés el misal ya ha sido traducido, a pesar de que ha habido polémicas. En Italia, en cuanto a la traducción biblica, hay pareceres confrontados y opiniones diversas. Mientras tanto estamos trabajando en el misal. Tras dos años parece que está listo, porque el trabajo de la Conferencia Episcopal prácticamente terminó, pero después de la aprobación de los obispos debe ser recibida en la Congregación. En la práctica, se está traduciéndo en todas las lenguas la tercera editio typica de 2002 con su impresión enmendada en 2008. Biblia y misal ocupan a todas las comisiones litúrgicas del mundo.

Usted proviene de la diócesis de Toledo. ¿Puede explicar cuáles son las características del rito mozárabe? 

El rito mozárabe es muy similar a los ritos que existían en el sur de Francia y se conocen como galicanos antiguos. Tiene similitud con el rito romano, pero su desarrollo es totalmente independiente. Podríamos definirla como una liturgia latina con elementos orientales. En cierto modo, también se asemeja el rito ambrosiano, porque ambos nacieron en el mismo período, es decir, cuando el cristianismo llegó a Occidente —no sólo en Roma sino también en los puntos más romanizados del Imperio— y cuando el contacto con la parte oriental eran más frecuentes. En cuanto a España, hablamos de la evangelización realizada por Santiago, por San Pablo o por los “Varones apostólicos”. Siéndo la Iglesia de España de raices apostólicas, ha tenido un desarrollo propio, paralelo al desarrollo litúrgico del Oriente y de Roma, que dio lugar a la antigua liturgia hispánica.  Ha sido desarrollada y codificada, permaneciéndo en vigor hasta el siglo XI, a pesar de los problemas de la invasión árabe del siglo VIII, cuando los cristianos se convirtieron en minoría y se refugiaron en el norte del país, donde estaba el pequeño reino cristiano de Asturias . En el siglo XI, a causa de la política de unificación religiosa de Europa, a través de la reforma gregoriana, los reyes de España han optado por introducir el rito romano. Desde entonces, en 1080, el rito hispanico antiguo conocido como mozárabe —que tomó su nombre de los cristianos que mantuvieron la fe entre los árabes— ha permanecido sólo en Toledo y más tarde también en otros lugares con algunos privilegios, como Salamanca, donde se celebra cincuenta misas al año, y Valladolid, que tenía una capilla donde se oficiaba. A medida que avanzaba la reconquista cristiana, se difundió el rito romano y el antiguo rito hispánico desaparecia.

¿De qué modo el dicasterio se ocupa de la promoción y de la reglamentación de la liturgia? 

Para la reglamentación de la liturgia publicamos los textos de la editio typica en latín que regulan la vida litúrgica. Tratamos de responder a las dudas y a las interpretaciones litúrgicas e intervenimos sobre los abusos corrigiéndolos con la ayuda de los obispos. En lo que respecta a la promoción, tratamos de hacerlo a través de nuestra revista “Notitiae” y por medio de documentos que ayudan al estudio y al conocimiento de la liturgia. Entre otras cosas, estamos preparando una conferencia programada en 2014 con motivo del quincuagésimo aniversario de la Sacrosanctum Concilium

Monseñor Juan Miguel Ferrer Grenesche, de cincuenta años, es sacerdote de la Diócesis de Toledo. Después de su ordenación presbiteral fue enviado a estudiar en el Pontificio Ateneo de San Anselmo en Roma, donde obtuvo una licenciatura y un doctorado en liturgia. De vuelta en la diócesis, fue el encargado de los cursos de liturgia del seminario y de la oficina litúrgica. Se desempeñó en varios cargos diocesanos y colaboró con la oficina nacional de liturgia.


* Entrevista publicada originalmente en la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, Ago-10-2011 página 8 (copia facsimilar en la imágen). Traducción al español de Secretum Meum Mihi.