Saturday, August 06, 2011

Hans Küng : “La división actual [de la Iglesia] viene de arriba porque... algunos están convencidos de que hay que volver a introducir la misa en latín


Nunca declarado herético por la autoridad competente, nunca reprimido ni amonestado en la debida forma, este perjudicial elemento sigue incrustado en la Iglesia haciéndo el trabajo del demonio. Por supuesto hablamos de Hans Küng (imágen), quien en una entrevista en SWR 2, Jul-03-2011, continúa trasbocando el odio que profesa por la Iglesia. La transcripción original de la entrevista en alemán puede verse aquí (PDF), y una traducción al español puede ser leída en Redes Cristianas.net, Ago-05-2011.

Aquí lo que se puede leer, entre otras perlas, de tal entrevista (énfasis añadido).

Pregunta:
¿Cómo se imagina Ud. esa Iglesia construida desde abajo? ¿Cuáles serían sus fundamentos institucionales? ¿No habría un riesgo de caos, de que la Iglesia se dividiera aún más en múltiples direcciones?

Küng:

Lo que acaba de oir de Bruchsal es precisamente lo contrario a una escisión. Acerca a las parroquias. Y en la época del Concilio disfrutamos de gran unidad en la Iglesia. La división actual viene de arriba porque se ha intentado invalidar el Concilio, porque algunos están convencidos de que hay que volver a introducir la misa en latín. Ante estos hechos hay que protestar. Se puede ofrecer resistencia como en el caso de las monaguillas. Los creyentes dijeron simplemente: queremos que haya monaguillas y listo. Ahora, los de arriba intentan establecer que, al menos en las misas en latín, no haya mujeres. Necesitamos que haya una resistencia activa, de lo contrario la Iglesia se va a pique. Estamos en una situación desesperada, hemos perdido prácticamente a toda la generación joven. Esta es la diferencia con respecto a los países árabes donde cientos de miles salen a la calle. ¿Hay hoy 100.000 que salgan a la calle a pedir reformas en la Iglesia Católica? Continuamente me encuentro con padres que me dicen: “Sabe Ud. me da tanta pena que, siendo católicos convencidos, después de haber tenido siempre un buen ambiente familiar en casa, no consigamos que nuestros hijos participen en la Iglesia.”