Saturday, August 13, 2011

Atención: Cuatro obispos alemanes visitan al Papa, no Ad Limina (!)


Información de Deutsche Welle, Ago-13-2011.

Obispos alemanes hacen visita excepcional al Papa

El Papa se reunió con cuatro obispos germanos para hablar sobre los avances del “Diálogo para el Futuro de la Iglesia” seis semanas antes de venir a Alemania para sondear el estado de la institución en su tierra natal.

Faltando seis semanas para la esperada visita de Benedicto XVI a Alemania y contraviniendo el protocolo vaticano según el cual el Papa no concede audiencias en agosto, cuatro obispos germanos lo visitaron este sábado (13.8.2011) en su residencia de verano de Castel Gandolfo para informarle sobre el estado del proceso de diálogo que tiene lugar en el seno de la Iglesia católica en su tierra natal. El inusual encuentro y el tópico discutido han llamado la atención por tratarse del Diálogo para el Futuro de la Iglesia, que se abrió en Mannheim a principios de julio con un gran evento y causó controversias dentro de la propia institución.

Y es que, mediante la iniciativa en cuestión –un proceso que se sostendrá hasta 2015, cuando se celebran los cincuenta años del Concilio Vaticano II–, la Conferencia Episcopal Alemana busca recuperar la confianza que la Iglesia católica perdió entre sus feligreses tras destaparse la miríada de casos de abuso sexual y violencia física perpetrados por miembros de la jerarquía eclesiástica. Robert Zollisch, director de la Conferencia Episcopal Alemana; Reinhard Marx, cardenal de Múnich; Franz-Josef Bode, obispo de Osnabruck; y Franz-Josef Overbeck, de Essen, creyeron necesaria la consulta para evitar cualquier tipo de malentendido cuando el proyecto apenas comienza.

¿Amenaza de cisma?

El Diálogo para el Futuro de la Iglesia es percibido por críticos conservadores como un gesto que corroe la fidelidad que se debería demostrar al Papa y como un indicio más de que la Iglesia católica alemana está tomando su propio rumbo; como una amenaza de cisma. Según las agencias, ese reproche ha sido articulado también en un dossier secreto que circula por el Vaticano y todo apunta a que sus autores provienen de un país de habla alemana. No obstante, la Conferencia Episcopal Alemana ha informado que Benedicto XVI le dio respaldo explícito a los cuatro obispos, señalando que el diálogo interno conduce a la renovación de la Iglesia.

Cuando recorra Alemania entre el 22 y el 25 de septiembre –con paradas en Berlín y las diócesis de Erfurt y Friburgo–, Benedicto XVI se erigirá en el primer Papa en pronunciar un discurso en el Bundestag. Eso y otros aspectos de su biografía hacen del actual líder de la Iglesia católica una personalidad singular.

Pasados más de seis años de su elección como Papa, Benedicto XVI –nacido Joseph Aloisius Ratzinger el 16 de abril de 1927– sigue siendo tan polémico y generando puntos de vista tan encontrados como en sus tiempos de cardenal, cuando dirigió la Congregación para la Doctrina de la Fe –lo que antes se conocía como el Santo Oficio– durante el pontificado de su predecesor, Juan Pablo II.

La vida y obra en proceso de Joseph Ratzinger

Para unos, el pontífice nacido en la aldea bávara de Marktl am Inn es un conservador insensible, un enemigo de la modernidad y el progreso que ha enterrado las reformas del Concilio Vaticano II. Para quienes lo defienden, es uno de los mejores teólogos de la historia y todo un mito desde su época como catedrático en Alemania, impulsor del ecumenismo y pastor que predica “la alegría de la fe”. Desde su elección el 19 de abril de 2005, Benedicto XVI no ha cedido, ni parece dispuesto a ceder, ante las exigencias de católicos liberales en pro del sacerdocio femenino, del fin del celibato sacerdotal o de una moral sexual abierta al uso de anticonceptivos.

Pero tampoco se han cumplido los augurios de que sería un “Papa de transición” debido a su avanzada edad –Ratzinger tenía 78 años cuando fue nombrado Sumo Pontífice– y no tendría tiempo para hacer cambios sustanciales en el gobierno de la Iglesia católica. El hecho de ser el primer Papa en enfrentar públicamente el escándalo de los abusos de menores está entre los aspectos de su gestión que los conocedores destacan por su importancia. Por otro lado, ante acusaciones de que servía para lavar dinero del narcotráfico y del tráfico de armas, reformó el Banco Vaticano adaptándolo a estándares internacionales de transparencia.

Las controversias alrededor del Papa

Benedicto XVI puso orden en el Camino Neocatecumenal del español Kiko Argüello, una de las organizaciones más numerosas e influyentes de la Iglesia, imponiéndole cambios de estructura profundos. En una dimensión más teológica, ha continuado despojando al papado de su solemnidad del pasado y no solamente en términos de indumentaria: para acercarse a los ortodoxos, renunció a títulos como el de “Patriarca de Occidente”; ha facilitado la incorporación al catolicismo de los anglicanos que deseen reconciliarse con Roma; y, aunque parezca trivial, ha establecido una relación menos formal y distante con los cardenales, quienes ya no lo tratan de “Usted”.

Sus gestos más controvertidos incluyen el haber levantado la excomunión a cuatro obispos tradicionalistas seguidores de Marcel Lefebvre, procurando poner fin al mayor cisma de los tiempos modernos; una medida que generó fuertes críticas por encontrarse entre ellos el británico Richard Williamson, quien había negado el Holocausto en una entrevista de televisión. En septiembre de 2006 desató la indignación de los musulmanes citando un texto medieval que atribuía una naturaleza violenta al Islam. Y, desde que fue nombrado Papa, no ha dejado de acaparar titulares de prensa con declaraciones polémicas sobre temas que van desde la legalización del matrimonio homosexual y la despenalización del aborto hasta la experimentación con embriones y el uso del preservativo para evitar la propagación del virus del SIDA.

Reseña de la Santa Misa según la Forma Extraordinaria celebrada en la Catedral de Bogotá, Colombia, Ago-11-2011


Fotografías de la Santa Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Latino celebrada en la Catedral primada de Bogotá, Colombia, Ago-11-2011, cortesía de Jorge Enrique García Nieto.











Aquí una nota realizada por el canal local de televisión City TV, Ago-11-2011, el cual presenta el acontecimiento como “histórico”.




Finalmente, una nota al respecto publicada en el sitio web de El Tiempo, Ago-12-2011, aunque las imágenes allí presentadas no corresponden exactamente a la Misa celebrada en la Catedral de Bogotá el Jueves, Ago-11-2011.



Revive la antigua costumbre de celebrar la misa en latín y de espaldas

Por: JOSÉ ALBERTO MOJICA PATIÑO | 8:40 p.m. | 12 de Agosto del 2011

En la Catedral Primada se celebró este rito, 43 años después de haber sido modificado.

Así ha sido el regreso de esta tradición. Vea la galería de fotos de la misa en latín.





El sacerdote aparece por la parte trasera del templo, escoltado por tres monaguillos que esparcen incienso, cuyo perfume invade todo el lugar.

En su camino, va rociando agua bendita mientras los fieles cantan al unísono: Domine, hisopo, et mundabor; lavabis me et super nivem dealdabor ("Me rociarás con hisopo, Señor, y quedaré limpio; me lavarás y seré más blanco que la nieve").

Llega al altar, se santigua y se ubica de espaldas a los feligreses para dar inicio a la eucaristía. Los presentes siguen con devoción las palabras en latín del padre José Luis Pinzón. Unos lo hacen de memoria, porque ya lo han aprendido, y otros, sobre todo los primíparos, leen el misal, que en la parte izquierda tiene el mensaje en latín y en la derecha, en español.

La escena transcurre en la Catedral Primada de Colombia, principal sede de la Iglesia Católica en Colombia, donde se ofició una misa a la antigua usanza, rito que se practicó durante cuatro siglos y desapareció con las reformas introducidas por el Concilio Vaticano II, en los años 60.

Lo ocurrido el jueves en la Catedral es muestra de que la misa tridentina (por el Concilio de Trento, 1570) o de Pío V está regresando a Colombia con el rigor y la ceremonia tradicionales.

Sin embargo, por ahora, los gestores del retorno solo tienen una pequeña iglesia en una casona del barrio La Soledad, en Bogotá, y ofician como 'parroquias ambulantes' allí donde los inviten.

"La misa se celebra de espaldas a ustedes, porque no se le puede dar la espalda a Dios. En el Antiguo Testamento, quienes le dieron la espalda a Dios fueron fulminados ipso facto. Y se dice en latín porque es el idioma original de la Iglesia Católica Romana", les advierte el padre Pinzón a los 150 asistentes al pequeño templo.

Pinzón, un vallecaucano de 57 años, es el párroco de la primera y única iglesia en Colombia del Instituto El Buen Pastor, fundado en Francia en el 2006, con el fin de recuperar la misa de San Pío V.

La iglesia es pequeñita. A la entrada hay una imagen del papa Benedicto XVI, quien ha animado a todos los sacerdotes del mundo a que recuperen el rito centenario, y quien respaldó el surgimiento de esta nueva comunidad.

Sobresalen una escultura de San Pío V, una pileta de agua bendita, un estante con los misales para que los tomen a la entrada y los devuelvan al salir, y una canasta de fique llena de velos. Encima, un letrero advierte: "La mujer cubre la cabeza por causa de los ángeles". Corintios 11, 6, 10. Esto, para quienes que no llevan su velo propio.

¿Por qué, en un momento en el que el mismo Papa ha anunciado que se busca evangelizar de acuerdo con el ritmo de la sociedad moderna, se vuelve a un rito ya abandonado?

Solemnidad y reverencia

El padre Pinzón -ordenado por los misioneros de Yarumal y vinculado al Instituto El Buen Pastor desde cuando supo del nacimiento de esta nueva comunidad- expresa convicción cuando expone las razones que sustentan este retorno al origen.

"El Concilio Vaticano II desplazó la misa tridentina y puso de moda la de Pablo VI (la actual). Fue bonita, pero se ha degenerado, hay mucho desorden litúrgico y cada sacerdote celebra la misa que quiere: hay misas sin eucaristía y eucaristías sin misa", dice.

Pinzón se enamoró de esta tradición gracias a los indígenas.

Como misionero, en 1991, ayudaba a nativos del departamento del Vaupés, cuando descubrió que no asistían a sus misas. No les gustaba la misa moderna, recuerda, "porque no tenía misterio".

Ellos, evangelizados en latín, querían la misa en esa lengua. En el mundo, son 30 los sacerdotes de esta nueva orden, que ya está en varios países de Europa. En Latinoamérica, tienen sedes solo en Chile y Colombia. El superior de la comunidad en la región es un colombiano: el padre Rafael Navas, quien desde el país austral abrió los caminos a este rito.

En la ceremonia se impone una atmósfera solemne, sacra. Los fieles deben llegar a tiempo, apagar los celulares y expresar fervor y reverencia mediante un absoluto silencio, sin distraerse con el vecino de al lado, durante las casi dos horas de la eucaristía. "Cometería pecado grave quien, en día de precepto, dejare una parte principal de la misa, como el Canon o la Consagración", informa el misal. Todos, además, deben comulgar y confesarse.

Hernán Peñalosa, ingeniero químico boyacense, mueve sus largos dedos por un viejo órgano de tubos en el que interpreta música gregoriana.

Canta con pleno dominio del latín, en compañía de dos afinadas sopranos. Fue formado en la iglesia tradicional, pero desde que se impuso la misa moderna, se aburrió y se alejó. Sin embargo, apenas supo que el padre Pinzón estaba conformando su redil, se unió a él. "Recuperé mi fe, sé que estoy en la verdadera Iglesia Católica", dice.

Pese a lo estricto que es el ritual, el sermón es más distendido. El padre Pinzón, con un estilo espontáneo, exclama que en el mundo actual se ha impuesto el mensaje de que "el hombre solo necesita sopa y sexo para vivir", alejado de Cristo. "Y Cristo dice: tienes que ir al cielo".

Lo que cautivó de la misa tridentina a Carminia Tovar fue el respeto y la solemnidad, no sólo del ritual, sino de los hábitos que allí se promueven: una vida cristiana comprometida y solidaria, vigilia diaria, lectura del catecismo y rezo del rosario.

Los primeros viernes de cada mes se reúnen en la parroquia en una vigilia que comienza a las 6 de la tarde y termina al día siguiente a las 6:00 de la mañana. Oran por la paz y para que se expanda en el mundo el regreso de la misa tradicional, en la cual, creen, está presente Dios en cuerpo, alma y divinidad.

"Ha sido un encuentro místico con el Señor, basado en el recogimiento", cuenta la mujer, quien huyó de las misas católicas convencionales, según ella, por exceso de decibeles.

Fernando González, publicista de 62 años, cuenta que la misa tridentina le puso fin a su peregrinaje religioso de muchos años, en búsqueda de la verdadera fe. "Las misas modernas se parecen cada vez más a los cultos evangélicos, donde se aplaude por todo", cuenta.

Durante la ceremonia, los presentes deben permanecer de pie, sentados y arrodillados, según lo impone el misal. La comunión se recibe de rodillas.

Andrés Muñoz, diseñador gráfico de 25 años con pinta roquera, dice que estas misas le han permitido alcanzar un equilibrio espiritual y que, de esta forma, le ofrece un sacrificio agradable a Dios. Al principio, cuenta, el latín le resultó difícil. Pero, rezando el rosario diario en esa lengua muerta, logró dominarlo.

"El latín es fácil: se pronuncia como se lee", cuenta Alejandro Quintero, un pensionado que llegó a esta comunión por sugerencias de un médico, quien le diagnosticó estar enfermo del alma.

"Estamos en una pesca milagrosa", confiesa el padre Pinzón. Empezamos con cinco personas y ahora hay 500, que se turnan por días para no saturar la reducida iglesia. Confía en que llegará más gente cansada del ritmo desbocado del mundo actual, en búsqueda de paz. Aunque, dice, no sabe dónde ubicar a tanta gente. "Dios proveerá". Necesitan parroquias y sacerdotes que quieran volver a esta tradición.

La ceremonia termina. Todos salen y el sacerdote les aplica aceite en la frente. Rompen el riguroso orden y comparten una merienda de empanadas y agua aromática en el comedor contiguo al templo. Pinzón concluye: "Hay que ganar el cielo, cueste lo que cueste".